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Hermione y los merodeadores, nuevas amenazas — capítulo 14

En la mesa de las serpientes, Draco tenía un pequeño problema, quería invitar a sus amigos a la fiesta, pero no sabía si su tío aceptaría a tantos amigos.

−¿Draco te ocurre algo? −Pregunto Theo que se había dado cuenta de que su amigo no estaba desayunando.

Malfoy lo miro. −Mi tío me pregunta a quien quiero invitar a la fiesta que celebra todos los años en su casa.

−¿Qué tío? Tienes muchos.

−Mi tío Charlus Potter, el abuelo de Harry, como digo celebra una fiesta de navidad en su mansión, y os quiero invitar a todos, pero no sé si me dejaran.

−Yo no necesito invitación. −Le dijo Daphne mirándolo. −Mis padres me acaban de escribir diciéndome que ya han recibido la invitación, así que escribiré al señor Potter haber si me deja invitar a Pansy y así tu puedes invitar a Blaise y Theo y solucionado.

Draco le sonrió. −Gracias.

−De nada. −La mayor de las Greengrass miro a sus amigos.− Aparte de pasarlo bien, va mucha gente importante, desde el ministro hasta los jefes del ministerio y muchos del wizarmon.

−Seguro que es divertido.

−Lo es. −Draco terminando de desayunar se levanto y los miro. −Voy a enviar la carta cuanto antes, para que empiecen a enviar las invitaciones.

−Gracias.

−De nada. −Y despidiéndose se fue.

Ese día, la lechucería se lleno de alumnos que querían enviar sus cartas cuanto antes a Charlus y Dorea para que les enviaran las invitaciones a sus amigos y que pudieran ir a la fiesta de navidad.

Unas semanas después, en la fiesta de navidad en la mansión Potter, Charlus y Dorea daban la bienvenida a sus invitados.

Casi una hora después, ya todos los invitados habían llegado.

−Buenas noches a todos, estamos aquí un año más para celebrar la fiesta de navidad de la familia Potter, hay mucha comida y buena música, espero que disfrutéis de la velada. −Dijo Charlus y dio permiso a la orquesta para que empezara a tocar sus instrumentos.

Charlus diciéndole a su mujer que iba a hablar con algunos de sus invitados, le dio un beso en la mejilla y le dijo que se reunirían de nuevo un poco más tarde.

El hombre se acerco a Abraxas que estaba en un lado poniendo mala cara.

−Amigo, si sigues con esa cara, se te quedara así, y perderás todo tu atractivo. −Dijo Charlus acercándose con dos copas del mejor licor que se podía encontrar en el mundo mágico. −Coge una.

Abraxas cogiendo una copa y miro al hombre que consideraba su mejor amigo, aunque tenían sus diferencias cuando se trataba de mestizos y sangres limpia, no había nadie mejor que él. −Aun sigo sin entender porque los has invitados.

−Cada año me preguntas lo mismo.

−Es que nunca me respondes, ¿alguna vez lo harás?

Charlus lo miro. −Se que no te gustan los Weasley, pero ellos son parte de la familia Black, y son primos de tus nietos.

−No compares a Draco y Lyra, con ese Ronald que tiene los modales de un cerdo, mi nieto me ha escrito largas cartas quejándose de ese niño, no solo es un negado para los estudios, sino que en la mesa no tiene modales.

−Cada uno cría a sus hijos como quiere.

−Lo sé, se que Fabian y Gideon le dan una gran mensualidad de 10.000 galeones a su hermana para ayudarla con los gastos de la casa, que el pobretón de Arthur Weasley trabaja desde siempre en el departamento de artefactos muggles, cuando su madre era una Black, aunque la expulsaron, ese tipo no tiene orgullo.

Charlus en eso tuvo que darle la razón. −Tienes razón, yo tampoco lo entiendo, como que Arthur siendo hijo de una Black y estando emparentando con los Longbottom que tienen tanto dinero no les pide un mejor trabajo.

−Hasta tú me das la razón, he escuchado que solo le pagan 3.000 galeones al mes, ¿Quién vive con tan poco?

−Ni idea, yo por mi parte no permitiría que ni mis hijos ni mis nietos les faltara nada.

−Tus hijos son inteligentes. −Le dijo Abraxas. −James y tu nuera, tienen sus trabajos más los ahorros que consiguieron antes de que Harry naciera, y Hermione tiene los suyos mas su trabajo, sin contar que Sirius apenas usa la fortuna que le dejo su padre y la que Regulus le dio cuando su madre murió.

−Ni James ni Sirius son idiotas, son dos hombres hechos y derechos que ponen la estabilidad de su familia ante todo.

−Sí. −Y vio que Draco se acercaba con dos chicos que no conocía. -Buenas noches Draco.

