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Hermione Black — capítulo 28
Al día siguiente, en King cross, Hermione se despedía de sus padres y de los demás y entraba en el tren y sentándose en un compartimento se puso a leer un libro, hasta que el tren empezó a moverse y no tardaron mucho en llegar sus amigas, guardando el libro las saludo.
−¿Qué tal Hermione? −Le pregunto Daphne. −¿Te han regalado muchas cosas?
−Un montón, eso es lo bueno de tener mucha familia, me han regalado desde colgantes y pendientes, pasando por libros, cuadernos y otras cosas, pero creo que lo mejor es lo que me ha regalado mi abuela, la madre de mi madre, me ha regalado un estuche de maquillaje de la tienda Lupin, hay colores súper guays y también purpurina, incluso hay maquillaje para halloween.
−¿Tu padre ha dejado que te lo regalara?
Hermione le sonrió. −Mi padre fue el primero que lo acepto, eso sí, después de mirar todos los colores mil veces, pero como todos son suaves y ninguno fuerte me ha dejado, igual ni loco ha dejado que me lo trajera a la escuela, me ha dicho que hasta cuarto incluso quinto no dejara que me maquille para algo que no sea una fiesta familiar.
−¿Y qué te ha regalado Draco?
−Me ha regalado una pulsera y el tiene una igual. −Y se la enseño. −La piedra del centro suya es de color verde y la mía rosa además como es de cuero mi padre no ha dicho nada, dice que aun soy pequeña para llevar cosas de oro y plata, pero el cuero sí que es para mi edad pero no mucho y que no sea muy vistoso.
−La pulsera esta genial.
−Mucho. −Y mientras el tren las llevaba a hogwarts, las niñas siguieron hablando de las cosas que le habían regalado.
Unas semanas después, en hogwarts Hagrid estaba revisando el bosque cuando se encontró con algo que se estaba comiendo lo que parecía un animal, espantándolo se acerco al animal y vio que era un unicornio y que su sangre plateada ensuciaba todo su cuerpo inerte y las hojas caídas.
El semigigante mirando con pena el bello animal muerto, lo cogió y llevándolo a un lado de su cabaña cogió una pala y empezó a cavar un agujero para enterrarlo, cuando termino se lo fue a decir a Dumbledore.
Unos días más tarde, las niñas slytherin iban paseando cerca de la cabaña de Hagrid, cuando vieron que había tierra removida.
−¿Qué han enterrado? −Les pregunto Daphne y miro a las demás. −Cuando mi abuela murió, mi padre me llevo al cementerio y había tierra así.
Al escuchar eso, las niñas asustadas se fueron corriendo hasta que se encontraron con Orión que iba con sus amigos al ver a las niñas corriendo de ese modo, las paro.
−¿Hermione qué pasa?
−Hay un muerto cerca de la cabaña de Hagrid. −Y se puso a llorar. −Quiero irme con papa. −Al ver que Hermione se ponía a llorar las demás también lo hicieron.
−Tranquilas. −Les dijo Orión intentando tranquilizarlas. −Avisare a papa y al abuelo. −Y miro a sus amigos. −¿Las podéis llevar a que se tomen algo? están muy nerviosas.
−Claro, ¿pero que hace un muerto aquí?
−No sé, pero esto lo arreglara mi abuelo. −Y viendo cómo se las llevaban se fue a enviar un mensaje urgente a su abuelo.
Un par de horas después, el castillo se había llenado de aurores, y de nuevo Orión taladraba con su mirada a Albus.
−Mi hija ha ido llorando a mi nieto, diciendo que en esta escuela hay muertos, ¿en qué pensabas? Joder Dumbledore, ¿Qué se te pasa por la cabeza para ir enterrando gente en las cercanías de la escuela?
−No es un muerto, es un unicornio.
−Ah claro como es un animal no hay que preocuparse de nada. −Y golpeo la mesa. −No me jodas, ya he perdido la paciencia contigo, sigue así que cada vez tienes más puntos para estar fuera de la escuela el próximo año, ahora voy a ver si tranquilizo a mi hija. −Y lanzándole una mirada envenenada que haría que más de uno se asustara se fue.
En slytherin, Hermione y sus amigas estaban muy asustadas, cuando la puerta se abrió y apareció Orión.
−Papa.
−Tío Orión. −Pansy y Hermione se acercaron corriendo y lo abrazaron.
−Tranquilas hermosas, no es ningún muerto, solo es un animal que se ha encontrado Hagrid y lo ha enterrado.
Al escuchar eso, las pequeñas lo miraron. −¿En serio?
−Sí, mi niña, no hay ningún muerto.
−¿Me lo prometes?
−Te lo prometo, los aurores del tío Charlus ya están sacando al animal y lo van a enterrar bien lejos de la escuela.
−Me he asustado mucho. −Le dijo Hermione y lo abrazo.
−Lo sé cariño, pero ya está todo bien, ahora tienes que ir a cenar.
−No sé si podré cenar.
Orión la miro. −Tienes que ir a cenar, sino te irás a la cama con el estomago vacio y eso no es bueno.
−Está bien, te quiero. −Y lo abrazo de nuevo.
−Yo también. −Y levantándose miro a las demás. −No hay nada de lo que preocuparse, ahora ir con los demás a cenar.
−Sí. −Y despidiéndose se fueron.
Cuando las niñas se fueron, Orión se fue a reunir con los demás que le esperaban en la entrada y se fueron.
Al llegar a casa, Jane lo esperaba muy preocupada.
