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Historia 187438 — capítulo 27

Rose y Scorpius, mientras estaban sentados en el asiento del lado derecho se quedaron unos minutos mirando a Alice y Albus sin decir nada. El silencio en el compartimento era total, y la joven pareja se miraban entre ella nerviosos.

-¿Queréis dejar de mirarnos de esa forma? - preguntó Albus, explotando debido a la tensión en el ambiente.

-Si - protestó Alice - habéis estado fuera mucho tiempo… ¿Qué habéis estado haciendo?

-Esa no es la cuestión Ali - respondió Rose restando importancia a su pregunta.

-Exacto, lo importante es… ¿Qué habéis estado haciendo vosotros? - preguntó Scorpius con una ceja alzada y automáticamente, los dos aludidos pusieron rojos.

-Nosotros no hemos hecho nada - saltó Albus a la defensiva.

-¿Por qué mientes Sev? - preguntó Rose, intentando contener la risa.

-No estoy mintiendo Jean - replicó Al de forma mordaz y el que la llamase por el nombre de su abuela la molestó un poco.

-Argggg, esto es una tontería Weasley - dijo Scorpius mirando a Rose, quien dio un seco asentimiento - os hemos visto a través de los cristales del compartimento - declaró.

-¡Te lo dije! - exclamó Alice, señalando a Albus con el dedo índice - te dije que me había parecido escuchar a alguien en el pasillo y también que vi un fogonazo naranja a través del cristal - hizo una pausa - y ¡me llamaste paranoica!

Esa explicación por parte de Alice hizo que Scorpius y Rose estallasen en sonoras carcajadas, ganándose miradas reprobatorias de Albus, quien los fulminó con la mirada.

-Dejad de reíros, los dos - dijo el muchacho de ojos esmeralda y pelo azabache.

-Ha tenido gracia Al - comentó Scorpius, tratando de no reírte - llamando paranoica a tu novia, no vas a empezar bien tu relación.

-Cállate, Malfoy - pidió Albus, mirando mal a su mejor amigo, pero a éste la situación le seguía haciendo mucha gracia.

-No le digas eso a Scorpius, Sev - respondió Rose - pero nos parece muy mal que no nos hayáis dicho nada.

-Mira que habernos tenido que enterar por medio del cristal - se quejó Scorpius, de forma chistosa.

-Bueno ya basta de pasar el rato a nuestra costa - dijo Alice, sacando su carácter - lo primero, no soy una paranoica Albus - el chico musitó un tímido: lo siento - lo segundo, lo que pase entre nosotros no es asusto vuestro, aunque estemos juntos - al decir esto sus mejillas adquirieron un ligero tono rosáceo - y para terminar… ¿Qué habéis estado haciendo vosotros?

-¿Tú que crees? - preguntó Scorpius con una sonrisa de medio lado, socarrona.

-Malfoy… - la petición amenazante provenía de Albus.

-No seas malo Malfoy - Rose le miró con complicidad - únicamente hemos estado hablando, y volvemos a ser buenos amigos.

-¡Qué bien! - exclamó Alice, dando pequeñas palmadas - me alegro muchísimo de que todo vuelva a ser normal.

-Bueno normal, normal… vosotros - su amiga hizo un gesto con las manos descriptivo.

-¡Rose! - se quejó Albus - cuando empecéis a salir juntos, ya veremos quien se ríe de quien.

-Eso no va a pasar Al - dijo Scorpius con tono sombrío pero cargado de cierta tristeza y su amigo decidió cambiar de tema.

-Una cosa, si nos habéis visto a través del cristal… ¿para qué habíais venido? - preguntó con interés, el segundo hijo de la familia Potter.

-Ah eso… - contestó Rose algo triste - se trata de Brianna.

-¿De Brianna Brocklehurst? ¿la novia de James? - preguntó Alice, algo contrariada.

-Si - confirmó Rose con pesar - nos la hemos encontrado besándose con Patrick Jones, el de séptimo, en el baño de aquí al lado.

-No puede ser cierto - dijo Albus. Eso no le pegaba a Brianna - tiene que haber una explicación… no puede estar engañando a James de esa forma.

