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Hermione Black — capítulo 3
Después de hablar con el director se fue a buscar a Sirius y lo encontró con sus amigos.
Los tres chicos al ver al hombre mayor dejaron lo que estaban haciendo y lo miraron.
−Padre.
−Sirius. −Y miro a los demás. −¿Nos podéis dejar solos?
−Sí señor. −Remus miro a su amigo. −Iremos a la sala común.
−Nos vemos al rato, no creo que esto dure mucho. −Y viendo como sus amigos se iban miro a su padre. −Padre creo que te has equivocado de camino, Regulus debe de estar en la biblioteca estudiando.
−No he venido a verlo a él, he venido a verte a ti.
Al escuchar eso, el chico lo miro. −¿Para?
−Sirius deja de estar tan rígido que solo tienes diecisiete años, así te saldrá chepa antes de tiempo. −Y se fue a sentar en la hierba. −Siempre me han gustado las vistas que hay desde aquí, incluso hubo una temporada que quise comprar hogwarts, pero no me dejaron.
−Padre no puedes comprar hogwarts, es una escuela. −Le regaño Sirius sentándose a su lado.
Orion lo miro. −Pero a mí me gusta.
−Pues te haces una escuela no creo que de espacio te falte en uno de los terrenos de la familia.
−Mini hogwarts, creo que ya tengo mi nuevo proyecto. −Y echando la cabeza para atrás se rio y luego lo miro. −Eres el único que escuchas mis locuras, tu madre siempre esta ceñuda.
−Divórciate sé que no la quieres. −Sirius lo miro. −No te divorcias de ella porque no quieren que los demás hablen de ti.
−Lo que digan los demás nunca me ha importado, este casado o divorciado, soy Orión Black, el hombre más poderoso de este mundo y nadie puede comparar mi poder. −Y lo miro. −No me divorcio de ella porque mis hijos necesitan una madre.
Sirius lo miro. −Ni yo ni Regulus necesitamos a una madre como ella, además después de lo que te voy a decir no creo que quieras seguir a su lado.
−¿Qué ha hecho esta vez?
−Quiere que Regulus sea mortifago.
−Joder con esa mujer, sigue con esas porquerías, de eso me ocupare luego ahora hay otras cosas de las que hablar, por ejemplo como es eso que vas a comprarte una casa y ni siquiera lo has hablado conmigo.
−Bueno Bella y yo necesitamos un lugar para vivir así que la compraremos, además tu y yo hace tiempo que no nos hablamos.
−No seas tonto, la familia tiene cientos de casas por todo el mundo, seguro que encontraremos una grande para vosotros, además tu tío ha ido con las chicas a llenar tu bóveda de más dinero, no quiere que pagues tu solo la casa nueva.
−Los Black siempre haciendo las cosas como queréis, quería que vieras que soy responsable y que puedo cuidar de mi familia sin tu ayuda o la de mi tío.
Orion lo miro. −Te recuerdo que tú también eres un Black, y sé que eres responsable y puedes cuidar de tu familia, cuidar de tu familia también es saber cuándo necesitas ayuda o puedes contar con los demás. ¿O sabes cuidar de un bebe?
−Los bebes son personas no creo que sea muy difícil.
Al escuchar eso, su padre se rio. −Hay Sirius aun tienes mucho que aprender, un bebe es un ser pequeño e inocente que necesita de muchos cuidados y mucho amor.
El chico lo miro. −Gracias.
−De nada, las cosas a partir de ahora serán muy diferentes de momento dile a tu hermano que ni se le ocurra meterse en eso de los mortifagos, yo voy a hablar con tu madre es hora de arreglar muchas cosas. −Y levantándose le sonrió. −Nos vemos pronto.
−Sí. −Y viendo como su padre se iba se fue a la torre de los leones donde vio a sus amigos allí. −¿Qué tal todo?
−Estoy alucinado. −Sirius sentándose los miro. −Mi padre se va a divorciar de mi madre.
−Vaya, no sabía que mi tío se quisiera divorciar. −Le dijo James realmente sorprendido.
