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La tercera generación: 24 años después — capítulo 42

Rose y Scorpius dejaron de ser noticia poco a poco. La gente seguía mirándolos y murmurando cada vez que los veían pasar cogidos de la mano, se sentaban juntos en clase o comían en la misma mesa, pero trataban de disimular y a muchos en seguida dejaron de interesarles. Se esperaban una batalla entre la pareja y sus familias, pero nada de eso había pasado. Los primos de él estaban encantados con Rose y la mayoría de primos de ella y su propio hermano estaban a gusto con Scorpius. Además, todas las miradas se centraban ahora en James Sirius Potter y su larga lista de líos. Todos los días había una chica llorosa porque él no la quería y solo había querido pasar un rato con ella. Lizzy lo veía pasearse con una y con otra colgadas de su brazo por delante de sus narices y tenía que reprimir las lágrimas. Sabía por qué lo hacía, quizás era la única en todo Hogwarts que lo conocía lo suficiente como para entenderlo. Quería volverla loca de celos, mostrarle todo lo que había perdido, volcar su rabia hacia ella de aquella manera. Era su forma de "ganar" aquella separación. Y lo peor de todo para Lizzy es que sabía que a él no podía engañarlo y que sabía perfectamente que si sus ojos se encontraban, James leería la tristeza en ellos. Por eso lo evitaba y esquivaba sus constantes miradas. Él la buscaba queriendo saber si le importaba, pero debía dejarle hacer lo que quisiera. No eran nada - oficialmente nunca habían sido más que amigos -, no podía reclamarle nada. Si aquella era su forma de sobrellevar su separación, allá él. Aunque no es que su forma fuera mucho mejor, pero no podía evitarlo. En aquel momento lo único que quería era poder dormir más de cinco horas seguidas. Por suerte ya había recuperado el apetito y la concentración.

  • No encuentro nada en este manual, voy a buscar otro. - Susurró a sus amigas. Estaban en la biblioteca haciendo un trabajo de Transformaciones. - En seguida vuelvo.

Se puso de pie y se dirigió hacia las estanterías que contenían los libros sobre aquella materia. Repasó varios títulos de forma distraída, buscando alguno que le llamara la atención. Odiaba tener que buscar fuentes antes de escribir una redacción, si ya sabía lo que iba a poner, ¿por qué tenía que buscar en más y más libros? Tardaba más en leerlos que en escribir. Finalmente vio uno que le pareció útil pero, justo cuando iba a cogerlo, su mano chocó con la de otra persona.

  • Perdona. - Dijo una voz masculina. La chica se giró y vio a McLaggen dedicándole una tímida sonrisa. - No sabía que ibas a coger ese.

  • ¿Lo necesitas con mucha urgencia? Yo puedo esperar o coger otro. - Lizzy se encogió de hombros.

  • Tranquila, Collins, cógelo. - Lo sacó de la estantería y se lo dio. - Es un manual avanzado, si lo utilizas conseguirás un Excelente en el trabajo.

  • Gracias, McLagen.

  • Por favor, llámame Cormac.

  • Pidió él.

  • Entonces tú tienes que decirme Lizzy. - Dijo con una sonrisa.

  • De acuerdo. - El Gryffindor asintió. - Me han dicho que hace unas semanas lanzaste a Potter a la otra punta de un pasillo.

  • Bueno, yo… - Apartó la mirada, sin saber qué decir.

  • Lo siento, no quería incomodarte. - Se apresuró a decir él. - Solo quería decirte que alguien tendría que haberlo hecho hace mucho tiempo, es un arrogante que se cree por encima de todo por ser quien es.

  • Bueno, es que tuvimos una pelea bastante fuerte. - Sabía que los dos chicos no se llevaban bien a pesar de compartir habitación.

  • Me lo imagino, antes siempre ibais juntos a todas partes, pero ya no. - Cormac se acercó un poco más a ella y apoyó su mano en su hombro. Lizzy se sintió un poco intimidada. No sabía si era porque no estaba del todo recuperada emocionalmente o porque le había sorprendido su amabilidad, pero sintió cómo su estómago se encogía. - Sé que apenas hemos hablado antes, pero si necesitas algo, no dudes en avisarme. Los enemigos de James son mis amigos.

  • No somos enemigos. - Murmuró la chica. A pesar de todo seguía queriéndolo, no podría odiarlo nunca.

