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La tercera generación: 24 años después — capítulo 45

Louis y Victoire llegaron los primeros a la cafetería muggle en la que habían quedado con los demás. Le habían tendido una pequeña emboscada a James y estaban esperando a que el resto llegaran. La rubia aguantaba a duras penas la risa al ver cómo su hermano miraba embelesado a la camarera del local mientras esta se acercaba.

  • Hola Louis, veo que hoy vienes muy bien acompañado. - Dijo alegremente. Era una chica alta, con el pelo castaño, los ojos marrón claro y muchas pecas.

  • Sí, esta es mi hermana Victoire. - La presentó. Ambas hicieron un gesto con la cabeza y sonrieron. - Vic, esta es Emma.

  • Encantada. ¿Te traigo lo de siempre?

  • Por favor.

  • ¿Y a ti?

  • Un café con leche, por favor.

  • En seguida os lo traigo.

Emma se fue y la chica miró a su hermano con una ceja enarcada.

  • ¿Vienes mucho por aquí?

  • Sí, bueno, de vez en cuando, vengo algunos días, me pilla cerca del trabajo. - Mintió él.

  • No está cerca. - Su hermana sonrió. - Ya decía yo que algo tramabas cuando sugeriste venir a este sitio.

  • No sé de qué me hablas.

  • Louis, por favor, te conozco, te gusta esa chica.

  • Baja la voz. - La reprendió él, mirando hacia todas partes.

  • Eso es que sí. - Victoire dio dos palmadas, emocionada. - ¿Por qué no la invitas a salir? Harías una buena pareja.

  • Porque no sé.

  • ¿Te da vergüenza? - Era incapaz de creérselo porque en Hogwarts su hermano había sido un conquistador, pero ese sonrojo…

  • Es que es una muggle, sería muy complicado, tendría que explicarle muchas cosas, ¿y si sale mal? No, es muy arriesgado, además ella no se ha fijado en mí, para ella soy un cliente más. - Suspiró. - Ni siquiera sé si tiene novio, Vic.

  • Louis, ¿tú te has mirado a algún espejo? Eres un bombón y no lo digo porque sea tu hermana, que también. - Respondió ella. - Dedícales una sonrisa de esas tuyas y ya está.

  • ¿Y si está saliendo con alguien?

  • Si no intentas nada, no lo sabrás.

Su conversación se vio interrumpida por la llegada de Emma, que venía con dos cafés y un trozo de bizcocho de chocolate.

  • Aquí tenéis chicos. - Dijo sonriente.

  • Muchas gracias, Emma. - Louis sonrió y ella se sonrojó un poco.

  • Si necesitáis algo más, estaré en la barra, no dudéis en llamarme.

Se marchó tras dedicarle un guiñó y Victoire estalló en carcajadas.

  • Eres un idiota, Louis, ¿de verdad no te das cuenta de las indirectas que te lanza?

  • ¿Eso son indirectas?

  • Por Merlín, no entiendo cómo ligabas en Hogwarts…

El chico le dedicó una media sonrisa y se encogió de hombros antes de coger su taza y beber un sorbo de café. Empezaron a merendar mientras llegaban los demás, aunque no tardaron demasiado. Primero llegaron Albus y Rose hablando de los problemas que estaban teniendo tanto ella como Scorpius para contarle lo suyo a sus padres junto con Lilly y Hugo; después Molly y Lucy, seguida al minuto por Fred y Roxanne; y, finalmente, Teddy y James. Este último cuando vio al resto de sus primos en la cafetería fulminó con la mirada al ahijado de su padre.

  • ¿Qué se supone que es esto?

  • Lo hacemos por tu bien, James.

  • Creía que íbamos a tomarnos algo tú y yo para hablar de nuestras cosas. - Replicó.

  • Hablar vamos a hablar, tranquilo. - Teddy sonrió. - Anda, vamos, ya nos están esperando todos.

James maldijo por lo bajo pero finalmente siguió al chico. Unieron otra mesa vacía a las que ya habían juntado antes y se sentaron en dos sillas libres.

