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Historia 187438 — capítulo 29
Rose bajó las escaleras seguida de Teddy y ambos concretaron en verse en el aula donde se impartía la asignatura de Defensa Contra las Artes Oscuras, después de las clases para empezar la primera de las clases particulares.
Al final de las escaleras de ese piso, encontraron a Scorpius y Albus sentados en el suelo y apoyado en la pared, hablando en voz baja mientras esperaban a la chica pelirroja, tal y como había prometido el hijo de Harry Potter. Cuando Rose llegó hasta ellos, rápidamente los chicos se levantaron sacudiéndose el polvo de las túnicas.
-¿Y bien? - preguntó Albus, mirando con sus penetrantes ojos esmeralda a sus familiares.
-No tan ansioso Al - respondió Teddy, sonriendo de medio lado - oficialmente hay castigo para Rose.
-¡No! - exclamó Scorpius - ella no ha hecho nada.
-Tranquilízate Malfoy - dijo la chica sonriendo, de forma enigmática - la versión oficial es que hay castigo pero en realidad no lo hay.
-Weasley, explícate - pidió Scorpius, revolviéndose con nerviosismo el pelo - no te hagas la interesante.
-Eso - Albus por detrás lo animaba - cuéntanos que es lo que ha pasado.
Rose y Teddy se miraron de forma cómplice, y Teddy les contestó a los dos chicos rápidamente todas las dudas y preguntas que les iban surgiendo.
-Así que en resumen - Albus miraba hacia el techo, en lo que ordenaba sus ideas - Rose va a dar clases contigo pero la gente pensará que está castigada por ser la causante indirecta de lo acontecido en el comedor.
-Básicamente si - contestó Rose con un energético asentimiento de cabeza, moviendo su larga melena pelirroja con el gesto.
-¿Eso quiere decir, que Weasley va a dar más miedo del que ya da? - preguntó Scorpius con tono sarcástico.
-Por supuesto, primito - dijo Teddy mirando Scorpius - deberías prepararte para lo peor. A medida que se hacen mayores, van empeorando.
-No Teddy - contestó el chico de cabellos platino, negando con la cabeza y mostrando su mejor sonrisa - Rose Weasley siempre ha dado miedo.
-¡Ehh! - protestó la chica pelirroja, fulminando con la mirada a Malfoy y soltando un sonoro bufido.
-Es cierto Rosie - dijo Albus sonriendo con cariño a su prima - ¿te acuerdas de cuando dejaste a James encima del techo del garaje del abuelo Arthur? - el chico no podía evitar soltar siempre una carcajada al recordar ese momento.
-¡Sii! - exclamó Teddy divertido - la cara de pánico que puso… no tiene precio. Y al final lo tuvo que bajar el tío George
- el joven se reía a carcajadas con su 'casi' hermano, pero un segundo después apareció el fantasma de profesor Binns y se le cortó la risa debido a la mirada que le dirigió - pero eso no tiene gracia chicos. Y ahora si me disculpáis, tengo que volver al trabajo.
-¡Suerte en tu primera clase, profesor Lupin! - exclamó Scorpius mientras el joven, asentía con una sonrisa en el rosto y comenzaba a descender las escaleras hacia la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras.
-¿Dónde está Alice, Al? - preguntó Rose, mirando a su primo.
-No lo sé - contestó el chico de pelo azabache - cuando hemos salido del despacho no estaba, igual se ha dirigido hacia la clase. ¿Qué tenemos a segunda hora?
-Pociones, con Slughorn - respondió Scorpius con rapidez.
-Vamos hacia las mazmorras, seguro que la encontramos allí - dijo Albus quien fue el primero en emprender la marcha.
El trío de plata, fue descendiendo hacia las mazmorras, moviéndose con cuidado entre las escaleras cambiantes pero al llegar al vestíbulo encontraron un gran revuelo entre el alumnado y había un corrillo alrededor de algunas personas.
Rose, Albus y Scorpius, se adentraron entre el tumulto de gente para llegar a la primera línea y vieron con sorpresa como las personas que estaban en el centro eran James, que se estaba peleando a golpes con Patrick Jones, mientras que Fred y los gemelos Scamander intentaban separarlos sin demasiado éxito y por otro lado, Alice, Lily y Lucy discutían a voces con Brianna, mientras que Hugo y Louis intentaba separarlas de la chica de Slytherin.
