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24 años después... — capítulo 36

La indiferencia que mostraba John cada vez que se cruzaba con él la estaba matando cada vez más. Cuando veía cómo iban cogidos de la mano, incluso aquel miércoles en los vio besándose delante de sus compañeros de Slytherin, tuvo que salir corriendo para no llorar delante de él.

Mary lo estaba pasando muy mal desde que había vuelto después de las vacaciones y cada vez que se encontraba así, releía su carta, la última que le había enviado a través de Rose. "es lo mejor Mary, no quiero que te ocurra nada, y ten siempre presente que veas lo que veas, escuches lo que escuches, siempre te querré, siempre!".

Ese día no pudo más la arrugo con fuerza y la tiro en el fondo de su baúl. Palabras, solo palabras. No entendía nada y por más que le había intentado mirar, o coincidir en cualquier trabajo no lo había conseguido. Solo necesitaba oírle de sus labios para estar segura de que seguía estando ahí a pesar de esos besos con ese zor… de Anne.

No le gustaba insultar a nadie, pero Martha le había obligado a sacar todo lo que tenía dentro una noche en la que era incapaz de dejar de llorar, y ahora esa palabra, zorra, le hacía que parte de la tensión que acumulaba disminuyera.

-Otra vez con esa carta—Martha estaba con los brazos en jarra mirándola, detrás de ella Rose se ponía de puntillas para ver tras sus hombros.

-No—Mary se levantó estirando su falda, era la chica que llevaba el largo de la falda según las indicaciones del colegio—hoy ha sido la última vez, la he arrugado, no quiero volver a leerla.

-Bien—Martha hacia como que aplaudía poniendo los ojos en blanco—solo te ha costado 3 semanas.

-Martha, no seas tan dura con ella—Rose odiaba ver a su amiga así, y sobre todo no poder hacer nada, Scorpius le había dejado claro que no se debía meter en el tema.

-No, enserio chicas, quiere volver a ser yo, y voy a empezar por ilusionarme por el baile de mayo

-SIIII, esa es mi Mary—Martha se abalanzo hacia ella, cayendo ambas al suelo mientras Martha la rodeaba con los brazos—promete que iremos juntas si no conseguimos pareja las dos.

-Te lo prometo—rio Mary.

-Vamos, hoy llegan los alumnos de las otras dos escuelas, seguro que alguno cae bajo vuestros encantos—le guiño divertida Rose a sus amigas.

El hall del enorme castillo era una marea de estudiantes, muchos con sus uniformes azules, exactamente 16, lo máximo que había permitido el ministerio. Corrían de un lado a otro, dejando que sus capas azules ondearan al viento.

Rose no tuvo tiempo de buscar a su prima favorita cuando Domique la rodeo con su brazos. Siempre olía a vainilla, y siempre llevaba esa sonrisa como complemento.

-Te echaba demasiado de menos—le susurro la pelirroja al oído

Dominique se separó de ella con una sonrisa que le dio todo a Rose, se entendían a la perfección.

-Ahora no Dom—le respondió Rose sintiendo como los colores le subían por la mejillas—nos está mirando y no quiero que salgas corriendo a presentarte como una loca

Dominique abrió los ojos sorprendida y haciéndose la ofendida, pero sin que Rose se lo esperaba se giró y clavo su mirada en el chico rubio que se encontraba al final.

No espero a que Rose la acompañara, estaba desenado conocer a ese Malfoy que había hecho que Rose se enamorara locamente.

-Dominique Weasley—no espero a que el chico le tendiera la mano sino que se abalanzó sobre él abrazándolo como era su costumbre—tenía ganas de conocerte, Rose me ha hablado tanto de ti.

John tuvo que aguantarse la risa al igual que Joe. Scorpius intentaba aparentar normalidad, Rose le había hablado de su prima, y la había conocido hace dos años, pero aquella muestra de sentimientos era demasiado efusiva para su carácter Malfoy.

