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La cuarta generación: Una nueva amenaza — capítulo 5

Cuando por fin llegaron al castillo, todo el mundo se dirigió rápidamente hacia su respectiva mesa, impacientes por ver la Selección y poder disfrutar del banquete. Cassie, que al final había pasado todo el viaje con Lyra y Leah, se fue a la de Ravenclaw, donde también estaban su prima Marianne y las gemelas Weasley; Dan y Alex se despidieron con un casto beso antes de que ella se dirigiera a la mesa de Hufflepuff y él a la de Slytherin, en la que acababan de sentarse Jane y Orion junto a sus amigos; Leah y Lyra fueron de las últimas en entrar y no tardaron en dirigirse hacia la mesa de los leones.

  • Adèle y las demás están allí. - La rubia señaló casi al principio de la mesa. - Creo que hay un par de sitios.

  • Vale, vamos.

Las dos se dirigían hacia allí, cuando alguien chistó. Ambas se volvieron y Leah no pudo evitar sonreír.

  • Leah, Lyra. - El chico, moreno y de sonrisa seductora, se había puesto de pie y tenía las manos apoyadas en el borde de la mesa.

  • Hola Chad. - Respondió la morena.

  • ¿Queréis sentaros aquí? - Preguntó señalando la zona en la que él y el resto de chicos de séptimo estaban sentados. - Les diré que os hagan hueco.

  • En realidad, vamos a cenar con las chicas, así que no te molestes. - Contestó, girándose de nuevo y empezando a andar, seguida por Lyra.

  • Potter.

  • ¿Sí, Chad? - Volvió a mirarlo otra vez, ampliando su sonrisa. Solo la llamaba así cuando estaba algo molesto y a ella le encantaba provocarlo. Tenía que quedarle claro que iba a hacer lo que quisiera, cuando quisiera.

  • ¿Nos vemos luego? - Leah enarcó una ceja. Debía tener muchas ganas de pasar un rato con ella para preguntarle tan directamente delante de todo el mundo.

  • Ya veremos.

Le guiñó un ojo y él negó con la cabeza antes de sentarse y recibir alguna burla de sus amigos. Las dos chicas se dirigieron al frente de la mesa y saludaron a sus compañeras de dormitorio antes de dejarse caer en un par de huecos vacíos.

  • Nunca os entenderé. - Murmuró la rubia. - ¿A qué ha venido eso?

  • A que él se adapta a mí, no yo a él. - Respondió, encogiéndose de hombros. - Es una lucha de poderes.

  • Sois muy raros.

  • Lo que tú digas, Lyra.

Justo entonces, la puerta del Gran Comedor se abrió y los alumnos de primero comenzaron a entrar. El profesor Carraway los fue llamando uno a uno y el sombrero fue anunciando sus casas. Aquel año entraron cinco familiares o conocidos de las dos chicas: su primo Harry Scamander y Rachel Jordan, la hija de un amigo del padre de Leah, entraron a Gryffindor; Alison Weasley, a Hufflepuff; Chelsea Scamander, a Ravenclaw; y Lucy Nott a Slytherin. Todos aplaudieron y dieron la bienvenida a sus nuevos integrantes. El director se puso de pie entonces y se acercó al atril para dar su tradicional discurso.

  • Buenas noches a todos y bienvenidos a Hogwarts un año más. - Comenzó a decir con su habitual sonrisa amable. - A los que acabáis de llegar, os deseo lo mejor para estos siete años que os esperan; a los demás deciros que me alegra mucho volver a veros. Vivimos tiempos oscuros de nuevo, pero entre nuestros muros no quiero enfrentamientos. Cualquier acción de apoyo a esos grupos será castigada, no consentiremos que se discrimine a nadie por ningún motivo. Hogwarts debe permanecer unido, no podemos enfrentarnos entre nosotros, debemos seguir juntos hacia delante. Vosotros sois el futuro, solo vosotros podéis cambiar las cosas. Vuestras decisiones serán de gran importancia ya que a través de ella le daréis o quitaréis poder a esas corrientes que intentan hacerse con el control de nuestro Ministerio, de esos anti-muggles que quieren iniciar una guerra contra ellos. Sed fuertes, sed valientes, sed leales, sed inteligentes, sed astutos. Hacer lo correcto es lo más importante, especialmente en estas situaciones, tenedlo en cuenta. - Suspiró. Muchos alumnos, que no había apartado la mirada del hombre, no pudieron evitar estremecerse, conscientes de que tenía razón. Neville sonrió lentamente.
  • Y ahora, no quiero entreteneros más, supongo que todos estáis deseando empezar con el maravilloso banquete. Una última cosa, recordaros que el Bosque Prohibido, tal y como indica su nombre, está prohibido así que no quiero ver a nadie merodeando por ahí y también que el toque de queda debe ser respetado. Y ahora sí, ¡qué comience el nuevo curso escolar!

