La Tercera Generación — capítulo 7
Me desperté de sopetón y frente a mí encontré a Lyra mirándome como si lo más raro del mundo acabara de suceder, solo entonces me di cuenta de que estaba mojada.
-¡Lyra! ¿Por qué me has hecho esto?-dije mirándola como una psicópata
-¿A qué te refieres, Rosie?-me dije con una falsa inocencia
-Me refiero a que estoy choreando y me has despertado temprano, ¡siendo sábado!-le rebatí
-Bueno, eso tiene una explicación muy fácil-dijo restándole importancia con un gesto de mano
-Pues la quiero conocer-le dije comenzando a enfadarme
-No te despertabas y hoy vamos a Hogsmade-me dijo como si fuera obvio-, supongo que querrás ver a Malfoy ¿no?-añadió sonriendo de manera picara
-No te flipes por favor, es raro verte así-le dije al ver su cara, creo que solo la he visto otra vez con esa cara y fue cuando le conté lo que me pasó en la sala común de Slytherin
-Vale, pero no te quejes y arréglate. Mira lo que conseguí colar-me dijo tendiéndome una bolsa que pesaba, la abrí, dentro había maquillaje
-Gracias, amiga, tu sí que sabes lo que me hace feliz-dije mientras le daba un abrazo
-Ya sé que soy la mejor, pero déjame respirar-hizo notar mientras me separaba de ella
-Has cometido un error, tú también acabaras maquillada y voy a tardar una eternidad ahí dentro
-Bueno, verte así de contenta está bien, sufriré las consecuencias de esto-me respondió con una sonrisa traviesa-. Además quiero ver como enamoras a Malfoy-añadió cuando me di la vuelta para entrar en el baño.
Media hora después ya estaba lista, me había puesto una falda azul oscuro, casi negra, que me llegaba a mitad del muslo por delante y por detrás me llegaba un poco más abajo y que tenía estrellas estampadas en color blanco, llevaba una blusita blanca que era suelta, más apretada en algunos puntos, encima de la blusa me puse un chaleco suelto también de color azul, solo que más claro que la falda, las mangas que quedaban largas, por lo que me cubrían gran parte de las manos, dejando al aire solamente los dedos; finalmente decidí no maquillarme, al fin y al cabo mi madre llevaba razón, soy muy pequeña, ya tendré tiempo para maquillarme. Salí del baño para darme cuenta de que las compañeras de cuarto se habían empezado a hartar de esperar a que yo saliera de este, sin embargo, Lyra ya estaba lista.
-No te has maquillado-me dijo extrañada
-No, me he dado cuenta de que mi madre tiene razón, soy muy pequeña, tengo mucha vida para maquillarme-le dije con simpleza bajamos a la Sala Común y allí nos encontramos con Al que se nos quedó mirando embobado
-Si tenéis pensado llamar la atención de alguien en concreto creo que lo conseguiréis rápidamente, ¿vamos?
-Cuando quieras Albus-dijo Lyra
-Ir vosotros delante, tengo que ir a la biblioteca-les dije, me disponía a marcharme cuando escuché que Lyra se quejaba, seguramente por mi actitud, pero la ignoré y continué mi camino.
Una vez allí, encontré a Scorpius sentado en nuestra mesa.
-Malfoy-dije con un movimiento de cabeza
-Vaya Weasley, no te había reconocido así vestida-me dijo cuándo me senté a su lado-, estas preciosa
-Gracias Malfoy, pero solo me he vestido de calle. Bueno, vamos a ello rápido, que he quedado con alguien en una hora en Hogsmade-dije, notando mis orejas arder, seguramente estén rojas no, lo siguiente
-¿Y quién es el afortunado?-me preguntó pícaro y defraudado
-Nott-respondí con simpleza
-Y habéis quedado como amigos, ¿verdad?
-No te voy a responder eso, pero te diré que espero mucho de esta cita-dije recalcando la palabra "cita"
-Oh, bueno empecemos de una vez-dijo rápidamente y bastante defraudado, habría dado lo que fuera para saber que pasaba por su cabeza en ese instante.
El tiempo pasó rápido, como siempre que estaba con él. No me había dado cuenta de que se me había pasado la hora hasta ese momento.
