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Historia 187438 — capítulo 23
En la Madriguera, se escuchó un estruendo debido a que cierta madre y cierta hija, irrumpieron en el salón de la casa, en medio de una nube de cenizas oscuras, tosiendo y para colmo, Hermione se chocó con el paragüero.
Harry que se encontraba en la cocina, se aproximó hacia ellas rápidamente. Ayudó a su sobrina favorita a salir de la chimenea, mientras que Ron ayudaba a su mujer a arreglar el estropicio de la habitación. Cuando las dos componentes de la familia Weasley-Granger llegaron a la casa de los abuelos, allí ya estaba la familia al completo.
Todos los que estaban en la casa salieron al jardín trasero, donde se había instalado una gran mesa con múltiples sillas a su alrededor. La mesa ya estaba repleta de los deliciosos manjares que preparaba la abuela Molly y alrededor, flotando en el aire, había centenares de velas que iluminaban el jardín, así que Hermione trató de distinguir entre todos a Teddy para hablar con él del tema que poco antes había comentado con su hija.
La componente del Trío de Oro en su búsqueda pudo comprobar que la familia estaba dividida como ya era habitual en grupos: por un lado estaban Rose, que en esos momentos tenía una expresión muy alegre en la cara hablando con Albus, Alice, Lucy y su marido Ron. Ginny y Harry estaban terminando de ayudar a su suegra Molly con los preparativos de la cena, y el abuelo Arthur estaba fumando tranquilamente en una pipa, algo habitual durante los últimos tiempos.
Por otro lado, Hermione pudo distinguir como su cuñado George, junto con sus sobrinos James y Fred, conjuraban una pancarta de lino en color crema, en la que ponía:
DOMINIQUE Y ROXANNE
¡FELIZ ESTANCIA EN BEAUXBATONTS!
TODA LA FAMILIA OS VA A ECHAR DE MENOS
¡OS QUEREMOS!
Especialmente Fred y James, que han estado llorando
Firmado Louis ;)
¡Eso es mentira enano!
Hermione sonrió en cuanto vio la pancarta ondeando, la cual se movía con magia propia, literalmente hablando mientras que Dominique y Roxanne observaban la escena con mucho cariño; su hijo Hugo, junto a su sobrino Louis estaban persiguiendo a Lily, la cual tan alegre como siempre, no paraba de hacerles muecas con la cara mientras se reía.
Audrey, Fleur, Angelina y sus cuñados Charlie y Percy, que había venido unos días de vacaciones a Gran Bretaña, estaban riéndose por algún motivo. Por último en la zona más alejada del jardín, pudo distinguir la melena casi plateada de su sobrina Victorie, la cual estaba tomada de la mano por Teddy y junto a ellos, estaban Molly con su novio Alexander además de su cuñado Bill.
En momentos como estos y volviendo la vista atrás en el tiempo, Hermione sonriente, siempre sacaba la misma conclusión: nunca se arrepentiría de haber entrado en ese compartimento el 1 de septiembre de 1991. A pesar del sufrimiento y de todo lo que se había perdido por el camino, la vida y el amor les había regalado una gran familia, que seguro seguiría creciendo en un futuro no muy lejano. Con paso decidido se acercó al grupo donde estaba Teddy y tardó muy poco en llegar.
-Buenas noches a todos - saludó Hermione alegremente.
-¡Tía Hermione! - Teddy siempre saludaba de esa forma a la mejor amiga de su padrino.
-Si tía, no te hemos oído llegar - puntualizó la preciosa Victoire.
-Eso es porque es muy silenciosa - razonó Molly con voz mandona y poniendo los ojos en blanco.
-Será eso seguro Mols - su novio la miraba de una forma muy especial.
-Alex - Hermione se dirigió hacia él - ¿qué tal te han ido los EXTASIS? - a su sobrina Molly no la preguntó ya que sabía de sobra que los había sacado con buena nota e iba a continuar sus estudios en el Ministerio de Magia.
-¡Oh, de maravilla!
- exclamó muy contento y la alegría se reflejaba en sus ojos - de eso estaba hablando con Bill, porque me han admitido en la Escuela para el estudio de Rompedor de Maldiciones.