Los tres amigos se miraban sin saber muy bien que hacer, pero por suerte o por desgracia Hagrid entró por las grandes puestas del castillo y cuando contempló el panorama no tuvo más remedio que intervenir.
-¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ? - preguntó Hagrid y debido a su potente voz, todos los alumnos se quedaron paralizados - los que no tengan nada que ver y quieran evitar un castigo… largaos, esto no es un espectáculo.
A gran velocidad, el vestíbulo se fue despejando y al final solo quedaron los chicos implicados en la discusión junto con el trío de plata que no sabían cómo actuar.
-¿Qué es lo que ha pasado? - quiso saber el profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas.
Todos los alumnos empezaron a hablar al mismo tiempo al profesor, quien no paraba de pasarse con nerviosismo la mano por la barba, y al final terminó perdiendo la paciencia.
-¡Silencio! - exclamó el semigigante - de uno en uno o todos vais de cabeza al despacho de la directora McGonagall.
Eso hizo palidecer a todos los presentes y uno por uno fueron dando su versión de la historia. Todos coincidieron en que James había visto a Brianna dirigirse hacia la salida del Gran Comedor allí empezaron a hablar sobre lo pasado en el Hogwarts Express; Brianna había seguido negando los hechos, y Jones intervino tergiversando la historia, por lo que Lily y Lucy, salieron en defensa de su prima y al igual que Alice tras bajar del despacho de McGonagall. Fred y los gemelos, cuando vieron que la cosa se estaba poniendo fea, decidieron intervenir pero al final todo se les había ido de las manos, mientras que Rose, Scorpius y Albus simplemente habían bajado las escaleras y se habían encontrado con la pelea.
-Vale - Hagrid meditó durante varios minutos, procesando la información todo lo que le habían contado - lamentándolo mucho, tengo que llevarte al despacho de McGonagall, James - el chico dio un asentimiento seco - junto con Jones y Brocklehurst - los dos aludidos rodaron los ojos - el resto iros a clase. Están a punto de comenzar.
Alice se acercó al trío de plata, y se hicieron a un lado mientras que Brianna, Patrick y James seguían a Hagrid por la gran escalinata, seguidos de Fred y los gemelos quienes decidieron acompañar a James para darle apoyo.
Rose le dio un apretón cariñoso a su hermano antes de marchase con sus amigos hacia las clases, y le prometió que cenarían juntos.
Los cuatro amigos se marcharon a las clases que transcurrieron de forma normal, y para ser el primer día, al final de la jornada lectiva, ya les habían cargado con un montón de redacciones para las asignaturas.
Scorpius estaba muy contento ya que después de Pociones, Slughorn le dijo que había hablado con Hagrid y que el semigigante lo había aceptado encantado en sus clases, solo que tendría que hacer algún trabajo extra y los exámenes de los cursos de tercero y cuarto, cosa que el chico aceptó sin problemas.
La noticia no le sentó demasiado bien a Rose, quien todavía tenía esperanza de que Malfoy no abandonase Aritmancia, por lo que gran parte del día estuvo algo ausente y triste pero al mismo tiempo, también estaba nerviosa porque comenzaría sus clases particulares con Teddy.
A las seis menos diez de la tarde, se despidió de sus amigos para reunirse con Teddy en el aula de Defensa Contra las Artes Oscuras. El joven de pelo azul eléctrico, la esperaba apoyado sobre el escritorio del profesor con una sonrisa.
-Rosie - la saludó con una sonrisa - que puntual, aunque no debería de sorprenderme.
-Ya - admitió la chica, algo sonrojada - lo cierto es que estoy un poco nerviosa. ¿Qué tal el primer día de clases?
-Francamente gratificante - respondió Teddy muy contento al recordar las caras entusiastas de los muchachos - por otro lado, es lógico que lo estés nerviosa - se juntaron en el centro del aula y Teddy con un simple movimiento de varita, movió los pupitres, dejando el espacio despejado - pero sabes que las clases son necesarias.
-Por supuesto - respondió Rose, con una sonrisa nerviosa.
-Bien - Teddy puso sus manos sobre los hombros de Rose - no estés nerviosa, esto es lo mejor para ti - y la chica notó como se relajaba ligeramente - quiero que te pongas en el centro del aula.
