Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 187438 · de

Historia 187438 — capítulo 10

Rose esa noche apenas pudo dormir de los nervios. Se levantó mucho más pronto que el resto de sus compañeras momento que aprovechó para asease, vestirse tal y como marcan las normas de la escuela, y se bajó a la sala común para no molestar a sus compañeras mientras escribía, en un pergamino nuevo una carta para sus padres y su hermano.

Querida familia

Siento no haber podido escribir antes, pero ayer entre el viaje en el Hogwarts Express y la Ceremonia de Selección no me ha dado tiempo. Lo primero debo deciros que he sido seleccionada para la casa ¡Ravenclaw! Estoy muy contenta de estar en esta casa y sé que tu mamá también lo estarás. La prefecta que nos guío ayer hasta las habitaciones fue Victorie quien por cierto, se está portando muy bien conmigo. Además…ayer conseguí acertar la adivinanza de la estatua.

Por otro lado, siento un poco no haber quedado en Gryffindor… sé papá que a ti te hacia especial ilusión que quedara en esa casa pero… estoy muy feliz de haber quedado aquí.

Ayer conocí al chico Malfoy en el tren, y de momento parece un chico bastante agradable. Scorpius además parece un chico inteligente, así que trataré de ganarlo en todos los exámenes. Hizo muy buenas migas con Albus al primer momento, que por cierto… los dos han quedado en Slytherin así que te pido por favor, papá que no seas especialmente duro con él a la vuelta en Navidad.

Hoy empiezo el primer día de clases, por lo que en cuanto vaya avanzando el curso os iré escribiendo porque todavía no se ni con qué casa comparto las clases.

Por cierto enano, sé que cuando estés en Hogwarts también te pondrán en Ravenclaw… tendrías que ver con juegos de gobstones y los tableros de ajedrez que hay en la sala común. Son una auténtica pasada.

¡Os quiero mucho a todos y dar besos a todos en la familia!

XoXo, Rose.

PS. Sé lo de la apuesta papá…espero que pagues a Victoire lo que la debes.

Una vez que terminó la carta, la revisó por si había alguna cosa que mejoras y la dobló cuidadosamente para meterla en el sobre. Más tarde cuando registrase un poco el castillo, la mandaría desde la lechucería o bien podría pedir la lechuza a algunos de sus primos…

Con esos pensamientos, subió a su habitación para dejar algunas cosas y preparar su bolso de cuentas, ya que no iba a utilizar mochila. Con su bolso tenía más que suficiente. Cuando entró a la habitación sus compañeras ya se estaban vistiendo.

-¡Hola chicas! - saludó Rose alegremente.

-Hola Rose - respondieron las chicas a la vez y luego Lianna dijo - te has levantado muy pronto.

-Si… no he podido pegar ojo en toda la noche - admitió la chica pelirroja - pero bueno hay que verle el lado positivo. Ya he escrito a mi familia y después mandaré la carta.

-Yo debería de hacer lo mismo - dijo Julianne - pero creo que será después de las clases. Vamos si no nos damos prisa, llegaremos tarde al desayuno.

-Pero si todavía queda más de una hora para que se termine - se quejó Lianna.

-Da igual, vamos bajando. Ya estamos preparadas y siempre es mejor llegar antes que tarde - las dijo con una media sonrisa en los labios.

Las chicas bajaron y en la sala común ya había gente de otros cursos repasando, la mayoría con listas, si llevaban todo lo necesario para sus primeras clases. Estaban por salir de la sala cuando Julianne llamó la atención a Rose.

-¡Eh, Rose! - la aludida puso su atención - tu mochila te las has dejado en la habitación.

-Jajajajaja - se empezó a carcajear - por eso no te preocupes. Llevo todo lo necesario - y la guiñó un ojo - más tarde os lo cuento. Vamos a darnos prisa porque quedé en el Gran Comedor con mi primo Albus y Scorpius en la mesa de Slytherin.

Las otras dos chicas la miraron sin comprender muy bien y ella durante el trayecto las estuvo contando que Albus es el hijo de sus tíos Harry y Ginny, además de ser su mejor amigo y por el contrario, a Scorpius Malfoy lo conocieron durante el trayecto en el tren pero habían congeniado todos bastante bien.

Al llegar al comedor, Rose le preguntó a las chicas si querían sentarse con ella en la mesa de Slytherin y ellas respondieron que como no los conocían preferían sentarse en la mesa de su casa.

