Los trillizos Potter — capítulo 4
¿Es un niño o una niña?
Severus Snape se froto los ojos con pereza y lentamente los abrió, luego de estirarse un poco volteo la vista para encontrarse con su bella esposa Elena todavía durmiendo a su lado, sonrió inconscientemente, últimamente sonreía mucho ¿Y cómo no hacerlo cuando uno tiene una familia tan maravillosa? Aun recordaba lo amargada que era su vida hace un par de años atrás estaba cargado de odio, rencor y heridas muy difíciles de curar, todo eso cambio gracias a una sola chica la cual ahora era su esposa Elena William, una mujer hermosa de largo cabellos negro, piel palida, rasgos delicados y unos bellos ojos azules como el mar, pero ella no era solo bella, también era muy inteligente, dulce y sabia hacer ver a las personas las cosas buenas de la vida.
-Buenos días-saludo Elena abriendo los ojos y topándose con los negro ojos de su esposo.
-Buenos días, cielo-respondió al saludo Severus sonriendo.
-Hoy es el día- dijo Elena con emoción- por fin sabremos si es una niña o un niño ¿tú qué crees que será?
-Creo que será otra niña-dijo Severus, eso era lo que él quería.
-Yo creo que será un niño-dijo Elena mientras tocaba su pequeño vientre el cual estaba penas abultado.
-Mientras tenga tu sonrisa, me conformo-dijo Severus.
Elena sonrió y lo beso, era bastante difícil que Severus se ponga dulce, la mayoría del tiempo le costaba mucho expresar sus sentimientos, pero poco a poco se puede decir que iba mejorando.
-Voy a preparar el desayuno-dijo Elena, poniéndose de pie.
-Mejor lo hago yo- se apresuro a decir Severus.
-Sev, cielo, estoy embarazada, no enferma, puedo hacer un desayuno, tú lo hiciste ayer y no quiero ofenderte pero sinceramente no quiero tener que volver a lidiar con un incendio-dijo Elena
-Lo siento por eso no sabía que el gas era inflamable-dijo Severus.
-Lo tuyo son las pociones no las recetas de cocina-dijo Elena y le dio un último beso antes de irse.
Severus la observo marchar, al amor de su vida y el cual nunca habría conocido de no ser por eso venditos libros y gracias a que ambos se ofrecieron para destruir los Horrocruxes e irónicamente de no ser por James Potter jamás habrían llegado a ser novios, eso era algo por lo cual siempre le estaría agradecido.
Recuerdo:
-Potter maldito seas déjame salir de aquí en este instante-rugió Severus con molestia- lo odio, lo odio.
-Tranquilízate, Severus-dijo Elena con calma y sin alterarse- conoces a James, por más que grites no va a abrir la puerta.
-Ese maldito engreído de James Potter me las pagara muy caro-murmuraba Severus caminado de un lado a otro.
-Insultar a Potter no te va a servir de mucho en estos momentos-observo Elena-además deberías relajarte, cuando los demás vuelvan, nos sacaran de aquí, solo hay que esperar, además ¿Tanto te disgusta mi presencia?
-Pues sí, eres desagradable- espeto con frialdad.
-Que te diga las cosas que no quieres escuchar no me hace desagradable-dijo Elena sin perder la calma.-Solo trato de ayudarte a ver…
-No necesito que tu ni nadie me ayude a ver nada-dijo Severus.
-Y aquí vamos otra vez con tu actitud de chico frívolo-dijo Elena- pensé que ya éramos amigos.
Severus no respondido solo puso una mirada fría en el rostro.
- A mi no me engañas Severus, no eres tan malvado como quieres que todo piensen, tampoco creo que sea un ángel,pero estoy segura de que solo tomas esa postura porque no quieres que nadie más se acerque a ti y te dañe y puedo ver al niño solitario que solo busca amor…
-Deja de decir idioteces Elena el hecho de que seas Ravenclaw no quiere decir que lo sepas todo-aspecto Severus.