Rose avanzó algo temerosa pero más confiada que antes hacia el punto donde había dicho Teddy, marcado con una X en el suelo de madera.
-Perfecto - dijo Teddy observando a su 'prima' - en el despacho has demostrado que en situaciones relajadas eres capaz de controlar la magia perfectamente.
-Si - respondió Rose, afirmando con la cabeza - el problema lo tengo cuando noto emociones fuertes o que me influyen en los sentimientos.
-De acuerdo - Teddy caminaba lentamente trazando círculos a su alrededor - ¿sabes por qué puede ser eso?
-¿Por un… mecanismo de defensa? - preguntó algo dubitativa.
-Es efectivamente por eso - contestó Teddy con una pequeña sonrisa - desde muy pequeña has podido hacer cosas extraordinarias pero en la adolescencia… digamos que nuestros cuerpos actúan guiados por las emociones y los sentimientos, más que por la razón. A mí me pasó como bien sabes, y el detonante era Victoire. ¿Cuál es tu detonante?
-Mi familia y mis amigos - contestó Rose rápidamente, evitando la mirada de Teddy.
-¿Estás segura de que solo es la familia y los amigos? ¿Nadie en especial? - preguntó Teddy mirándola como si pudiese ver a través de ella.
-Scorpius - admitió Rose, apretando la mandíbula - cuando se trata de él… no sé qué me pasa.
-Te pasa lo mismo que me pasaba a mí con Victoire - Teddy se aproximó hasta ella - Rose cuanto antes aceptes tus sentimientos, más fácil será el proceso.
-Pero es muy difícil, Ted - la chica rehuyó la mirada de Teddy - no sé exactamente que siento, solo sé que yo...
-Que le quieres - terminó diciendo Teddy por ella y la chica pelirroja asintió - eso ya es un comienzo, tener claro ese sentimiento, facilitará mucho las cosas.
-¿Y cuál es el siguiente paso? - preguntó Rose mordiéndose el labio.
-Quiero que cierres los ojos, y recuerdes que lo hago por tu bien - la chica obedeció - y ahora quiero que me vayas contestando a las preguntas que te haga, pero procura mantener los ojos cerrados.
-De acuerdo - dijo con voz queda, asintiendo.
-Muy bien - el joven tomó aire y endureció la voz - lo que has hecho en el comedor ha estado mal.
-Lo sé - contestó - no ha sido de forma consciente.
-¿Estás segura de ello? ¿Realmente no querías hacer daño a esa chica, Gigi Parkinson? - preguntó Teddy.
-Claro que no - respondió Rose rápidamente, aunque una parte de ella, en su interior negaba con la cabeza.
-No te creo - dijo Teddy - no creo que no quisieses hacer daño a esa chica. Piénsalo, es una mentirosa, una manipuladora, insultó a tu mejor amigo.
-Estaba enfadada - reconoció, notando como algo en su cuerpo comenzaba a cambiar y un ligero calor se instalaba en su interior - pero eso no justifica que quisiese hacerla daño físicamente, yo no soy así.
-¿De verdad? - con sus preguntas intentaba llevarla a su límite - ¿No querías hacerla daño por meterse con Albus? O... por mentir sobre ti y Scorpius.
-Todo lo que dice la gente es mentira - sus manos la empezaban a picar, después de recordar las palabras de Gigi.
-Igual no estabas enfadada con Gigi - Teddy decidió cambiar de estrategia - igual estas enfadada contigo misma.
-Yo no enfadada conmigo misma - respondió la chica apretando la mandíbula y tratando de averiguar de qué punto de la habitación venía la voz de Teddy.
-Yo creo que sí. Creo que estas enfadada por no ser lo suficientemente valiente, por ser demasiado orgullosa - Teddy observaba que la cara de Rose se contaría con cada una de sus palabras, tratando de controlar sus emociones - por querer marcharte, abandonar a tu familia, a tus amigas, a Alice, a Albus…
-Pero me he quedado - contestó la chica endureciendo la voz y elevando el tono - me he quedado para seguir luchando - seguía teniendo los ojos cerrados.
-¡Claro que te has quedado! - exclamó Teddy
- pero sigues siendo una cobarde - la palabra hizo que las manos de Rose comenzasen a temblar.