  • Simplemente hemos dejado de ser amigos.

  • Bueno, aún así. - El chico se mordió el labio nervioso. - No sé qué te ha hecho, pero solo un idiota podría perder a una chica como tú y no intentar recuperarla.

  • No exageres.

  • Es la verdad. - Él sonrió.

  • ¿Te gustaría venir a la próxima salida a Hogsmeade conmigo? Es la semana antes de las vacaciones de Pascua. A no ser que ya tengas planes para ese día, entonces me gustaría invitarte a la siguiente.

  • No, en realidad no tengo ningún plan especial, iba a ir con las chicas como siempre. - Respondió ella, un poco dubitativa. Cormac parecía muy simpático pero, ¿realmente quería ir con otro chico? No sabía si debía, ni si realmente quería. Iba a decirle que no, pero de repente una voz llegó desde el otro lado de las estanterías. Tanto ella como el chico se giraron un poco para escuchar mejor.

  • Como te lo cuento, tía, he quedado con James esta tarde. - Decía una chica emocionada.

  • ¿Estás segura de que quieres ir? Sale con una chica al día desde que se peleó con su amiguita. - Contestó otra.

  • Me ha dicho que yo soy distinta, que lleva mucho tiempo fijándose en mí. - Insistió. - Yo creo que va a pedirme salir después de esta tarde, además…

Dejaron de escucharlas, debían haberse alejado. Ambos guardaron silencio unos instantes. La sangre de Lizzy parecía estar hirviendo y agarraba el libro con fuerza, tratando de controlarse. ¿Cómo podía llegar a ser tan mentiroso?

  • Me parece mentira que haya chicas que se crean esas cosas. - Murmuró Cormac. - Supongo que no será más que una cría de cuarto o quinto año.

  • Probablemente. - Lizzy se mordió el moflete por dentro. ¿Cómo podía estar haciéndole eso? ¡Se acabó! Ella también sabía jugar a ese juego. Miró a Cormac y recordó todas las veces que James se había quejado de él. Sabía que le molestaría verla con otro, pero si además ese otro era McLaggen… Estaba mal, pero en ese momento no quería pensar. Sentía una fuerte presión en el pecho y solo quería demostrarle que ella también podía "ganar" aquello. - ¿Sabes qué, Cormac? Me apetece muchísimo ir a Hogsmeade contigo la semana que viene.

  • ¡Genial! - Exclamó contento. - Pues ya concretamos hora más adelante.

Lizzy sonrió y, tras intercambiar solo un par de frases más, volvió a su sitio. Rose levantó la cabeza y la miró con curiosidad.

  • ¿Por qué has tardado tanto?

  • Creo que tengo una cita. - Susurró Lizzy. Sonrió de forma nerviosa. A lo mejor aquello no era una buena idea.

Scorpius estaba tumbado en su cama, leyendo tranquilamente cuando su primo entró al dormitorio.

  • ¿Estás solo? - Preguntó.

  • ¿Ves a alguien más aquí? - Contestó el rubio.

  • No, pero tengo algo importante que contarte y no quiero que Albus se entere. - Negó con la cabeza.

  • Siento cierto aprecio por mi vida.

  • ¿Tiene que ver con Lucy? - Scorpius se sentó en la cama y cerró el libro después de señalar por dónde iba con un marcapáginas que le había quitado a Rose.

  • Sí.

  • Tienes toda mi atención.

  • A ver, empezaré por el principio, el día de la fiesta quise liarme con Molly pero ella me rechazó y me dijo que solo tenía ojos para Wood. - Empezó a explicar. - Entonces se cruzó su hermana en mi camino.

  • Ay no, Theo.

  • Déjame terminar. - Pidió, sentándose en la cama junto a su primo. - El caso es que empecé a hablar con ella y me dijo que ni lo intentara, que no era su hermana, pero entonces descubrí que a ella también le gustaba Wood y llegamos a un acuerdo.

  • ¿Fingiríais estar juntos para ponerlos celosos? - Preguntó. ¿Cómo se le había ocurrido? Su primo debía haberse dado un buen golpe en la cabeza de pequeño.

  • Básicamente.

  • Es la cosa más absurda que has hecho en tu vida. ¿Te ha servido para algo? - El rubio negó con la cabeza.

  • Molly sigue detrás de Wood, lo dijo el otro día delante de mí cuando Rose habló con sus primos, y no creo que él se esté fijando en Lucy.