Rose se dirigió a la mesa verde y plateada, y nada más sentarse, cogió la jarra de zumo de calabaza y se sirvió una gran copa, mientras que en el plato se colocaba un par de tostadas untadas con mantequilla y mermelada de moras, además de coger dos piezas de fruta, una naranja española que se comió y una manzana roja que guardó en el bolso.

Había pasado casi treinta minutos desde el desayuno cuando alguien la tocó por detrás. Rose se giró esperando que fuese su primo Albus o incluso el chico Malfoy pero se sorprendió al ver allí a John Zabini ya que tenía entendido que este solía desayunar en la mesa de Gryffindor.

-¡John! - exclamó Rose - ¿Qué haces aquí? No te esperaba… ¿Dónde está Al? ¿y Scorpius? Había quedado con ellos aquí hace más de quince minutos.

-Rose, para un segundo por favor - le dijo Zabini algo estresado y espero a que este recuperase el aliento - por eso he venido a por ti. Ha pasado algo con ellos…- dijo esto en voz baja ya que varios alumnos de mesa se les habían quedado mirando.

-¡¿QUÉ?! - exclamó la chica pelirroja visiblemente preocupada - llévame con ellos ahora mismo - exigió y John pudo ver como los ojos de Rose se endurecieron al mismo tiempo que su cara.

John la cogió de una mano y la arrastró con el hacia las mazmorras. El camino del comedor a la sala común de Slytherin no fue demasiado largo y cuando llegaron hasta la puerta custodiada por una serpiente John se paró y dijo con voz clara.

-Severus Snape - automáticamente la serpiente de piedra se retiró reptando por la pared para cederles el paso.

La sala común de Slytherin tenía un tono verdoso posiblemente debido a que se encontraba por dejado del nivel del Lago Negro pero a pesar de todo estaba bien iluminada y era cálida debido a las chimeneas que estaban encendidas. Se aproximaron hacia un sofá de terciopelo esmeralda donde estaban Scorpius y Albus ambos visiblemente magullados y entorno a ellos se encontraban Alexander y James, hablando con ellos en voz muy baja. Rose al verlos se llevó las manos a la boca en señal de sorpresa pero sin dudar un segundo se aproximó a ellos.

-Albus, ¿Qué es lo que ha pasado? - exigió saber - ¿te encuentras bien? ¿Malfoy tú también te encuentras bien? ¿Quién os ha hecho esto?

-Rose tranquilízate

  • le dijo James - no hagas tantas preguntas la vez… estábamos preguntándoles lo mismo cuando has entrado.

-No es nada en serio - respondió Scorpius con voz firme pero mirando al suelo - son simplemente unos rasguños.

-Unos rasguños… - susurró Rose - ¡¿unos rasguños?! - cuestionó con la voz visiblemente indignada

  • ¡os han dado una paliza!

-Rosie, por favor - suplicó su mejor amigo que hasta ahora no había abierto la boca - no sigas. No ha pasado nada de verdad. Estamos bien - dijo esto último mirando a los demás.

-No estáis bien - siguió insistiendo Rose - ¿quién han sido? Hay que denunciarlo a algún profesor

  • y ahí salió la amante de las reglas.

-¡Noooo! - exclamaron Scorpius y Al a la vez, pero Scorpius siguió hablando - no queremos más problemas Rose.

-Scorpius, sé razonable - intervino Alexander - esto no puede quedar así. No quiero levantarme cada mañana y ver que a mi primo pequeño y a su amigo les han dado una paliza. Hay que denunciarlo a Slughorn, el jefe de nuestra casa.

-No queremos más problemas Alex - dijo Albus - además nos encontramos bien.

-De eso nada Al - respondió su hermano - no se lo voy a contar a papá y a mamá porque se pondrán como locos pero… hay que hacer algo, con o sin los profesores. ¿Quiénes fueron?

Se hizo el silencio y los chicos no abrieron la boca. Albus no sabía con exactitud quienes eran los chicos pero le constaba que no eran únicamente miembros de su propia casa.

-¿Albus? ¿Scorpius?

  • preguntó Alexander con pesar - ¿ninguno de los dos va a decir nada? - los chicos siguieron en silencio mirando al suelo - muy bien… entonces investigaré por mi cuenta pero esto, no se va a quedar así. Hablaré con Molly, por si ella se ha enterado de algo en el Gran Comedor - dicho esto, salió apresuradamente de la sala.

