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24 años después... — capítulo 4
Rose consiguió que su tía la dejara ir a la heladería de enfrente gracias también a las palabras que tuvo Mike con ella. Mike era siempre tan educado, eso era algo que le encantaba a Rose. Se presento a su tía y saludo a todos sus primos y a Alice, era encantador.
La chica se sintió terriblemente aliviada cuando salió de aquella cafetería, no soportaba más la mirada clavada en ella de Scorpius. Se sentaron en una mesa cercana a la ventana de la heladería para que Ginny los pudiera ver, bueno Ginny, y los 4 aurores que estaban escoltando a todos los chicos.
-Te he traído uno de chocolate—le tendió Mike sin borrar su sonrisa—sigue siendo tu preferido ¿no?
-Sí, claro me encanta—Rose estaba nerviosa sabía que en cualquier momento le abordaría con su dulce sonrisa el tema de Scorpius.
-¿Qué tal están tus padres?—seguía siendo educado.
-Bien,…--Rose se colocó el pelo detrás de su oreja—como siempre llenos de trabajo.
-Normal, leo el Profeta todos los días—Mike cogió un poco de su helado de caramelo—y esos nuevos partidos están dando mucha guerra.
Rose asintió mientras tomaba su helado de chocolate y sin esperarlo Mike soltó una carcajada, la chica lo miró sin entender nada pero pronto se dio cuenta. Mike cogió una servilleta y la paso por la nariz de la chica.
-Siempre te pones perdida—le recordó manteniendo como siempre su sonrisa.
Rose se disculpó y tomo la servilleta para limpiarse mientras Mike la observaba atentamente con su dulce sonrisa pero sin hablar haciendo que Rose se pusiera cada vez más nerviosa. Parecía como si estuviera esperando que la chica se lo contase todo, que confesara, y finalmente lo consiguió.
-Han dejado Dumstrang—termino soltando de golpe—bueno mejor dicho—añadió bajando el tono—Dumstrang ha caído.
Mike asintió—están viendo a tu primo ¿no?
Siempre hacia eso, decía las palabras exactas para que Rose acabará contándole todo.
-Bueno, no exactamente—Rose trago saliva—viven con nosotros—añadió—con todos.
Mike se quedó callado pero sin quitar su dulcísima sonrisa, una sonrisa que estaba poniendo cada vez más nerviosa a Rose.
-Sí, vale—termino diciendo Rose—tenía que habértelo contado antes pero no te quería preocupar—intento disimular su nerviosismo con un poco más de helado—además es una tontería.
-Rose, cariño—odiaba que usará la palabra cariño, se lo había dicho mil veces pero el continuaba—no pasa nada, entiendo que no me lo quisieras contar—respiro profundamente—te has tenido que adaptar y supongo que habrá sido difícil, ¿cómo estás?
-Bien—dijo sin pensar pero de nuevo estaba la mirada de Mike y su sonrisa—bueno se tomó un poco mal lo nuestro.
-¿No lo sabía?—pregunto con cara de sorpresa
-Sabes que yo no me escribía con él—le recordó—ahh y eso es otra mi padre llevaba un año ocultándome las carta que él me enviaba—la chica bajo la cabeza—me he enfadado mucho con él.
Mike meneo la cabeza—bueno Rosi—otro apodo que Rose odiaba y que él seguía usando—piensa que lo hizo por tu bien.
Rose se quedó paralizada dejando la cucharada de helado—¿por mi bien? Venga ya Mike, ocultarme cosas es por mi bien.
-No te enfades cariño—le dijo acercándose a ella—piénsalo, lo hizo para que pudieras despejarte y recuperarte de todo lo que te paso.
-No, Mike—refunfuño apartándose de él—lo hizo porque no aceptaba esa relación porque odia a la familia Malfoy.
Mike se quedó callado mirándola, no añadió nada más ni replicó. Una actitud que hizo que Rose se volviera a sentir culpable.
-Lo siento no debí hablarte así—se disculpó arrimándose de nuevo a él.
Mike la recibió entre sus brazos sin decir nada pero con su imutable sonrisa en el rostro.
Tras varios minutos así rompió el silencio—no te habrá hecho nada ¿no?