-Es cierto Al. Lo siento mucho por tu hermano y sé que es amiga nuestra pero… nos lo hemos encontrado encerrados en el baño. Rose quería entrar cuando ha abierto la puerta y se ha encontrado con la escena… ha sido muy desagradable - le contestó Scorpius a su amigo con cierta astucia.

-La hemos dicho que o se lo cuenta a James antes de bajarse del tren… o se lo contamos nosotros - a Rose se la veía apenada por ello - siento mucho que a James no le haya ido bien con Brianna pero no merece que le estén engañando de esa forma.

-Pobrecillo - fue lo único que dijo Alice.

-Habéis hecho bien

  • comentó Albus. Lo sentía muchísimo por su hermano y más después de la conversación que habían mantenido durante el verano pero era lo mejor - no sé si ir a hablar con él… - hizo el amago de levantarse pero Alice le puso una mano en la pierna y se volvió a sentar.

-Espera un poco Sev

  • Rose se apartó un mechón de pelo y miró a su primo con alarma - igual todavía no se lo han dicho y es mejor que se entere por ellos que por otras personas.

-Weasley tiene razón Al, es lo más sensato - coincidió Scorpius mirando a sus amigos.

-Es verdad Albus - Alice le dio al chico un apretón cariñoso en la mano izquierda y este le dirigió una tímida sonrisa.

Scorpius y Rose se miraron entre ellos algo incomodados, ya que se sentían como si estuviesen presenciando un momento demasiado íntimo de sus mejores amigos y al mismo tiempo, cada uno no pudo evitar pensar en que eso era realmente lo que ellos anhelaban.

Pasaron el rato hablando de cosas más triviales e incluso Rose les comento que había hablado con su prima Lucy y ambas habían coincidido en que quería entrar en el coro del colegio, ya no porque les gustase los actos de apertura sino porque las daba la oportunidad de utilizar el salón de música siempre que ellas quisiesen.

Cuando los cuatro amigos vieron que el cielo oscurecía decidieron que era el momento oportuno para cambiarse y colocarse las túnicas reglamentarias del colegio. Por ello, Scorpius y Albus se marcharon hacia el baño del pasillo mientras que las chicas se cambiaron en el compartimento y en menos de quince minutos todos estuvieron listos. Al cabo de media hora, notaron como el tren reducía paulatinamente su velocidad, cosa que a Alice la pilló desprevenida y dado que estaba de pie se tambaleó ligeramente hacia los lados. Como de costumbre, una voz retumbó en el tren dando el siguiente anuncio:

-Llegaremos a Hogwarts dentro de cinco minutos. Por favor, dejen su equipaje en el tren, así como las mascotas en la bodega de carga. Sus pertenencias llegarán al colegio por separado. Buen comienzo de curso y gracias a todos.

Antes de que los muchachos se diesen cuenta, la locomotora se detuvo del todo, cuando entró en la estación del pueblo de Hogsmade, hogar de la familia de Alice Longbottom. En el andén de la estación, nada más bajarse, escucharon la voz de Hagrid:

-¡Los de primer año! ¡Los alumnos de primer año venid hacia el principio del andén! - repetía el afable semigigante esbozando una sonrisa debajo de su espesa barba.

A pesar de la potente voz de Hagrid, el grupo notó como a su alrededor había una gran revuelo entre el alumnado e incluso consiguieron oír algunos de los comentarios.

-Dicen que lo han pillado en el baño que hay casi al final del tren - decía una chica de quinto curso de la casa Hufflepuff - por lo visto ni siquiera había echado el pestillo de la puerta.

-Pues yo he oído lo mismo pero que ha sido Rose Weasley quien los ha pillado - la contestó una chica morena, de cara afable y pelo largo de la casa Gryffindor - y no estaba sola. Iba acompañada del hijo de los Malfoy - la chica de Hufflepuff se llevó las manos a la boca y su amiga asintió.

Avanzaron unos pocos metros y fueron escuchando nuevos comentarios.

-Todavía no se sabe si James Potter lo ha dejado con Brianna, Mel - decía una chica de sexto curso con el escudo de la casa Slytherin.

