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La tercera generación: 24 años después — capítulo 5
El camino hasta el Expresso de Hogwarts fue muy tenso para Rose y sus padres. Cuando volvieron a casa comenzaron a discutir y, tras muchos gritos y lágrimas, consiguieron llegar a una especie de acuerdo. La chica seguiría en el equipo aquel año, pero cogería una asignatura extra "para mantenerse centrada en los estudios y no en otras cosas", además tuvo que prometerles que no iría a la fiesta de navidad.
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Rose, eres la prefecta de Ravenclaw. - Dijo su madre, rompiendo el silencio que se había instalado en el coche. - Tienes que dar un buen ejemplo a los demás y no volver a comportarte como la otra noche.
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Ya lo sé. - La chica suspiró. Se arrepentía de lo que había hecho, los demás no tenían que estar recordándoselo todo el tiempo. Bastante se torturaba ella misma al pensar en lo que pasaría si alguien del colegio se enterase.
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Y en cuanto a ti, Hugo, - Siguió diciendo.
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tienes que prometerme que no te meterás en más líos.
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No es que me guste meterme en ellos. - Replicó su hijo, algo molesto.
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Ya sabes a lo que me refiero, nada de seguirle el rollo a James y Fred. - Hermione suspiró. No podía culpar a sus hijos por ser como eran, Ron y ella tampoco habían sido unos "niños buenos" en Hogwarts pero no quería que les pasara nada malo. - Tened mucho cuidado, de acuerdo y si veis algo raro, escribidme rápidamente.
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Mamá, el tito Harry cogerá a esos mortífagos. - Contestó Rose. - No te preocupes más por eso, estaremos bien. Hogwarts es un lugar seguro.
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No siempre. - Masculló Ron. Aún estaba muy enfadado con su hija, le había decepcionado completamente, pero no quería que se marchara sin dirigirle la palabra.
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Pero la mayor parte del tiempo, papá. - Rose sonrió. - Hugo estará bien, los Gryffindor saben protegerse los unos a los otros y casi toda la familia estará cuidando de él.
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¿Y tú?
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Sé cuidarme solita.
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Eso no es lo que yo vi el otro día. - Ron suspiró. Era su pequeña, ¿por qué tenía que estar besuqueándose con el hijo de ese estúpido de Draco Malfoy? Solo sería peor si el chico se apellidara Krum.
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Ya he dicho que no se repetirá. - Su hija negó con la cabeza. - Malfoy y yo no nos llevamos bien, no vamos a vernos más allá de las clases y prometo no sentarme con él en ninguna asignatura.
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Y seguir superándole en todo. - Puntualizó su padre, dejando escapar una leve sonrisa.
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¿Acaso dudas que tu hija vaya a ser Delegada el año que viene? - Rose enarcó una ceja, divertida.
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Jamás podría dudar de ello, menos mal que eres como tu madre.
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Pero juega al quidditch como tú. - Añadió Hermione. - Y Hugo es también inteligente y un buen golpeador. Nuestros hijos son perfectos.
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Lo sabemos, mamá. - Su hijo sonrió. - ¿Pero seguimos sin poder ir a Hogsmeade?
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Tenéis que aprender la lección, lo siento.
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Su madre puso los ojos en blanco. Por mucho que lo intentaran no iban a conseguir que les rebajaran el castigo. - Pero buen intento, Hugo.
Los cuatro rieron ante ambos comentarios. Cuando llegaron a la estación de King's Cross, los cuatro se bajaron del coche, cogieron el equipaje - incluidos el gato de Hugo y la lechuza de Rose - y se dirigieron hacia la estación. Al llegar a la altura del andén 9 y ¾ atravesaron la barrera corriendo y llegaron a la plataforma. Los niños se despedían de sus familiares y subían al tren rojo, apenas quedaban diez minutos para que saliera. Harry y Ginny despedían a sus hijos cerca de ellos y se acercaron donde estaban.
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¡Hola, Al! - Exclamó Rose al ver a su primo.
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Hola, Rose. - Al ver que su prima llevaba la escoba, no pudo evitar sonreír y señalarla. - ¡Al final lo conseguiste!
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Pero le ha costado lo suyo. - Dijo Hermione, acercándose a su hija y su sobrino.
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Bueno, al menos lo ha logrado, nosotros hemos tenido que dejar en casa la capa y el mapa. - Replicó él, algo molesto. Siempre les resultaba muy útil e iban a echarlo en falta durante aquel curso.
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¡Mirad, allí está Luna! - Exclamó Ginny, señalando. La mujer acababa de llegar al andén, junto a su marido Rolf y sus hijos gemelos, Lorcan y Lyssander. Comenzó a hacerle gestos con la mano- ¡Luna, estamos aquí!
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¡Hola! - Exclamó la mujer, acercándose seguida de su familia. - ¿Cómo estáis?