-¿De verdad que no sabéis quiénes son? - preguntó John y los dos chicos negaron con la cabeza - vamos James, igual nos enteramos de algo nosotros. Hasta luego chicos.

Los dos amigos, antes de salir, les tocaron a ambos los hombros en señal apoyo, y cuando estaban saliendo les oyeron murmurar cosas. Rose se sentó en el suelo, frente a los dos chicos, mientras rebuscaba algo en su bolso de cuentas. Del bolso sacó una botellita de cristal tallada y rellena de un líquido marrón y al verla, los chicos se miraron entre ellos sin comprender.

-Esto es esencia de Díctamo. Sirve para curar heridas, y dado que se ve que son recientes los golpes, dudo que a alguno os quede alguna cicatriz - dijo Rose - echar la cabeza hacia atrás. Quiero examinaros y tended las manos.

Rose empezó primero con su primo pero sus heridas no eran tan malas como las de su nuevo amigo. Scorpius se llevó la peor parte: tenía el labio inferior partido, los puños desollados, varios moratones y una ceja rota. A medida que le fue curando Rose se iba fijando en sus facciones, las cuales le resultaban muy armoniosas y se dio cuenta de que el chico además desprendía un ligero olor a menta.

Cuando los chicos tuvieron un aspecto mejor, los tres salieron de la sala común y en el vestíbulo se encontraron con Alice Longbottom. En cuanto la chica divisó al grupo se acercó a ellos rápidamente.

-¿Dónde estabais? - cuestionó - llevo esperándoos más de veinte minutos. Vamos llegamos ya tarde a clase y todos tenemos transformaciones.

-Un momento - la detuvo Rose - ¿todos? ¿por qué tenemos el mismo horario?

-El horario es el mismo porque nuestro grupo de primero es el más pequeño que ha habido en el colegio durante los últimos años. Así que venga, seguidme y llegaremos antes.

Por suerte, no tardaron demasiado en llegar al aula de transformaciones, ya que se encontraba ubicada en la planta baja del castillo, cruzando el patio medio. Rose antes de entrar en el aula se fijó que había un letrero rezaba de la siguiente forma:

Aula de Transformaciones

Trata a los objetos inanimados con respeto

Pueden ser tus compañeros de clase

Cuando entraron en el aula, se fijaron en que la habitación era muy grande, además de estar rodeada de grandes ventanales por los que entraba una cálida luz de los últimos días de verano. En las paredes de madera, había estanterías con cientos de libros y en el espacio había varias jaulas, donde reposaban diversos animales.

La profesora y directora de la escuela, Minerva McGonagall ya se encontraba en el aula, colocando a los alumnos según iban entrando en ella. Al entrar el grupo en el aula, la profesora los detuvo y los miró durante varios segundos. Después dejó ir a Alice y les preguntó a los tres.

-No os he visto a ninguno en el Gran Comedor cuando se han repartido los horarios, ¿va todo bien? - la profesora los miraba por encima de sus gafas cuadradas - sé que os ha pasado algo y me enteraré de ello.

-De verdad que está todo bien profesora McGonagall - dijo Rose para sorpresa de los dos chicos.

-Hmm, está bien. La creo señorita Weasley, ahora vayan a tomar asiento - miro a los chicos a la cara y añadió - la creo de momento. Hablaremos después de las clases.

Los chicos se sentaron detrás de Rose y Alice, y una vez que todos los alumnos estuvieron en el aula dio comienzo a la clase.

-Como bien podréis comprobar a medida que avancemos en la asignatura, descubriréis que Transformaciones es una de las magias más antiguas, complejas y a la par, peligrosas de todas las que aprenderéis en Hogwarts, junto con Pociones y por supuesto, Defensa Contra las Artes Oscuras - hizo una pausa y comprobó que todos los alumnos la estaban prestando atención - bien, debéis saber que el alumnos que pierda el tiempo o no preste atención durante las clases, deberá irse para no volver.

Cuando terminó de hablar se giró hacia el escritorio y un segundo después estaba posada sobre el pero había adoptado la forma de un gato gris atigrado con rayas negras. Se paseó durante varios minutos por el aula, y después volvió en sí. La clase entera se quedó alucinando y preguntó:

-¿Quién puede decirme lo que he hecho? - rápidamente la mano de Rose voló hacia el aire - Bien, ¿señorita Weasley?