-No soy ninguna cobarde - Rose estaba empezando a notar que perdía un poco el control.
-¡Sí que lo eres! - la acusó Ted - ¿sabes por qué? - no la dejo contestar - porque estas enamorada de Scorpius Malfoy, el hijo de un mortífago.
-¡Basta! - exclamó Rose, sintiéndose herida por la afirmación de Teddy y abriendo los ojos, perdiendo el control por completo.
La reacción fue inmediata, los ojos de Rose volvían a ser dos zafiros brillantes y algo improvisto pasó esta vez, ya que los pupitres de madera comenzaron a arder, envueltos en llamas con grandes lenguas en tonos naranjas y azules. Rose se llevó las manos a la boca debido a la sorpresa y Teddy, velozmente, empezó a extinguir las llamas con la ayuda del encantamiento Aguamenti, impidiendo que el fuego se propagase por todo el aula. La chica se sentó con pesadez en el centro de la estancia, mientras Teddy terminaba de arreglar los pupitres con el encantamiento Reparo y poco después, quedaron como nuevos.
Al terminar, Teddy se acercó a Rose, quien tenía las piernas juntas, y sobre ellas descansaba la cabeza de las chica, quien tenía los ojos cerrados. A Teddy la escena le entristeció pero se dejó caer al lado de ella y pasó su brazo derecho sobre la espalda de Rose, quien apoyó la cabeza en el hombro del joven.
-Lo siento Rose - Teddy miraba hacia el frente - espero que entiendas que no lo he hecho queriendo. Ha sido por tu bien.
-Lo sé - respondió ella mirando también hacia delante - sé que es lo que debes hacer pero… tienes razón. Soy una cobarde.
-No lo eres, Rosie - el joven se separó para mirar a su prima - estas dispuesta a lo que sea para lograr superar lo que te pasa. Eso es muy valiente.
-No lo sé… - contestó la chica pelirroja desviando su mirada - creo que en el fondo sí que quería dañar a Parkinson y que realmente estoy enfadada conmigo, no con nadie más.
-Admitirlo es el principio para poder avanzar - dijo Teddy, dibujando en su hermoso rostro una sonrisa - y en cuanto a Scorpius…
-Tienes razón - admitió Rose con voz queda y limpiándose una lágrima amarga que descendía por su mejilla izquierda - estoy, estoy… enamorada de él - a pesar de todo, esbozó una pequeña sonrisa.
-Y es la primera vez que lo reconoces - supuso el joven de forma correcta - eso es bueno Rose. Él te quiere, mucho más de lo que imaginas.
-¿Lo crees de verdad? - preguntó Rose, un poco más animada.
-Claro que sí - respondió Teddy, con una gran sonrisa - te quiere muchísimo, hasta un ciego lo vería, Rosie. Y ahora que lo has admitido, las clases serán mucho más simples.
-Eso espero… porque lo del fuego es nuevo - murmuró Rose para sí misma.
-Ya… igual tienes afinidad con ese elemento, ya lo descubriremos más adelante - el joven se puso de pie y tendió una mano hacia la chica que la aceptó encantada - creo que ha sido suficiente por hoy.
-¿Sabes? Espero que algún día te cases con Victoire - eso pilló a Teddy por sorpresa y al ver su cara, Rose decidió aclarárselo - tengo ganas de pases a formar parte oficialmente de la familia… aunque todos te consideramos como uno más, a ti y a tu abuela Andrómeda pero a efectos reales, lo serás de verdad.
-Muchas gracias - Teddy se permitió el lujo de darla un pequeño abrazo ya que estaban en la intimidad de la clase.
-Me alegro de que seas tú con quien haga esto, las clases y poder hablado contigo acerca de Scorpius - musitó la chica con la voz tomada.
-¿A qué le tienes miedo? - preguntó Teddy quien vio como Rose se mordió el labio inferior - disculpa, no tienes por qué contestar.
-No - respondió Rose con rapidez, moviendo la cabeza - siempre he hecho las cosas de forma correcta o de la forma que se espera por ser hija de quien soy - Teddy asintió para que continuase - pero con Scorpius… puedo ser yo misma.
-Con Albus también - dijo Ted, sabiendo la excelente relación que tenían los dos chicos.
