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Historia 184175 — capítulo 2

El sol estaba comenzando a caer por detrás del Monte Pelado cuando la limusina abordada por cuatro adolescentes estacionó en la calle frente al lujoso castillo de madera, lleno de enredaderas creciendo por ellas, con ventanas con marcos de oro y banderines de color azul y oro a cada lado de su entrada. Frente a las puertas de entrada había una enorme estatua de oro negro, en la que, parado sobre un pedestal, luciendo su imponente corona, el antiguo Rey de Auradon, el Rey Bestia. A su alrededor, un mini laberinto de arbustos de unos treinta centímetros de altura crecían de forma elegante, rodeado de todos los tipos de flores que te pudieses imaginar. Heather Card se separó un momento de el grupo de cuatro jóvenes para ir a admirar unos enormes rosales rojos que crecían delante de la pared frontal al castillo. Ulises, Mitchelle y Kurt avanzaron con paso lento hacia las puertas de entrada admirando cada detalle del lugar. El joven de cabello blanco y ojos azules arrugó la nariz. -Y yo creía que el pantano de la Isla apestaba.... -Dijo volteando hacia los hijos de Madam Mim y el Capitán Garfio. Ellos dos se pararon en seco. De repente sus miraras se tornaron frías. Heather apareció a su lado y se cruzó de brazos. Kurt apretó los puños- ¿Qué?

Alguien carraspeó a espaldas del Descendiente de la bruja de los Mares. El mismo contuvo la respiración procurando no demostrar ninguna emoción y giró su cuerpo 180º posándose junto a sus compañeros, quedando cara a cara con un muchacho de cabello castaño y ojos verdes. El joven no aparentaba mas de dieciocho años, y miraba a los cuatro con una sonrisa -Seguramente fingida- en su rostro. Vestía unos pantalones caqui con una camisa blanca bajo una chaqueta de esmoquin azul petroleo con el escudo de la preparatoria. Unos mocasines del mismo color que el hacían juego con la chaqueta. Para finalizar, su cuello estaba "Adornado" con una corbata amarilla con franjas azules. Pero lo que lo delataba como el Rey Benjamin Beast, era la corona de oro puro con la imagen de una horrible Bestia en la parte delantera que adornaba su cabeza.  Una mujer de cabello castaño y ojos azules, ataviada con un vestido y un tapado color lavanda, adornado con un moño fucsia en su pecho, y unos horriblemente altos zapatos de tacón del mismo color que el vestido los miraba con expresión dudosa. La mujer carraspeó por segunda vez y dirigió su mirada al joven Rey. -Sean bienvenidos -Dijo con voz dulce- Los estábamos esperando -Ulises enarcó una seca. -¿Esperando? ¿A nosotros? -Por supuesto -Dijo por primera vez el joven de ojos verdes. Dio un paso al frente y le tendió una mano al hijo de Úrsula para saludarlo- Son nuestros invitados ¿no? Déjenme presentarme, soy.... -Sabemos quien eres -Lo cortó Kurt- Vivimos aislados, no somos estúpidos -La mano del Rey flanqueó. Al final el terminó por bajarla, aceptando que no recibiría un apretón de mano. -¿Entonces eres el Rey? -Preguntó Mitchie cruzada de brazos, mirando al chico de arriba a abajo enarcando una ceja- ¿Y sigues en la secundaria? -Benjamin bajó la mirada. La mujer junto a él volvió a carraspear. Mas fuerte ésta vez. -Es un placer por fin tenerlos aquí -Dijo sin borrar esa sonrisa de plástico de su rostro- Yo soy la directora de ésta Preparatoria. Posiblemente me reconozcan como el Hada Madrina de las historias -El hijo del pirata de los Mares de Nunca Jamás contuvo una risa. -¿El Hada Madrina? ¿La del.... ♫♪ Salacadula, Chalchicomula, Bibbidy, Bobbidy, Boo ♪♫ ? -Ninguno de los otros tres Villanos pudo contener una carcajada al oír al pirata cantar. El Hada Madrina se cruzó de brazos. -Si, esa misma -Al oírla todos se callaron de golpe. El Rey y el Hada Madrina se miraron. 

Por un momento todo quedó reinado en un silencio rotundo. Entonces Heather ahogó un gritito de la nada. Alguien rió al oírla. Todos voltearon hacia la voz.

