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Un último suspiro. — capítulo 11
Abrazados habían dormido durante toda la noche, sintiendo sus respiraciones acompasada, sintiendo como él la abrazaba posesivamente, considerando que ella ya era suya, y sintiendo como ella hundía su cabeza en el pecho de este.
Se sentían como en el mismísimo cielo, ella hubiese deseado despertar a su lado y verlo a él ya con los ojitos abiertos, pero por una llamada de tuvo que marchar dejándolo allí durmiendo en su habitación, besando su labios para después marcharse.
Me hubiese encantado quedarme mucho más tiempo a tu lado, pero he recibido una llamada y he tenido que dejar Hogwarts antes de las vacaciones, solo serán tres días sin mí, espero que puedas sopórtalo antes de ir a tu casa, en fin, te espero este sábado, sé que sabrás encontrarme.
Besos.
Hermione Granger.
No le había dejado ni una dirección o algo por el estilo, pero él no estaba del todo preocupado, un poco molesto por no poder volver a besar su labios, y a pegar su cuerpo contra el de él, sin embargo el era Draco Malfoy, encontraría a la chica sin ninguna dificultad alguna. Con una sonrisa en los labios, sintiendo el olor a vainilla impregnado en su cuerpo, se levantó observando la habitación de ella, todo sumamente ordenado, incluso en el lado en que había dormido estaba ordenado.
Pero solo un par de cosas llamaron su atención, cuadros de fotos sin movimiento alguno, observó a la pequeña Hermione con sus padres, luego otra con un bebe en brazos, después otra al lado de un chico, y por ultimo casi detrás de todas estas, casi sin dejarse ver, había una de ella y Potter, en movimiento, riendo como que no quiere la cosa, para después abrazarse.
Sintió celos y rabia a la vez, sabiendo que Granger ahora era de él, sabía que ese termino no le gustaría a ella, pero también sabía que acabaría siendo suya completamente, no la dejaría escapar.
-Creí que nunca vendrías a desayunar.-Habló Theo haciéndole un sitio para que su amigo se sentara.- ¿y esa sonrisa?
Draco negó con la cabeza.
-Me ha perdonado.-Susurró al fin, viendo como Theodore levantado una ceja y sonreía.
-Debo suponer que no dejaste que se marchara hasta no hablar, ¿verdad?
-Tú lo has dicho…
-Muy Malfoy…-Habló este.- ¿Y donde esta?
-Ha tenido que irse de Hogwarts.-Dijo sin más él.- Pero iré a por ella este sábado.
-¿Una cita?
No había pesando si era una cita del todo, porque no lo era, aunque si él se lo insinuaba ella seguramente acabaría aceptando con una sonrisa en los labios.
-No exactamente…
-Bien.-Habló Theodore tomando de su zumo.
-¿Por qué decías que me iba a hacer daño?
Theodore dejó su vaso para mirarle esta vez mejor.
-¿Y no lo hizo?-Preguntó viendo la cara de Draco, que era pregunta.- Solo teníamos que verte la cara, ojeras ¿desde cuándo Malfoy tenía ojeras? Estabas igual que en sexto año, justo antes de la guerra, y debo decirte que has adelgazado un poco. No estabas bien Draco, se notaba a kilómetros tu sufrimiento por ella.
Tenía razón, porque joder Theodore siempre tenía razón, ella le había hecho daño y él había sufrido, pero no le había causado tanto daño, como el que le causo él a ella, así que de todas formas no tenía nada que reprocharle a la chica.
Los días sin ella, aquellos malditos tres días, habían sido una completa tortura, mucho peor que las semanas en las que estuvieron enojados. Ansiaba que llegara el día sábado, sabía lo que haría, tomaría el tren hasta llegar a Londres, donde su queridísima madre lo esperaría, iría a su casa, se daría una larga ducha, se arreglaría para después ir a por la chica.
-¿Cómo ha ido el colegio?-Preguntó su madre dándole un abrazo con amor.
-Bien, madre.-Susurró este subiendo al coche.
-¿Han cambiado a mucha gente este año, cariño?
-No ha mucha.-No hablaría de Hermione, aun no.- Tory se ha ido a Ravenclaw, por lo demás todo está bien.
-Oh, esa chica es muy inteligente.
No hablaron mucho más que cuatro cosas, desde la muerte de Lucius y los meses separados, la relación madre e hijo se había estrechado un poco, aunque él bien sabía que pronto todo volvería a estar bien con ella, muy pronto.
-Saldré esta tarde, madre.-Susurró él.- Si no te molesta claro…
La mujer sonrió, de aquella manera tan elegante que tenía, sabía que su hijo iría con una chica, aun así se alegraba por él.
-¿No te quedaras a comer?
-No creo… lo siento.-La mujer negó con una sonrisa.- Mañana si que estaré aquí para desayunar juntos, y contarte como han ido las cosas.
-No hay ningún problema, yo iba a salir de todas formas.
No dijeron nada más.
Por otro lado Hermione había llegado a su casa el mismo miércoles por la mañana, con un traslador, había pasado los siguientes en el hospital, revisando papeles, jugando con él, comiendo a su lado, observándole dormir, ella tenía claro que este fin de semana no podría ir a verle, por eso mismo había pedido salir antes de las vacaciones. Y así poder estar con Draco, durante todo el fin de semana, pero esto solo ocurriría si él aceptaba, obviamente.
Tenía más que claro que Draco no tardaría mucho en encontrarla, y aparecer delante de ella para después comérsela a besos, ahora era el momento de abrirse con él, de contarle absolutamente todo, y hoy mismo comenzaría.
-Te he extrañado.-Se sinceró él a su oído, cogiéndola desde detrás por la cintura, sintiendo como ella ladeaba su cuello al sentir los besos de este.