  • ¿Qué queréis? - Preguntó el mayor de los Potter, cruzado de brazos.

  • Lo mejor será que pidáis algo antes de eso. - Louis miró hacia la barra y levantó un poco el brazo, haciéndole gestos a Emma para que lo viera.

  • Vaya, ¡cuánta compañía! - La chica rió al ver aquella curiosa reunión. - Con lo acostumbrada que estoy a verte solo.

  • Son todos primos míos, menos el del pelo azul que es mi cuñado. - Explicó riendo. Teddy puso los ojos en blanco, pero sonrió.

  • Pues encantada de conoceros a todos, yo soy Emma. - Se presentó la chica. - ¿Qué os traigo?

Cada uno pidió algo y la camarera prometió traerlo lo más rápido posible. Todas las miradas se centraban en Louis y Lilly no pudo evitar reír por lo bajo y cuchichear con Lucy.

  • Bueno… vayamos al grano. - Dijo el chico algo avergonzado.

  • Está bien, James creemos que tienes un problema. - Empezó a decir Teddy. - Albus me escribió el otro día y me dijo que estabas descontrolado.

  • ¿Por qué te metes donde no te llaman, Al?

  • Estoy preocupado por ti. - Dijo su hermano. - No es normal, ¿con cuántas chicas has estado desde que te peleaste con Lizzy?

  • Con una cada día, aunque creo que hubo un día en el estuvo con dos. - Contestó Fred por él.- Sabemos que te hizo daño pero…

  • ¡Prometiste no decir nada!

  • Gritó a su primo.

  • Y no lo he hecho, pero ha sido más que evidente. - Se defendió Fred. - Sabes que jamás traicionaría tu confianza.

  • Todos sabíamos que entre Lizzy y tú había algo, hermanito. - Intervino Lilly. - Y os vimos en las Tres Escobas, debería daros vergüenza a ambos, parecía que teníais cinco años.

  • ¿Y a vosotros qué os importa lo que ella y yo hagamos o dejemos de hacer?

  • Nos preocupas, James. - La voz de Victoire sonó serena. - Estás enfocando esto de la forma incorrecta, no puedes esperar olvidarla así, no puedes jugar con las ilusiones de todas las chicas del colegio para conseguir pasar página.

  • No actúes como si fueras mi madre, Victoire, además, ¿a vosotros quién os ha dicho que yo esté intentando olvidarla? Para eso primero tendría que quererla. - Dijo tratando de mantenerse serio aunque la mentira le escoció.

  • ¡Claro que la quieres! - Rose dio un golpe en la mesa y todos se volvieron para mirarla. - Me parece increíble que actúes así, como si no te importara, como si no fuera nada para ti cuando ambos os queréis.

  • Pues bien que ella se ha ido con McLaggen.

  • ¿Y por qué crees que lo hizo, eh? - La pelirroja negó con la cabeza. - Por el mismo motivo por el que tú te lías con todas las chicas de Hogwarts.

  • Rose tiene razón, es evidente que entre vosotros dos hay algo grande. - Añadió Molly. - O, bueno, había.

  • ¿Me habéis traído aquí para hablarme de Lizzy? - James negó con la cabeza. ¿Por qué le hacían aquello? ¿No veían que ya era lo suficientemente difícil para él sin que se la estuvieran recordando?

  • James, sabemos que es difícil, pero también que estáis siendo unos estúpidos. - Murmuró Fred. - Tú la quieres y ella a ti.

  • Ella no me quiere.

  • Claro que te quiere. - No pudo evitar decir Rose. - ¿No aprendiste nada durante aquella pelea? ¿Por qué crees que se marchó?

  • No es tan sencillo, no sabéis nada. - Insistió él. - No entendéis lo que ha pasado entre nosotros.

  • Yo solo sé que a veces la mirabas como si fuera lo único que existía en el universo. - Murmuró Lucy.

  • Y que era la única que podía mantenerte bajo control. - Añadió Lilly con una media sonrisa recordando las veces que había conseguido que su hermano la dejara tranquila con una sola mirada.