Rose dejo sus brazos y lo miro con el entrecejo fruncido—claro que no
-¿Lo sigues queriendo?—Mike la miraba sin juzgarla pero intentando descifrarla.
Aquella pregunta acelero el ritmo cardiaco de Rose, las manos le empezaron a sudar y por primera vez pensó en ello.
¿Quería a Scorp? Debía reconocer que algo sentía por él, no era normal la obsesión que tenía por arreglar las cosas con él. También era cierto que estaba guapísimo incluso más que Mike aunque no era tan atento y educado como Mike pero pensándolo bien eso no le importaba.
Un recuerdo inundo su pensamiento, el primer día que Scorp accedió a enseñarle cosas de quiddicht. Le costó tanto convencerlo que disfruto esas horas como una niña. Solo tenían 11 años, eran unos críos pero se acordaba perfectamente de lo preocupado que estuvo cuando ella se cayó y se hizo una herida en el codo y lo que a ella le gusto que la acompañara hasta la enfermería y le diera la mano cuando la enfermera extendía un ungüento que escocia mucho.
De un momento bajo de nuevo a la tierra y enfrente de ella Mike continuaba esperando su respuesta.
-No—mintió, se sintió tan mal por mentirle, nunca lo había mentido siempre habían sido sinceros el uno con el otro, así que añadió—bueno la verdad me gustaría ser su amiga, siempre le guardaré un cariño especial.
Mike asintió pensativo y con su sonrisa le respondió—es normal, fue tu primer novio—le cogió la mano—pero si él no quiere ser tu amigo debes respetarlo demuestra que en el fondo no te quería tanto.
Aquel comentario le hizo pensar mucho a Rose toda la tarde incluso cuando volvió con sus primos y se despidió de Mike.
Puede que en el fondo Mike tuviera razón, si de verdad la quería tanto como decía al menos consentiría en ser su amiga o como mínimo en saludarse. Llego a la cama dándole vueltas al asunto y llego a la conclusión que si lo que quería era que pasara de él así lo haría, sería él el que perdería.
Scorpius también se había ido pensativo a la cama, definitivamente odiaba a ese Vernte, tenía un apellido horrible y encima muggle. Vale, él no era como su abuelo que los odiaba pero a ese sí que no lo soportaba. Era un pe-lo-ta, no había parado de agradecer a la señora Potter el rato que estuvieron solos y de recordarle lo que le encantaría conocer a los padres de Rose, seguramente para lamerles más el culo. Era un pringado y como decía John un friki. Pero además de eso, no le gustaba su mirada, parecía calculador… bueno de eso se encargaría cuando estuviera en Hogwarts, allí tendría tiempo para saber más de ese listillo. Lo que le preocupaba ahora era que en el fondo lo estaba dejando ganar, sí, ganar. Alejándose de Rose no estaba consiguiendo nada, vale, llamaba su atención pero solo eso, y de eso se acabaría cansando. No quería ser su amigo eso lo tenía claro pero no tenía intención de que ella se olvidara de él, y sabía cómo iba a hacerlo.
A la mañana siguiente Scorp y James entraron desde el jardín discutiendo mientras Roxana y Rose bostezaban y tomaban sus cereales.
-De acuerdo tu serás el capitán y yo el otro—aceptaba finalmente James—pero te lo advierto Malfoy como vea juego sucio te machaco ¿entendido?
-Yo siempre juego limpio Potter—le respondió desafiante—no tendrás miedo de perder ¿no?
-¿Qué pasa ahora?—pregunto Roxana harta de escucharlos discutir tan temprano.
-Esta tarde hay partido de quiddicht en el patio—anuncio James—ya hemos recogido Fred y yo la piscina.
-Por fin algo emocionante—dijo Lily al entrar a la cocina y oírlos.
-Llama a los demás—le dijo su hermano y mirando a Scorpius añadió—vamos a hacer los equipos.
Todos los chicos llegaron rápido, Hugo protesto mil veces por no querer jugar pero nadie lo escucho y lo obligaron a participar, Ginny se ofreció a ser de árbitro para sí evitar peleas y el reparto comenzó.
Ginny tiró una moneda haciendo aparecer cruz así que empezó Scorp algo que hizo chirriar los dientes de James.
-Vale, elijo a Albus—le guiño el ojo a su amigo
-Fred—James lo miraba de reojo intentaba adivinar su táctica.