-Draco.-Susurró sonriendo.
-El mismo.-Dijo este girándola, dándole un pequeño beso en los labios que desconcertó a la chica.
Ella levantó una ceja extrañada, había deseado un beso más apasionado, no algo tan casto.
-¿Cómo has entrado?-Preguntó ella volviendo a la tarea de ordenar la diminuta ropa.- La casa está llena de hechizos.
-Soy Draco Malfoy, ¿recuerdas?-Este sonrió observando como ella sonreía.- La puerta estaba abierta.
-Solo se abre cuando espero a alguien.-susurró ella.- Es un hechizo.
Este sonrió, que inteligente y preciosa es pensó.
-Bien…-Habló ella colocándose su abrigo.- Es hora de que nos vayamos, se nos hará tarde.
-¿A dónde vamos?- Preguntó extrañado.
-¿Querías saber todo lo que me ha ocurrido, verdad?-Este asintió cogiendo su mano.- Bien, empecemos por el principio.
La nieve caía por las calles de Londres, ambos caminaban como si fueran una pareja algo de lo más normal del mundo. No hablaban, porque las palabras no eran necesarias, pero por la mente de Draco pasaban miles de cosas, ¿A dónde irían? ¿Por qué no se había abalanzado ella a besarle apasionadamente? ¿Y porque ella no decía nada? La había echado en falta, pero él mismo debió haberla besado de aquella manera, cosa que no hizo.
Poco a poco fueron entrando a un gran cementerio, ella apretó su mano regalándole una pequeña sonrisa, algo que él correspondió, sentía lo nerviosa que ella estaba, podía sentir como su corazón latía fuertemente. Pero él estaba a su lado, ya nada malo podía ocurrir de ahora en adelante ¿O, sí? Fuese a quien fuese a visitar ella al cementerio, él estaría con ella para consolarla.
-Comenzaré a contarte desde aquí.-Susurró ella parándose delante de él.- Porque creo que es mejor, luego si eso daremos saltos en el tiempo y te contaré lo que pasó mucho antes.
-Tómatelo con calma.-Susurró besando sus labios de la manera más tranquila y cariñosa que encontró.
Se pararon enfrente de un lapida en la que se podía leer dos nombres, *Hugo Granger y Jean Granger.*El corazón del chico se paró, observando de inmediato a la chica, quien parecía estar sumida en sus pensamientos.
Eran los únicos en aquel cementerio, lleno de árboles, viendo como caía la nieve.
-Mucho antes de que comenzara la guerra, planee un plan por si acaso, había borrado todo recuerdo mío que existiera en sus mentes, para que no les hicieran daño, y los había enviado a Australia.-Susurró ella despegando su mano de la de él.- No podía perderles, por nada del mundo, por eso hice lo que hice. No tuve el apoyo de nadie, nadie sabía yo había hecho tal cosa, ni si quiera Harry.-Dijo su nombre sintiendo como un nudo en la garganta se formaba.- Estarían a salvo, pensaba yo cada día que pasaba lejos de ellos buscando los malditos Horrocruxes, estarán a salvo, y vivirán durante mucho tiempo, y conocerán a sus nietos… Eran cosas que pasaban por mi mente, eran como mi utopía me ayudaba a avanzar, a seguir luchando, sin embargo un día todo se fue a la mierda. Después de unas semanas en las que ya había acabado la guerra, no se muy bien si fueron dos o tres,-Se quedó pesando mientras Draco no despegaba la mirada de ella.- Bueno, no importa, la cuestión es que decidí ir a buscarles, había hablado con Kingsley para que me diera un trasalador, una pequeña ayuda… Al llegar allí no cabía de felicidad, estaba tan alegre de por fin reencontrarme con mi familia, que no me importaba nada, absolutamente nada más que ellos, fue cuando empezó la peor pesadilla de mi vida.-Dejó de hablar unos instantes, sintiendo como Draco volvía a unir sus manos.- La casa estaban hecha cenizas, solo una parte se había salvado, habían muchísimos policías corriendo de un lado para otro, buscando indicios de quien había sido. Pero no había nada, nada, ni tampoco constancia de que yo fuera su hija… Pero estaban muertos… mis padres ya no respiraban, sus corazones ya no palpitaban, pálidos bajo aquellas sábanas blancas, con los ojos cerrados, y…-Sus lágrimas caen delante de él, Draco solo la acerca a su pecho.- No puedo Draco…
Draco besa su frente y la aprieta contra él.
-Tranquila.-Susurra.- Estoy aquí, Hermione y no me pienso marchar…
Ella vuelve a sentir esa calidez que él desprende y se aferra a su cuerpo como si fuera la última vez que lo fuera a abrazar.
Se separa de la chica, y antes de que ella pudiera hacer algo, él ya ha puesto un ramo de flores en la lápida.
-Gracias.-Dice ella mirándolo con aquellos ojos que destilan tristeza.
-Ven aquí.-Dice abrazándola de manera que ambos puedan mirar la lápida y el ramo de flores, y por fin desde que lleva viniendo al cementerio, siente paz, y sabe que es por él, no es por nada más, solamente por Draco.
-Se nos va hacer tarde.-susurra ella cerca de sus labios.
El aprovecha de besarlos antes de hablar.
-¿A dónde quieres ir ahora?-Pregunta extrañado.
-Quiero que conozcas a alguien.
Lo siento mucho, iba a actualizar ayer pero es que mi computadora otra vez me ha dado problemas.
Bueno espero que os haya gustado el capítulo...
¡Por fin le cuenta algo!
¿A quien ira a conocer Draco?
¡Nos leemos!
¡Besitos!