-¡Eso es fantástico, enhorabuena Alexander! - Hermione se alegra mucho por el chico y le hizo un gesto cariñoso en el brazo. Si bien la relación de su generación con los padres del chaval no fue la mejor, Alexander era sumamente educado, responsable, inteligente y lo mejor era que cuidaba y quería muchísimo a su sobrina Molly.
-Muchas gracias, señora Weasley - respondió algo sonrojado, por la muestra de afecto.
-De hecho - intervino su cuñado Bill - le estaba diciendo a Alex que cuando termine sus estudios y haga las prácticas me avise para que le supervise.
-Eso es muy amable por tu parte Bill - Hermione a veces se sorprendía de lo mucho que había cambiado su familia.
-Es lo menos que puedo hacer - sonrió al muchacho con cariño - ya que mi hija la mayor prefiere trabajar con tu marido y su tío - le lanzó a Victoire una mirada de reproche, la cual soltó un bufido.
-Papá, por favor, compórtate… no empieces con eso - su padre desvió la mirada hacia Molly y Alex, que se miraban entre ellos incomodados.
-Pero eres muy inteligente Vic - dijo Teddy - podrías hacer grandes cosas si quisieses.
-¡Ya vale! - explotó la mayor de su generación - papá, me gusta trabajar en la tienda y además lo hago también porque estoy ahorrando.
-¿Para qué? - su padre la miraba con el ceño fruncido pero después compuso una cara de espanto y apuntó a Teddy con el dedo índice derecho, amenazante - no la habrás dejado embarazada ¡¿verdad?! Porque como sea así… te mato.
-¡¿Qué?! - exclamó Teddy completamente rojo y consternado - ¡Noooo! Por Merlín, no.
-¡PAPÁ! - le regañó Victorie dirigiéndole una mirada fulminante.
-Entonces para qué es - exigió saber, consciente de que el resto de los presentes a su alrededor los miraban con una mezcla de incomodidad y curiosidad.
-Es para estudiar… dentro de un año quiero presentarme a las pruebas de acceso en la Academia Británica de Medimagia.
-¡Eso es maravilloso prima! - dijo Molly claramente emocionada.
-Por qué no lo has dicho antes Victoire - quiso saber su padre aunque en su voz se notaba que estaba orgulloso de su hija.
-Los estudios son muy caros papá y sé que nos lo podemos permitir pero… - se mordió el labio inferior por el lado izquierdo - no quiero que me lo paguéis todo. Quiero ser independiente y contribuir también.
-Mi niña, ven aquí
- dijo Bill de forma empalagosa y atrayéndola a sus brazos aunque estaba claramente incómoda viendo como los demás soltaban risitas poco disimuladas.
-Papá, papá ya está bien - Victoire se separó de él con una sonrisa nerviosa y cogiendo de la mano a Teddy, el cual no había abierto la boca pero miraba a Victoire enamorado.
-Hmm Teddy - Hermione llamó su atención - me gustaría hablar un momento contigo de algo… personal.
-Claro tía, vamos si quieres ahí - señalando uno de los árboles próximos al garaje del abuelo.
Caminaron hacia allí hablando de cosas triviales como el trabajo de Hermione en el ministerio y algo mucho más alegre: el hecho de que este año escolar, Teddy comenzaría a dar alguna clase a los alumnos de primer año, cosa que alegró mucho a la mejor amiga de Harry Potter ya que el chico valía para el cargo y simplemente estaba emocionado por empezar. Cuando llegaron a la zona apartada, se aseguraron de que no había nadie alrededor y Hermione tomó la palabra.
-Me gustaría hablar contigo sobre Rose - no se iba a andar con rodeos y más con toda la familia reunida en el jardín.
-¿Se encuentra bien? - Teddy la buscaba con la mirada y en esos momentos veía como la chica se estaba riendo a carcajadas junto a Albus.
-Si - afirmó su 'tía' - se encuentra bien, ahora. Pero necesito que cuando entre este año al colegio la ayudes.
-Me estoy empezando a preocupar Hermione - la voz de Teddy no dejada dudas de que lo que decía era cierto - ¿hay algo que deba saber? - su tía movía las manos nerviosa.
-Sí, pero no se lo debes decir a nadie, ni siquiera a Victoire, solamente a Harry si lo crees conveniente - Teddy afirmó con la cabeza - Rose se quería marchar este año con Dominique y Roxanne a Beauxbatons.
