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Memorias de Idhún IV- Archimago — capítulo 6
Llamaron a la puerta. Era una tarde nublada pero sin lluvia. Victoria, Eva y yo estábamos en la casa de Victoria preparando la cena. Me acerqué a abrir y Jack y su hijo me saludaron. Victoria también vino y le dio un beso a su marido.
-Hola. ¿Qué tal?- saludó Victoria.
-Bien.- respondió Jack.- ya lo hemos encontrado.
-¿Sí? ¡Me alegro! ¿Dónde? ¿Cerca de aquí? ¿Es bueno?
-Es un colegio no muy lejos de aquí, hay que ir en coche pero son diez minutos. Los profesores tienen cualidades más que suficientes, es bilingüe y poseee una muy buena reputación. Lo único malo es que es bastante caro: cien euros al mes.
-El dinero no importa ahora mismo. ¿Y para ti? ¿Has encontrado algo?
-Me he acercado a unos recreativos y he investigado por internet un poco. He encontrado un trabajo como veterinario aquí, en Madrid, que pagan bastante bien. Como no tengo un certificado de aprobado en la ESO ni de la universidad no me han aceptado, pero les puedo demostrar todo lo que sé acerca de animales en un examen dentro de un mes. Me enviarán lo que hay que estudiar al buzón dentro de dos días más o menos.
-¡Eso es estupendo!- excamó Victoria.-bueno, vamos a cenar que ya está puesta la mesa.
Así Jack y yo nos sentamos mientras Erik corría hacia Eva, que estaba tumbada en el sofá, y la despertó y la animó a acercarse a la mesa.
-*¡Edik!-*dijo la niña.- *no me despiedtes así. -¡A cená!¡Ya tendgo cole!-*respondió el rubio. Los dos niños se acercaron a la mesa y Victoria nos sirvió una ensalada mediterránea. Cenamos mientras Erik berreaba porque no le gustaba la comida y finalizamos con una fruta. Ayudé a Victoria a recoger la mesa mientras Jack se sentaba en el sofá con Erik y Eva a ver la tele.
-Victoria, hace ya unos días que estamos aquí, y querría preguntarte algunas cosas.- comencé.
-Sí, dime.- respondió ella.
-Una, que mis padres habrán lanzado una orden de búsqueda por todo Idhún para encontrarme, y dos que no sé donde están Shail y Zaisei y me preocupa su posición desconocida.
-Por la primera cosa no te preocupes, y además está enlazada con la segunda. Shail y Zaisei vinieron hace unos días mientras tu estabas fuera con Jack y Erik y me agradeció el hecho de que les salváramos de la muerte en Limbhad.
-Es decir, que fuiste tú el que los hizo desaparecer, no se fugaron así porque sí.
-Conozco lo suficiente a Shail como para saber que él jamás abandonaría a sus amigos. Bien, sigo; y tras venir me dijeron también que volverían a Idhún y vivirían una vida en el anonimato. Me acordé de tu caso, y le pedí que cuando regresara avisara a tus padres de dónde estás.
-¿Cómo? Si no sabes quiénes son ni cómo son.
-Yo le dije que seguramente te estarían buscando, así que cuando viese la noticia de búsqueda que se relacionase con tus padres y le contaran tu posición.
-Ah, vale. Pues gracias por la información.
-De nada.- sonrió ella.- y ahora sentémonos hasta que sean las nueve y media o así y llevemos a los niños a dormir.
Yo sonreí a su vez y me acerqué al sofá donde Jack, Erik y Eva estaban viendo la tele.
-Por cierto,- me dijo Victoria- esta noche, Jack y yo queremos... intimar, después de mucho tiempo sin hacerlo, y nos gustaría que nos dejases a solas, es decir, que fueras a dar un pequeño paseo y a conocer más Madrid.- se estaba poniendo roja por momentos.
-Vale.- reí yo.- tampoco hagáis mucho ruido que a los niños les puede molestar.
-También te pido que por favor te los lleves esta noche en tu paseo.- me pidió ella.
Esto es, que Jack iba a intimarcon Victoria mientras yo me llevo a sus hijos a dar un paseo para que no se enteren de las necesidades paternas. Pues muy bien, oye, un gran plan. Pero, no tenía nada que hacer, así que acepté.
-Muchas gracias, Jaenor.- sonrió ella, y me dio un beso.
Ese acto me sorprendió, pero me gustó mucho. Noté cómo todo el vello de mi cuerpo se erizaba poco a poco. Sonreí, asintiendo un poco tontamente, y me llevé a los niños a dar un paseo, ante la agradecida mirada de Jack y Victoria.
-No tardaremos mucho.- me dijo ella en modo de despedida.- estate aquí en unos... diez minutos.
-Vale.- respondí yo.
Y me marché con los niños.
VARIOS DÍAS DESPUÉS
Jack y Victoria se llevaron una sorpresa cuando ella notó algo raro en su vientre.
-Jack, estoy embarazada de nuevo.- dijo ella.
Ambos se miraron sonriendo y se fundieron en un cálido abrazo.
-¡Enhorabuena!- les felicité yo.
Al parecer aquella noche pasional de hacía algunos días había dado sus frutos, y Jack y Victoria esperaban un nuevo bebé. También, Erik había comenzado las clases en aquella escuela de prestigio y Jack había conseguido el puesto de trabajo como veterinario. Todas las mañanas se lo llevaba al colegio y luego él acudía al trabajo. Se habían comprado un buen coche, que solo utilizaba Jack para realizar la compra, llevar a Erik al colegio y otras cosas. Christian, además, estaba en proceso de componer otra canción, una balada a los ojos de Victoria. Venía a Madrid tres días a la semana, martes, jueves y sábado, y aprovechaba para pasar un buen rato especialmente con su mujer y su hija. Todo funcionaba con normalidad.