Detrás del rey, junto a las puertas, cuatro adolescentes de la misma edad que Ulises y el Rey los observaban con un aire expectante. Por un momento los ocho se miraron a los ojos, los unos a los otros. Entonces Heather volvió a gritar. -¡Evie! -Hola... -Murmuró una muchacha con el cabello color azul al igual que sus ojos, vestida un vestido en el cual los colores azul, celeste, negro y diferentes tonos de verde se mezclaban entre si. Llevaba unos zapatos de tacón negros, y un collar de rubí en forma de una manzana en su cuello. Una tiara dorada adornaba su cabello de una forma muy sutil. Dio unos pasos lentos hacia la Princesa de Corazones y al mismo tiempo que ella comenzó a correr, entrelazando sus brazos en un fuerte abrazo. 

Mitchelle y Kurt miraron la escena con expresión vacía. Ulises pareció aturdido por un momento. Por otro lado, los dos muchachos que estaban antes junto a Evie rieron divertidos. Uno iba vestido con unos pantalones negros de salir, y una chaqueta de cuero negra sobre una camisa blanca decorada con una corbata roja y zapatos negros también, el otro llevaba una especie de uniforme para algún deporte, con los colores del colegio. A su lado había una muchacha. Llevaba un vestido ajustado color celeste bajo una chaqueta de terciopelo mangas cortas color morado. Su cabello era color morado, lacio y estaba suelto, de modo que caía por los hombros de la muchacha con ojos esmeraldas de una forma hipnótica. Llevaba zapatos sin tacón color violeta. La chica estaba apoyada en una columna, cruzada de brazos, mirando la escena entre las dos princesas. Por un momento, ella y sus dos amigos cruzaron mirada con Kurt, Mitchelle y Ulises. Los tres estudiantes que llevaban sin decir una palabra se acercaron. Heather e Evie se separaron luego de varias risas y saludos y se acercaron a ellos, con mirada temerosa.

Los seis adolescentes se miraban con expresión desafiante. Cada uno conocía perfectamente al otro. Kurt apretó los puños. -Hola -Murmuró el muchacho vestido de blanco y negro al pirata. Como todo saludo éste respondió con voz fría. -Ha pasado tiempo.... de Vil.... -Un ladrido agudo sonó a los pies de los adolescentes. Todos bajaron la mirada. Carlos de Vil sonrió tomando en sus manos a un pequeño animal color canela el cual comenzó a lamerle la cara rápidamente. -¿Un perro? -Preguntó Mitchelle enarcando una ceja- Creí que los odiabas. -Así era, pero... Estaba equivocado.... -Murmuró éste- No son tan malos. Nadie aquí lo es, de hecho....

El muchacho de ojos celestes y cabello blanco había conectado su mirada con la de Mal Igna Maleficent. Ella bajó la mirada débilmente al sentir la expresión fría del chico, quien se cruzó de brazos. -Hola, Ulises... -Murmuró de forma seca. -Maligna... -Saludó de la misma forma el chico, en voz baja. La hija de la emperatriz del mal levantó la mirada. Nuevamente los ojos esmeraldas de ellas se cruzaron con los azules de él.

Los seis jóvenes junto a ellos miraron hacia otro lado en una notable tensión. El Rey Benjamin se puso junto a ellos sonriendo. -Oh, entonces... ¿Ya se conocen? -Ulises rió irónico. Mal miró a su novio y dijo que no ligeramente con la mirada, en modo "Hablaremos luego". Squid notó ésto. -Oh, vamos Mal. ¿No piensas hablarle de mi a.... Tu amigo? -Ben frunció el ceño. -Nosotros.... Yo.... No... Nosotros.... -Tartamudeó la chica. Dio un gran suspiro y miró al Rey de Auradon- Yo salía con él....

Nuevamente la tensión volvió a llenar el ambiente. Ulises Squid miraba a la hija de Maléfica con expresión de asco. El Rey Benjamin miró de manera seria al hijo de Úrsula. Entonces fue cuando la directora se interpuso entre ellos y con voz firme dijo. -¡Bueno! Es hora de que conozcan el Castillo. Entren por aquí, Carlos los guiará hasta sus habitaciones....