-¿Cómo dices? - preguntó Teddy sin poder creérselo.
Teddy pensándolo fríamente, llegó a la conclusión de que Rose no era así aunque a decir verdad… últimamente no parecía ella, desde que la encontraron en la Torre de Astronomía igual que su primo Scorpius… durante el verano se había carteado bastante con este, y parecía que el chico estaba más taciturno de lo habitual en su personalidad, además estaba el hecho de que durante los últimos meses lectivos en el colegio los dos chicos estuvieron más distante…
-¿Edward? - preguntó Hermione pasando una mano por delante de su cara.
-Perdona tía - contestó Teddy moviendo la cabeza hacia los lados pero se atrevió a pregunta - tiene que ver con mi primo Scorpius - aquello tomó por sorpresa a Hermione y su 'sobrino' supo que había acertado.
-Tiene que ver con él si… - afirmó de nuevo Hermione con cierto abatimiento - discutieron hace unos meses pero ahora parece que su amistad va mejor que antes.
-Me alegra saber eso - el chico había decidido pasar por la Mansión Malfoy antes de que el chico partiese de nuevo hacia el colegio.
-Si pero no es de eso realmente de lo que te quería hablar aunque en parte tiene que ver - la cara que compuso Teddy le dio a entender a Hermione que no se había explicado con la suficiente claridad - verás cómo sabes, Rose tiene la curiosa cualidad de poder hacer magia sin la varita - el chico asintió - y sabes que ella lo ha ido controlando pero cuando pasó lo del chico Krum… perdió el control.
-Lo sé - todo el profesorado en realidad lo sabía y sin que se diese cuenta, habían estado vigilando de cerca a la hija de Ron y Hermione - los profesores hemos estado muy preocupados por ella.
-Me alegra oír eso
- sabía que seguramente Minerva la había estado vigilando disimuladamente - pero no es la última vez que la ha pasado. Desde que la paso, ha perdido el control en más ocasiones.
-¿De verdad? - eso sí que era más preocupante.
-Sí, no consigue conciliar sus emociones al canalizar la magia de forma correcta y… termina explotando.
-Cuando fue la última vez que la pasó - por lo que le contaba su tía, eso se parecía bastante a lo que él había experimentado en su adolescencia con la animagia.
-Hace menos de un mes - respondió Hermione - estábamos hablando en el porche de nuestra casa, tocamos el tema de Scorpius y... perdió el control cuando sus sentimientos salieron a relucir. Explotó un vaso que tenía en la mano, y los farolillos.
-¿Todos? - quiso saber y la mujer asintió - ya veo… no fue demasiado en comparación con lo que hizo en la torre.
-Lo sé... - Minerva les dijo que había realizado una gran cantidad de hechizos y que incluso se había encerrado en el espacio - pero me preocupa, porque puede pasarla en cualquier situación sino aprender a canalizar sus sentimientos y logra que estos terminen controlándola.
-Si, lo entiendo - afirmó el chico - es similar a lo que me ocurrió a mí cuando discutía con Victoire o cuando se marchó todo ese año.
-Exacto - Hermione miraba a Teddy a la cara - por eso me preguntaba…
-¿Si podría ayudarla? - la mujer asintió con una sonrisa lacónica - claro que sí, tía Hermione. En cuanto empecemos el colegio, hablaré con ella y concretaremos las clases.
-Muchas gracias Edward - Hermione le dio un abrazo cargado de cariño - no sé cómo agradecértelo.
-Es lo mínimo que puedo hacer por Rosie - Teddy quería muchísimo a la ahijada de su padrino - es muy importante para mí y estoy convencido de que podrá con ello.
-Eso espero de verdad - Hermione, tras decir esto, echó un vistazo hacia donde estaba el resto de la familia - se están reuniendo para la cena.
-Si, lo mejor será que volvamos - terminó concluyendo Teddy.
Los dos emprendieron el paso y llegaron rápidamente a la mesa. A su llegada, Ron y Harry se miraron entre ellos de forma interrogante pero el ahijado del niño que sobrevivió únicamente hizo un encogimiento de hombros.