−Está bien. −Le dijo el hombre abrazándola. −Por suerte solo era un animal.
−Pero tampoco es bueno que unos niños vean tumbas en el patio de la escuela.
−Lo sé. −Y la llevo a sentarse al sofá. −Por eso esta es la última oportunidad que le doy, ya me he cansado de sus juegos, mañana iré a hablar con el wizarmon y les dejare las cosas claras.
−¿Serás el nuevo director?
−No, no estoy hecho para mandar a un montón de niños, pero sí que buscare un buen substituto por si las cosas se siguieran complicando y conociendo a Dumbledore como lo conozco pronto pasara algo que terminara por cansarme. −Y la miro. −¿Y Darren?
−Esta con mis padres, no quería que escuchara lo del animal ni la tumba, le he dado permiso para que durmiera allí.
−Me parece bien.
−¿Tienes hambre?
−Sí.
−Pues vamos. −Y cogiéndole de la mano se lo llevo a la cocina.
Unos días después, todos estaban desayunando cuando las lechuzas empezaron a llegar, los estudiantes que recibieron el profeta empezaron a cuchichear.
Hermione cogiendo su profeta vio el motivo de tanto escándalo entre sus compañeros, en la primera página había una foto de su padre, anunciando que el próximo año habría nuevo director en hogwarts y que el mismo lo escogería.
Y para que todo quedara claro, enumeraba las razones porque que echaba Dumbledore de su puesto.
−¿Hermione sabes quién será el nuevo director de la escuela? −Le pregunto Millicent.
La pequeña la miro. −¿Y porque yo tendría que saber algo?
−Porque el señor Black es tu padre.
−¿Y qué? El no me dice todo lo que hace. −Y levantándose la miro. −Antes de querer meter la nariz donde no te importa, infórmate antes. −Y cogiendo sus cosas se fue.
−Hermione tiene razón. −Le dijo Pansy. −Ella no sabe todo lo que hace su padre, ¿o tu sabes todo lo que tu padre hace?
−No.
−Pues entonces calla. −Y cogiendo sus cosas se fue detrás de su mejor amiga.
Después de que los alumnos leyeran la noticia de la destitución de Dumbledore las cosas estuvieron revueltas durante un tiempo, hasta que poco a poco los alumnos se fueron haciendo a la idea de que el próximo año tendrían un nuevo director.
El tiempo fue pasando poco a poco hasta que una noche le enviaron un mensaje a Charlus de que Quirrell había desaparecido.
−Por mi se puede morir. −Le dijo James.
−Lo sé hijo, pero tengo que investigar es mi trabajo. ¿Vienes conmigo?
James lo miro. −Solo voy contigo porque no me fio ni de Quirrell ni del profesor Dumbledore.
−Nadie se fía de esos dos, ahora vamos.
−Sí. −Y cogiendo sus cosas se fueron a la escuela, al llegar un grupo de aurores los esperaban.
−¿Dónde empezamos a buscar? −Pregunto James.
−Por el tercer piso, parece ser que este año la obsesión de Dumbledore de que nadie pise ese lugar es más fuerte que otros años.
−En mí tiempo tampoco dejaba que lo pisáramos.
−Lo sé, pero como te digo este año es peor, ahora vamos. −Y miro a sus aurores. −Vigilar el lugar y localizar a Dumbledore, haber donde se ha metido.
−Sí señor. −Y se fueron corriendo a cumplir las órdenes de su jefe.
−¿Dónde me quieres? −Le pregunto Blake.
−Tu conmigo, algo me dice que las cosas se complicaran cuando lleguemos al final.
−Ok. −Y así se fueron al tercer pisa, donde después de investigar detrás de algunas puertas se encontraron a Fluffy. −Vaya mierda, ¿Qué es eso?
−Algo que no debería estar aquí. −Dijo Charlus. −Vamos a olvidarnos del perro de momento, tenemos que seguir.
−Sí. −Y con cuidado de no despertarlo bajaron por la trampilla, y tras pasar las ridículas pruebas que Dumbledore había puesto llegaron a una sala con unas escaleras. −Esperad aquí. −Les ordeno.
−Papa ten cuidado. −Le pidió James, lo que menos quería el hombre es que algo le pasara a su padre.
−Si hijo. −Y se puso a bajar las escaleras al llegar abajo vio que Quirrell estaba delante del espejo de oesed. −Quirrell no lo intentes, ese espejo esta vacio, la piedra filosofal fue destruida en navidades.
Al escuchar eso el profesor lo miro. −Me está mintiendo.
−¿Y porque te tendría que mentir? Se desde hace tiempo todo lo que has hecho. −Y empezó a enumerar las pruebas que tenia. −El ataque de Regulus para que pudieras conseguir el puesto de trabajo en la escuela, el troll suelto aunque al principio no supe porque lo dejaste ahora ya lo sé, querías entrar aquí, ¿verdad? Pero no pudiste con el troll, los unicornios muertos para tomarte su sangre y ahora esto, fue sencillo ir encajando todas las piezas, eres demasiado obvio.
−¡Cállate!
−Vaya ahora sale tu verdadero carácter, o tendría que decir el carácter que Voldemort te ha enseñado a tener.
−Usted no sabe nada.
−¿Qué no se?
−Déjame hablar con él. −Le dijo una voz.
Al escuchar esa voz Charlus miro en todos lados pero no vio a nadie así que miro de nuevo al servidor de Voldemort y vio que se estaba quitando el turbante y que se giraba.
Entonces lo entendió todo y tuvo ganas de vomitar.