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Historia 183757 — capítulo 9

"Su madre no había vuelto a aquella habitación desde que su marido desapareció, pero no era la primera vez que Jacob entraba en ella, en busca de respuestas que su madre no podía darle."

Cornelia Funke, "Reckless: El goyl de jade"

   Habían pasado una semana y cinco días desde que el otoño había llegado oficialmente, no obstante, hacía mucho más que los árboles se pelaban y que el suelo se tapizaba de colores cálidos.

   El crujir de las hojas secas era uno de los sonidos favoritos de Albus, y se moría por ir y caminar un rato aplastando las más ruidosas; esas marrones arrugadas, que parecen enrollarse sobre sí mismas y están tan secas que garantizan no doblarse como las amarillentas y en cambio romperse con ese sonido tan característico.

   Si no estuviera en la biblioteca.

   Rose lo había arrastrado para mostrarle quién-sabe-qué desesperadamente y él no podía si no apurarla para salir cuanto antes, aunque toda esa agitación le provocara curiosidad.

-¿Qué me querías mostrar?

-Estaba por aquí… No, en la otra estantería, ya vuelvo.

   El chico suspiró. Su prima nunca le contaba exactamente lo que tenía entre manos.

-¡Al! ¡Lo encontré!- La bibliotecaria los chistó y la bruja repitió susurrando esta vez:

-¡Lo encontré!

-¿Y se puede saber qué es lo que encontraste?- Como respuesta Rose sólo le entregó el libro.

   El título rezaba: "Las Guerras Mágicas: Volumen dos, por Penélope Clearwater con colaboraciones y testimonios"

*      *      *

   A la orilla del lago, en un colchón de hojas en el que habían invertido los últimos veinte minutos, descansaban dos niños. La pelirroja le estaba haciendo reproches al que estaba a su lado, pero débilmente, y el otro sonreía como a punto de reír.

-…así que la ayudé y llegamos a un arreglo. Un arreglo que te incluye.-Esas últimas palabras parecieron preocupar a Scorpius, quien se incorporó para mirarla receloso.

-¿Hiciste un trato sobre mí con Weasley?

-¡Después de cómo la trataste ayer, claro que sí! Estoy intentando convencerla de que no eres como ella cree y no haces más que arruinarlo.

   Scorpius suspiró y se dejó caer sobre las hojas.

-¿Qué trato hiciste?

-Tú la dejas de molestar y ella arregla lo que pasó con Hagrid.

   Cass pensó que se vería más feliz. En cambio, su cara no reflejaba nada en absoluto.

-¿Scorpius? ¿Scorp? ¿SCORPIUS?

-Estaba pensando.

-¿Qué cosa? Sé que te molestó que Rose le dijera eso a Hagrid, después de todo, tú no la tiraste de su escoba.

-Sí, ¿pero te parece que eso sea suficiente? Quiero decir, veo cómo la gente habla sobre mí cuando camino, cómo todos tienen cuidado de no acercarse demasiado. Y cuando algunos profesores me llaman, Cass, ¿te parece que no me doy cuenta de cómo les cambia la voz?

   Cassie quiso poder decir que no era cierto. Que se lo estaba imaginando y que si dejaba de lado esas creencias, podría tener más amigos.

   Y a pesar de eso, Scorpius tenía razón. Lo que decía era verdad, pero no por eso iba a dejarlo deprimirse.

-Intenta esto al menos, Scorp. Albus es tu amigo, fíjate que fue su padre el que venció a Lord Voldemort, y a mí no me parece que tengas  la culpa.-El tono en la voz de Cassandra bajaron mínima, imperceptiblemente, sonando arrepentida de haber agregado esas palabras, y sin embargo no era la primera vez que las pronunciaba, pero él nunca la había escuchado así. Como si quisiera decir algo más y callara. Como si se refiriera a otra cosa.

-La culpa de lo que hicieron mis padres- Hubieron unos segundos de silencio entre ellos donde sólo se escucharon los crujidos de las hojas en las cuales se apoyaban; después de esta afirmación que casi fue una pregunta, casi, pero no lo suficiente, y aun así ella entendió lo que se estaba cuestionando Scorpius. Lo miró fijamente, sus iris celestes buscando los plateados, que finalmente prestaron suficiente atención a la chiquilla enfrente suyo.