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Muy bien, Luna. - Hermione sonrió. - Enhorabuena, Lorcan, me ha dicho tu madre que te han nombrado Delegado este año.
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Muchas gracias, señora Weasley. - Contestó él, devolviéndole la sonrisa. - Es todo un honor que me hayan elegido de entre todos mis compañeros.
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Te lo merecías. - Intervino entonces Rose, dedicándole una sonrisa. - Me alegra que hayas sido tú, ya te lo dije en mi carta.
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Lo sé, además, seguro que te nombran a ti Delegada el año que viene. - El chico le guiñó un ojo y Rose se sonrojó un poco.
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Sería fantástico, ¿verdad Rose? - Dijo Hermione.
Rose asintió, pero no pudo decir nada ya que su padre anunció que ya era casi la hora y debían subir ya. Abrazó a sus padres y se despidió de sus tíos antes de coger sus cosas y montarse en el tren.
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Deja que te ayude. - Se ofreció Lorcan.
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Gracias. - Rose sonrió. Se llevaban genial desde su primer año allí. Compartían casa y ambos habían sido prefectos, por lo que estaban acostumbrados a pasar mucho tiempo juntos y se habían convertido en grandes amigos.
Todos terminaron de subir justo cuando las puertas comenzaban a cerrarse. Se despidieron de sus familias a través de un cristal y se dirigieron hacia sus compartimentos. Lorcan, Albus y Rose se dirigieron hacia la zona de prefectos, mientras sus hermanos iban a buscar a sus amigos. Debían reunirse con los demás, ponerse sus uniformes y acordar los turnos de guardia. Volvían a Hogwarts y el deber los llamaba.
La primera guardia les tocó a Albus y Rose. Ambos estaban acostumbrados a ir siempre juntos a pesar de pertenecer a casas diferentes, les gustaba aprovechar ese tiempo para hablar y contarse sus preocupaciones. Así que, se pusieron sus túnicas, les colocaron sus chapas de prefectos y salieron del vagón para darse un par de vueltas.
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Siento lo de la capa. - Dijo la chica.
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Mis padres son unos cabezotas, no atienden a razones. - Su primo suspiró. - James, Lilly y yo no hemos parado de suplicarles, pero no nos han hecho ni caso.
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Si te sirve de consuelo, para no dejar el quidditch, he prometido cogerme una asignatura extra y no asistir a la fiesta de navidad.
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¿Qué dices? - Albus abrió mucho los ojos.
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Este año soy capitana, no podía abandonar al equipo. - Rose suspiró. - Creo que cogeré Adivinación, ya sabes que no me gustan los animales.
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¿Estás segura de eso? Es un asco de asignatura, yo he estado a punto de suspenderla.
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Tendré que arriesgarme.
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¿Y lo de la fiesta?
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No es para tanto, Neville hace un gran esfuerzo, pero no es muy divertida que digamos.
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Te diría que ojalá veas tu sacrificio recompensado pero eso querría decir que mi equipo perdería y quiero ganar la copa este año. - Comentó Albus, sonriendo.
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Oh, no te preocupes, se verá recompen…
Su comentario se vio interrumpido por una bandada de pájaros de papel que a punto estuvieron de golpearla.
-¡Eh, cuidado! - Exclamó. Se asomó al compartimento del que habían salido y negó con la cabeza. - Lucy, Lilly, ¿queréis que Hufflepuff y Gryffindor comiencen el curso con puntos negativos?
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Perdona, Rose, no te enfades. - Dijo la pelirroja, dedicándole una mirada de arrepentimiento.
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Sí, solo quería aprender ese conjuro y Lilly me lo estaba enseñando. - Añadió la morena.
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Está bien. - Su prima se relajó un poco. Las dos chicas iban con tres amigas más quienes, por cierto, la miraban y aguantaban la risa a duras penas. Frunció el ceño. - ¿Ocurre algo?
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No, nada, Rose, ¿qué va a ocurrir? - Lucy fulminó con la mirada a las demás. Se la notaba nerviosa.
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¿No deberías seguir con tu guardia? - Añadió Lilly, también bastante alterada. - Seguro que hay mucha gente haciendo trastadas y debes controlarlos.
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Sí, claro. - Rose se encogió de hombros. -Luego nos vemos.
Cerró la puerta, pero antes de que estuviera completamente cerrada, escuchó como sus primas reprendían a las otras chicas por "ser unas indiscretas y no saber guardar un secreto". Rose palideció. ¿No se les habría ocurrido contar lo que había sucedido entre ella y Malfoy, verdad? Albus pareció leerle el pensamiento.
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Seguro que son solo tonterías. - Dijo, dubitativo.
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¿Estás seguro?
Por primera vez, Rose se dio cuenta de que casi todo el mundo la miraba. Había bastante gente de Hogwarts en la fiesta, seguro que muchos se habían enterado y se lo habían contado a sus amigos y seguro que sus primos también lo habían ido publicando.
