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Hermione y los merodeadores, nuevas amenazas — capítulo 25

Charlus se fue al ministerio y mientras iba hacia el departamento de pociones saludo a varias personas conocidas, cuando llego al departamento vio a Chi trabajando como siempre.

Aunque el pocionista chino podía abrir su propio laboratorio, él prefería trabajar para el ministerio, hacía casi 14 años que lo conocía y se había convertido en un hermano mas, como Abraxas o Seymour ellos eran sus amigos de confianza y sabía que podía contar con los tres en cualquier momento.

−Buenos días Charlus. −Jim se le acerco y al verlo frunció el ceño. −¿Por qué estas tan sucio?

−Porque acabo de terminar una misión.

−¿Estas herido?

El auror le sonrió. −Estoy bien, gracias por tu preocupación, he venido a ver a Chi.

−Ya sabes donde esta, pero no me lo distraigas mucho que me ha dicho que tenía algunas pociones que probar.

−Solo serán cinco minutos.

−Estupendo. −Y volvió a su trabajo.

Charlus se acerco a Chi y lo saludo. −Buenos días.

El pocionista dejo lo que estaba haciendo y lo miro. -Buenos días. ¿Qué tal la misión has encontrado algo?

−Un ratón muy grande, y esto. −Y le dio la caja. −No lo toques con las manos descubiertas.

Chi cogiendo unos guantes que usaba en algunas pociones se los puso y abrió la caja y vio el anillo. −No es una piedra normal. −Le dijo, sus años de experiencia le habían enseñado muchas cosas sobre todo que ese anillo no era normal.

El auror lo miro. −¿Qué quieres decir?

−Aun no lo sé, pero creo que tiene algún tipo de poder, y es muy poderoso.

−¿Puedes investigar?

−Lo puedo hacer, pero será después. −Chi cogiendo la caja se la guardo. −A la hora de comer destruiré este horrocrux y en casa investigare la piedra.

−Sí, no hay prisa, acabamos de atrapar a Peter eso quiere decir que de momento no hay nadie que vaya a buscar a Voldemort, y algo me dice que cada vez esta mas débil.

Chi lo miro. −Me alegro que por fin lo hayas atrapado, ¿y qué vas a hacer con él?

−Voy a usar todos mis contactos para que le den inmediatamente el beso del dementor.

−Te harán caso, eres su héroe.

−Espero que tengas razón, nos vemos en otro momento, avísame cuando lo hayas destruido.

−Sí, y tú avísame cualquier cosa que descubras sobre los otros horrocrux.

−Lo hare. −Y despidiéndose se fue a hablar con sus amigos jueces.

De vuelta en la mansión Riddle, Seymour hacia grupos para que cada uno fuera a un lugar diferente de la mansión.

−Ir con cuidado, no sabemos lo que nos podemos encontrar, hemos encontrado a Petigrew, puede que otros mortifagos se escondan.

−Sí señor. −Y los aurores separándose por grupos se fueron a seguir comprobando que la mansión estuviera vacía.

Unas horas después, Charlus salía contento de su reunión con los jueces, había conseguido que le dieran el beso del dementor a Peter después de que sus aurores lo interrogaran.

Estaba por irse a su despacho cuando se encontró con Remus.

−Ahora te iba a ir a ver, después de terminar unas ultimas cosas, ¿Cómo esta mi gente?

−Bien, por suerte todos se recuperaran, no ha habido ningún muerto.

Al escuchar eso, el auror pudo respirar tranquilo y así se lo dijo: −Me das una estupenda noticia, temía que alguno hubiera muerto.

−Pues no, aunque algunos tardaran algunas semanas en estar completamente curados. ¿Cómo ha ido todo?

−Muy bien, ya tenemos a Petigrew, en un par de días le darán el beso del dementor.

−Es la mejor noticia que me dan en mucho tiempo.

−Tengo que seguir con el papeleo mientras los chicos están terminando de revisar el pueblo, hemos encontrado también un horrocrux.

−Es el día de las noticias, yo ya me voy a casa, ya se está haciendo bastante tarde.

−Sí, yo terminare esto y también me voy a casa, hablamos pronto.

−Sí. −Y despidiéndose cada uno se fue por un lado diferente.

Hermione estaba en su casa haciendo la cena, cuando vio el reloj ya casi eran las nueve de la noche y no sabía nada de Sirius, cada vez estaba más preocupada estaba por enviarle un patronum, cuando se escucho que abrían la puerta.

−Ya estoy en casa. −Dijo Siirus entrando en la cocina.

La leona frunció el ceño al ver que su marido estaba muy sucio. −¿Dónde has estado? ¿Y porque vienes tan sucio?

−En una misión, ya hemos atrapado a Peter mi tío me ha dicho que pasado mañana le darán el beso del dementor.

Al escuchar eso, Hermione olvidándose de que su marido estaba sucio y lleno de polvo se acerco y lo abrazo. −Mi amor esa es la mejor noticia de todas.