-No claro que no lo sé todo, pero si se algo…-dijo Elena acerándose a Severus y lo beso Snape se quedo helado sin saber qué hacer- no eres tan malo como quieres que todos crean…
Fin del recuerdo…
Elena le había ayudado a entender tantas cosas, como el hecho de que si de verdad amas a alguien, lo único que debe importarte es su felicidad ya que eso es el amor en sí, le amor no debe ser posesivo ni egoísta, el amor es desear la felicidad del otro antes que la tuya propia.
Recuerdo:
James y Lily estaban los dos abrazados sentados delante de la fogata, el chico estaba diciéndole cosas bellas a la chica la cual sonreía y lo miraba con un amor infinito, desde las sombras alguien observaba con odio inyectado en sus ojos.
-Sabes que pareces un psicópata observando en las penurias ¿Verdad?-pregunto una voz a sus espaldas.
-¿Qué no tienes nada mejor que hacer?-pregunto Severus irritado.
-La verdad no, Sirius y Remus están discutiendo de nuevo y por más que sus discusiones son divertidas, ya me aburren un poco-dijo Elena.
Severus no respondió, solo seguía mirando la escena con odio.
-¿No es bella la forma en la que ella sonríe? La felicidad en su rostro puede sentirse hasta aquí-dijo Elena mirado a Lily y James- ¿No es eso lo que tu desea? ¿Que ella sea feliz?
Severus no respondió.
- Sabes una vez un hombre muy sabio dijo "Si amas algo déjalo ir"
-¿Y a mí que me importan las cursis frases Muggel?-respondió Severus.
-Si de verdad amas a Lily tanto como dices, deberías estar feliz con el hecho de que ella sea feliz, porque el amor de verdad no es egoísta, ni posesivo, el amor se poner la felicidad el otro antes que al tuya propia-dijo Elena.
-¿Y quién fue el idiota que dijo esa frase?-pregunto Severus.
-Yo-respondió Elena con tranquilidad, una característica en ella-.
Severus no respondió solo siguió mirando a la lontananza.
-Bien si quieres seguir jugando al acosador, está bien peor ponte un saco-dijo Elena arrojadle uno- que hace frio y si te enfermas retrasaras toda la misión.-y se fue.
Cuando Severus se aseguro de que Elena se había ido, se puso el saco, pues la verdad es que estaba congelando.
Fin del recuerdo.
Otra cosa muy importante que la había enseñado Elena fue a perdonar y no vivir con el rencor por toda su vida.
Recuerdo:
-Potter, Potter, Potter, ¿Es que acaso es eso lo único que sabes decir? La verdad es que parece ser que en vez de estar enamorado de Lily, lo estuvieras de James - Dijo Elena irritada, esto sorprendió a Severus ya que la chica nunca se alteraba- Sabes vivir odiando a James Potter no va a hacer que tu vida mejore.
-Potter arruino mi vida-murmuro Severus sin darse cuenta, con una voz cargada de odio.
Elena exploto.
-Por amor a Merlín Snape, ya es hora de que madures, no puedes vivir culpando a una persona de todo lo malo que paso en tu vida-Grito la chica- ¿O me vas a decir que Potter te obligo a torturara a hijos de Muggel en la escuela? ¿Me vas a decir que él fue el responsable de que en un posible futuro te conviertas en mortifico? ¿O a hacerlebullying a cualquier estudiante de Gryffindor a sabiendas de lo que se sentía? ¿El te obligo a tratar de mala manera a todo el mundo?¿Desde donde te obligo Potter a hacer todo eso ¿Desde la tumba? El rencor no te deja ver la realidad…
-Tú no sabes…- empezó a decir Severus.
-Sé lo que hizo Severus, eso no justifica tosas tus acciones, pero claro es más fácil culpar a alguien más que admitir tus errores-dijo Elena, ya estaba harta de sus contantes quejas sobre James, Sirius, Remus y de todo el mundo en general.- acéptalo tu arruinaste tu vida solo.
-El me robo a el amor de mi…- empezó a decir Severus pero otra vez fue interrumpido.
