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Please, don't go — capítulo 10
Sintiendo mucho la tardanza, aquí traigo el siguiente capítulo, recién salido del horno. Muchas gracias por seguir mi historia y esperarla, y perdón por no haber podido actualizar antes. Muchas gracias de nuevo y espero que sigáis disfrutando del fic.
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Luna intentaba calmar a una desesperada y sollozante Hermione, pasando repetidamente sus manos por la espalda de ésta para consolarla, sentadas bajo el árbol junto al Lago Negro.
**-Tranquila, Hermione - repetía la rubia -. No pasa nada, ya verás cómo todo sale bien. -¡No! - sollozó Hermione, ocultando su cara entre sus rodillas, rodeándolas con los brazos -. ¡El examen me ha salido horrible! ¡En unas horas sabré los resultados y seguro que voy a suspender! ¡Me van a echar de Hogwarts! Luna puso los ojos en blanco y dejó caer su cabeza hacia delante. -Hermione Granger- dijo ésta con su aguda y risueña vocecita -. En la escuela muggle eres conocida por tus excepcionales notas y trabajo. ¿Crees que eso va a cambiar aquí? -No tengo ni idea de magia… Y me he perdido tres cursos. No sé qué hago aquí. -Yo tampoco sé por qué estás aquí, pero debe haber alguna razón, Dumbledore te eligió para venir aun habiendo faltado tres cursos. Eso no lo hace cualquiera - dijo Luna encogiéndose de hombros como si fuera lo más lógico del mundo -. Y yo me alegro de que hayas venido. He hecho una amiga - añadió con una sonrisa de niña ilusionada. Hermione levantó la vista y, al ver la sonrisa de Luna, comprendió que ella tenía que estar allí, que había cosas por las que merecía la pena luchar. Sonrió levemente mirando a Luna con ojos brillantes y estrechando una mano entre las suyas. Se levantó, impulsando a su amiga de la mano para que también lo hiciera. Luna sonrió satisfecha al ver que había conseguido que Hermione se sintiera mejor. Se quedaron un rato calladas, ambas con la mirada perdida, pero sin sentirse incómodas. Entonces, Luna soltó un respingo y pareció despertar de un trance. -¡Hermione! Ahora que caigo… ¿No es en mañana la primera prueba del Torneo de los Tres Magos? Hermione abrió los ojos y la boca y se llevó las manos a la cara, pareciendo la propia reencarnación de "El Grito". -¡El Torneo de los Tres Magos! ¡Casi lo había olvidado! Y no sé qué tal le va a Harry, me recalcó explícitamente que no quería que yo me metiera. Seguro que no siguió mi consejo… A Hermione le costaba respirar. Sus preocupaciones por el examen habían pasado a la historia. Mañana Harry iba a jugarse la vida y no sabía nada de él. No iba a meterse ni a acercarse a él ni nada, porque ya sabía cuál sería el resultado. Pero era inevitable preocuparse. Si le pasara algo a Harry… En ese momento, Harry y Ron se encaminaban hacia el Lago Negro para practicar el dichoso accio a distancia. Hermione y Luna volvieron la vista y los vieron. Harry, al acercarse un poco más, distinguió a Hermione. Sorprendido, dio un paso atrás. -Ron - susurró -, vamos a otra parte. Y se desvió de su camino para ir a otra parte de los jardines de Hogwarts, sin preocuparse de ser discreto ante Hermione. No quería que ella le viera practicando el hechizo que ella le recomendó y que sería su única esperanza el día siguiente. Ron, a falta de cortesía, saludo con un rápido movimiento de mano y una sonrisita a las chicas. Hermione y Luna sonrieron devolviéndole el saludo y después se miraron entre ellas. -No entiendo por qué Harry te tiene que tratar así - dijo Luna de repente, muy confusa -. Yo no trataría así a una persona que es tan amigable y me quiere ayudar. -Pero tú eres tú - respondió Hermione -. Y Harry… es Harry. Y yo tampoco entiendo por qué me trata así. Se ve que soy un estorbo para él, pero no lo entiendo. A lo mejor el día que entienda la manera de pensar de Harry puedo ser su amiga. -No merece la pena luchar por alguien que no te valora - dijo Luna, un poco apenada por su amiga. -Pero sí por alguien a