La cena transcurrió de forma muy agradable, entre anécdotas y risas. El ambiente estaba plagado de cariño, y la noche no podría haber sido mejor, ya que la agradable brisa nocturna refrescaba el ambiente y las dos chicas que se marchaban estaban muy emocionadas por todo lo que habían hecho por ellas, incluyendo la pancarta que al final de la cena estaba llena de frases tachadas.
La familia se alegró muchísimo de ver a Rose mucho más animada ya que parecía ser de nuevo ella misma, y sin duda los que estaban encantados con este cambio eran los abuelos que últimamente habían estado muy preocupados, su tío Harry y por supuesto Albus. Estaba simplemente feliz de haber 'recuperado' a su mejor amiga.
Tras la cena y ya casi entrada la medianoche, los primos de la familia, acompañados por Teddy y Alexander decidieron hacer una hoguera en próxima al estanque del jardín. Para ello, sacaron varias mantas, múltiples dulces, cervezas de mantequilla y zumos de calabaza. La hoguera la encendió Victoire y todos se quedaron hipnotizados con el danzar de las llamas azules y naranjas; poco después, llegó la gran sorpresa de la noche ya que James y Fred prendieron magifuegos artificiales, en tonos dorados y escarlatas, los colores de la casa de las chicas que en ese momento estaban visiblemente emocionadas.
Poco a poco, se fueron haciendo pequeños grupos y a la mayoría les sorprendió la cercanía que había entre Albus y Alice, los cuales se pasaron prácticamente toda la noche lanzándose miradas y coqueteando.
James se habría sorprendido del comportamiento de su hermano de no ser porque ese mismo verano Albus había acudido a su habitación para hablar con él, aún recordaba la conversación perfectamente.
Era uno de los primeros días de julio, cuando su hermano pequeño Albus, entró en su habitación, la que anteriormente había sido ocupada por uno de sus héroes: Sirius Black. Albus entró algo avergonzado y James pudo comprobar como este evitaba su mirada así que estuvieron en silencio durante varios minutos, mientras que Albus daba vueltas por la habitación, así que James decidió intervenir:
-Al, puedes sentarte si quieres - dijo James señalando la cama, mientras él se apoyaba en el robusto escritorio de madera de nogal - me estás poniendo un poco nervioso… ¿te encuentras bien? Tienes mala cara.
-Lo siento James… lo cierto es que estoy un poco nervioso - el chico se sentó sobre la mullida cama y miró con sus preciosos esmeralda a su hermano.
-Ya sabes que puedes hablarme de lo que quieras… pequeña serpiente - James compuso una sonrisa maliciosa. Siempre llamaba a su hermano de esa forma cuando quería quitarle tensión a una conversación.
-Ya… ¿Qué tal te va con Brianna? - preguntó Albus, y pudo ver como a su hermano le pilló esa pregunta desprevenido.
-Ehh, bien - llevaban saliendo varios meses y James estaba encantado con la compañera de curso de su hermano - ya sabes que llevamos saliendo un tiempo y me gusta mucho. Me parece que vamos a quedar dentro de unos días en el Londres Muggle.
-¡Qué bien! - exclamó Al, un poco más aliviado - me alegra saber eso.
-Gracias, supongo - James miraba a su hermano con el ceño fruncido - yo también me alegro de estar bien con ella pero me da la impresión de que no has venido para hablar de mi novia.
-¿Qué? - Albus decidió hacerse el tonto ya que a medida que pasaban los minutos se sentía menos confiado - ¿acaso no puede un hermano hablar con otro sobre su novia? Como sabes, Brianna es amiga mía.
-Sé que es amiga tuya Al - si bien no eran muy íntimos, James sabía lo bien que se llevaban Brianna y su hermano - ¿quieres decirme algo sobre ella?
-¡Noooo! - esta conversación había dado un giro que Albus no se esperaba.
-¿Seguro? - contempló a su hermano que se retorcía las manos nervioso… eso le llevó a una conclusión que no le gustó a James - ¿te gusta Brianna? - quiso saber algo asustado.
-¡Por supuesto que no! ¡A mí quien me gusta es Alice! - exclamó Albus algo horrorizado y sin darse cuenta se le escapó a lo que había ido. Después se llevó ambas manos a la boca, abriendo mucho los ojos.
-¿Alice? ¡¿Alice Longbottom?! - ese era el primer 'amor' de James. El chico estuvo obsesionado con ella durante años.