-Y seguimos con las escusas-dijo Elena- nadie te robo a Lily, el amor de las personas no se "roba", tú la perdiste solo, la perdiste el mismo día que en el cual con tu grupito de mortifagos torturaste a Aspen Ingalls con magia negra y ahora que por fin puedes recuperar la amistad de Lily lo único que haces es alejarla más de ti, debido a tu resentimiento y odio los cuales son los verdaderos motivos de todas tus desgracias.
Severus la miro con odio, pero esta no aparto la mirada, eso no era lago que la asustara.
-Tú no sabes lo que he vivido-dijo cortante.
-Yo se que as sufrido, pero una vez mas eso no justifica nada y te tengo una novedad, todo el mundo sufre, no eres el único que ha sufrido en esta vida ¿sabes? Pero si todo el mundo que sufre de dedicara a lamentarse y auto compadecerse por el reto de su vida, este sería un mundo my gris-dijo Elena, dando se vuelta.
-Tú que sabes lo que es sufrir-dijo Severus con frialdad.
-¿Y tú que sabes por lo que yo he pasado?-Pregunto Elena dándose vuelta- yo sé tus problemas¿Alguna vez preguntaste por lo míos? No claro que no, estas demasiado ocupados insultando a Potter como para preguntar por mi vida. Sabes que siempre te quejad de que James es un egoísta y ególatra, pues te voy a decir algo ese es un gran punto que tiene en común- y dicho eso se alejo.
Severus apretó los puños quería sacar su varita y… pero no iba a hacerlo, tenían una importante misión.
-Tenemos que ir hacia el otro lado-dijo.
-Pues iremos mañana, ahora voy a ir a conversar con las hadas, mínimo ellas saben decir otra cosa además de Potter-corto Elena.
Fin del recuerdo.
Al día siguiente se disculpo ya sentía que había sido un poco dura, pero ahora que lo analizaba desde un puesto de vista mas tranquilo, sintió que lo había necesitado necesitaba reaccionar, nunca había vuelto a gritarla como aquella vez, pero unos mese después, descubrió que había algo peor que sus gritos.
Recuerdo:
-¿Cómo pudiste hacer algo así?-dijo Elena con seriedad.
-El se lo busco, se lo merecía-respondió sin inmutarse-
-Casi lo matas-dijo Elena incrédula de lo que oía.-Luego de que te salvo la vida tres veces, ¿tu casi lo matas?
-Lamento que no muriera-dijo con frialdad.
Elena lo miro fijamente a los ojos, los cuales por primera vez lo observaban con la misma frialdad que el hielo, a tal punto que le quemaban los ojos y empezó a sentir un fuerte dolor dentro de él.
-Sabes que Snape, me equivoque respecto a ti-dijo con ese tono vacio, seco y sin emoción alguna en su voz- eres aun más desagradable de lo que tú quieres hacer creer a los demás, terminamos.
Y se alejo.
Fin del recuerdo.
Ese fue uno de los peores momentos de toda su vida, sus ojos fríos y sin vida eran la cosa más horrorosa que Severus había visto en toda su vida, estaba tan sumido en su recuerdos que no noto cuando una pequeña de subía a la cama, hasta que hablo.
-Buenos días papi-dijo una voz infantil cerca de su oído.
-Buenos días mi amor-saludo Severus a su hija, esta se abalanzo hacia su papa y lo abrazo, Severus le regreso el gesto con amor, no había nada mas en este mundo que amara más que a su hija, era la niña más dulce y maravillosa que había conocido, siempre sonriendo, ayudando a los demás y tratando de que todos sean felices, miro a los bellos ojos azules de su hija iguale a los de su madre, aun recuerda la noche en la que fue concebida.
Recuerdo:
Severus se encontraba sentado mirando al cielo había perdido a el segundo gran amor de su vida, sintió como alguien se acercaba hasta donde él estaba, no se molesto en voltear la vista, a no ser que fuera Elena le daba igual quien fuera.
-Yo puedo intentar ayudarte a recuperarla Severus-dijo James sentándose a su lado.
Severus volteo su cabeza y lo observo extrañado.
-Intente matarte y ahora tu quieres ayudarme Potter, tienes severos problemas métale-dijo Severus.