-Ya… dicen que quiere esperar hasta hablar con su prima, la pelirroja que tiene la cara llena de pecas - respondió la tal Melissa - y hablando de Rose Weasley… dicen que la han visto poco después de montar en el tren, darle un bofetón a Joe McLaggen.

-Lo mismo he oído yo - contestó la chica de Slytherin - esa chica desde lo de Krum está un poco desequilibrada. Mira que cruzarle la cara a ese chico… ¡con lo bueno que esta!

  • exclamó mientras que la amiga rodaba los ojos.

Esa fue la gota que colmó el vaso y la cara de Rose era toda un poema. Albus la puso una mano en el hombro con la intención de tranquilizarla para que no se enfrentase a esas chicas, pero su prima seguía apretando los dientes. Los cuatro amigos continuaron avanzando por el andén más rápido que su paso habitual, y ya próximos a los carros guiados por thestrals, se encontraron con un grupo muy conocido. El grupo estaba formado por los gemelos Scamander, John Zabini, Michael Jordan, Lucy quien estaba al lado de Louis, Hugo, Lily y hablando con las cabezas muy juntas James y Fred.

Cuando estaba cerca de ellos, todos se giraron en esa dirección, debido a que Lily estaba señalando hacia ellos y James se acercó rápidamente, abriéndose paso entre sus familiares y amigos.

-Rose, Malfoy - los dos aludidos palidecieron un poco - quiero que me contéis exactamente lo que ha pasado en ese baño - James tenía apretada la mandíbula pero Rose y Albus que le conocía muy bien, notaron que sus ojos estaban enrojecidos.

-¿Qué es lo que te han contado? - preguntó Scorpius, adelantándose a Rose.

-Primero me lo contáis, y luego os contesto a la pregunta - James miraba a Scorpius con cierta hostilidad cosa que sorprendió un poco a su prima.

-Ali, Albus - Rose se dirigió hacia ellos - ¿por qué no os vais con Lorcan, Lyssander, Lucy, Louis, Hugo y Lily en los carruajes? - les preguntó - nosotros nos iremos con James y podremos hablar tranquilamente.

-Sí, es una buena idea - contestó Albus dirigiendo una media sonrisa rápida a su prima favorita - vamos Alice.

Antes de marcharse, Alice intercambió una mirada nerviosa a sus amigos, y Albus la siguió hasta llegar a su hermana y sus primos, quienes se subieron en el primer carruaje libre que encontraron.

Por su parte, Michael, John, Fred, James, Scorpius y Rose se montaron en el siguiente carruaje y durante unos segundos todos se mantuvieron en silencio.

-¿Y bien? - preguntó James, claramente tenso.

-Si claro. No sé quién o qué es lo que te habrán contado James - empezó a hablar Rose - pero veras, Scorpius y yo salimos al pasillo porque los dos queríamos ir al baño y el más cercano era el del final de la locomotora - todos la estaban prestando atención.

-Si y Rose era quien iba a entrar primera - miró a su amiga y asintió - pero vi que al abrir la puerta se quedó blanca así que me acerqué hacia ella para ver qué es lo que pasaba y

-Y vimos como Patrick Jones y Brianna se estaban dando el lote sobre el lavabo del baño - continuó la historia Rose y vio como el semblante de su primo se entristeció.

-Ni siquiera había cerrado la puerta de baño, porque creo que no esperaban que fuese nadie a ese baño pero el caso - Scorpius miraba a los chicos que tenía delante - es que nos íbamos a volver a nuestro compartimento cuando nos interrumpieron.

-¿Quiénes? ¿Brianna y Jones? - preguntó Fred con cierta curiosidad y Scorpius asintió.

-Nos tomaron por idiotas - contestó Rose, torciendo el gesto al recordar el momento - dijeron que no era lo que parecía.

-E incluso Jones amenazó a Rose con decirle a todo el colegio que a saber qué íbamos a hacer nosotros en el baño - Scorpius no le tenía miedo a los primos de su amiga, a pesar de que James y Fred le miraban muy mal.

