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Hermione Black — capítulo 20
Por la noche los mayores reunían a todos y les explicaban la situación.
−Por ello a partir de ahora, nadie que no sea del entorno familiar puede entrar a la urbanización y por si alguien fuera engañado en la puerta hay un anti poción multijugos, como sabéis dentro de la urbanización no se puede usar hechizos atacantes así que todos estaremos seguros.
Lily levanto la mano, Charlus la miro. −¿Dinos?
−¿Pueden venir mis padres? Tengo miedo de que les maten.
−Sí que pueden venir. −Y miro a los demás. −No solo los padres de Lily vivirán a partir de ahora aquí, sino que muchos otros también como los Lupin, ellos vivirán con nosotros, el lugar es grande así que aunque seamos mas no nos empujaremos unos a otros. −Y miro a los demás. −¿Tenéis que decir algo?
−No, ya está todo dicho. −Le dijo Orión y miro a los demás. −Ya os podéis retirar. −Y haciendo caso al mayor se levantaron y se fueron.
Al día siguiente y durante los siguientes días, los Evans, los padres y abuelos de Remus, los de Lacey y muchas otras personas se mudaron a la urbanización, las tres casas que no habían sido vendidas aun se convirtieron en casas de alquiler, se usarían para familiares y amigos que vivían fuera y tenían miedo de que los mataran.
Los días fueron pasando y poco a poco todos se fueron acostumbrando a su nuevo entorno y también a los grandes sistemas de seguridad.
Los días fueron convirtiéndose en semanas y estos en meses, y aunque Cygnus había dicho que tenían que tener paciencia, poco apoco esa paciencia fue desapareciendo es como si Voldemort no tuviera ninguna prisa por atacar y claro todos iban perdiendo la paciencia y cada vez estaban más nerviosos.
Era tal el nerviosismo que tenían los adultos, que apenas uno de los niños desaparecía de la vista unos minutos y ya todos se ponían nerviosos.
El 31 de octubre de 1981 todos se despertaron normal sin saber que ese día cambiaria la vida para muchos o tal vez solo para uno, igual ese día era la noche de halloween y aunque tenían miedo por si Voldemort atacaba decidieron hacer truco y trato por la única calle del vecindario, los jardines estaban adornados con grandes calabazas y otras cosas.
Unas horas después, cuando ya todos estaban dormidos tras un largo día de buscar caramelos, las alarmas empezaron a sonar por todos lados, Orión levantándose miro a Jane. −Coge inmediatamente a Hermione y vete a casa de tus padres.
−¿Qué harás tu?
−Tengo que ver quien ha intentado entrar.
La mujer muy preocupada, lo miro. −Ten cuidado.
−Lo tendré, ahora ves.
−Sí. −Y dándole un beso se fue al cuarto de su pequeña Hermione y tapándola bien se fue a casa de sus padres que se habían despertado.
−¿Y Orión? −Le pregunto su padre dejándola pasar y cerrando bien la puerta y colocando todas las protecciones que se sabía.
−Se ha ido a ver quien ha entrado, tengo mucho miedo. −Dijo mientras abrazaba fuerte a su hija.
−Lo sé, hija pero nosotros no podemos hacer nada más. −Le dijo Hermione abrazándola.
−Espero que todo vaya bien.
−Eso lo esperamos todos, ahora solo podemos esperar y tener fe.
−Sí. −Dijo sin dejar de abrazar a su hija.
Mientras los Granger intentaban tranquilizar a Jane, en casa de los Potter, Lily tenia abrazada a su pequeño bebe.
−Lils. −James la llamo. −Quédate con mi madre y con tus padres, no salgas de la casa, yo voy con mi padre. −Charlus había salido unos minutos antes.
−Ten cuidado.
−Lo tendré. −Y miro a su madre. −Mama no la dejes salir por nada del mundo.
−Lo hare hijo, cuídate y cuida de tu padre.
−Lo hare, os quiero. −Y tras esas palabras salió y se fue corriendo por la única calle de la urbanización hasta que llego a la verja y se encontró con sus amigos y los mayores. −¿Sabéis quien ha intentado entrar?
−Aun no lo hemos visto, pero creemos que es Voldemort. −Les dijo Charlus mirándolos. −No soltéis las varitas y si lo veis atacadle con la maldición asesina es lo único que sirve contra él.
−Lo haremos, ahora vamos. −Le dijo Orión y cogiendo sus varitas empezaron a revisar todo, hasta que encontraron a Voldemort en el suelo.
−¿Esta muerto? −Pregunto James.
−No lo sé, pero no nos arriesgaremos. −Le dijo Charlus y apuntándole con la varita lanzo un avada kedabra, le daba igual si lo consideraban un cobarde al atacarlo mientras no daba señales de vida, pero era la vida de su familia la que estaba en peligro y por ellos haría cualquier cosa.
−No te preocupes. −Le dijo Orión mirándolo. −No eres ningún cobarde. −Y también le lanzo un avada kedabra.
−A veces olvido que sabes legeremancia.
El hombre lo miro. −De eso hablaremos luego. −Y miro a los demás. −Vosotros también.
−Sí. −Y rodeando a Voldemort le lanzaron cada uno un avada kedabra, la sorpresa que se llevaron fue mayor, porque el señor tenebroso no murió sino que el cuerpo desapareció.
−Mierda. −Sirius miro a su padre. −¿Qué ha pasado?
Orión miro a Charlus. −No creía que esto ocurriría.
−Yo tampoco. −Y miro a los demás. −Voldemort no está muerto, tiene horrocrux por eso ha desaparecido.
James miro a su padre preocupado. −¿Entonces qué?