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Bueno, todos hacemos tonterías y Scorpius no es tan malo, ¿no?
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Albus, me quiero morir. - La chica apoyó una de sus manos sobre su cara y movió la cabeza hacia los lados. - No quería que nadie lo supiera, ¿por qué han tenido que enterarse?
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Tranquila, tú solo actúa con normalidad. - Trató de tranquilizarla él. - ¿Recuerdas cuando besé a la hermana de Theo y todo el mundo se enteró?
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No es lo mismo, lo vuestro fue una tontería, tú estabas en cuarto y ella en tercero. - Rose puso los ojos en blanco. Era una cabezota y el chico no la iba a convencer. - Menos mal que no es prefecto o tendría que verlo a todas horas. - Suspiró. - Solo espero no coincidir con él en muchas clases y no volver a verlo.
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Creo que tus súplicas no han sido escuchadas…
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¿Cómo?
Albus señaló justo delante de ellos y Rose se fijó en el pasillo. Justo delante de ellos estaban Scorpius Malfoy, Theo James y John Goyle. Se detuvo de forma abrupta y su primo tuvo que contener una carcajada.
- Creo que lo mejor será que me vuelva, le diré a Will que te ayude a terminar esta ronda. - Dijo la chica, nerviosa. No quería verle y, mucho menos, que la viera.
Pero no le dio tiempo a darse la vuelta. Justo entonces, Scorpius levantó la mirada y la vio. Sus ojos se encontraron y Rose tragó saliva. Notó como el chico también palidecía y pensó que, si se iba ahora, no tendría que hablar con él. Parecía que él también se arrepentía de lo que había pasado entre ellos. Sin embargo, justo entonces, Nott se dio cuenta de que su primo miraba algo y giró la cabeza. Dibujó una amplia sonrisa.
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¡Eh, Albus! - Exclamó. Goyle también los miró y los dos avanzaron hacia ellos, seguidos por Malfoy.
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Hola, chicos. - Saludó él, estrechando sus manos.
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Weasley. - Murmuró Scorpius.
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Malfoy. - Respondió ella, también en un susurro.
Los otros tres chicos los miraban divertidos y entonces a Theo se le ocurrió una gran idea.
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Al final me compré la nueva escoba que te dije, ¿quieres verla Al?
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Por supuesto. - El chico sonrió, consciente de lo que realmente querían. Su prima lo fulminó con la mirada.
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¿Por qué no te quedas con Rose mientras tanto, Scorp? - Añadió luego, dedicándoles una mirada pícara. - Creo que disfrutáis bastante de la compañía mutua.
Comenzó a reír, cogió a sus dos amigos del brazo y se metió en el compartimento. Rose y Scorpius se quedaron en el pasillo y se miraron el uno al otro, sin saber bien qué decir.
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Esto lo ha hecho por lo de la copa, seguro. - Murmuró la chica finalmente.
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No, simplemente le gusta fastidiarme. - Respondió él, también en voz baja. Suspiró antes de volver a hablar. - Weasley, lo que pasó la otra noche...
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Fue un error. - Terminó de decir ella. - Estábamos borrachos, fue solo una tontería. No sé cómo pudo pasar, estoy arrepentida y avergonzada.
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Lo mismo digo. - Contestó él. - Por desgracia, se ha enterado mucha gente.
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Lo sé, Malfoy. - Rose se cruzó de brazos. - ¿Te has ido de la lengua?
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Besarte no es una cosa de la que pueda presumir, Weasley.
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Eso debería decirlo yo más bien. - Replicó ella, indignada. Una cosa era que ambos se arrepintieran y otra cosa era decirle eso. - Que te quede bien claro que no soy una más de tu lista de conquistas, así que como se lo digas a alguien...
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Debería ser yo quien te dijera entonces que controles a tu familia, estoy seguro de que la mitad de este tren lo sabe gracias al resto de Weasleys. - Dijo él, cruzándose también de brazos. ¿Qué se creía aquella chica?
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No te metas con mi familia. - Le amenazó. Sabía que sus primas lo habían contado, pero eso no le daba derecho a hablar así de ellos. - Jamás debí aceptar aquel trago, ¿cómo sé que no lo hiciste a propósito?
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¿De verdad crees que alguien como yo querría estar con una traidora a la sangre como tú?
Rose abrió mucha la boca, incapaz de creerse lo que el chico acababa de decirle. Le abofeteó, se dio media vuelta y salió corriendo, de vuelta al compartimento de los prefectos.
¡Y por fin es 1 de septiembre! Lo primero, agradeceros como siempre las visitas (más de 2000 ya), los comentarios y los favoritos. Sois geniales. Como quizás hayáis podido comprobar he subido una imagen en la que se ve a la mayoría de personajes de la historia (algunos todavía no han aparecido pero serán importantes), ¿qué os parece?
Como siempre, espero vuestra opinión.
Un saludo,
Ladyluna10