← Hermione Black · de
Hermione Black — capítulo 34
Unos días después, el 1 de septiembre, el tren salía de King cross rumbo a Hogwarts, al llegar los alumnos recibían la noticia de que ese año se haría el torneo de los tres magos y que ese año tendrían invitados.
Cuando Severus y Regulus supieron que Karkarov era el director de una de las escuelas que vendrían se prometieron que nos les quitarían los ojos de encima lo que menos querían es que hubieran heridos o peor aun muertos por culpa de ese mortifago que había vendido a sus compañeros para salvarse.
Mientras los chicos estaban en la escuela, Charlus iba a Azkaban lo habían llamado, al llegar se fue directo a la celda de Marcus Flint, él era el que lo había llamado.
−Buenos días Marcus, ¿ya has recapacitado?
−El que tendría que recapacitar es usted. −Y le enseño el profeta donde se decía del ataque de los mortifagos. −Parece ser que las cosas se le escapan de las manos.
−Permíteme que lo ponga en duda. −Y le enseño la edición de un nuevo profeta. −Este es el profeta de hoy, léelo por favor.
Marcus cogiéndolo se enfado, allí decía que habían atrapado a mortifagos y que habían recibido el beso del dementor.
−Como puedes comprobar, las cosas nos están saliendo bastante bien, tu amo cada vez tiene menos seguidores, no me vuelvas a llamar sino es para decirme que has tomado la decisión de entregar a tus compañeros mortifagos, tengo mucho trabajo y no lo puedo perder viniendo aquí.
−Nunca, púdrase en el infierno.
Charlus en vez de enfadarse se despidió y se fue, no estaba interesado en ponerse a la altura de ese chico.
En hogwarts, a finales de septiembre los invitados llegaron, cuando Darren y Ron vieron a Victor Krum no se lo podían creer, el gran jugador de quidditch estaba delante suyo.
−Tu hermano se ha congelado. −Le dijo Daphne a Hermione.
La chica girándose sonrió al ver a Darren con la boca abierta mientras miraba a Krum.
−A Darren le gusta mucho Krum, es un gran fan.
−Ahora es su oportunidad para pedirle un autógrafo.
−Sí, pero con lo tímido que es algunas veces le costara un montón.
−Para eso está su hermana mayor. −Le dijo.
−Seguro que me tocara a mí pedírselo.
−Seguramente. −Y no pudieron decir nada más, porque la cena fue servida y todos tenían mucha hambre.
Después de la cena, Darren se acerco a la mesa de los slytherin. −Herms me tienes que ayudar.
−¿En qué?
−Pídele un autógrafo a Krum, está en tu mesa. −Le dijo su hermano.
−Yo se lo pediré. −Le dijo Draco mirando a su primo. −Mañana a primera hora lo tendrás.
−¿En serio?
−Sí.
−Pero no tengo ninguna foto para que me la firme y mola mas con foto.
−¿Tienes alguna?
−Sí.
−Entonces mañana me la traes y entre los dos le pediremos que te la firme.
−Pero, pero…
−Tranquilo. −Le dijo Hemrione sonriéndole. −Draco te ayudara.
−Está bien. −Y miro a su primo. −No creo que pueda dormir esta noche de los nervios.
−Ya verás como si, además eres como Sirius que te quedas dormido en todos lados.
−Eso no es cierto. −Protesto Darren. −Los ravenclaw no nos quedamos dormidos en todos lados, somos muy disciplinados en todo lo que hacemos.
Al escuchar eso, Draco se rio.
−Creo que te llaman. −Le dijo Hermione y señalo al prefecto de ravenclaw. −Buenas noches guapo.
−Buenas noches. −Y despidiéndose se fue.
Cuando el pequeño Black, se hubo ido, Hermione miro a Draco. −Te gusta hacerlo chinchar, ¿verdad?
−Es que es muy divertido, pero tú sabes que yo nunca lo haría para molestarle solo para reírnos un rato.
−Lo sé, ya me voy a dormir. −Y bostezo. −Estoy cansada, nos vemos mañana.
−Buenas noches. −Y dándole un beso en la mejilla vio como se iba con sus amigas.
Al día siguiente, antes de entrar en el gran comedor, Draco estaba en la puerta esperando a su primo cuando este no tardo mucho tiempo en aparecer y lo saludo.
−Buenos días, he traído la foto. −Y se la enseño.
Draco cogiéndola la miro bien y se la devolvió. −Está muy bien, vamos.
−Estoy nervioso.
−Lo sé, pero yo estoy contigo.
−Sí. −Y los dos se fueron a la mesa de slytherin donde estaba Krum hablando con unos amigos.
−Buenos días.− Le saludo Draco.
−Buenos días.
−¿Krum me puedes hacer un favor?
El chico lo miro. −¿Si?