James puso los ojos en blanco.
-Solo trato de ayudarte, tú decides si aceptas o no-dijo James.
-¿Por qué haces esto?-pregunto con desconfianza.
Jame se encogió de hombros.
-Por una parte tal vez sea culpa y gratitud por lo que harías o hiciste por mis hijos y por otro parte porque Elena es mi amiga y no me gusta verla triste, y la única forma en que volverá a ser feliz será si vuelve contigo, porque aun te ama-respondió James.
Severus miro a James directamente a los ojos, esos ojos avellana los cuales siempre lo miraban con burla y odio, pero esta vez no se encontró con ninguno de esos dos sentimientos, parecía ser que Potter hablaba en serio.
-¿Trato Sevy?-pregunto James extendiendo la mano, Severus lo dudo unos instante pero finalmente acepto y he hiso lo que nunca pensó que haría le estrecho la mano a James Potter.
-Solo una condición, no vuelvas a llamarme Sevy-dijo Severus con seriedad.
-Vale, vale-respondió James
Luego de unos días.
-Elena escúchame por favor…-pidió Severus con voz suplicante y sujeto a la chica de la muñeca esta intento zafarse pero no dio resultado- lo siento por todo, pero no me dejes, El tu salvaste mi vida de una profunda del rencor y el odio…
Elena no dijo nada pero mínimo dejo de forcejear.
-Me enseñaste que el amor es poner la felicidad de uno antes que la suya, por eso te digo que si quieres estar con otra persona o hacer lo que sea y eres feliz con ello yo también lo seré, pero nunca dejare de luchar por ti, porque yo… te amo-dijo Severus no sabía cómo había sido capaz de decir todo eso, pero lo había hecho y con cierta duda la beso, fue un beso corto, luego se separo y miro eso grandes ojos azules con temor esperando una respuesta.
-Yo también te amo-dijo Elena.
-Bien-se escucho gritar a Sirius detrás de las plantas- Somos mejor que Cupido chicos.
-Sirius ere un torpe acabas de arruinar el momento-bufo James.
-Por Merlín eres pero que un niño-gruño Remus.
Elena rio y Severus pus los ojos en blanco, pero miro a sus amigos, así es sus primeros y verdaderos amigos, les debía mucho.
-Vámonos-dijo Remus.
-Disfruten la velada-dijo Sirius.
-Adiós Elena, chau Sevy-saludo James.
Severus ni se inmuto ya estaba acostumbrado a que le diga Sevy, volvió a besar a Elena esta vez de forma más dulce y bueno una cosa llevo a la otra y Elisabeth fue concebida.
Fin del recuerdo.
Había que admitir que en el medio de una guerra no era el mejor momento para tener un bebe, pero aun así se pues muy feliz cuando se entero, luego cuando todo paso y Elisabeth nación ambos se casaron.
-Papi ¿En qué piensas?-pregunto Elisabeth con curiosidad.
-En que eres lo mejor que me ha pasado, linda-respondió Severus con sinceridad-
-Y tú eres el mejor papa-respondió Elisabeth con ternura.
-Gracias linda, sabes hoy vas a recibir una gran sorpresa-respondió Severus.
*-**¿*Cuál?-pregunto con curiosidad.
-Te lo diré cuando termines de desayunar-respondió Severus.
-El desayuno está listo-grito Elena.
-Voy-respondió Elisabeth la cual bajo corriendo.
Severus la siguió pero a paso normal, llego a la cocina.
-Eli, cielo come más despacio vas a atragantarte- le recrimino su madre, Severus tomo a su esposa por la cintura y la beso.
-Te amo-el dijo en el odio.
-Yo también te amo- respondió Elena también extrañada por la repentina muestra de cariño.
-No hagan eso en frente mío-dijo Elisabeth frunciendo el rostro.
Amos se rieron y se separaron.
-Ya termine*¿*Cuál es la sorpresa papi?-pregunto Elisabeth.
-¿Pende que íbamos a esperar a llegar al hospital para decírselo?-dijo Elena encaramado una ceja.