−Si cariño, poco a poco las cosas se van arreglando, además hemos encontrado un nuevo horrocrux, no sé cuantos quedan pero seguro que ya no faltan muchos para terminar con esta pesadilla de una vez por todas.

−Sí. −Y lo beso. −Porque no te vas a bañar, mientras yo seguiré con la cena.

−Sí. −Y le sonrió. −No tardo. −Y dándole otro beso salió de la cocina y se fue a su cuarto.

Hermione contenta volvió con la cena, poco a poco las amenazas iban desapareciendo, ahora se tenían que ocupar de la premonición, aunque aún quedaban casi tres años, ella no iba a permitir que mataran de nuevo a Sirius delante de ella, así que cuando terminaran con Peter hablaría con su padre.

Con las ideas claras, se olvido un rato de los peligros y siguió preparando la cena para su marido y su hija.

Dos días después, en un juicio a puerta cerrada donde no se permitía ni público ni mucho menos periodistas, un juez miraba a Peter que estaba atado con esposas anti magia y rodeado de aurores.

−Peter Petigrew, has sido acusado de pertenecer al bando de Voldemort, también de meter un diario maligno a Hogwarts, donde una niña sufrió daños, por ello se te condena a recibir el beso del dementor, tus crímenes son demasiado graves para ir a Azkaban. −Y miro a Charlus. −Que empiece.

−Sí señor. −Y el jefe de aurores llamo a un dementor y este no tardo mucho en acercarse a Peter y absorberle el alma hasta que el alma de Petigrew salía de su cuerpo.

Cuando el cuerpo sin vida de Peter toco el suelo, Charlus miro a dos aurores. −Llevarlo a que lo incineren.

−Sí señor.− Y cogiendo el cuerpo sin vida del antiguo merodeador salieron de la sala.

Charlus saliendo de la sala se reunió con los periodistas que allí esperaban.

−Buenos días a todos, en el día de hoy, Peter Petigrew ha sido sentenciado al beso del dementor por los crímenes que ha cometido.

Un periodista lo miro. −Señor es cierto los rumores que corren, ¿Qué creen que el señor tenebroso sigue vivo y que puede aparecer en cualquier momento?

Al escuchar eso Charlus lo miro. −¿Dónde ha escuchado eso? Es la primera noticia que recibo.

−Bueno es normal que corran esos rumores, acaba de atrapar a Petigrew que es por todos conocidos por ser un gran seguidor del señor tenebroso.

−Escuchar. −Charlus miro a todos los periodistas. −Lord Voldemort no está por aquí, ni está vivo, está muerto, y si hemos atrapado a Peter Petigrew es por los crímenes que cometió hace 11 años, hasta ahora lo hemos estado buscando, como bien sabéis yo me dedico a buscar a todos, no importa si son mortifagos o asesinos de ahora, cuando recibo una buena pista la sigo hasta el final, así que no quiero que temáis, el señor tenebroso no ha vuelto. −Y miro al periodista que le había hecho la pregunta. −Espero que mañana no encuentre ningún titular con esta falsa noticia, no quiero que vuelva a haber el mismo terror que ocurrió hace tantos años atrás. −Y miro de nuevo a los periodistas. −Repito, no hay mortifagos en Inglaterra ni tampoco el señor tenebroso ha regresado, solo hago mi trabajo de atrapar criminales, ya hemos terminado. −Y se fue a su despacho donde cerrando la puerta se encerró.

La puerta se abrió y apareció Astrid con un té. −Tómatelo, ese periodista te ha molestado.

−Mucho, no sé porque me hacen ese tipo de preguntas, cada vez que atrapo a un mortifago hay un idiota que me pregunta si Voldemort ha regresado y luego somos nosotros que tenemos que tranquilizar a los ciudadanos. −Y cogiendo su te, se lo tomo, esperaba que eso lo tranquilizara un poco.

−Hay gente sin cerebro, no te preocupes.

−Sí. −Y la miro. -Gracias por tu te, siempre me va bien.

−De nada, porque no sales y te distraes un poco.

−Ya me gustaría, pero aun tengo que ocuparme de muchas cosas.

−Mañana esos documentos seguirán aquí, y te lo mereces.

−Tienes razón, voy a pasear por el callejón diagon haber si me distraigo.

−Sí.

El auror terminándose su te, le devolvió la taza y despidiéndose salió de su despacho, se iba a la salida cuando se encontró con Chi.

−Buenas.

−Buenas, ¿Dónde vas?

−A pasear, necesito un poco de aire.

−¿Te importa si te acompaño?

−Claro que no, voy al callejón diagon.

−Pues vamos. −Y desapareciendo se aparecieron en la entrada del callejón mágico.

−¿Y bien de que querías hablar conmigo? −Pregunto Charlus cuando empezaron con su paseo.

−Ya el horrocrux ha sido destruido.

El auror lo miro. −Creí que hacía días que lo habías destruido.

−Sí, pero no había podido decírtelo.

−Gracias, ¿y qué tal la piedra?

−Aun sigo con mi investigación.

−Cuando sepas algo dímelo.

−Sí.