-Lo siento James - Albus comprendió lo mal que le había sentado eso a su hermano - no te lo debería de haber contado.
Albus se levantó rápidamente de la cama para salir por la puerta de la habitación, pero James que tenía buenos reflejos, fue más veloz y se interpuso entre él y la puerta.
-*Siéntate Al
- le pidió con voz amable, señalando la cama con su mano derecha y su hermano le obedeció. Realmente no estaba enfadado con su hermano, solamente estaba sorprendido.*
Transcurrieron varios minutos en silencio y James pudo observar como su hermano miraba hacia el suelo.
-Al - su hermano seguía sin mirarlo - Severus, mírame - Albus levantó la mirada y vio que su hermano se había sentado en la silla del escritorio - no estoy enfadado contigo, estoy sorprendido únicamente.
-*¿De verdad?
- una chispa de alegría se podía ver en los ojos del chico.*
-Si… - decidió que lo mejor era ser sincero con su hermano - mira, sabes que a mi Alice me gustaba hace mucho tiempo pero ella y durante muchos años pero… yo a ella no la he gustado nunca y ahora que lo pienso igual es porque el que a ella siempre le ha gustado has sido tú.
-¿Eso piensas en serio? - preguntó Albus con una media sonrisa.
-*Creo que si
- correspondió a su hermano sonriendo - de hecho me alegro mucho por ti y si quieres salir con ella… a mí no me importa - cuando lo dijo se dio cuenta que era verdad.*
-¡Muchas gracias James! - Albus se levantó para abrazar a su hermano.
Volviendo al presente, James sonrió al recordar ese momento. Puede que su hermano no fuese su mejor amigo, pero desde luego intenta ser el mejor hermano mayor que podía para Lily y Albus, y de hecho se alegraba de verlo en esa situación con Alice.
Por el contrario, aprovechando un momento en el que Dominique y Roxanne se fueron hacia el baño en el interior de la Madriguera, Rose las siguió a toda prisa. Esperó a que salieran del baño para hablar con ellas en la cocina.
-Dominique, Roxanne
- ambas chicas se sorprendieron de verla allí - me gustaría hablar un momento con vosotras.
-De lo que quieras, primita - Dominique, con su flamante cabellera pelirroja, había cambiado bastando durante el verano, y sobre todo se notaba en su actitud: era mucho más alegre y simpática con los de su alrededor.
-Ya… - Rose estaba un poco nerviosa y no paraba de tocarse el colgante - veras quería hablar con vosotras sobre Beauxbatons.
-¿Has cambiado de opinión verdad? - preguntó Roxanne. La hija de George y Angelina, a veces podría ser un poco despistada pero tenía muy buena intuición.
-¿Cómo lo sabes? - quiso saber Rose.
-Me lo he imaginado
- contestó Roxanne con un encogimiento de hombros, mirando a Dominique. A decir verdad, las dos no parecían demasiado sorprendidas.
-Si, te has puesto el colgante que te regaló Scorpius - dijo Dominique con una sonrisa, señalando el colgante - no estamos enfadadas porque hayas cambiado de opinión, Rosie.
-¿En serio? - Rose todavía no se lo terminaba de creer.
-Claro que no - Roxanne estaba simplemente feliz hablando - nosotras nos vamos con nuestra mejor amiga, tu situación era distinta a la nuestra.
-Exacto - corroboró Dominique - nos gustaría que vinieses por supuesto, pero aunque no vengas… estamos encantadas con irnos. No veo el momento de conocer a todos esos franceses guapos - las tres chicas se rieron del comentario de Dominique.
-Si y lo cierto, Rosie… es que he vuelto con Lyssander - confesó Roxanne con una sonrisa y viendo como su prima se alegraba por ella - se enteró de que me iba… y a principios de mes quedamos para hablar. En realidad lo dejamos por una tontería, pero estuvimos hablando y… hemos vuelto a salir.
-Me alegro muchísimo Roxanne - Rose le dio un abrazo rápido a la chica.
-Gracias - dijo Roxanne cuando se separaron - la verdad es que estoy muy contenta.
-Si Roxie, he podido comprobar lo feliz que has estado este mes, créeme Rose, ha sido vomitivo - Dominique, tras decir esto, hizo un gesto de asco.
