La Tercera Generación — capítulo 6
Estaba en la biblioteca estudiando con Al cuando vi a Scorpius entrar junto a Zabini, se sentaron en la mesa de al lado y comenzaron a estudiar, lo tenía más que claro, ella iba a ganar l aguerra, pero me daba igual. Adele se dio cuenta de que le miraba y se acercó a él, cogió su mano, este le sonrió en respuesta al movimiento y pasó su brazo por sus hombros
Me giré hacia la puerta, Al se había marchado y ahora esperaba a Lyra que necesitaba mi ayuda para Defensa Contra las Artes Oscuras. Intenté leer algo, pero era incapaz; intenté seguir estudiando, pero cada vez que miraba al libro escuchaba un gemido o n suspiro detrás de mí. Ya harta me giré y cuando estaba a punto de decirles algo Lyra se sentó a mi lado.
-Gracias por salvarme de decir algo raro-le dije dándome la vuelta
-Gracias a ti, por esperarme tanto-me replicó
-Bueno ¿empezamos?
-Claro que sí, Rose
Habían pasado varias horas y estábamos ya en el Gran Comedor tomando una sopa que estaba para llorar, estaba enfrente de mi primo y mi amiga que mantenían una conversación sobre Quidditch, ellos no se daban ni cuenta de que no me importaba lo más mínimo su conversación y que estaba pensando en mis cosas. De repente me sentí observada, pero cuando buscaba el lugar del que provenía esa inquietante sensación no encontraba a nadie observándome, cualquiera me habría dicho que estoy loca, que nada ni nadie me mira, mas estoy segura de que alguien está demasiado centrado en mí. Estoy comenzando a exasperarme cuando encuentro al culpable de esta extraña sensación, un Slytherin me mira directamente sin escrúpulos y por lo que parece mi mirada en él no le importa, rápidamente reconozco rápidamente a Goyle que me sonríe tontamente como si fuera lo más normal del mundo, harta y habiendo terminado de comer, decido marcharme de allí.
-Chicos me voy a la biblioteca-les dije a Al y a Lyra
-¿Te veo allí en un rato?-me preguntó Al
-No, voy a estar con Malfoy-dije-haciendo el trabajo-añadí cunado vi su cara de asombro
-A por todas, leona-me dijo Lyra dándome ánimos
-Nos vemos en la Sala Comín en un rato. Será largo, entenderé que no me queráis esperar despiertos, es más, no os lo recomiendo-dije viendo l cara de mi primo
-Nos vemos allí, Rosie-se despidió mi primo
-Adiós, chicos-después de decir esto me levanté y me marché hacia la biblioteca, no sin antes mirar a cierto rubio que rápidamente se levantó y vino detrás de mí.
-¿Qué tal lo llevas, Rose?
-Lo llevaría mejor si no me hubieras besado, pero quitando eso estoy bien-dije sin darle mucha importancia
-Bueno, si preferías haberte enfrentado a todos los Slytherins que había-dijo como si yo hubiera hecho algo mal
-De todas formas, alguien me reconoció, ¿no te diste cuenta?
-Sí que lo hice, pero como no me separaste de ti pensé que no te habías enterado, por lo que continué cubriéndote. Además, si nos hubiéramos separado nos habrían bombardeado a preguntas, sobre todo a ti-me dijo, mirándome con esa sonrisa torcida que tanto me gustaba.
-Bueno, ya da igual ¿no? Lo hecho, hecho está-dije intentando dar por zanjado ese tema
-No volveré a estar tan cerca de ti ¿verdad?
-Lo dudo Malfoy, tendrá que pasar algo muy extraño en ti o me tendré que volver a quedar encerrada en tu Sala Común-dije acelerando el paso-démonos prisa, conociendo a Lyra y a mi primo me esperarán despiertos
-¿Y qué si lo hacen?, será su culpa quedarse despiertos hasta tarde, porque te lo aseguro, tardaremos bastante-dijo, cuando lo miré descubrí una sonrisa pícara en su cara
-No mal pienses Malfoy, no va a pasar nada que no esté relacionado con el estudio-le advertí rápidamente
-Lo que se me está ocurriendo está relacionado con el estudio del cuerpo humano-me rebatió mientras se acercaba a mí
-¿Malfoy quieres que te hechice aquí mismo?-le pregunté como si no fuese importante, cuando vi su cara de incredulidad me reí para mí misma-vamos que cierran la biblioteca-lo apuré
Habían pasado varias horas y la Señorita Pince nos tuvo que echar de la biblioteca a patadas básicamente, quedamos en hablar de vernos mañana y me acompañó hasta la torre Gryffindor, donde la Señora Gorda se quejó de que estuviera él allí, cuando estaba a punto de entrar a la Sala Común de Gryffindor me giró para que lo mirara
-Hoy has estado muy rara ¿pasa algo?-me preguntó preocupado
-Nada importante, solo que durante la cena Goyle me ha estado mirando fijamente y me ha sorprendido-dije quitándole importancia
-Hablaré con él, mañana hablamos-se despidió dándome un beso en la mejilla, lo que hizo que mis orejas comenzaran a colorearse del color de mi casa.
Me giré y entré en la Sala Común desde donde observé a mis amigos mirarme extrañados
-¿Por qué has tardado tanto en la puerta?-me preguntó Al
-¿Qué te ha dicho?-me preguntó en cambio Lyra
-He tardado tanto en la puerta porque he estado hablando con Malfoy, Al. A tú pregunta respondo arriba, que estoy muerta-dije dirigiéndome a las habitaciones de las chicas, lo de que estaba muerta era una mentirijilla, pero si Al se enteraba de lo que había pasado me mataría por no parar nada.
-Sé que has dicho que estas cansada para que tu primo no te escuche decirlo, pero de contármelo a mí no te libras-dijo nada más llegamos al baño de nuestra habitación-¿qué ha pasado ahí fuera?
-Bueno, pues me ha dado un beso en la mejilla, nada más-dije mientras me ponía en pijama.
-Tía, te lo digo ya; ese chico te va a hacer la vida imposible-me dijo mientras que ella también se ponía su pijama.
Después de eso, nos fuimos a dormir; yo al no estar nada cansada, me puse a leer un libro que llevaba casi un mes intentando leer. Acabé dormida mientras leía.