-Te haces la difícil, eh Weasley-dijo, lo miré, sin entender a qué se refería-. Han pasado dos horas desde que llegaste, dos y media, para ser exactos.
-¿Cómo?-dije sin creérmelo
-Que te has pasado hora y media más conmigo-dijo sonriendo abiertamente
-Maldita sea, va a pensar que le he dado plantón-dije desesperada mientras recogía mis cosas
-Le has dado plantón a Nott, por mí-dijo haciendo que me sintiera fatal
-Eso no es verdad, solo estudiábamos-respondí, aun sabiendo que era una mentira que me hacía a mí misma
-No te engañes, le has dado plantón por estar conmigo-me rebatió con una sonrisa
-Muy bien, entonces acompáñame a Hogsmade que le dije a mis amigos que estaría con Gabriel todo el día.
-Perfecto-respondió comenzando a recoger sus cosas.
-Yo ya estoy-dije cuando hube terminado-¿Te queda mucho?-añadí viendo lo lento que recogía
-No-dijo acelerando la velocidad a la que recogía-. Ya estoy.
-Vámonos entonces-dije empezando a caminar, lo vi a mi lado al cabo de un tiempo, en el cual le había dado tiempo de salir del shock inicial. Caminamos por Hogwarts bastante despacio, no teníamos prisa por salir del colegio, allí estábamos bastante bien, a decir verdad. Estábamos en silencio, un silencio cómodo, cuando vi que sus amigos se acercaban a nosotros, Goyle venía con ellos y, para mi desgracia, Nott también. Intenté darme la vuelta, pero Scorpius me lo impidió.
-¿Tienes miedo?-susurró en mi oído
-Jamás-respondí y, haciendo acopio de toda mi valentía Gryffindor, continué caminando con la cabeza bien alta y maquinando a toda velocidad en mi cabeza, seguro que preguntaba algo.
-Ya veo donde estabas-dijo Gabriel-Pensaba que te caía bien, no sé qué te pasa últimamente, pero veo que él tiene algo que ver-dijo mirando más a Malfoy que a mi
-No me sentía preparada para algo como eso-dije mirando al suelo
-Vamos ahora-dijo él-, seguro que queda algo abierto todavía.
-No sé por qué dije que sí, llevo intentando encontrar él porque, pero no doy con él, no estoy lista; lo siento Gabriel-respondí al joven Nott, que me miraba como si acabara de decir una locura, decidí marcharme, no tenía ganas de estar con tantos Slytherins a la vez, caminé hacia la torre Gryffindor, quería morirme. No era del todo mentira lo que le había dicho a Gabriel, pero eso solo hacía que me sintiera peor.
No me di cuenta de que no iba a la torre Gryffindor cuando llegue a la Sala de los Menesteres, decidí abrir la puerta y allí me encontré a Lyra y a Albus besándose como si no hubiera un mañana, no les importó que yo estuviera allí, ya habían hecho eso delante de mí, me preocupé cuando vi a Al quitándose la camisa.
-¡Chicos!-grité abochornada, no quería estar allí cuando eso pasase
-¿Cuándo llegaste?-preguntó preocupada Lyra
-Hace un rato, no los he escuchado decir nada, pero me preocupé cuando comenzaron a quitarse ropa, no quiero estar delante-dije mientras su caras se descomponían poco a poco
-Bueno… ¿y qué tal con Nott?-dijo mi primo intentando cambiar de tema
-No me apetece hablar de ello-dije con simpleza
-¿Lo mato?-preguntó Al
-No, no hace falta, ¿nos vamos ya a la coma?-pregunté cuando vi la hora, eran las nueve de la noche y no habíamos cenado
-Vale, ¿comemos algo antes?-preguntó Lyra intentando, claramente que los dejara solos de nuevo
-No me voy a separar de ti, que te quede claro-le dije-y tú no toques más a mi amiga-añadí mirando a Albus, que levantó las manos indicando que iba en son de paz. Hablaría con Lyra más tarde, cuando estuviéramos solas, ahora no,, no quería que mi primo se enterara de nada, era demasiado fuerte.