  • Aquí viene mi problema. - Theo suspiró. - Creo que me estoy enamorando de Lucy.

  • ¿Qué? - Scorpius abrió mucho los ojos. - ¿Tú enamorado?

  • No debería sorprenderte tanto.

  • Pero si a ti te encanta ir de chica en chica y odias las relaciones estables.

  • Bueno, tú no eras mucho mejor que yo y mírate ahora. - Nott negó con la cabeza.

  • ¿Ella siente algo por ti?

  • No lo sé. - Resopló. - ¿Cómo se supone que le voy a decir que para mí esto ha dejado de ser un juego?

  • A mí me parece una buena frase.

  • Scorp, hablo en serio, se alejaría inmediatamente, odia hacerle daño a la gente, a veces me pregunto cómo accedió a hacer esto.

  • Te gusta mucho. - El rubio empezó a reír. - Theodore Nott enamorado, ¿quién nos lo iba a decir?

  • No sé para qué te cuento nada.

  • No, ahora en serio, no sé por qué estás tan deprimido. - Apoyó su mano en el hombro de su primo. -  ¡Ya estás saliendo con ella!

  • Es una chica increíble, - Murmuró él, ignorando las palabras del otro. - es tan dulce y al mismo tiempo tan decidida. Fui su primer beso, ¿no te parece tierno?

  • Tiernísimo. - Contestó Scorpius con cierta ironía, poniendo los ojos en blanco.

  • Cuando estoy con ella siento que todo está bien y en calma. No tengo ninguna prisa porque sé que no se va a mover de mi lado. - Se echó hacia atrás.

  • ¿Ninguna prisa tú? - El rubio volvió a reír. - Definitivamente, mi querido primo, estás enamorado de Lucy Weasley.

  • Esto es un desastre, yo solo quería una noche con Molly, ¿cómo he podido acabar así?

  • Bueno, yo ni siquiera quería una noche con Rose y míranos ahora. - Scorpius miró su reloj y suspiró. Llegaba tarde. - Lo que me recuerda, he quedado con ella para estudiar hace diez minutos.

  • Márchate, no queremos que tu querida novia se enfade.

  • No te rías tanto, el que tiene mal de amores eres tú.

  • Qué simpático.

  • Tranquilo, ya te he dicho que solo tienes que hablar con ella. - Se encogió de hombros. - Lucy parece comprensiva y quizás ella también siente cosas por ti, ¿no crees? Lleváis muchos meses fingiendo, a lo mejor los sentimientos ahora son mutuos, puedes llegar a ser un buen tío cuando te lo propones.

  • Qué romántico te has vuelto desde que tienes novia, Scorp. - Theo se sentó y sonrió a su primo. - Gracias por escucharme, pero que no se entere Albus.

  • No diré ni una palabra. - Contestó. - ¡Hasta luego, primo!

  • Adiós.

Scorpius salió del dormitorio y recorrió la sala común peinándose con los dedos. Rose era una impaciente, seguro que estaba enfurruñada cuando llegara. Corrió escaleras arriba hasta la puerta de la biblioteca donde ella lo estaba esperando.

  • Llegas casi veinte minutos tarde. - Dijo nada más verlo.

  • Lo sé, lo siento, me ha surgido un imprevisto. - Se excusó. Ella enarcó una ceja y lo miró con curiosidad, pero él se limitó a negar con la cabeza y sonreír. - No me creerías. Anda, vamos, tengo que ganas de pasar la tarde contigo aunque sea haciendo un trabajo de Pociones.

La besó y ella sonrió.

  • Tienes suerte, Malfoy, no habría esperado a ningún otro.

  • ¿Te crees que no lo sé? - Sonrió y volvió a besarla. - ¿Entramos?

  • Sí, vamos.


¡Feliz viernes a todos! ¿Qué tal ha ido la semana? Espero que bien :3

Bueno, tal y como os dije a muchos en los comentarios, Lizzy es de armas tomar... a ver qué tal va esa salida Hogsmeade, algo me dice que dará mucho que hablar ;) Y Theo... ayy, qué adorable es -

Espero que paséis un buenísimo fin de semana y, como siempre, gracias por vuestro apoyo (¡espero vuestros comentarios!).

Muchos besos y nos leemos el lunes,

Ladyluna10 :)