-No puede resistirme-respondió Severus, Elena hizo un falso suspiro.
-¿Y bien? ¿Cuál es la sorpresa?-pregunto Eli impaciente.
Severus y Elena de miraron y hablaron a la vez.
-Va a tener un hermanito o hermanita-
-¡Sí!-grito Eli empezando a saltar de la felicidad.
Media hora más tarde la familia Snape se encontraba en la sala de espera de la maternidad en el hospital San Mungo.
-Señorita Elena Snape y familiares-dijo una voz anunciando que era su turno.
Los tres de pararon para dirigiere a la sala del médico Derek, el cual sonrió al verlos.
-Buenos días Elena, Severus ¿y quién tenemos aquí?-pregunto Derek al ver a la pequeña.
-Me llamo Elisabeth-dijo la niña saludando con una sonrisa.
-Un placer Elisabeth, yo soy Derek-dijo devolviéndole el gesto- puedes recoserse señora Snape, muy bien veamos si todo está en orden-dijo mientras empezaba a mover su varita, Eli lo miro desconcertada, luego de unos minutos el hombre volvió a hablar-bien todo está en orden, casi tres meses ¿no?
Elena asintió.
-¿Muchos mareos y vómitos?-pregunto.
-La verdad es que no casi nada-respondió Elena.
-Eso sí que es tener surte-dijo Derek y fue a buscar la poción*"coniecto"**- bueno ya conoces el horrendo sabor de esto, lo hemos hecho con Elisabeth, pero en eso dos años el gusto no ha mejorado, peor desgraciadamente sigue siendo la única manera de saber el sexo del bebe.*
Elena frunció el ceño, pero de igual manera iba a tomársela, no soportaría 6 meses más sin saber del sexo de su futuro hijo o hija, así que con cierto desagrado estiro la mano y tomo el vaso con la poción de color grisáceo, se hizo buches con ella y lego la escupió y le entrego el vaso a el doctor, seguía siendo tan asqueroso como la ultimas vez que lo había probado.
-¿Y qué va a ser?-pregunto Eli.
-Hay que esperar cariño, si la poción se vuelve azul es niño, si es rosa una niña-le explico su padre.
Todos estaban expectante a el color que tomaría la poción y finalmente cobro color y es un*…*
-Es un niño-dijo Elisabeth.
Elena y Severus sonrieron.
-¿Y los demás?-pregunto Eli.
*-**¿*Cómo los demás?-pregunto Elena.
-¿No van a ser trillizos?-pregunto Eli.
Elena y Severus abrieron los ojos de par en par.
-No va a ser solo uno-respondió Elena.
-Hooo-dijo Eli, algo diseccionada.
-Créeme linda cuando nazca agradecerás el hecho de que solo eso uno-dijo Derek, Eli lo miro sin entender pero por lo visto fue un contario graciosos ya que sus padre se rieron.
-Habrá que ir pensando en un nombre-dijo Elena.
-Septimus-salto Elisabeth.
Elena y Severus se miraron con duda.
*-Septimus Severus Snape-dijo Elena-**¿*Te gusta?
-Me encanta-respondió Severus sonriendo.
Después de agradecer al doctor se fueron a casa, Elisabeth estaba feliz iba a tener un hermanito, lo primero que Severus y Elena hicieron fue escribirle la noticia a sus amigos y Severus a su madre también y le decía que la visitaría pronto.
Severus se acostó esa noche, abrazando a su esposa por la espalda acariciando su vientre, sintiendo que no le podía pedir nada mas a la vida, una hija perfectos, otro en camino, el amor de su vida era su esposa, había vuelto a recuperar a Lily como su mejor amiga y tenía a James, Sirius, Remus y Regulus como mejore amigos, se sentía completamente feliz, era un hombre nuevo y le gustaba mucho mas esta versión de si mismo que la otra.
Hola ¿Qué tal? otro capitulo algo intersante
Elena es intensan ¿no creen? ¿Les gusta la pareja de "Sevena"? espero que si creo que es lo que Severus necesitaba y hay un nuevo Snape, Septimus (el nombre es raro pero me gusto)
chau besos.