-Si… pero con Scorpius más. Soy vulnerable ante él, no por miedo a que me hiera sino porque alguien le puede utilizar para herirme, no sé si me estoy explicando… - contestó mirando hacia el suelo.
-Claro que lo haces, Rosie - la confesión de su 'prima' dejó pensativo a Teddy - te entiendo perfectamente. Él es tu punto débil y fuerte, de la misma forma que lo es Victoire para mí. Son como las dos caras de un mismo galeón.
-Exacto - corroboró la chica - y no tengo miedo al qué dirán, eso no me importa pero no sé si su familia… me aceptará - torció el gesto.
-Su familia te adora, Rose - le aseguró Teddy - mi tía Astoria, estoy convencido de que tiene ya planeada vuestra boda
- eso hizo que Rose soltase una carcajada algo apenada - y Draco, solo quiere que su hijo sea feliz, darle la oportunidad que el no tuvo a su edad.
-Ya… - era lo único que se la ocurría a la chica - supongo que se está haciendo tarde y he quedado con Hugo para cenar.
-Eso está muy bien - respondió el chico y mirando a Rose, decidió contarla algo que ni siquiera su padrino Harry Potter conocía, pero después de esta conversación pensó que se lo merecía - voy a pedirle a Victoire que se case conmigo - Rose abrió los ojos debido a la sorpresa - durante la cena de Nochebuena.
-¡Ohhhh! ¡Por Merlín y Morgana! - exclamó la chica pelirroja dando pequeñas palmadas de entusiasmo - eso es maravilloso. ¡Os vais a casar! - Rose estaba simplemente feliz por ellos.
-Todavía no se lo he preguntado, y podría decirme que no - la sola idea de que le dijese que no, entristecía a Teddy.
-No digas tonterías Edward - dijo Rose exasperada, cosa que hizo gracia a Teddy - claro que te va a decir que sí.
-Eso espero - el joven de pelo azul se pasó la mano por el pelo con nerviosismo - no se lo digas a nadie por favor.
-No lo haré - le prometió Rose, con una sonrisa cómplice - y ahora… me voy al comedor, que me estará esperando Hugo.
-Pues corre, y dale un abrazo de mi parte - dijo Teddy observando como Rose salía de la clase.
El joven profesor, se aproximó hacia el escritorio, pensando en la conversación que había mantenido con su 'prima' así como en la reacción que había tenido cuando había logrado que la chica perdiese el control y algo le decía que sus clases con Rose iban a ser una tarea más complicada de lo que parecería a simple vista.
Por su parte, Rose avanzaba con velocidad por los pasillos hasta llegar a las escaleras que daban al vestíbulo y las bajó soltura. Cuando entró en el Gran Comedor, muchos de los alumnos ya estaban en las mesas, incluyendo a Albus, Alice y Scorpius pero no pudo localizar a su hermano así que se dirigió a la mesa de Slytherin.
-Hola chicos - saludó sentándose al lado de Albus - ¿qué tal la tarde?
-Fatal - contestó su amiga Alice con abatimiento - nos hemos pasado toda la tarde en la biblioteca.
-Eso ha sido gracias a Scorpius - corroboró Albus, negando con la cabeza.
-Y yo os he dicho que os marchaseis a los jardines si queríais - contestó el aludido, torciendo el gesto.
-Ya para luego sentirnos mal - dijo Al, rodando los ojos de color esmeralda - gracias, pero no - esa frase hizo que Rose se riese ligeramente - ¿tú que tal en el castigo?
-¿Sinceramente? Agotador - Rose se colocó la melena sobre el hombro derecho y Scorpius observó que realmente parecía cansada.
-¿Pero estas bien? - preguntó el primogénito de los Malfoy algo preocupado, y Rose se giró para mirarlo.
La chica, después de la conversación con Teddy y de haber aceptado sus sentimientos, miraba a Scorpius, sin saber muy bien que decir o cómo comportarse.
-¿Rose? - preguntó Alice a su amiga al ver que tenía la mirada perdida.
-Lo siento - musitó la chica en voz baja al oír la llamada de su amiga Ali - sí que estoy bien, Scorpius… no te preocupes - esbozó una pequeña sonrisa para el chico que le fue devuelta.