-No la hagas caso Rose, es que ella está amargada - Roxanne le quitó importancia.
-Entonces… ¿sigues enfadada con John? - preguntó Rose, con algo de delicadeza a su prima.
-Bueno… - Dominique miraba hacia el exterior a través de la ventana que estaba encima del fregadero
- hablé con él hace menos de un mes, y digamos que ahora mantenemos una relación cordial. Me pidió perdón.
-Lo siento Dom - Rose alzó una mano para acariciar a su prima en el hombro y esta se lo agradeció.
-No pasa nada prima
- la chica estaba algo más animada - seguro que en Beauxbatons encuentro a un francés hecho a mi media - la perspectiva siempre hacía que sonriese.
Tras la conversación con sus primas, Rose se sentía muchísimo mejor, y cuando salieron al jardín las tres chicas se iban hablando animadamente al mismo tiempo que se reían con las expresiones de Dominique.
A eso de las tres de la madrugada, un momento sobre el cual la mayoría de los primos, estaban un poco sensibles, ocurrió algo improvisado: Lucy, con su voz delicada, comenzó a cantar una canción.
I've got my ticket for the long way 'round
Rápidamente, al reconocer la canción, Rose se unió a su prima y juntas, en armonía comenzaron una nueva frase.
Two bottle whiskey for the way
And I sure would like some sweet company
And I'm leaving tomorrow
What d'you say?
En este momento, Victoire, Molly, Lucy, Lily, Rose y Alice, estaban cantando juntas la canción, con sus voces acopladas maravillosamente, ante las miradas atónitas de los chicos y las emocionadas Roxanne y Dominique.
When I'm gone (When I'm gone)
When I'm gone
You're gonna miss me when I'm gone
You're gonna miss me by my hair
(Miss me by my everywhere)
You're gonna miss me everywhere, oh
You're gonna miss me when I'm gone
Las dos últimas frases de la canción las entonaron todas las chicas presentes juntas. Cuando terminaron, se miraron las unas a las otras y en el ambiente se podía palpar el cariño y la atmósfera mágica que se había generado.
Sobre las cuatro de la madrugada, los primos entraron en la casa para irse a dormir, mientras que Rose, aprovechando un momento de confusión, se escabulló de la familia para coger un trozo de pergamino y una pluma. Subió al baño que estaba próximo a su habitación, sacó la carta que llevaba en el bolsillo, la releyó y decidida, apoyando el pergamino sobre el espejo, garabateó:
Malfoy:
Lamento no haber podido contestar antes a tu carta, pero con la partida de Dominique y Roxanne a Beauxbatons, que seguramente ya sabrás por Albus, he estado bastante ocupada.
Ahora bien… respondiendo a tu carta, me parece bien que hablemos durante el camino al colegio, para normalizar la situación. ¿Te parece bien que quedemos a las 12:30pm, junto al baño del final del tren? Allí seguro que encontramos un lugar tranquilo para hablar…
Espero que disfrutes del resto de las vacaciones y nos vemos dentro de poco.
Rose Weasley
PD. Yo también te he echado de menos durante este tiempo…
Contenta con el resultado, se guardó el pergamino junto con la carta que le había enviado Scorpius y cuando salió del baño, se encontró con su amiga Alice en el umbral.
-¿Qué has estado haciendo dentro? - preguntó Alice con el ceño fruncido - has tardado mucho tiempo.
-Estaba escribiendo una carta a Scorpius - Alice iba a exclamar algo pero Rose le puso la mano izquierda en la boca para que se callase - antes de que digas nada… me quedó en Hogwarts.
-¡Es geniaaaaaal! - exclamó Alice emocionada, dándola una abrazo.
-Shhh - la chistó Rose
- baja la voz, no quiero que se entere toda la casa.
-Lo siento - se disculpó la chica castaña - pero es la mejor noticia que me has dado en toda mi vida - Rose únicamente sonrió a su mejor amiga.
Tras este momento y hablando entre susurros, ambas bajaron por las escaleras hasta el salón donde el resto de los primos ya habían colocados los colchones para dormir juntos, tal y como dictaba la tradición familiar. Desde luego esa noche Rose y Alice la recordaría con gran cariño durante los años venideros.