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Hermione y los merodeadores, nuevas amenazas — capítulo 7

Unas horas después, cuando la profesora termino de ayudar a los Granger con sus compras, se fue a Hogwarts, al llegar allí se fue directa a ver al profesor Dumbledore.

En el despacho del director, Minerva le explico que había conocido a una niña idéntica a Hermione.

El profesor la miro desde su mesa. −Minerva hay muchas personas que se parecen entre sí.

−Lo sé, pero ellas son idénticas, además tienen el mismo nombre, Hermione Jane Granger.

Eso sí que le sorprendió. −Cuando la nueva alumna venga comprobare lo que me has dicho, pero igual hay que tener cuidado no creo que Charlus deje que molestemos a su hija, puede que no sea su padre biológico, pero él la adopto le dio su apellido y no solo eso, Sirius es el patriarca de los Black un hombre muy poderoso.

−Pero usted tiene el apoyo del ministro.

−No te equivoques Miverva, el ministro no tiene nada que hacer contra Sirius y mucho menos si Charlus se une, los Black podrían derrocar al ministro si quisieran sin despeinarse, y no lo hacen porque no les interesa, solo por eso, ahora esperaremos a que venga el uno de septiembre.

En casa de los Black, Charlus acababa de dejar a la pequeña Altea después de estar unas horas juntos, el hombre antes de irse a su casa con su mujer, pasó a ver a su hija, sabía que después de ver a los Granger estaría preocupada y ausente.

Al verla supo que no se había equivocado, así que sentándose a su lado la miro. −Herms, se que los echas de menos, es normal son tus padres, pero recuerda que ellos nunca te dejan del todo, siempre estarán en tu corazón.

Hermione lo abrazo y se puso a llorar, los echaba mucho de menos, Charlus abrazándola le consoló lo mejor que pudo.

Un rato después, Herms ya se había tranquilizado y lo miro. −Gracias.

−De nada hermosa, ahora lo que tienes que hacer es prepararte, porque estoy seguro que Minerva ya le habrá ido con el cuento a Albus y cuando vea a la pequeña Herms en la escuela vendrá a verte.

−Que pesado que es, ya podría meterse en sus asuntos.

−Ya, pero no cambia siempre quiere enterarse de todo aunque no sea de su incumbencia. −Y levantándose le dio un beso en la cabeza. −Me tengo que ir que tu madre me espera a cenar, nos vemos pronto.

Hermione le sonrió. −Gracias.

−De nada. −Y despidiéndose de su sobrino y los niños se fue.

Cuando se quedaron a solas, Sirius la miro: −¿Mejor?

La leona le abrazo. −Mientras tú estés conmigo, no me tengo que preocupar de nada.

−Claro que no. −Y le sonrió. −¿Preparamos la cena juntos?

−Sí, me gusta cocinar contigo. −Y así el matrimonio Black se fue a la cocina a preparar la cena.

El verano termino y pronto estaba todos recogiendo los baúles para ir a King Cross, como eran muchos niños solo se llevaron a los que irían a hogwarts, los demás los dejaron con los abuelos.

En la estación, Orión que se había encontrado con unos amigos se despidió de sus padres y se metió en el tren.

Casi que estaba muy nerviosa miro a su padre. −Papa yo quiero estar en ravenclaw.

Sirius le sonrió. −Y estarás en ravenclaw porque tienes el cerebro de tu madre.

−¿No te importa que no esté en gryffindor?

−No, no me importa. −Y miro a los demás. −Tenéis que subir en el tren sino os dejaran.

−No. −Y al escuchar eso, se pusieron más nerviosos y ya no supieron que hacer.

−Tranquilizaos todos. −Lily miro a su cuñado. −Sirius no digas eso ¿que no ves que los preocupas más? −Y sonrió a los niños. −Ir subiendo.

−Si mama. −Y todos fueron entrando en el tren.

Hermione miro a su hija. −Cariño.

−Mami. −Casi la miro. −¿Pasa algo?

−Me gustaría que fueras amiga de la niña que encontramos en el callejón diagon.

−¿Esa que tiene el mismo nombre que tú?

−Sí.

Su hija le sonrió. −Claro que si, seguro que le gustan los libros tanto como a mí.

−Seguro que sí.

−Te quiero.

−Yo también te quiero. −Y abrazándola subió al tren y este no tardo mucho en irse.

En el tren Casi, buscaba a dos personas la primera a la chica que su madre le había pedido que se acercara y la segunda a su mejor amigo.

A la primera no tardo mucho en localizarla, estaba sola en un asiento leyendo un libro.

−Hola.

Hermione levantando la cabeza la miro. −Hola.

−¿Qué haces aquí tan sola?

−Leyendo.

