Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Hermione Black · de

Hermione Black — capítulo 13

Un rato después, en casa de los Zabini Blaise miraba a su hijo. −Alex ya lo has visto, esa María no te ha hecho ningún caso, se que te gusta, pero va por el apellido de las personas no por si te quiere o algo así, es mejor que te prometa en matrimonio con Isabella, tendrás un matrimonio tranquilo.

−¡Papa! −Alexander lo miro. −No quiero un matrimonio tranquilo, quiero uno donde haya pasión, no pasarme el resto de los días tomando té y viendo pasar los días.

Al escuchar eso, Blaise se rio. −Hijo eres italiano, eso ya lo tenemos en la sangre no tienes que buscar a una mujer como María para tenerlo, puede que Isabella no sea tan hermosa como su hermana pero es mucho mejor que ella, compláceme no quiero verte amargado dentro de un año porque tu mujer te pone los cuernos con cualquiera y encima luego se quiere quedar con tu dinero cuando te quieras divorciar.

−Está bien. −Alexander lo miro. −Aceptare el matrimonio con Isabella, pero espero que salga bien.

−Ya verás como si, mañana hablare con sus padres.

−Sí. −Y así el chico se fue a su cuarto.

Una semana después en las vacaciones de pascua, todos los periódicos salía la noticia de que el heredero del emporio italiano Alexander Zabini se había prometido con Isabella una chica que tenía bastante dinero pero no se podía comparar con el de su futuro marido.

−Te vas a casar con un pobretón. −Le dijo María mirando a su hermana mientras esta se probaba el vestido de novia. −Los Black, y los Potter tienen mucho más dinero.

Isabella la miro atreves del espejo. −María entiende de una vez que a mí no me interesa el dinero de Alexander, es un chico muy guapo que tiene la cabeza bien puesta, si sigues rechazando a todos los pretendientes que papa te trae, terminaras solterona y eso es peor.

−Eso no pasara, aun queda un Black soltero, Regulus.

−Regulus nunca te mirara. −Le dijo su hermana. −Se que él quiere a Dorcas Meadowes y en cuanto este salga de hogwarts se casaran además el señor Black, jamás dejara que se case contigo, has ido detrás de todos, de Lucius, de Sirius hasta de James.

−Tú te callas, yo me casare con quien quiera. −Y enfadada se fue.

−Hija déjala. −Le dijo su madre que había escuchado la discusión de sus hijas sin decir nada. −Algún día abrirá los ojos y vera que no todo es dinero y posición social.

−Sí. −Y olvidándose de su hermana le enseño el vestido. −¿Qué te parece?

−Me gusta mucho, ¿tú qué dices?

−Me gusta.

−Entonces nos lo quedamos. −Y miro a la dependienta. −Este.

−Si señora. −Y se puso a en valar el vestido.

Un rato después, las mujeres salían de la tienda cargadas con las cajas, cuando pasaron por una de las tantas terrazas que había en el callejón diagon y se encontraron con Abraxas que estaba presentando a los Zabini a los Black.

−Buenas tardes.

Alexander miro a su prometida. −Buenas tardes Isabella, te veo cargada.

La chica le sonrió. −Llevo el vestido de novia y otras cosas. −Y miro a los Black. −Buenas tardes.

−Buenas tardes, Isabella. −Le saludo Sirius sonriendo. −Felicidades por tu matrimonio. −Y miro a Alexander. −Espero que cuides de ella, es una chica muy agradable y que te hará vivir un matrimonio muy interesante, no creas todo lo que veas exteriormente.

Alexander asintió. −Gracias por el aviso.

−De nada. ¿Y donde vais a vivir?

−No lo sabemos, aun no hemos pensado en nada.

Sirius miro a su padre. −Papa, ¿Por qué no le vendes una de tus casas en la urbanización? Conoces a los padres de Isabella desde hace años.

−Sí, porque no. −Y miro a los Zabini. −Hace poco me hice con una urbanización de 20 casas, ya muchas están ocupadas por mis familiares o amigos cercanos, es un lugar no muy lejos de Londres, con bosque y lugares seguros para que jueguen los niños y tiene una barrera mágica protegiendo el lugar.

Blaise asintiendo miro a su hijo. −¿Qué dices?

−Por mí no hay problema. −Y miro a Isabella. −¿Qué dices? ¿Quieres vivir con ellos?

−Ellos son muy divertidos ya lo veras cuando los conozcas. −Y miro a Orión. −Gracias señor Black, aceptamos la casa.

−De nada. −Y miro a Blaise. −Mi abogado se pasara el lunes por su oficina para que firme el contrato de venta.

−Lo hare, ahora nos tenemos que ir, aun hay muchas cosas que hacer. −Y cogiendo algunas bolsas de la prometida de su hijo se fueron.

Cuando la familia se quedo a solas, Regulus miro a su padre. −¿Papa cuantas casas te quedan?

