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Hermione y los merodeadores, nuevas amenazas — capítulo 6
Cuanto lo tuvieron todo, se fueron al restaurante de los Lupin, donde ya había tres mesas colocadas una junta a la otra y las mujeres y las niñas estaban sentadas.
−Mama. −Orión se acerco y le enseño lo que se había comprado. −Me he comprado dos juegos y papa me ha comprado otro.
−Eso está muy bien. −Hermione le sonrió. −Tenias mucho dinero ahorrado.
−Por eso me los he comprado, también he comprado un muñeco para Altea, aunque lo ha pagado papa. −Y sacándolo se lo enseño. −¿Qué te parece?
−Yo conozco esos muñecos. −Y se lo dio a su hija. −¿Qué te parece?
−Me gusta.
Sirius miro a su mujer. −Es feo.
−No es feo. −Le regaño Herms y miro a su hija. −No hagas caso a tu padre, que no entiende de muñecos.
−No mami, ¿me lo guardas? Quiero ir a jugar.
−Claro. −Y guardándoselo en el bolso vio como Altea se iba al parque a jugar con los columpios, y mientras los niños jugaban a las videoconsolas o en los juegos del parque, los adultos disfrutaban de unos refrescos y unos bocadillos.
Unas semanas después, en casa de los Potter todos estaban desayunando cuando una lechuza se acerco volando y se paro donde Harry.
El niño miro a su padre. −¿Crees que sea mi carta de Hogwarts?
James le sonrió. −Bueno si no lo coges no lo sabrás.
−Sí. −Y cogiendo la carta la abrió y vio que tenía el sello de hogwarts. −Es mi carta. −Y levantándose se la enseño a sus padres.
−Cariño eso es estupendo. −Lily le sonrió. −Ahora tienes que enviar tu respuesta y llamaremos a tus tíos para preguntarles si Lyall y Casi ya han recibido las suyas.
−Sí. −Harry contento de haber recibido ya su carta, escribió la contestación y dándosela a la lechuza vio como se iba volando.
−Ahora tienes que terminar de desayunar. −Le dijo James.
−Sí. −Y haciendo caso a su padre siguió comiéndose sus cereales.
Una semana después, ya los tres niños tenían sus cartas así que en familia se fueron al callejón diagon a comprarse las cosas.
Primero fueron a comprarse las túnicas, luego los libros los útiles escolares y cuando lo tuvieron todo, se pararon delante del emporio de las lechuzas.
Hermione miro a su hija. −¿Quieres una lechuza o prefieres un gato?
Casi la miro. −Una lechuza, para enviarte cartas.
−Pues una lechuza para Casi. −Y las dos entraron en la tienda.
Remus también se lo pregunto a su hijo.
−Las lechuzas son mas guays. -Le dijo Lyall.
−Pues una lechuza para que seas guay. −Dijo Remus riéndose y entraron en la tienda.
Y por ultimo faltaba Harry.
−¿Tu qué quieres?
−Esa. −Dijo el niño señalando una hermosa lechuza blanca.
James le sonrió. −Vamos a comprarla.
−Sí. −Y mientras padre e hijo compraban la lechuza, McGonagall se acerco con una familia.
Lily, Sirius y Alex al ver a la familia, supieron quienes eran, la familia Granger.
−Buenos días profesora McGonagall. −Le saludo Lily con una sonrisa. −¿Ha venido de compras?
−Bueno días Lily. −La profesora le sonrió. −Estoy acompañando a los Granger para ayudarles en sus compras, es el primer año de Hermione.
La pelirroja miro a la niña. −Me llamo Lily Potter, yo también soy hija de muggles, y la profesora también me ayudo en mi primer año, estaba realmente nerviosa y no sabía lo que me tenía que comprar.
−Encantada de conocerla.
−Gracias.
−Ya estamos aquí. −Orión salió con una lechuza blanca y se la enseño a su padre. −¿Qué te parece?
−Está muy bien. −Y miro a su mujer. −Herms tenemos compañía. −Y miro a los Granger. −Mi mujer también se llama Hermione.
Los Granger se quedaron parados al ver a Hermione, la mujer mayor les sonrió. −Un placer conocerles soy Hermione Black.
−Se parecen mucho. −Dijo la señora Granger mirando a su hija y a la mujer que acababa de conocer, nunca había conocido a dos personas tan parecidas entre si.
−Sí, que nos parecemos.
−Abuelo. −Altea se acerco corriendo a Charlus que venía andando tranquilamente y al ver a su nieta le sonrió.
−Hola hermosa. −Y cogiéndola en brazos se acerco al grupo y le dio un beso a su hija.
−Papa te presento a los Granger. −Y miro a la familia. −El es mi padre Charlus Potter.
−Un placer. −Y sonrió a la niña. −Hola.
−Hola señor.
−Abuelo. −Harry salió del emporio con la jaula de su lechuza en la mano. −¿Qué te parece mi lechuza?
−Es muy bonita. −Y miro a James. −Hola.
−Papa. −Y miro a los Granger. −Buenas tardes.
−Buenas tardes.
−El es mi hermano. −Les dijo Hermione. −James Potter.
−Un placer. −Y miro a su padre. −Nosotros ya hemos terminado de comprar todo, llevamos muchas horas aquí y ya estamos cansados.
−Es mejor que os vayáis a casa ya.
−No quiero. −Altea abrazo fuerte a su abuelo. −Yo me quiero quedar contigo.
Charlus miro a su sobrino. −¿Os importa? Luego la llevo a casa.
−Claro que no nos importa, esperaremos Remus y nos vamos.
−Sí.
−Ya estoy. −Remus salió con una jaula en la mano y con su hijo a un lado. −¿Dónde vamos ahora?
−A casa, ya lo tenemos todo.
−Mejor ya estoy cansado.
−Profesora ha sido un placer volver a verla. −Dijo Hermione sonriéndole, y miro a los Granger. −Nos vemos en septiembre, mi hija también empieza este año.
−Nos vemos. −Y poco a poco todos se fueron marchando, menos Altea que se quedo con su abuelo.
−Minerva nosotros también nos vamos. −Y miro a los Granger. −Si tienen alguna duda no duden en enviarme un mensaje, al departamento de aurores, allí siempre me encontraran o mi gente me hará llegar su carta.
−Gracias.
−De nada. −Y miro a su nieta. −¿Vamos a por libros?
−Abuelo quiero caramelos.
−Unos cuantos que luego no cenas. −Y despidiéndose de la profesora y la familia Granger, se la llevo.
En casa de los Black, nada más llegar Sirius miro a su mujer. −Se que les echas de menos, pero ahora aunque no les puedas decir que son tus padres, podrás cuidar de ellos.
Hermione lo miro. −Ellos no son mis padres, son los padres de esta Hermione, los míos se perdieron en el tiempo.
Sirius la abrazo. −Aunque estéis en diferentes realidades, ellos son tus padres, como también lo son los Potter. −Y la beso. −Así que nunca pienses que estés sola, porque no lo estas.
La mujer lo abrazo. −Nunca me dejes.
−Nunca, siempre estaremos juntos. −Y la abrazo fuerte.