-¿Y qué ibais a hacer en el baño? - preguntó de nuevo James, apretando la mandíbula y con un tono de desconfianza.

-Esto no le va a gustar nada al tío Ron… su princesita con el chico escorpión - comentó Fred II, con una sonrisa socarrona.

-¡BASTA! Los dos - exclamó Rose, mirando a sus primos con el ceño fruncido - nosotros no íbamos a hacer nada en el baño Jamie - le dirigió una mirada de enfado, y a James le costó tragar - así que ya está, fin del tema.

-Es cierto Potter - la voz provenía de Scorpius - mira siento mucho lo de Brianna, sé que es o era tu novia y Jones es un capullo pero lo que te decimos es lo único verdaderamente cierto - dentro del carruaje y observando la intensidad con la que le miraba el primogénito de los Malfoy, James Potter y el resto de los presentes supieron que Scorpius y Rose decía la verdad.

-¡Será zorra! - exclamó James sin poder contenerse y completamente rojo.

-James… - le dijo Fred poniéndole una mano en el hombro con la intención de tranquilizarle.

-Fred tiene razón, James - intervino Michael que hasta el momento había permanecido callado - no hagas nada a la ligera. Tú no eres así.

-¡Pero esto no puede quedarse así! - explotó de nuevo james, revolviéndose nerviosamente el pelo castaño - ¿cómo se ha atrevido esa niñata a hacerme algo así?

Fred y Rose, en ese momento miraron a su primo, y un segundo después entre ellos se dirigieron una mirada cargada de significado. Ambos sabían que James realmente estaba muy dolido y ya no sólo en su orgullo, que también, sino porque él quería a la chica, a pesar de que en esos momentos la odiase con toda su alma.

-Voy a matar a Jones cuando lo vea - masculló el hijo de los Potter con desprecio.

-De Jones me encargó yo - John fue quien habló, con la voz algo tomada - es de mi casa así que tengo fácil el acceso hasta él.

-Yo te ayudo - los chicos se giraron para mirar a Scorpius, y éste a su vez, miró a Rose quien tenía una expresión interrogante en su hermoso rostro -  no me mires así Weasley - la chica movió la cabeza hacia los lados y no pudo evitar soltar un bufido - ese tío primero se la ha jugado al hermano de mi mejor amigo, después te ha faltado a ti al respeto - apretó los puños inconscientemente algo que no le pasó desapercibido a Fred - y por si fuese poco… nos ha amenazado a los dos - la chica hizo un asentimiento ante las caras incrédulas del resto - y eso sin tener el cuenta el 'incidente' de mi primer año.

-¡Así se habla Scorpius! - exclamó Michael que estaba a su lado y le palmeó la espalda a modo de hermandad.

- ¿De verdad lo harías? - preguntó James con cierta cautela.

-Por supuesto - el chico esbozó una pequeña sonrisa.

-Sí que te importa mi familia - comentó el hijo de los Potter en voz baja pero claramente audible.

-Claro que me importa. Rose y Albus son mis mejores amigos y también os considero al resto como mis amigos - Scorpius le tendió la mano derecha a James quien se la apretó sonriendo.

-¿Sabes? Creo que me va a gustar tenerte cerca chico escorpión - dijo Fred mirando de reojo a Rose, quien evitó la mirada de su primo - pero no te vamos a quitar la vista de encima - le dirigió una sonrisa maliciosa.

-Lo tendré en cuenta - respondió Scorpius con cierta ironía y en el fondo con cierta desconfianza.

-Entonces decidido

  • esta vez John hablaba con voz más clara - Scorpius me ayudará con Jones - los dos se sonrieron de forma cómplice - a ver que se nos ocurre.

-Echo de menos a Roxanne y Dominique… y eso que todavía no han comenzado las clases - se quejó Michael - siempre tenían muy buenas ideas.

El comentario de Michael hizo que John agachase la cabeza para evitar la mirada de los demás, algo que no pasó inadvertido a Rose y Scorpius quienes conocían el verdadero motivo de la ausencia de las chicas.  

-Si… yo también las echo de menos. Igual podríamos mandarles una carta Jamie - comentó Fred a modo de respuesta ante el comentario de Michael.