-Si - se aclaró la voz y contestó - es usted animaga, es decir, un mago que tras un complicado proceso decide adoptar la forma de un animal a su voluntad.

-Excelente señorita Weasley. Diez puntos para Ravenclaw - Albus y Scorpius desde detrás pudieron comprobar como la chica pelirroja se hinchaba de satisfacción.

-Dado que como ha explicado la señorita Weasley, la animagia es un proceso muy complicado, empezaremos por algo mucho más simple - dicho esto unas instrucciones aparecieron en las pizarras de delante de los alumnos - como veis, la clase de hoy va a consistir en intentar transformar una rama de madera, en una aguja metálica, suerte a todos.

La clase prosiguió con las explicaciones de la profesora acerca de las anotaciones que había en la pizarra, y tras hacer aparecer mágicamente una rama pequeña de madera delante de cada uno de los alumnos, estos se pusieron manos a la obra.

Al final de la clase, Rose fue la única en conseguir una aguja brillante y puntiaguda al primer intento, lo que la valió para obtener otros quince puntos para Ravenclaw; Albus y Scorpius lo consiguieron al segundo intento, por lo que la profesora gratamente impresionada, le dio a cada uno diez puntos para su casa y por último Alice lo consiguió al cuarto intento, por lo que McGonagall la recompensó con cinco puntos para Hufflepuff.

Cuando se terminó la clase de Transformaciones, se dirigieron hacia el aula de Historia de la Magia, la cual se situaba a mano derecha por las escaleras del primer piso. El aula tenía grandes ventanales, y las paredes recubiertas de madera, eran literalmente estanterías cubiertas por libros de Historia, salvo de por la pared izquierda según entrabas en la cual, había un mapamundi gigante que por lo visto el fantasma del profesor Binns utilizaba señalar los lugares donde se habían sucedidos los hechos mágicos más reseñables a lo largo de los años. La susodicha clase pasó de manera lenta y tediosa para la mayoría de los alumnos, salvo por algún motivo para Scorpius y Rose que tomaban notas a gran velocidad sin que el profesor les prestase gran atención.

Tras la clase de dos horas de Historia de la Magia, los alumnos se fueron al Gran Comedor para degustar la comida del mediodía. Rose, Albus, Scorpius y Alice se sentaron en la mesa de Slytherin y comenzaron a hablar sobre las primeras clases. Todos coincidieron en que Transformaciones prometía ser una gran asignatura y además ellos cuatro eran los únicos que habían conseguido transformar la rama en la aguja metálica, al menos sin que estuviese torcida. Llevaban cerca de veinte minutos comiendo cuando a su lado se sentaron la familia Weasley y sus respectivos amigos: James ligeramente sonrojado cuando Alice le sonrió, Roxanne, Dominique, Lorcan al lado de su hermano Lyssander que ya se encontraba en la mesa y le estaba preguntando a los chicos que tal las primeras clases hasta que el resto llegaron, John, Fred, Alexander, la prima Molly y el hermano de Alice, Frank que iba a Gryffindor junto con Molly.

-Chicos - los llamó Alexander - ya sabemos quiénes ha sido.

-Si - dijo John - nosotros hemos estado haciendo investigaciones y no eran simplemente chavales de la casa de Slytherin.

-Exacto - intervino Fred - había un par de Gryffindor y un chico de la casa Hufflepuff.

-Un momento ¿de qué estamos hablando exactamente? - la pobre Alice no se estaba enterando de nada.

-A Albus y Scorpius los han atacado antes de llegar al desayuno esta mañana - resumió Rose rápidamente - y a decir verdad, no nos habéis contado que es lo que ha pasado realmente - estaba mirando a los chicos inquisitivamente.

Todos los restantes presentes del variopinto grupo estaban mirando a los dos chicos expectantes, así que Albus decidió tomar la palabra

-Nos levantamos pronto los dos para ir al Gran Comedor, ya que anoche quedamos en vernos con Rose en la mesa de Slytherin para desayunar; estábamos saliendo de la sala común e íbamos por el pasillo que queda a mano izquierda para subir al vestíbulo, cuando las antorchas se apagaron y unos chicos empezaron a insultar a Scorpius…

-Si - intervino Scorpius removiendo la comida del plato, - me empezaron a insultar, ya sabéis... diciendo cosas de mi familia, imagino que de la misma forma que le pasó a John o a Alex cuando entraron en el colegio… fueron muy desagradables, Albus empezó a defenderme y ahí ya fue cuando todo se volvió peor porque empezaron a golpearnos… - a todos les sorprendió la entereza con la que Scorpius relataba el desagradable suceso.