-Bella—Scorp no lo miraba estaba concentrado en su plan y había conseguido la atención de Potter.
-Lily—eligió rápidamente James no pensaba dejar a su hermana a la merced de ese.
-Alessa—dijo sonriendo Scorp y haciendo rabiar a Rose que no entendía porque su primo o la elegía.
-Roxana—le pido al odio Fred y él no podía negarse.
-Rose—el corazón de la chica se paró al escuchar como pronunciaba su nombre y la miraba.
-Venga ya, no vale, para que quieres dos guardianes enn—James seguía sin averiguar cuál era su plan.
-No pretenderás que elija a un chaval que no sabe ni montar en una escoba—le recordó señalando a Hugo.
Rose se sintió terriblemente dolida, no la había escogido porque pensara que era buena sino por descarte. Por un momento pensó en abandonar y no jugar pero prefiero guardarse todo ese rencor y expresarlo en el partido.
Los dos equipos se reunieron en dos salas distintas para ver que estrategias iban a usar.
-A ver pensemos—dijo en voz alta James—estamos en desventaja pero podemos ganar—siguió pensando en voz alta—Fred será el goleador, Lily cazadora, Roxana guardián y yo buscador.
-¿Y yo?—pregunto sin ganas Hugo—porque ya que me habéis obligado a jugar…
-Tú también cazador, intenta que no te derriben ni caerte de la escoba con eso será suficiente—le declaro con toda sinceridad James.
En otra sala Scorp había tomado la palabra.
-Tenemos el partido ganado—dijo guiñándole un ojo a sus compañeros—Al buscador, Alessa goleadora, Bella cazadora, Rose cazadora y yo guardián ¿vale?
-¿Por qué no puedo ser guardiana y tu cazador?—replico Rose.
Scorp sonrió había conseguido enfadarla y con ello atraer toda su atención.
-Porque soy mejor guardián que tú—le respondió con su sonrisilla.
-Eso no es verdad—le respondió entrecerrando los ojos—puedo ser igual o mucho mejor que tú—hizo una pausa para acercarse a él—y lo sabes.
-Uhhhh—empezaron a decir entre risas Bella y Alessa.
Scorp dibujo una sonrisa ladeada—puede, pero yo soy el capitán—se acercó a ella haciendo que el corazón de Rose latiera más rápido—y tú vas a ser cazadora.
Rose se mordió la lengua no pensaba darle más juego, la noche pasada había decidido pasar de él y ahora de pronto él le volvía a hablar, qué quería, volverla loca.
Todos los chicos estaban en el aire, Hugo se mantenía ligeramente y su cara de espanto representaba todo el miedo que sentía y las ganas de que aquello acábese pronto pero cuando Ginny soltó la pequeña pelota dorada la guerra se desato.
Hugo pudo distinguir como varias cabelleras pasaban por su lado sin derribarle. Eso le alivió, al menos le tenían consideración y no le atacan. Respiro e intento mantener el equilibrio recordando algunos trucos de sus clases de vuelo y así consiguió desplazarse a un lateral para poder contemplar el partido sin molestar.
La primera que cogió el quaffle fue Lily había mejorado muchísimo y cada vez se parecía más a su madre, era muy buena. Consiguió esquivar a Bella pero al tirar hacia unos aros improvisados Scorp se la paro en seco.
Mierda pensó Lily meneando la cabeza. Scorp sonrió con orgullo y tiro el quaffle hacia Bella esta se vio de inmediato acorralada por un Bludger y Lily por lo que se la paso a Rose.
Fue ese pase el que le dio la idea a Rose, conocía perfectamente la forma de jugar de Scorp y fue directo hacia él sin que su equipo entendiera nada pero haciendo que James riera a carcajadas. Le hizo creer que lanzaría a la derecha pero en el último momento lanzo a la izquierda, el lado malo de Scorp impidiendo que este pudiera detener el tanto que marcaba Rose.
-De que vas—le grito cuando giro en su escoba y fue hacia donde estaba.
-Nadie me manda—le desafió—jugare como quiera.
-Eso no es gusto Rose—se quejó Alessa con su bate en la mano—señora Potter dígale algo, así jugamos en desventaja.