−Entonces nada, creo que estará un tiempo desaparecido, no sé el tiempo exactamente pero no hay nada que preocuparse. −Y miro a los demás. −Para todos Voldemort ha muerto esta noche, es hora de que haya un poco de paz en nuestro mundo, mientras nosotros buscaremos los horrocrux y los iremos destruyendo poco a poco, y cuando aparezca de nuevo lo mataremos del todo.
−Eso no me importa. −Le dijo James. −Si me dices que ha desaparecido, yo soy feliz, tengo que ir corriendo a decirle a mi Lils y a los demás, que Harry ya no corre peligro, ¿verdad?
Charlus le sonrió. −No corre ningún peligro, y mañana mismo hare desaparecer la premonición, ahora ves a decírselo a las mujeres, pero ves con cuidado no te tropieces, está muy oscuro.
James le sonrió. −Voy corriendo, me haces feliz. −Y se fue corriendo hacia la casa de sus padres, al llegar pico a la puerta. −Lils abre preciosa ya Voldemort ha muerto.
La chica mirando por la rendija le pregunto. −¿Cuándo me pediste para salir por primera vez?
James que sabía que su mujer estaba tomando precauciones por la seguridad de su bebe le dijo: −Nada más subir al tren en cuarto año, me dijiste que nunca saldrías con alguien como yo, que estaba demasiado pegado a mí mismo, y encima mis mejores amigos Sirius y Remus se pasaron todo el tiempo riendo diciéndome que era culpa de mi pelo.
−Eso Peter se lo podría haber dicho al señor tenebroso, el estaba con vosotros.
−Lo que yo no les dije a nadie es que después de la primera salida te chocaste conmigo y mis gafas se cayeron para disculparte me regalaste unos chocolates que me fui comiendo por el camino, no quería que ni Sirius ni Remus se los comieran, era el primer regalo que me hacías.
La chica sabía que era cierto, ese era su James, abriendo la puerta se tiro a sus brazos. −¿Es verdad que ha muerto?
−De momento si, tiene horrocrux pero no aparecerá en una buena temporada, y para cuando lo haga ya nos habremos ocupado de sus horrocrux y solo quedara terminar con él.
−¿Me lo prometes?
−Te lo prometo mi amor, ahora vamos a hablar con los demás. −Y cogiéndole de la mano entraron en la casa y cerrando la puerta se fueron al comedor a explicárselo a los demás.
Mientras James les explicaba cómo había ido todo, Charlus se reunía con sus aurores y les explicaba cómo habían ido las cosas.
−Parece ser que intento entrar en le propiedad y le fue imposible así que lanzo algún hechizo que hizo que este rebotara en la barrera y le alcanzara, y se desmayo o algo, porque cuando nosotros lo encontramos estaba inconsciente aprovechamos nuestra ventaja para matarlo.
−Pues bien hecho. −Le dijo Blake mirándolo. −Ni loco hubiera esperado a que se despertara para matarlo, a saber qué hubiera pasado entonces.
−Gracias por entenderme.
El auror lo miro. −No solo eres mi jefe sino también mi amigo y nadie va a decirte nada por atacar a un hombre que se lo merecía, a saber a cuanta gente ha matado.
−Eso nadie lo sabrá hasta que se haga una investigación sobre él.
−De eso nos ocuparemos cuando hayamos terminado con los mortifagos que quedan.
−Sí. −Y mientras hablaban apareció Dumbledore.
−¿Charlus estas bien?
−Sí, ¿Cómo te has enterado?
−Los aurores no dejan de enviar lechuzas a todos lados informando de la muerte de Voldemort, ¿el pequeño Harry está bien?
Charlus le sonrió. −Está perfecto, esta con mi familia.
−Eso es estupendo.
−La verdad es que si. −Y miro a Blake. −Quiero que vayas y empieces a capturar a todos los mortifagos que encuentres, interrógalos para que te digan otros nombres y luego recibirán el beso del dementor, los del wizarmon han decidido no enviarlos a Azkaban.
−Me ocupare de todo. −Y miro a sus aurores. −Tenemos cosas que hacer, así que vámonos, será una noche muy larga.
−Sí señor. −Y todos se fueron detrás de Blake.
Cuando los dos hombres mayores se quedaron a solas, Charlus miro a Albus. −Voy a ser sincero contigo, no está muerto, ha desaparecido cuando le hemos atacado, tiene horrocrux.
Al escuchar eso Dumbledore lo miro preocupado. −¿Estás seguro?
−Lo estoy, cuando hemos terminado de lanzarle los avada no había cuerpo y ya sabes que significa.
−Sí, que tiene horrocrux y que para matarlo hay que destruirlos.
−Sí, pero ahora la pregunta es, ¿cuántos tiene?
−No lo sé, pero hay que buscarlos y destruirlos sino todo volverá a empezar.
−Sí, pero será en otro momento lo primero que hay que hacer es atrapar a los mortifagos que ahora sin su señor se dispersaran y se esconderán.
−Seguro que encuentras la solución, ya me voy nos veremos en los próximos días para los juicios de los mortifagos.
−No habrá juicios. −Le dijo Charlus. −El wizarmon ha decidido que todo aquel que porte la marca tenebrosa recibirá el beso del dementor, solo se les interrogara para que nos digan los nombres y ya.
−¿Será a puerta abierta?
−Sí, todo aquel que quiera podrá verlo.
−Entonces nos vemos allí. −Y se fue.
Charlus viendo como se iba se fue a su casa, estaba cansado y solo quería volver a la cama, tras darle las buenas noches a su familia se fue a bañar y luego se metió en su cama a descansar.