   Había en su rostro pecoso una emoción tan pura y visible que en él surgió enseguida el pensamiento de que Cass debía tener algún secreto, algo que la exaltara por adentro, algo capaz de darle esa expresión infinitamente triste e infinitesimalmente alegre y esperanzada, algo que le estuviera dando la sensación de que, en ese momento, la pelirroja sabía mucho más de la vida y el dolor que cualquiera que hubiera conocido. Y Scorpius quería saber qué era, para poder ayudarla.

   Pero Cassie, con apenas el recuerdo de una sonrisa perdido en la comisura de sus labios negó levemente con la cabeza, y su mejor amigo pudo atisbar sus ojos cubiertos por un velo lacrimoso al levantarse y dirigirse, al compás de la campana que indicaba el comienzo de otra hora de clases, ella sola hacia el castillo.

*      *     *

-¿Cómo sabes que es este?

-¿Pero no leíste quién es la autora? ¡Es la misma que visitaba a papá, mamá y los tíos cuando estábamos en casa!

-¿Penélope Clearwater? Ahora que lo pienso, ¿mi mamá no dijo que tía Audrey era mucho mejor?

-No creo, ¿por qué diría eso?

   Pero Rose y Albus dejaron la charla para mirar fijamente el libro. Quizás allí estaban las respuestas a su búsqueda incansable de un relato de las experiencias de su familia en la guerra. Sabían lo mismo que cualquier chico de su edad, es decir, lo básico: un mago oscuro llamado Lord Voldemort que creía que los muggles eran inferiores había provocado una guerra, y que el padre de Al lo había vencido varias veces. La curiosidad picaba a todos los primos menores (fuera de esa categoría estaban Molly, Victoire, Lucy y Dominique pero James y Fred que fluctuaban en el medio ya sabían un par de cosas más que ellos) pero ninguno se animaba a preguntarle a los adultos, porque; ¿quién querría recordarles la guerra? Sólo los más chicos, como Lily y Hugo, cometían ocasionalmente la imprudencia -muchas veces alentada por sus hermanos- recibiendo únicamente respuestas dulces, evasivas y frustrantemente comprensivas, esas del tipo, "cuando seas mayor" que provocan únicamente irritación.

*"¿Estás realmente segura de esto?"*quiso preguntar Albus, pero en su mente se formó la respuesta de su prima; sabía lo que diría sin siquiera hablarle: "¿Lo estás tú?"

   ¿Qué cosas podrían haber ahí? De repente recordaban todas las veces que sus papás se habían negado a sus peticiones. ¿Había sido tan malo? Respiraron profundo... y abrieron el libro.

*      *      *

Eran cerca de las seis de la tarde y conseguir que su amiga estudiara le estaba costando a Maggie más de lo habitual. Hace un rato había sacado el tema de lo sucedido con Rose y la metamorfomaga quería terminar de una vez con eso para comenzar finalmente sus mapas lunares. 

-¿Así que finalmente te arreglaste con ella, Cass?

-Algo así. Es como una especie de tregua o pacto, nos ignoramos y sólo hablamos lo necesario para ser cordiales.

-Es mejor que antes por lo menos, ¿no?- Maggie suspiró pesadamente. "Por lo menos este lío terminó". - ¿Vamos a hacer esta tarea o no?

-Está bien- Cassie estiró la frase lo más que pudo y abrió sus libros, que habían permanecido intactos por la última media hora. Y por cinco minutos, Maggie creyó que por fin había conseguido hacerla concentrarse; hasta que de nuevo la pelirroja interrumpió:

-¿Alguna vez pensaste en unirte a un club?

-¿Un club?

-Sí, como el de Gobstones o el de música.- Mientras las palabras salían de su boca Cassie trazaba círculos en el pergamino, manchándose las mangas de la túnica y dejando aún más negra su pluma. Maggie le sostuvo la mano y sólo en ese momento ella se dio cuenta de lo que había estado haciendo.

-Lo siento, ¿qué te decía? Ah sí, los clubes. Escuché que van a abrir uno de teatro.

   Maggie tuvo que frenar lo que estaba escribiendo.