−¿Es interesante?

−Mucho.

Casi le sonrió. −Soy Casiopea Black, un placer. −Y extendió la mano.

−Hermione Granger. −Y le agarro la mano. −¿Te gusta leer?

−Mucho, después de mi madre yo soy la que leo mas en mi casa, ¿me puedo sentar?

−Sí. −Y quitando su mochila la dejo sentarse. −En mi otra escuela no tenía amigos, creían que era rara porque me pasaba todo el tiempo con un libro.

Casi la miro. −En mi escuela pasaba más o menos lo mismo, pero mis primos siempre estaban conmigo, los viste en el callejón llevaban sus lechuzas. −Y le sonrió. −¿En qué casa quieres estar?

−Me he leído el libro de la historia de hogwarts pero no sé.

−Mucha gente te dirá que en slytherin solo han ido los magos que han terminado siendo malvados, pero no es cierto, mi abuela, mi tío y los padres de mi mejor amigo estuvieron en slytherin y aunque tienen mucho carácter son buenas personas, en huppelpuff estuvieron un tío mío y mi prima, ella es súper divertida, es una metamorfaga, en gryffindor estuvieron mis padres, mis tíos. −Y le sonrió. −Allí han estado casi todos, y mi hermano mayor también esta, y luego por ultimo ravenclaw mi tía estuvo allí, yo quiero estar allí, en esa casa casi siempre están los más inteligentes, aunque a veces se hacen excepciones como cuando mi madre y mi tía estuvieron, que fueron las más inteligentes de la escuela, sin olvidarme de mi tio Remus.

Hermione la miro. −¿Crees que encajare en ravenclaw?

−Claro que sí. −Y no pudo decir nada más porque la puerta se abrió y apareció un niño rubio.

−Casi llevo todo el tiempo buscándote.

La niña se levanto y abrazándolo le dio un beso en la mejilla. −Draco. −Y miro a su nueva amiga. −El es mi mejor amigo y mi primo Draco Malfoy. −Y miro a su primo. −Ella es Hermione Granger e ira conmigo a ravenclaw.

−Hola. −Dijo Hermione tímida.

−Hola. −Y miro a su prima. −Tiene el nombre de tu madre.

−Lo sé. −Casi le sonrió. −Por eso es tan interesante.

−¿Draco no nos presentas? −Pregunto una voz a sus espaldas.

Casi sin soltar a su primo vio que habían otros niños a su lado y miro a su primo. −¿Quiénes son?

−Unos amigos. −Y empezó a hacer las presentaciones. −Son Blaise Zabini, Pansy Parkinson, Theo Nott, Daphne Greengass, Clabbe y Goyle. −Y miro a sus amigos. −Ella es mi prima Casiopea Black.

−Así que eres una Black. −Dijo Daphne.

La morena la miro. −No una cualquiera, mi padre es Sirius Black, no me junto con secundones. −Y sonrió a Draco. −¿Verdad?

El rubio le sonrío. −Claro que sí. −Y miro a Hermione. −Veo que te gusta leer.

−Sí.

Casi miro a su primo. −Espero que seas amable con ella, y que tus matones no la molesten.

Draco la miro. −Ellos harán lo que yo diga. −Y miro a sus amigos. −Espero que tratéis bien a mi prima, porque ella no solo es mi mejor amiga, sino que tiene todo mi respeto.

−Claro que si, tu prima es una chica muy interesante. −Le dijo Blaise. −Y muy guapa.

−Como siempre llamando la atención de todos. −Dijo una voz.

−Lyall. −Casi miro a su primo. −Te quiero presentar a una amiga que le gusta leer tanto como a nosotros.

El rubio le sonrío y paso al lado de los amigos de Draco. −Algunos no tienen cerebro. −Dijo mirando al primo de Casi.

Draco lo miro. −Que te puedo decir, no todos tienen un coeficiente como el tuyo.  −Y miro a sus amigos. −El es Lyall Lupin Richardson, un genio de la música.

−Que interesante. −Theo lo miro. −Este primer año en hogwarts va a ser interesante.

−Mucho.

Lyall entrando en el compartimento se sentó en frente de Hermione y le sonrío. −Un placer Hermione, ya nos vimos en el callejón diagon.

La niña que nunca había conocido a tanta gente de golpe estaba bastante nerviosa.

−No te preocupes. −Casi le sonrío. −Lyall puede ser muy inteligente, pero es igual que todos los niños de nuestra edad.

Lyall sonrío a su prima y miro a Hermione. −¿Te gusta el chocolate?

−Me gusta.

−Ten. −Y abriendo su mochila le dio unas bolitas de chocolate. −En casa nunca falta chocolate, a mi padre le encanta.