quien quieres - respondió ella igual de apenada, pero con una sonrisa en la cara. -Entonces no luchas por su amistad - dijo Luna -, sino por su amor. -¡No! - rebatió Hermione -. Me conformo con que no me desprecie - rió. - ¿Y nunca has pensado que hay muchos chicos en el mundo? - Los hay, pero soy feliz pensando que Harry es uno de ellos. -Pero él no siente eso por ti. Hermione sonrió. -Eso cada día me está dando más igual. Y tras esta conversación ambas amigas se dirigieron al interior del castillo. - Accio Saeta de Fuego - exclamó Harry por tercera vez. Tras varios minutos de silencio, oyeron el palo de la escoba chocar con algo. Ron corrió dentro del castillo y volvió en seguida. -¡Ha recorrido la mitad del camino! - anunció - ¡Más que ningún día! Eso no animó mucho a Harry. En dos semanas sólo había logrado invocar su escoba a la mitad de la distancia, y la prueba era mañana, al doble de distancia. -Ron - dijo -. Voy a intentarlo desde el campo de quidditch. Ron lo miró con ojos muy abiertos. -Harry… - dijo a su amigo cuidadosamente -. No es por desanimar, pero si no has logrado convocar la Saeta desde aquí, dudo que puedas desde el campo de quidditch, que es como el doble de distancia… -Yo también lo dudo, Ron - le interrumpió Harry con firmeza -. Pero tengo que conseguirlo. Ron miró compasivo a su amigo. -Vamos. Y, tras estas palabras, ambos se encaminaron hacia el campo de quidditch. -¡Luna! - gritaba Hermione corriendo como una loca por el Gran Comedor hacia la rubia. Luna se giró bruscamente, alarmada ante los gritos de Hermione. Cuando ésta alcanzó a Luna, se paró a coger aire. -Luna… - decía jadeando -. Ya… el examen… lo tengo… ¡Los resultados! -¿En serio? - dijo Luna apremiante -. ¿Qué tal? -¡No lo sé! - respondió Hermione emocionada -. ¡Me da apuro mirarlo! -¡No seas tonta y míralo! Hermione asintió deprisa y abrió lenta y cuidadosamente el sobre. Ahí estaba decidido si ella seguiría en Hogwarts o no. Tomó aire y cogió el pergamino en el que estaban escritos los resultados. " Resultados académicos del examen inicial de Hermione Jean Granger: Las clasificaciones de las notas son las siguientes: Notas de Aprobado: * E = Extraordinario * S = Supera las Expectativas * A = Aceptable Notas de Desaprobado: * I = Insatisfactorio * D = Desastroso * T = Troll Calificaciones: * Astronomía: Extraordinario (E) * Aritmancia: Extraordinario (E) * Cuidado de Criaturas Mágicas: Extraordinario (E) * Defensa Contra las Artes Oscuras: Supera las Expectativas (S) * Encantamientos: Extraordinario (E) * Herbología: Extraordinario (E) * Historia de la Magia: Extraordinario (E) * Pociones: Extraordinario (S) * Runas Antiguas: Extraordinario (E) * Transformaciones: Extraordinario (E)" A Hermione casi le da un vuelco el corazón. ¿Cómo había podido sacar esas notas con lo poco preparada que estaba? Luna las leyó por encima del hombro de Hermione. -¡Enhorabuena!
- le felicitó risueña -. ¡Son unas notas excelentes! ¡Casi nadie las saca! -Pero… de verdad que no lo entiendo… si me salió horrible el examen. -Ya ves que no - dijo Luna con su vocecita distraída -. Ahora puedes descansar… Harry descansaba agotado en el suelo, totalmente abatido y desanimado. -Harry… - decía Ron, que se acercaba a él corriendo y jadeando -. ¡Muy bien! ¡Quince metros más! -¿Sólo? - preguntó Harry. -Eso está muy bien, amigo. -No, llevamos todo el día y no he conseguido nada. ¿Por qué Hermione le dejaría ese hechizo? ¡No lo podía hacer! ¡No estaba al nivel! ¡Lo único que había hecho era confundirle más! "Hermione, Hermione, Hermione, Hermione…" Resonaba una y otra vez en la cabeza de Harry. ¡¿Por qué tenía que meterse?! ¡¿Por qué la necesitaba tanto?! De repente la mirada preocupada de la castaña inundó su mente. ¡¿Por qué hacía que Harry se sintiera insignificante sólo por el hecho de su presencia?! Harry se levantó rápida y bruscamente y alzó la varita. - Accio Saeta de Fuego - gritó con rabia. En cinco segundos, la escoba aterrizó en sus manos. Ron estaba boquiabierto.**