-No es mala idea - contestó James aunque seguía con la mandíbula apretada - ¿tú qué opinas John? - el chico se giró para mirar a su amigo quien tenía la mirada ausente.

-¿Zabini? - preguntó Michael pasando una mano por delante de su cata, ya que estaba sentado enfrente de él.

-Creo que le hemos perdido - se lamentó Fred por lo que le dio una sonora colleja en el cuello.

-¿Eres idiota o que te pasa? - preguntó John, frotándose el lugar donde Fred le había dado, pero las demás personas del carruaje no pudieron evitar soltar pequeñas risitas.

-Has regresado. Por fin - puntualizó Scorpius mirándolo con intensidad y con el ceño fruncido - Potter te ha hecho una pregusta.

-Dime - se giró para mirar a uno de sus mejores amigos pero pensando en las miradas que le dirigían Scorpius y Rose. ¿Acaso ellos sabrían algo?, se preguntó. De ser así… debía averiguarlo.

-Escribir a las chicas. Para que nos ayuden - dijo James mirándole como si estuviese enfermo - ¿te encuentras bien, amigo?

-Si, perdona - se disculpó Zabini - me parece una buena idea. Seguro que se las ocurre algo bueno.

Para cuando se quisieron dar cuenta, estaban ya a las puertas del castillo. Se bajaron y a la entrada del Gran Comedor se despidieron con la mano, ya que cada uno se fue a sus respectivas mesas. En la Ceremonia de Selección, los alumnos debían cenar en sus respectivas mesas.

Esa ceremonia de selección pasó muy rápida para todos los alumnos y sin contratiempos pero como siempre, escucharon con atención el mensaje de la directora Minerva McGonagall.

-¡Bienvenidos alumnos! Tanto a los nuevos como a los de años anteriores - un sonoro aplauso se extendió por todo el Gran Comedor - Bien, como siempre recordaros una serie de normas. El celador Filch, me ha pedido que os recuerde que los productos '**Sortilegios Weasley'**y los artículos de 'Zonco', quedan totalmente prohibidos. Por otro lado, recordaros que está prohibido adentrarse en el bosque que limita con los terrenos del colegio y eso va para todos los alumnos - dirigió su mirada severa tras las gafas cuadradas a James, Fred, Michael, los gemelos Scamander y John Zabini.

Por otro lado, he de recordaros que las pruebas de Quidditch comenzaran dentro de tres semanas y la temporada dentro de ocho para que a los nuevos integrantes de los equipos les dé tiempo a entrenar. También deciros que los de tercero ya pueden ir a las salidas de Hogsmade, que comenzaran a mediados de noviembre. Por otro lado, Filius Flitwick profesor de Encantamientos y director del coro la escuela, me ha pedido que os diga que está buscando nuevos integrantes y las pruebas de ingreso para entrar en el coro se abren en dos semanas.

-Ahora bien - terminó diciendo la directora muy sonriente - ¡Que comience el banquete! - dio un aplauso y la magia se hizo a continuación, llenándose las bandejas de delante de los comensales, de suculentos manjares.

Rose en la mesa de Ravenclaw se puso al día con sus amigas Julianne y Lianna, ya que a pesar de haberse carteado con ellas durante el verano, echaba de menos tenerlas cerca, y después de todo lo que había pasado en el tren, se alegró inmensamente de haberse quedado en Hogwarts.

En la mesa de Slytherin, John hablaba con Albus, Lyssander y Scorpius, mientras que Brianna y Patrick Jones conversaban con las cabezas muy juntas evitando las miradas indiscretas de la gente.

En la mesa de Hufflepuff Alice y Lily se reían sobre algo mientras que hablaban con los nuevos integrantes de su casa y por primera vez desde que la gente recordase, en la mesa de Gryffindor, Lucy, Louis, Fred, James y su amigo Michael, estaban sentados alejados del resto de sus compañeros de casa.

La cena transcurrió sin demasiados incidentes y los alumnos se marcharon a sus respetivas salas comunes para descansar tras el agitado viaje hasta el colegio. Demasiadas emociones en un solo día.