-Dom...—Rose la cogió del brazo sonriendo, sentía los colores en la cara.

-Sabía que tú no me lo presentarías—respondió la pelirroja encogiéndose de hombros—supongo que nadie te lo habrá dicho así que—le guiño un ojo y añadió—bienvenido a la familia.

Mary observaba la escena desde lejos junto con Martha, no quería estar cerca de John bajo ningún concepto y su amiga la acompañaba.

-¿Mary?—los ojos azul intenso de Louis la captó al momento y ninguno pudo evitar abrazarse con ganas.

-Este es François, mi primo—Louis les presento a un chico con el pelo castaño y con los mismos ojos azul intenso que Louis.

Los cuatro empezaron a hablar, Louis no paraba de sonreír al igual que Mary que después de mucho tiempo dejo de sentir la intensa mirada de John hacia ella.

Definitivamente odiaba a ese pelirrojo que se creía francés y no era más que un simple Weasley, los pensamiento de John no hacían nada más que planear alguna forma de acercarse a ellos, quería saber porque se reía tanto Mary, aunque escuchar su risa después de tanto tiempo… era todo un regalo.

La puerta principal se abrió de golpe dejando entrar una gran ráfaga de viento. Tras ella 10 chicos y 4 chicas con uniforme rojo intenso y de piel entraron al enorme hall. Los alumnos de Drumstrang miraban al resto fijamente. Detrás de ellos un joven profesor los acompañaba, Tsolo era el nuevo director el Instituto. La dirección del centro había cambio 4 veces en el último año, en Bulgaria se vivía tiempos más difíciles aún, que en Reino Unido.

-Bienvenidos—la directora McGonnagal, lo recibió con un breve estrechamiento de mano e indicándole la entrada en el gran comedor con el resto de los profesores.

-SCORRPIUS—un joven con las cejas demasiado pobladas salió del grupo de Drumstrang

-Mark—Scorpius le sonrió al instante, había sido su mejor amigo en ese año infernal que había vivido en el instituto búlgaro.

Tras Mark, un chico junto con dos chicas lo siguieron. Luke, Darina e Irina, la diferencia entre Mark y Luke era muy poca, ambos iban rapados, con el uniforme tan pegado a su cuerpo que dejaba ver lo físicamente fuerte que eran, su única diferencia eran los enorme ojos verdes de Luke.  

En cambio las dos chicas eran totalmente distintas, aunque la mirada que intercambiaron fue suficiente para saber que eran grandes amigas. Irina daba impresión de ser la chica más dulce del mundo, su pelo negro le llegaba por el hombre y una fina diadema lo adornaba, ninguna gota de maquillaje adornaba su rostro angelical, tenía la piel blanca como la nieve y los ojos grises le daba a su rostro un aire inocente. En cambio, todos los ojos se pararon en Darina, tenía todo el pelo hacia el lado derecho, una melena alborotada y rubia, en el lado izquierdo no había huella de pelo, estaba totalmente rapado dejando ver un tatuaje lleno de símbolos extraños. La raya negra de los ojos le daba un aire aún más temible, que se intensificaba con sus labios borgoña.

-Quisimos escribirte pero Bulgaria tiene cancelado el servicio de lechuzas—Luke también lo abrazo, tenía un inglés perfecto, sus padres eran ingleses.

-Te ha crecido demasiado el pelo—Irina seguía luciendo su sonrisa, aunque Scorpius la conocía demasiado bien para que lo engañara.

-No seas quisquillosa, te quede mucho mejor—Darina se lanzó a su brazos, haciendo que su tapadera de chica dura desapareciera.

Rose junto con John, Dom y Joe estaban detrás de ellos. Ninguno se atrevía a presentarse. Por la cabeza de Rose no hacía más que pasar imágenes sobre quien de esas dos chicas había besado a Scorp, quien había sido la que incluso quiso llegar más. Respiro profundamente cuando Scorp se giró para presentarla.