-¡¿Un club de teatro?!  ¡Pero las representaciones en Hogwarts están prohibidas desde hace más de sesenta años!-Los demás alumnos en el claustro miraron sorprendidos a las dos niñas, quizás notando por vez primera que una de ellas tenía el cabello azul.

-¿Y?- Cass no le dio la más mínima importancia al tono sorprendido de la voz de Maggie, y en cambio regresó a garabatear en la hoja, esta vez unas criaturas sospechosamente antropomórficas.

   Maggie solamente la miró. Efectivamente, su amiga tenía razón: ¿Y? Lo ocurrido durante la última obra en el colegio había sido (no por eso menos lamentable) totalmente accidental.

-El punto de hacer un club de teatro es que se anote gente que se comprometa a no hacer líos como ese. Además Rose dice que el incendio no fue a propósito y que cree que el profesor Dumbledore intentó que se perdiera esta prohibición varias veces, pero que el Consejo Escolar no lo dejó.

-¿Y cuándo te dijo eso? Creí que no hablaban más de lo necesario.

-No dije que me lo dijo, solo que lo había dicho. Dijo eso cuando leyó el cartel.

   "¡Así que por eso se amontonaban todos hoy a la mañana!"

-De todas maneras, ¿planeas unirte?

   La pelirroja la miró como si lo que preguntara fuera lo más obvio del mundo.

-¡Claro que sí! Se me da bien el arte, ¿ves?

   Maggie tomó el pergamino que Cass le extendía. Las figuras antropomórficas tenían ahora pelo y lo que parecía ropa.  Levemente oyó lo que la otra le decía -"Lo siento Maggie, pero debo correr a Herbología, ¡terminamos lo de Astronomía la próxima!"- y asintió vagamente, concentrada en hacer que su cerebro asimilara y entendiera la información que le enviaban sus ojos. Deduciendo un poco y luego de unos minutos pudo suponer que era la profesora McGonagall  retando/gritando/felicitando a Scorpius. De no haber sido Cass habría creído que ese "¿ves?" era sarcástico.

   Pero era Cass.


**Claustro:**Es un patio interior (generalmente cuadrado) a cielo abierto rodeado por galerías con columnas. Era muy común en los monasterios y los castillos o fortalezas medievales, alrededor de la fundación de Hogwarts. 

**Club de Teatro:**Para aquellos que no leyeron "Los cuentos de Beedle el Bardo" (el real, escrito por J. K.) en la notas que hace Albus Dumbledore al final del cuento "La Fuente de la Buena Fortuna" se cuenta cómo anteriormente, en la época de Armando Dippet se intentó hacer una obra de esa misma historia y fue tan desastrosa que se prohibieron las representaciones y no se hizo ninguna desde entonces. "Dumbledore" parece bastante orgulloso de su trabajo en la obra (por lo que creo que no le disgustaba la idea) y también cuenta que un miembro del Consejo Estudiantil (curiosamente llamado Lucius Malfoy) quiso prohibir el cuento de la biblioteca de Hogwarts porque "fomenta relaciones entre magos y muggles", así que no me cuesta creer que haya intentado impedir que se hicieran más actos así (aunque todo esto último sea mi suposición).

Ya que estamos, sobre la cita de arriba, se refiere a todo menos a la última parte, a la cual creo que corresponde algo como esto: 

"[...] los alumnos que interpretaban a Amata y el caballero habían sido novios hasta una hora antes de alzarse el telón, momento en el cual "sir Desventura" decidió declararle su afecto a "Asha"[Spoiler: en la historia el caballero, sir Desventura le confiesa su amor a Amata y ésta le corresponde]. [...] el "gusano" del profesor Kettleburn -que resultó ser una ashwinder a la que habían hecho un encantamiento aumentador- explotó con una lluvia de chispas y polvo y llenó el Gran Comedor de humo y fragmentos del escenario. Mientras los enormes y abrasadores huevos que la ashwinder había puesto al pie de mi colina prendían fuego a las tablas del suelo, "Amata" y "Asha" se volvieron la una contra la otra y empezaron a batirse en duelo [...]. El espectáculo de esa noche terminó con una enfermería atestada de gente."

Creo que es un buen presagio ¿no?

PD: La cita en el título es de "Hamlet".