  • Y que te daba igual perder, si ella era la que ganaba, aunque no lo reconocieras. - Dijo Fred recordando su conversación tras un entrenamiento de quidditch.

  • Te hemos visto hacer lo que fuera por hacerla sonreír. - Albus sonrió al decir aquello.

  • Y es evidente que ella te quiere, se ha metido en mil líos por tu culpa. - Dijo Rose.

  • Y coincido con mi hermana, ella te mira de la misma forma que la miras tú a ella. - Molly sonrió al decir aquello.

  • Dominique me ha pedido que te diga que no te rindas así como así y que lo que estás haciendo no es la solución. - Dijo entonces Victoire. - Que si te apetece hacer eso, que ella lo acepta, pero que si únicamente lo haces por Lizzy, no deberías porque solo vais a conseguir haceros más daños el uno al otro.

Todos se quedaron en silencio, con la mirada fija en James, que bajó la vista. Sabía que tenían razón, sabía que la quería y que ella sentía lo mismo por él. Por Merlín, ¿por qué habían sido tan idiotas? ¿Qué les pasaba? Aquellas semanas habían sido horribles, se había dedicado a mentir y manipular, había jugado con mucha gente y se había portado fatal. Recordó la mirada perdida de ella, sus suspiros disimulados. Podía engañarlos a todos, pero no a él. La había cagado. Sintió ganas de golpear algo de nuevo, pero se obligó a contenerse. No era el momento ni el lugar.

  • Tengo que irme. - Se puso de pie y sacó algo de dinero muggle de su cartera. - Tomad, el dinero del café.

  • James…

  • Louis, deberías pedirle salir a esa camarera, está claro que le gustas. - Sonrió a su primo. - Os veré en el cumpleaños de Rose.

Salió de la cafetería rápidamente y empezó a andar sin rumbo fijo. No le apetecía ir todavía a casa. Caminó sumido en sus pensamientos hasta que, de repente, escuchó unos pasos detrás de él y se volvió. Albus se acercaba rápidamente y él se detuvo.

  • ¿Qué quieres? - Le preguntó.

  • ¿Vas a arreglar las cosas con ella?

  • No te interesa.

  • Claro que sí, eres mi hermano. - Albus lo alcanzó por fin. - Puedes confiar en mí.

  • Pues supongo que sí, intentaré arreglarlo. No puedo perderla, Al. - Se encogió de hombros. - ¿Y tú qué vas a hacer? Cortaste con Clary.

  • Me gusta otra.

  • ¿Vas a ir a por ella? - James enarcó una ceja, curioso.

  • Me ve como un amigo, pero quizás intente algo. - Se encogió de hombros al decir aquello y su hermano sonrió.

  • Buena suerte entonces.

  • Tú la necesitas más que yo.

  • ¿Tú crees? Soy James Sirius Potter. - Dijo con fingida arrogancia.

  • Eso no va a funcionar con ella, lo sabes tan bien como yo, además, has sido un auténtico capullo.

  • Lo sé…

  • Vas a tener que hacer algo grande para que te perdona, una simple disculpa no te va a servir para nada.

  • También lo sé. ¿Nos vamos a casa?

  • Claro. - Albus suspiró. - Por cierto, Louis y Emma tienen una cita el sábado.

  • Me alegro mucho.

James también suspiró. Sabía que tenía que pensar algo bueno si quería recuperarla, pero una cosa tenía clara: iba a reconquistar a Lizzy costara lo que costara.


Hola a todos :) ¡Por fin es viernes!

Qué ganas tenía de salir de clase, se me han hecho eternas (aunque una de mis profes nos ha dejado salir 30 minutos antes :P) así que alegradme el día con vuestros comentarios jajajaja

Menuda encerrona le han preparado al pobre James, aunque parece que ha servido para algo. Ayy, ¡qué nervios!

Muchas gracias por las visitas (ya más de 31000), comentarios y favoritos, de verdad :)

Besitos y disfrutad del puente los que lo tengáis.

Ladyluna10 :)