Los cuatro amigos conversaron durante unos pocos minutos más, cuando un chico pelirrojo y de ojos marrones, con forma de avellana se acercó hacia ellos alegremente, seguido de Lily, Lucy y Louis.
-¡Hola! - saludó Hugo alegremente cuando llegó a la mesa de las serpiente.
-Que susto Hugo - murmuró Albus quien no le había visto llegar y que hizo que Alice y Scorpius soltasen una pequeña risa.
-Lo siento, Al - dijo Hugo, negando con la cabeza y haciéndole un gesto cariñoso en el hombro a su primo - Alice, Scor ¿qué tal el primer día?
-Muy bien - respondió Alice educadamente - ¿vosotros que tal, chicos?
-Genial - la que contestó era Lily - hemos tenido clase con Teddy… ¡Sabe un montón!
-Qué envidia - dijo Lucy quien estaba al lado de la pequeña Potter - espero que en algún momento a nosotros también nos de clase.
-Seguro que sí - respondió Louis, quien no paraba de recibir miradas indiscretas de las chicas más jóvenes de la mesa de Slytherin - estoy convencido de que la clase sobre los boggarts nos la dará él.
-¿Y a que habéis venido? - preguntó Albus con una ceja levantada.
-No sé si lo sabes pero han castigado a James, Al - contestó su hermana - aunque bueno realmente le han castigado ayudando a Hagrid durante dos mes, un par de días por semana.
-Eso no es un castigo - comentó Scorpius con una sonrisa - es una recompensa.
-Coincido contigo, Scor - dijo Louis, sonriendo al muchacho Malfoy.
-El de Brianna y Jones ha sido peor - comentó Lucy con una pequeña sonrisa de satisfacción en el rostro - a Jones le toca fregar a mano la sala de los trofeos todos los días durante dos meses, mientras que a Brianna los baños de Myrtle la Llorona, también durante dos meses también - apuntó la chica con una sonrisa algo maliciosa.
-Se lo merece, por mala bruja y él… por capullo- murmuró Lily a pesar de que todos la oyeron perfectamente.
-¡Lily! - exclamó Albus - esa boca. Verás cómo se lo cuente a mamá, te la va a terminar lavando con el jabón que hace la abuela Molly.
-Pero es la verdad, Al - se quejó la pequeña, moviendo su larga cabellera pelirroja y lisa.
-¿Y queréis algo más? - preguntó Alice con una sonrisa.
-Yo he venido para llevarme a mi hermana - contestó Hugo alegremente y Rose aceptó encantada la mano que su hermano le estaba tendiendo.
-¿Te marchas, Weasley? - preguntó Scorpius, algo contrariado.
-Si - respondió Rose mirando a los ojos metalizados de Scorpius - antes de volver al colegio, le prometí a Hugo que durante una de las comidas estaríamos juntos. Lo siento chicos - terminó por explicar Rose, con un encogimiento de hombros.
-Ya podrías aplicarte el cuento, hermanito
- dijo Lily, dando un golpe en el hombro a Albus, quien soltó un pequeño quejido.
El grupo de chicos, se giró para dirigirse a la mesa de Gryffindor cuando Rose escuchó la voz de Scorpius a sus espaldas.
-¡Ey, Weasley! - exclamó Scorpius, contemplando como Rose se giraba - nos vemos en el vestíbulo después de cenar ¿no?
-Claro - respondió ella, mostrando una genuina sonrisa.
Un segundo después tras despedirse con un movimiento de mano de sus amigos, siguió a su hermano a la mesa de Gryffindor, donde se sentaron en compañía de James, quien parecía algo más animado, John, Michael, Lyssander y por supuesto, Lorcan pero éste tenía la mirada algo perdida y a lo largo de la cena, Hugo le pilló en más de una ocasión mandando miradas disimuladas a Lily, quien se reía junto a Rose y Lucy.
Por su parte, Rose durante la cena, se sentía contenta de haber tomado la decisión de quedarse en Hogwarts y pudo ver como Teddy, al principio de la cena, la guiño el ojo izquierdo muestra de la confianza que tenían; mientras que a lo largo de la cena Scorpius y ella se mandaban miradas que duraban varios segundos.
Y así fue como transcurrió el primer día de clases del curso escolar de 2020/2021, pero este día fue únicamente el comienzo del resto de sus vidas.