−El es mi primo, Darren Black. −Y le puso las manos en los hombros al pequeño águila. −Y se pregunta si le puedes firmar un autógrafo.
−Claro, no me importa. −Y miro a Darren. −¿Tienes alguna cosa para apuntar?
−Sí. −Y le dio su foto.
Victor cogiéndola cogió una pluma y le firmo el autógrafo. −Aquí tienes.
−Gracias.
−De nada.
−Darren ahora que la tienes, tienes que ir a desayunar, hay clases.
−Gracias Draco. −Le dijo el niño súper feliz.
−De nada. −Y sonriendo vio como se iba a la mesa de las águilas y le enseñaba a sus amigos la foto que había conseguido, antes de irse a su sitio, Draco miro a Victor. −Gracias, le has hecho feliz.
−De nada.
Draco agradeciéndoselo de nuevo, se fue a sentar al lado de Hemrione y le sonrió.− Darren ya la tiene.
−Estupendo, el lleva tiempo queriendo el autógrafo.
−Pues ahora ya no lo tendrá que pedir más, ya lo tiene. −Y sonriéndole una última vez se puso a desayunar.
En Londres, Charlus estaba trabajando cuando tocaron a la puerta.
−Adelante. −Dijo sin levantar la vista de sus documentos.
−Charlus tienes al embajador de Albania aquí. −Le dijo su secretaria. −Es un asunto muy importante.
El auror al escuchar eso, dejo los documentos y la miro. −Déjalo pasar, que no nos moleste nadie y tráenos unos te y unos bocadillos.
−Ahora mismo. −Y dejando pasar al embajador, cerró la puerta-
−Buenos días. -El auror levantándose se presento. −Charlus Potter, jefe de aurores de Inglaterra.
−Soy el embajador de Albania, siento presentarme así pero tengo un asunto muy urgente de que hablar con usted y no quiero que nadie se entere.
−Entiendo, siéntese y me lo explica. −Y sentándose lo miro. −¿Y bien que pasa?
−Creemos que tenemos mortifagos en Albania.
−¿Cómo es eso? Voldemort solo está interesado en Inglaterra.
−No lo sé, pero tenemos pruebas. −Y abriendo la cartera que había llevado con él la abrió y le enseño las fotos. −Han matado a cuatro personas y en todas las escenas del crimen han dejado la marca de Voldemort.
Charlus cogiendo las fotos las miro y vio que efectivamente estaba la marca tenebrosa.
−¿Son mestizos o hijos de muggles?
−Tres son mestizos y uno es hijo de muggles.
−Entiendo. ¿Alguien más lo sabe?
−De momento no, solo el ministro albanes, los aurores que han trabajado en el caso, usted y yo, como comprenderá queremos que este asunto se lleve en la más estricta intimidad.
−Lo entiendo. −Y no pudo decir nada más porque tocaron a la puerta. Adelante.
La puerta se abrió y entro la secretaria con la bandeja.
−Gracias. −Dijo Charlus cuando termino de servirles.
−De nada, ¿algo más?
−Sí, que venga Lindsay tengo una nueva misión para ella.
−Ahora la llamo.
−Gracias.
−De nada. −Y sin decir nada más se fue.
−Una de mis aurores de confianza Lindsay ira e investigara, si hay mortifagos ella los detendrá, no solo tiene toda mi confianza sino que es muy buena.
−Eso espero, porque mi gente ya no sabe como ocultar esto al pueblo.
−Ya no tardara mucho en llegar y podrán irse cuanto antes.
Y como Charlus les dijo, Lindsay no tardo mucho en llegar y después de explicarle lo que pasaba y haciéndole prometer que lo mantendría al tanto de todo lo que pasara en Albania se fueron.
Cuando el auror se quedo a solas, se fue a buscar a Blake tenía trabajo nuevo para él, por suerte no tardo mucho en encontrarlo.
−Blake te buscaba.
−Pues ya me has encontrado. −Le dijo sonriendo.
−Pasas demasiado tiempo con mi hijo y con mi sobrino.
−La verdad es que si. −Y se rio un momento para luego ponerse serio. −¿Y bien para que me buscabas?
−Quiero que te lleves un equipo a la mansión Riddle y me informes de lo que hay y cuando me des luz verde, atacaremos.
−¿Y esas prisas? Creí que te querías tomar las cosas con calma.
−Ya no se puede, esto es un secreto pero el embajador albanes ha venido hay mortifagos en Albania.
−¿Qué hacen en Albania?
−Ni idea, por eso tenemos que terminar con esto cuanto antes, no podemos permitir que a otros países les pase lo mismo que a nosotros.
−Me voy ahora mismo, y espero que mañana ya te pueda decir que podemos terminar con esto.
−Yo también lo espero, llévate comida y otras cosas.
−Lo haremos, nos vemos. −Y despidiéndose se fue y Charlus volvió a su trabajo.
Próxima****actualizacion, el final