-Pero no sabemos a ciencia cierta quienes han sido - continuó hablando Albus - estaba muy oscuro… aunque lo que sí que sabemos es que los chicos de nuestro curso no han sido, Raymond y Carl porque ellos seguían en el dormitorio cuando hemos salido.

-Ya pero nosotros hemos averiguado quienes han sido - dijo James - no me miréis así los dos, os dije que esto no iba a quedar como si nada.

-Si y otra cosa - Alexander estaba sorprendido - vuestras heridas… han desaparecido, solo os queda algún moratón muy leve.

-Eso ha sido obra de Weasley - dijo de repente muy contento Scorpius. Rose le miró sorprendida, ya que los ojos de él la miraban muy brillantes - nos ha echado esencia de Díctamo en las heridas y prácticamente no se nos nota. Es una gran suerte que haya tenido eso en el bolso.

-Como no - Fred no parecía estar nada sorprendido - solo Rose puede llevar esencia de Díctamo en el bolso por si acaso ocurre algo. Miedo me da saber que llevas ahí dentro…

-Es cierto, no me había fijado en que no llevas mochila - dijo Alexander - ¿todo te cabe en el bolso?

-Si - se adelantó Albus - tiene realizado un hechizo de extensión indetectable Capacious extremis, obra de mi tía Hermione. El bolso lo utilizaron durante otros tiempos… papá siempre comenta que incluso llevaban dentro una tienda de acampada y durante un tiempo contuvo la espada de Gryffindor - Albus estaba muy orgulloso de su familia.

-Es alucinante - comentó John - a mí también me gustaría tener algo parecido en lugar de ir cargando con una mochila cargada hasta arriba.

-Si quieres, le digo a mi madre que te haga un bolso como el mío - contestó Hermione con una media sonrisa - a juego si te apetece, aunque para eso tendría que pedir permisos especiales… - la gente la estaba mirando - no debería de haber dicho eso.

Eso hizo que todos los chicos se rieran un poco, mientras que John contaba mentalmente, ya que Dominique era una de las que más se estaba riendo y él quería llamar su atención pero desde luego no de esa forma… pasados unos momentos cambiaron el rumbo de la conversación.

-Ha sido una ocurrencia divertida pero nos hemos desviado del tema - dijo Molly sensatamente

  • estábamos hablando de que ya hemos averiguado quienes han sido los chicos de esta mañana.

-Si - continuó Alex dirigiendo una mirada a Molly - sabemos que los chicos de Slytherin han sido Vicent Goyle, de tercer año cuya familia curiosamente también estuvo relacionada con Voldemort por mucho que intente negarlo, Patrick Jones de cuarto año también de nuestra casa.

-De la casa de Gryffindor - intervino James - nos hemos enterado de que Joe McLaggen de cuarto curso y Jacob Stevens de quinto curso también han estado implicados.

-Además de Peter Grey, de la casa Hufflepuff y que va a tercero con Goyle y son bastante amiguitos - terminó diciendo Roxanne.

Los dos chicos asienteron con la cabeza y les dieron las gracias por averiguar tan rápidamente quienes eran los implicados.

-Ahora bien - dijo visiblemente enfadada Rose - ¿Cuál es el plan? Porque esto no se va a quedar así.

-Rose... - le advirtió Albus - no queremos liar más las cosas.

-Si por favor Weasley, vamos a dejar el tema - Scorpius parecía realmente abatido.

-De eso nada - dijo Fred - ¿y vosotros sois de la casa Slytherin?

-Esto no se va a quedar así - intervino Lorcan y su hermano asintió - se nos ocurrirá como vengarnos.

-Si - respondió Lyssander - lo primero es avisar a los jefes de cada casa para que vean que castigo los aplican.

-Eso - dijo Alex - y de ser necesario, se lo reportaran a la directora. pero… deberíamos de darles una lección.