Todos aplaudieron mientras los platos se llenaban. En seguida empezaron a comer mientras se ponían al día de los cotilleos del verano.

  • ¿Qué tal tus vacaciones en Grecia, Dan? - Le preguntó su mejor amigo, Matthew Zabini, con una ceja enarcada. - ¿Alex y tú os lo pasasteis bien?

  • Muy bien, las playas son preciosas, las ruinas una maravilla y, como mi madre es una enciclopedia con piernas, hemos aprendido mucho. - Respondió él, centrando su atención en su plato de pollo con patatas.

  • Ya sabes a lo que me refiero, no te hagas el tonto. - Insistió el moreno. - ¿Os hicieron dormir en cuartos separados?

  • No, de hecho mi pobre hermana tuvo que dormir con mis padres porque Alex y yo compartíamos dormitorio y mis padres no quisieron coger uno para ella sola. - Explicó el pequeño de los Potter.

  • Entonces, ¿hubo tema?

  • Estamos cenando, Matt. - Se puso un poco rojo al decir aquello.

  • No me lo puedo creer. - Negó con la cabeza, con los ojos muy abiertos. - ¿Una semana durmiendo juntos en la maravillosa Grecia y nada?

  • Exacto.

  • No lo entiendo, no os entiendo, ¿para qué esperar tanto? ¿Queréis batir un récord o algo así?

Dan se encogió de hombros y buscó a Alex con la mirada. La pelirroja charlaba con sus amigas en la mesa Hufflepuff con una gran sonrisa en sus labios. Él no pudo evitar sonreír también, era la chica más encantadora de todo el colegio y, para él, también la más guapa. Tenía una personalidad que la hacía diferente a las demás, era buena, inteligente, trabajadora, sincera… Dan no podía pedir nada más en una chica y se sentía muy afortunado desde el día en que ella accedió a salir con él - temía tanto que lo rechazara que tardó casi tres meses en atreverse a invitarla a Hogsmeade -, pero lo de pasar a mayores… No podía. Todavía era demasiado pronto para él, aunque veía las constantes insinuaciones de ella. Suspiró. No quería que pensara que no la quería, pero es que no se sentía listo para dar un paso más.

  • No empieces como Leah, Zabini.

  • Tu hermana sí que sabe. - El chico sonrió de lado y su amigo lo fulminó con la mirada. - ¿Qué?

  • Todavía no me puedo creer que te liaras con ella, te lo prohibí, te dije que Leah estaba vetada y me ignoraste.

  • No sé si te das cuenta de que hacen falta dos personas para eso y no la vi negarse en ningún momento. Menuda es la señorita Potter. - Matt lanzó una carcajada al ver la mirada de odio de Dan. - Pero tranquilo, yo ya estoy fuera de juego. Todos sabemos que el día que siente la cabeza será con Crawford, no hay más que verlos.

  • No quiero hablar de la vida sentimental de mi hermana.

  • Es que si no quieres hablar de la tuya, habrá que hacerlo de la de alguien.

  • ¿Y por qué no de la tuya, Matthew? - Preguntó con cierto retintín, enarcando una ceja. - ¿Quién es tu próximo objetivo?

  • No te va a gustar. - Murmuró, pinchando un poco de ensalada. Dan suspiró, aquello solo podía significar una cosa.

  • ¿Por qué tienes esa especie de fijación con mi familia?

  • Es que es muy grande, no es mi culpa. - Zabini sonrió.

  • Primero te liaste con mi hermana, luego lo intentaste con Lyra, después te ligaste a Fleur, ¿quién es la próxima, Matt?

  • Jane.

  • ¿Jane?