El niño lo miro. −Buenas noches abuelo. −Y miro a Charlus. −Buenas noches.

El auror le sonrió. −Buenas noches Draco. −Y miro a su amigo. −Tu nieto es muy educado.

Abraxas al escuchar eso se lleno de orgullo, sus nietos nunca lo habían puesto en una situación vergonzosa, Lucius y Narcissa habían hecho un buen trabajo educándolos. −No como otros. -Refiriéndose a la conversación anterior.

−Sí. −Y volvió a prestar atención a su sobrino. −¿Quiénes son tus amigos?

Draco hizo las presentaciones. −Son Theodor Nott y Blaise Zabini van a slytherin conmigo. −Y miro a sus amigos. −El es mi abuelo Abraxas Malfoy y mi tío abuelo Charlus Potter.

Los niños lo miraron. −Señor Potter gracias por la invitación de esta noche, cuando mi madre recibió la carta se alegro mucho, hace poco que se ha mudado desde Italia y apenas conoce a gente, solo a los señores Malfoy.

Charlus le sonrió. −Es un placer invitar a los amigos de los niños de la familia.

−Gracias.

−De nada. −Y vio que Harry se acercaba con Neville. −Harry, Neville buenas noches.

−Buenas noches abuelo. −Y miro a Abraxas. −Buenas noches señor Malfoy.

El hombre lo miro un momento y luego miro a su amigo. −Como tu nieto.

−Eso es cosa de Lily más que de James. −Y sonrió a su nieto. −¿Has probado la comida?

Harry asintió. −Muy buena como siempre, abuelo te quería dar las gracias por invitar a mis amigos, ahora están con tío Sirius que se ha puesto a contar su batallita del dragón.

−Sabes que no me importa, al contrario me alegra de que hayas hecho amigos nuevos. −Y miro a Abraxas. −¿Me acompañas? Quiero saludar a los demás.

−Claro vamos. −Y antes de irse miro a su nieto. −Draco nos vemos luego.

−Si abuelo. −Y los niños vieron como los dos hombres se iban.

−¿Qué ha querido decir mi abuelo con eso de que es cosa de mi madre? −Pregunto Harry mirando a su primo.

−Antes de que nos acercáramos, estaban hablando de la educación de Ronald Weasley.

Harry frunció el ceño. −¿Qué educación? Ese tipo no tiene ninguna, si hubiera sido por mí no lo hubiera invitado.

−Nadie, tu abuela solo lo ha hecho por educación.

−Sí, la abuela Dorea tiene mucha educación, no como otras, ¿queréis que nos acerquemos a la mesa del buffet?

−Si vamos, tengo hambre. −Y así los niños se fueron a llenarse los platos de comida y cenar.

Mientras los niños cenaban en una mesa, no muy lejos de allí Molly Weasley los miraba.

−¿Qué miras tanto? −Pregunto Lucius acercándose y mirándola. −Si crees que podrás usar alguno de esos niños para tus planes estas muy equivocada, nadie te dejara.

La mujer lo miro. −No estoy planeando nada.

−¿A no? Todo el mundo sabe que estas en la miseria que solo sobrevives con lo que tus hermanos te dan al mes, que nunca has movido un dedo para buscar trabajo que prefieres vivir a costa de Fabian y Gideon y que Arthur sigue en es asqueroso trabajo, donde no le pagan más de 3000 galeones al mes.

Molly levantándose lo miro ofendida. −Es de mi marido de quien estás hablando, respétalo.

−¿Cómo voy a respetar a un hombre que ni siquiera se respeta a sí mismo?

Y antes de que la mujer pudiera decir nada, Dorea se les acerco. −¿Qué pasa aquí? Todos os están mirando, recordar que estáis en mi casa, no quiero escándalos.

−Díselo a el, que ha insultado a mi marido.

−Solo le he dicho que empiece a buscar trabajo, que ya es mayor para seguir siendo una mantenida.

−Me da igual, de lo que habéis hablado, si no os controláis os echare a los dos. −Y miro a Lucius. −Aunque tu padre sea el mejor marido de mi marido. −Y miro a Molly. −Si no quieres que te digan lo que te han dicho, haz algo para solucionarlo, hay cientos de mujeres que trabajan y no se les rompe ningún hueso.

−Tú no trabajas y no te dicen nada.

Dorea la miro. −Porque mi marido es el jefe de aurores y le pagan más de 20.000 galeones al mes y apenas usamos lo de nuestras herencias, solo te digo que haz entrar en razón a Arthur y si no busca un trabajo, ¿o quieres ser una mantenida de tus hermanos toda tu vida? Que ya tienes más de 40 años, piensa un poco. -Y miro a Lucius. −Vámonos.

−Si. −Y dejando sola a Molly que estaba roja de vergüenza se fueron a hablar con otros invitados.