-La famosa Rrrose—Mark hablaba un pésimo inglés comparado con sus compañeros

-Encantada—Rose le sonrió a los cuatro pero la mirada de Irina viajo hasta Dominique

-Weasley ¿no?—le tendió una mano—Bill y Fleur ¿no?

-Si—Dom se quedó quieta, sin saber cómo reaccionar.

-Deja de asustar a la gente—Darina le dijo un codazo a su amiga—es una friki, se sabe todos los árboles genealógicos de las familias mágicas mejor que el suyo propio—rio mostrando unos preciosos diente blancos—os podría reconocer a todos.

-John Zabini, Joe Nott—Irina empezó a señalar a cada uno con un sonrisa—ohh Bella

-¿Y Jess y Rachel?, llevo buscándolas un rato—Bella llevaba entusiasmada unos días esperando ver a sus amigas de Drumstrange.

-Jess se casó hace dos meses siguiendo a la línea de Rachel que esta ya esperando su primer bebe—Darina puso cara de asco

-¿Cómo?—los ojos de Bella se abrieron como platos.

-Dejaron el Instituto, y ya sabes cómo son allí las cosas—Irina la miraba intensamente, siempre la había mirado así, le fascina Bella.

Esa misma noche, tras la cena, se dejaron abiertas la lista para que todo alumno que quisiera participar en los duelos con las otras escuelas se apuntara. En Hogwarts las normas eran claras, solo alumnos de séptimo bajo ninguna excepción. Cosa que decepciono mucho a los amigos búlgaros de Scorpius que deseaban pelear con su ex compañero. Mientras, Louis no se había separado de Mary, algo que a la chica le encantaba. Siempre tenía algo que decir, algo de lo que reír, algo que la hiciera feliz.

Cuando los profesores mandaron a los alumnos a sus dormitorios, Louis dejo a Mary en la escalera y se dirigió hacia el jardín donde se encontraba el carruaje donde dormiría con sus compañeros. Fue en ese momento cuando John la agarró del brazo y la atrajo hacia uno de los pasillos laterales.

-¿De qué vas con el francés?—John la miraba a los ojos, sabía que no debía estar con ella, que en cualquier momento alguien los podía ver, pero le daba igual tenía que hablar con ella.

-Suéltame—le recordó Mary fijando sus ojos en la mano del chico que rodeaba su antebrazo

-Lo siento—John la soltó al instante pasándose una mano por el pelo, estaba demasiado nervioso.

-De que vas tú, pidiéndome explicaciones, me dejaste todo claro en esa carta y más claro aún con lo de Anne—Mary cojo aire, tenía que sacar el valor de donde fuese o acabaría besándolo y después llorando—y Louis es mi amigo.

-¿Tú amigo?, ese quiere mucho más que tu amistad, y sabes que lo de Anne no es nada, es todo un teatro—John se acercó un poco más a ella—te lo explique, lo hago por ti, por tu seguridad—no pudo evitar acariciarle la mejilla—te voy a querer siempre Mary.

-CÁLLATE—Mary no pudo evitar empujarlo—deja de hacerme ilusiones, de decirme que me quieres, si me quisieras dejarías ese estúpido grupo, y todo y estarías conmigo

Las lágrimas brotaron de los ojos de ambos, sin que ninguno lo pudiera evitar. Mary no aguanto más y salió corriendo, no podía verlo ahí parado sin que le dijera nada. En cambio John siguió parado en el mismo sitio donde ella lo había empujado, incapaz de reaccionar, el dolor era demasiado grande.

Hola :) he vuelto de nuevo y os traigo otro capítulo, siento la separación entre uno y otro.. todo es culpa de la universidad ;( jajaja (este es más corto que el resto porque necesitaba separar esto de lo siguiente sino se hacia demasiado largo )

Espero que os guste y que me dejéis vuestra opiniones ^^

Un beso enorme y mil gracias.