  • Sí, Jane, ¿qué pasa?

  • Orion te matará. - Dan no pudo evitar sonreír. - Hazle daño a mi prima, haz con ella lo que sueles hacer con el resto de las chicas, y no llegarás a la graduación.

  • Tengo que correr el riesgo, mírala, es un encanto, tiene un pelo precioso y unos labios que me vuelven loco. - Explicó él, mirándola. Sus miradas se cruzaron y le dedicó una tímida sonrisa que él le devolvió. - Es que me encanta.

  • Ha sido un placer conocerte, tío.

  • Me esperaba un poco más de apoyo, ¿sabes?

  • ¿Qué querías que dijera? Oh, claro, lígate a mi prima, yo mismo te ayudaré si quieres, no te preocupes por nada. - Contestó con ironía.

  • ¿Por qué se supone que somos amigos?

  • Porque no podrías aprobar sin copiarte de mí y porque, cuando eres el capitán del equipo, debes llevarte bien con el segundo al mando. - Dan empezó a reír y Matt puso los ojos en blanco. - Pero si tan cansado estás de mí supongo que tendré que cederle tu puesto en el equipo a otro.

  • Eso ni en broma, Potter, sabes que este año la copa va a ser nuestra sí o sí.

  • Si encontramos un buen buscador. - Dan suspiró. Con Leah como buscadora y capitana de Gryffindor lo tenían difícil.

  • ¿No tienes ningún candidato en mente?

  • Sí, pero no va a acceder. - Matt le lanzó una mirada interrogante y él se encogió de hombros.- Jane es increíble, deberías verla en acción, es mucho mejor que mi hermana porque calcula todas sus movimientos.

  • Pues habla con ella, es tu prima, a ti te escuchará. - El chico sonrió. - Además, no me importaría encontrármela en los vestuarios.

  • Después de ese comentario creo que se me han pasado las pocas ganas que tenía de proponérselo. - Dan volvió a mirarlo mal, pero Zabini se limitó a guiñarle un ojo antes de desviar su mirada hacia la rubia.

  • Deberías decírselo.

  • Dirá que está muy ocupada, se agobia mucho. No sé si te has dado cuenta, pero lleva lo de ser perfeccionista al extremo. - Negó con la cabeza. - No creo que acepte jamás, dirá que es solo una pérdida de tiempo.

  • ¿Si me la ligara diría que sí?

  • Matt, para el carro.

  • Es que mírala, es tan mona… - Miró a su amigo y amplió su sonrisa. - Decidido: voy a ligarme a Jane Potter y a convencerla de que sea la nueva buscadora del equipo.

  • ¿Desde cuándo eres tan amiga de Zabini, Jane? - Preguntó Orion terminando su postre. Se había dado cuenta de todas las miradas que habían intercambiado durante la cena y no le daba buena espina aquella situación.

  • No somos amigos, solo hemos hablado algunas veces y nos sonreímos cuando nos vemos por los pasillos, ¿por qué preguntas eso?

  • No ha dejado de mirarte en toda la cena.

  • Estaba hablando con Dan, me apuesto lo que quieras a que quieren pedirme que sea la nueva buscadora del equipo. - Contestó ella, quitándole importancia.

  • No sería mala idea, la verdad. - Murmuró el rubio. - Nos vendrías bien para detener a Leah y ganar la copa.

  • Por favor, sobrevaloráis a mi prima, no digo que no sea buena, pero tiene muchos fallos y se deja llevar demasiado por sus emociones e impulsos. No tendría nada que hacer contra un buen estratega.

  • Y por eso te necesitamos.

  • No empieces, no voy a hacerlo, ya has visto todo lo que tengo que hacer. - Jane sonrió con determinación. - Nada ni nadie me hará cambiar de opinión.


Feliz viernes a todos :3

Aquí os dejo un nuevo capítulo en el que hemos conocido a un par de personajes más ;) Ya me diréis que os parecen.

Quería daros las gracias porque en una semana hemos superado las mil visitas - De verdad, muchísimas gracias por el recibimiento que le habéis dado a esta nueva historia :)

Y ya sabéis dejad vuestros comentarios, como siempre, que quiero saber qué os va pareciendo esta nueva generación ;)

Un beso y nos leemos el lunes ^^

María :)