-Rose cariño, este tanto lo anoto pero no quiero más cosas así entendido—le replico Ginny desde el suelo.
Finalmente fue, como siempre, Albus fue el que consiguió la snitch dorada haciendo que su equipo ganará, pero la tarde fue entretenida. Hugo termino en el suelo como él mismo avecino. Lily orgullosa de sus 30 tantos, James refunfuño pero feliz de las continuas peleas entre Rose y Scorp. La chica no paro de boicotear el partido en contra de su propio equipo. Le hacía pases a Lily, distraía a Alessa y con ello hacia distraer continuamente a Scorp. Cuando termino el partido todos se dirigieron a la cocina para reponer fuerzas excepto Rose y Scorp que bajaron de sus escobas discutiendo.
-Se nota que te gusta perder—le dijo Scorp—o solo lo haces para molestarme más.
-Y tú, sabes que mi puesto es de guardián y me dejas en ridículo delante de todos—Rose estaba roja de la ira.
-Es que sabes que yo iba a ser mejor—le dijo fríamente Scorp—tú te mueves demasiado por tus sentimientos.
-¿Perdona?—Rose no se podía creer lo que oía—insinúas que no hubiera jugado bien de guardián porque jugaba con mis primos.
Scorp asintió mientras guardaba su escoba con las demás en un armario--¿me pasas la tuya?
Rose se quedó mirándolo con la escoba en su mano, estaba irritada y muy muy enfada y sin pensarlo lo soltó.
-Yo no soy él que llora por la noches—Scorp se quedó callado y deshizo su sonrisa.
-Ni yo la ramera que se va con el primero que pasa—se arrepintió nada más decir aquello pero lo que ella le dijo le dolió muchísimo pues sabía que lo estaba pasando mal por ella.
Rose lo empujo con los ojos brillante y tiro su escoba con las demás para poder salir corriendo. Atravesó la cocina sin escuchar como la llamaban los demás y cuando llego al pomo de su puerta alguien la agarro por la muñeca.
-Dejarme, quiero estar sola—consiguió decir antes de que una lágrima callera por su mejilla.
Scorp consiguió que se diera la vuelta—lo siento—musito—lo he dicho sin pensar—trago saliva—te pasaste con lo que dijiste y no lo pensé.
Le temblaba todo el cuerpo y tenía la necesidad de llorar, de llorar mucho y de pegarle y así lo hizo.
-Eres un auténtico estúpido—lanzó sus manos contra su pecho dándole golpes.
Y sin que pudiera darse cuenta se encontró entre su pecho llorando. Scorp le acariciaba el pelo. Ninguno de los dos supo cuánto tiempo estuvieron así. Cuando Rose se calmó y pensó en la situación se separó al instante secándose las lágrimas.
-Yo también lo siento—escupió sin mirarlo—pero te has puesto muy chulo.
-Lo sé—le respondió con esa sonrisa que tanto adoraba Rose.
Hubo un silencio que ninguno quiso romper. Rose sentía demasiadas cosas a la vez por una parte quería salir corriendo y por otra volver a sentir sus abrazos alrededor de ella. Scorp no podía dejar de mirarla y sobre todo esos labios, había sentido su abrazo después de tanto tiempo y ahora solo anhela sus besos.
Se arriesgó, se acercó a ella, la agarro por la cintura y la acerco a él. Respiro el aroma de su cuello apartando tiernamente su pelo. Ambas frentes se quedaron unidas sintiéndose los alientos. Rose dejo de pensar y cerró los ojos.
Ese signo fue un clip para Scorp se acordó de como también había cerrado los ojos el día anterior al besar a ese Vernte y aunque le iba a costar una barbaridad lo hizo.
Rozo sus labios con los de le chica y cuando iba a besarla se separó haciendo que Rose abrirá los ojos de golpe.
-No está bien que bese a una chica que tiene novio—le dijo con su sonrisa chulesca.
Rose bufo y sin decirle nada se giró y entro en su habitación coronando toda esa escena con un enorme portazo.
Hola chicos y chicas, solo responsable y cumplo mis promesas, aquí os traigo otro capítulo que espero que os guste mucho ^^
Me siento bastante recuperada y espero tener el próximo para el viernes :)
Un beso y espero todas vuestras opiniones en los comentarios ^^