-Si - James tenía una mirada maquiavélica en este momento - además ahora tenemos en Hogwarts el mapa del Merodeador - todos los chicos en la mesa sonrieron - y… la capa la tiene Albus - su hermano al recordar la capa de invisibilidad sonrió… se había olvidado por completo de ella.

-Se me está ocurriendo algo… - comentó en voz baja Dominique y todos pudieron comprobar como sus ojos se entrecerraban y sonreía.

-Recordad, quien se mete con uno de nosotros - dijo Roxanne - se mete con todos. Bien sea familia o amigos.

La gente de alrededor les comenzaron a mandar miradas indiscretas así que decidieron continuar la comida de forma mucho más tranquila y todos se quedaron en la mesa de Slytherin hablando de temas normales y preguntando a los chicos de primero como les habían ido las primeras clases.

Asimismo, acordaron verse durante el fin de semana en la Sala de los Menesteres para 'hablar' de cómo les había ido la semana y además, planear la pequeña venganza contra los chicos que habían atacado a Albus y Scorpius.

Después de la comida, la clase de dos horas de Herbología con el profesor Longbottom fue muy interesante. El profesor era sumamente agradable con los alumnos y lo más destacable fue que Alice consiguió más puntos para su casa que la propia Rose, pero en general a todos los alumnos les pareció justo ya que el profesor le otorgaba los puntos por sus conocimientos y no porque fuese su hija.

-Jo Alice - comentó Albus al salir de la clase - sabes un montón de cosas sobre Herbología. Es impresionante.

-Si - dijo un tanto sonrosada - muchas gracias Al. La verdad es que me encanta la Herbología, al igual que a mi padre, en cambio a mi hermano le gusta más la asignatura de Cuidado de Criaturas Mágicas, como a mi madre.

Tras las clases, se reunieron un rato en los jardines donde Rose les presentó a los tres chicos que la acompañaban a Lianna y Julianne. Las chicas quedaron encantadas con los amigos de Rose y congeniaron rápidamente con Alice.

Después todos se marcharon al Gran Comedor donde cenaron entre risas en la mesa de Ravenclaw y allí Lorcan se acercó a Rose.

-Psss Rosie - la llamó en voz baja - ven un momento.

La aludida se disculpó con el resto de los chicos y siguió al chico rubio de ojos azules hasta una de las columnas del vestíbulo.

-Veras Rose - se le veía claramente nervioso y se pasaba la mano por el pelo - me gustaría saber si me puedes hacer un favor - la voz tenía un tono intimista.

-Claro que sí Lorcan - le dedicó una sonrisa amistosa - dime de que se trata.

-Bien esto, ten - sacó del bolsillo izquierdo de su túnica una carta algo arrugada - no es para ti tranquila pero me gustaría saber si se la puedes mandar de mi parte a Lily.

-A Lily ¿a mi prima? - cogió la carta con cautela y le cuestionó - ¿por qué no se la mandas tú?

-Shhh - la dijo haciendo un movimiento con la mano ya que un chico de otro curso se les había quedado mirando - baja la voz. Si a Lily, a tu prima. No se la mando porque James me ha advertido de que no vuelva a mandarla ninguna carta. Dice que no le parece bien que tenga amigos tan mayores.

-Mi primo es idiota

  • respondió Rose palmeándole la espalda - no te preocupes, yo se la mando de tu parte. Si quieres, podemos meter tu sobre en otro que parezca escrito por mí con una nota que la diga que todas tus cartas me las mande a mí. Así levantaremos menos sospechas - le estaba sonriendo. A Rose le parecía muy tierno que Lorcan quisiera mantener su amistad con Lily a pesar de James.

-¡Muchísimas gracias Rose! - exclamó y la atrajo entre sus brazos para darla un gran abrazo

  • tu sí que eres una buena amiga, pero que no se entere Albus tampoco, por favor.

-Es un secreto entre nosotros, no te preocupes. No se lo pienso contar a nadie - después le guiñó un ojo.

La chica pelirroja se guardó a carta en el bolsito de cuentas y ambos entraron animadamente de nuevo al comedor, donde Scorpius al verlos tan alegres agachó la mirada a su plato de comida mientras disimulaba que prestaba atención a lo que le estaba contando Julianne, que desde que se habían conocido por la tarde la chica no había parado de hablar con él.

Y así fue como transcurrió el primer día del Trío de Plata, hubo un poco de todo, incluyendo drama, pero desde luego la amistad y la lealtad predominaron por encima de todo lo demás.