−Cuatro.

−¿Me puedes guardar una?

−Tú ya tienes la tuya guardada.

−No es para mí, es para mi amigo Severus Snape.

−No me importa venderle una, ¿pero tiene el dinero para comprarla? O aun mejor, ¿quiere vivir allí?

−Yo hablare con él.

−Hazlo y me dices algo.

−Sí. −Y miro a Sirius. −No digas nada, el este muy solo, su madre murió cuando aún estaba en hogwarts, y su padre lo ha echado de casa.

−No diré nada.

−Gracias. −Y levantándose miro a su padre. −Papa voy a ver a Severus, estaré para la cena.

−Te esperamos.

Un rato después, Regulus llego a las habitaciones de su amigo y lo vio estudiando. −Severus.

El chico levantando la cabeza lo miro. −¿Regulus habíamos quedado?

−No, he venido a verte para hablarte de algo, ¿conoces la urbanización de mi padre?

−Sí, todos hablan de ella, donde todos quieren vivir.

−Sí, algunos son realmente pesados, no entienden que mi padre no les venderá nunca ninguna casa, te vengo a ver para decirte que le he pedido a mi padre que te guarde una.

−¡Regulus! −Severus le grito. −Nunca tendré suficiente dinero para comprar esa casa, ¿Por qué le has pedido eso?

−Porque necesitas un lugar para vivir, ¿o quieres vivir siempre aquí?

−Se que necesito un sitio para vivir, pero no me puedo permitir ese tipo de casas, he escuchado que cuestan más de 100.000 galeones.

−Unos 400.000 más o menos.

−Peor me lo pones.

−No seas tonto, tienes cientos de pociones que has inventado tu, vendiendo alguna de ellas, conseguirías el dinero.

El chico que le había empezado a doler la cabeza, se paso la mano por la frente. −¿Por qué siempre me haces esto?

−Porque eres mi mejor amigo, y quiero que tengas una vida buena y digna.

−Primero me convenciste para que no fuera mortifago, luego que aceptara el trabajo en la fabrica de los Lupin y ahora esto. −Y lo miro. −¿Qué voy a hacer contigo?

−Nada porque sabes que tengo razón. −Y le sonrió. −Vamos, hablaremos con mi padre y seguro que llegamos a un acuerdo para que puedas comprar la casa.

−No quiero ir, seguro que esta el idiota de tu hermano.

−Lo estará, pero ya le he dicho que no te diga nada y no lo dirá, así que vamos. −Y levantándose le ayudo a recoger los libros y se fueron.

Un rato después, Severus estaba sentado en la mesa de los Black.

Mientras cenaban, Orión miro a Severus. −Mi hijo me ha dicho que eres muy bueno en pociones.

−Si señor Black.

−Aunque me cueste reconocerlo, es el mejor de todos. −Le dijo Sirius.

Orion le sonrió y miro de nuevo al amigo de Regulus. −También me ha dicho, que tienes tus propias pociones,  ¿has pensado en venderlas?

−No señor, no se a quien vendérselas.

−Bueno trabajas en una empresa de pociones, creo que John te las compraría encantado.

Severus lo miro. −¿Usted cree?

−¿Se las has enseñado?

−No.

−Enséñaselas, y haber que te dice, está bien tener un sueldo y estudiar, pero hay que mirar más allá, el futuro y tienes un futuro muy largo, apenas tienes 19 años.

−Nunca he pensado en mi futuro, me conformo con vivir al día.

−Pues eso no está bien. −Le dijo Orión. −Tu hazme caso y enséñale a John tus pociones y ya verás como pronto tendrás una bóveda llena de dinero y entonces el futuro se te abrirá brillante y sabrás que puedes hacer muchas cosas.

−Lo hare gracias.

−De nada, ¿Regulus te ha hablado de la casa?

−Sí señor, pero no tengo 400.000 galeones.

−No me lo tienes que pagar de golpe, lo puedes hacer a plazos, antes de negarte a comprarla habla con John haber que te dice.

−Lo hare, y ya le diré.

−Estupendo. −Y sonriendo siguió cenando.

Por la noche, Jane estaba en su cama, cuando Orión se sentó a su lado. −Cariño si sigues así todos creerán que el ogro Black se ha ido.

Al escuchar eso, el hombre se rio y la beso. −El ogro Black nunca se ira, alguien tiene que cuidar de la familia, pero ese chico no tiene la culpa de que su padre no le quiera y de que este solo, alguien le tiene que ayudar a pensar más allá de la academia y de sus estudios.

−Estoy orgullosa de ti.

Orión la beso. −Te amo y tú me haces mejor persona, ahora a dormir.

−Sí. −Y acostándose se apoyo en el pecho de su marido. −Buenas noches te quiero.

−Buenas noches, hermosa. −Y así abrazados, poco a poco se fueron durmiendo.

FELIZ AÑO NUEVO 2016