Sirius lo miro. −Yo hace siglos que me hubiera divorciado de esa mujer.
−Ya pero tú no tienes tanta paciencia como tu padre, ¿Qué más te ha dicho?
−Que me va a ayudar a criar a mi hijo y que mi tío Cygnus nos va a dar dinero.
−Claro que sí, mi tío tiene mucho dinero y Bella es su hija.
−Sí.
−Bueno las cosas han ido mucho mejor de lo que pensábamos. −Le dijo Remus. −Ya puedes estar tranquilo.
−Ahora estoy preocupado, cuando mi madre se entere de que mi padre se quiere divorciar le va a montar una buena.
−La verdad es que esa mujer está loca.
−Sí. −Y levantándose miro a su primo. −Puedes enviarle un mensaje a tu padre, dile lo que va a hacer mi padre, yo tengo que buscar a mi hermano.
−Claro tú ocúpate de una cosa, nosotros nos ocuparemos de lo demás.
−Gracias. −Y se fue corriendo.
Mientras en hogwarts los chicos se ocupaban de sus problemas, Orión llegaba a la mansión Black y vio a su mujer allí tomando el té como siempre.
−¿Orión dónde estabas?
−Estaba con Sirius ya me he enterado de que quieres que Regulus se una a los mortifagos. −Y la miro. −¿Estás loca? Regulus es apenas un niño, no voy a permitir que hagas lo que tú quieras si tanto quieres ser una mortifaga únete tu a ese grupo de locos psicópatas pero no voy a permitir que destroces la vida de mi hijo como lo has hecho con Sirius.
La mujer lo miro furioso. −Regulus hará lo que yo quiera.
−Antes me tendrás que matar, y otra cosa quiero el divorcio me he cansado de tus porquerías.
−Los Black no nos divorciamos.
−Los Black se divorcian como los demás, así que nos divorciaremos y tú te puedes quedar con este caserón, yo no quiero este sitio para nada.
−Si te divorcias de mi, te voy a dejar en la ruina.
−Inténtalo, puede que seas una Black también, pero yo soy el patriarca de esta familia que no se te olvide. −Y se iba a ir a buscar sus cosas cuando sintió un cruccio, Orión sintió un gran dolor pero pronto se le paso, levantándose se le acerco y le cogió del cuello. −Mujer estúpida, te recuerdo que soy un Black y esos crucios para mí no son nada, mi padre los lanzaba mil veces más poderosos, ni se te ocurra ninguna tontería mas, porque en vez del divorcio te daré un ataúd. −Y soltándola se fue a su cuarto y recogiendo las cosas bajo y la miro una última vez. −Te puedes quedar con tu elfo, ese amargado es igual que tu. −Y se iba a ir cuando tocaron a la puerta. −Haber quien es ahora. −Y abriéndola vio al marido de su prima. −¿Charlus qué haces aquí?
−James me ha enviado un mensaje urgente, diciéndome lo que querías hacer, ¿estás bien?
−Estoy bien, ya me voy, ya le he dicho todo lo que tenía que decir, pronto tendré mi divorcio.
Charlus lo miro. −Me alegro.
−Gracias, antes de irme te quiero decir que mi querida mujer aun me ha lanzado un cruccio.
Al escuchar eso el auror la miro. −Sabes que lanzar cruccios está penado con cinco años de cárcel.
−Cállate de una vez. −La mujer lo miro furiosa. −No me das ningún miedo Potter, envíame a la cárcel si quieres, sino vete de una vez.
−Como ves es todo amor y buenos sentimientos. −Orión miro a su amigo. −Anda vamos, me tienes que ayudar a instalarme.
Charlus dejo de mirar a la mujer y miro a su amigo. −¿Dónde te vas a instalar?
−Contigo, no me fio nada de la loca que se queda aquí, hasta que no me divorcie no iré solo a ningún lado.
−Una buena idea, vamos seguro que Dorea estará encantada de que te quedes con nosotros.
−Sí. −Y así los dos hombres se fueron.