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Historia 187438 — capítulo 30
Septiembre pasó a una velocidad pasmosa para todos los habitantes del castillo. La noticia de que James y Brianna habían roto quedó rápidamente olvidada por el gran bombazo que se descubrió el primer fin de semana del mes, ya que medio castillo había visto como Albus Potter y Alice Longbottom se besaban debajo de uno de los árboles de los jardines, motivo por el cual a Alice en ocasiones, la mandaban miradas cargadas de resentimiento parte de las chicas de otros cursos.
Por otro lado a principios de la tercera semana de septiembre, Lucy y Rose se presentaron para las pruebas del coro del colegio y como no podía ser de otra forma, las dos entraron a formar parte de la organización escolar. Asimismo, el organista del coro se lesionó en clase de Criaturas Mágicas por lo que tuvieron que buscar un reemplazo y la sorpresa para algunos fue que Lily se quedó con ese puesto, ya que muy pocos sabían la pasión que sentía la pequeña de los Potter por el piano.
James por su parte, seguía ideando junto a sus amigos la venganza contra Jones e incluso escribieron a las chicas en Beauxbatons para que les diese alguna idea útil pero contra todo pronóstico la idea la tuvo Albus, el tercer sábado de septiembre.
Estaban todos comiendo en la mesa de Gryffindor durante una de las reuniones típicas de su familia, cuando volvieron a sacar el tema de Jones.
-Dominique y Roxie nos han dado buenas ideas pero no me terminan de encajar del todo ninguna - se quedó James, soltando un bufido y clavando el cuchillo en la mesa de madera al ver como entraba Brianna en el comedor.
-Ya lo sé - comentó Fred, negando con la cabeza - yo creo que Dominique anda un poco distraída… me da la impresión.
-Es normal - intervino Lily, restándole importancia con la mano - las chicas están en un colegio distinto, tienen un montón de clases y están haciendo nuevos amigos… seguro que si estuviesen aquí se las habría ocurrido algo mejor. Eso o que Dominique y Roxanne están saliendo con algún francés guapo.
El comentario hizo que John casi se atragantase con el zumo de calabaza que estaba bebiendo y que Lyssander tirase la copa de agua que sostenía en su mano encima de Lucy.
-¡Ehh! - se quejó la chica, sacando la varita para secarse la falda - ten más cuidado Lyssander.
-Lo siento, Lu - se disculpó el chico, tocándose nervioso el pelo rubio - ha sido un accidente.
-John, Lyssander… ¿Estáis bien? - preguntó Louis mirando como los chicos habían palidecido ligeramente.
-No te preocupes, Louis - contestó rápidamente John, evitando la mirada de James.
-El caso es que seguimos sin un plan - concluyó Fred, mientras se metía un bocado de pastel de carne en la boca.
-No entiendo cuál es el problema - dijo Albus, quien tenía una mano encima de la de Alice - lo más sencillo y vergonzoso sería evanescer su ropa para que se quedase en ropa interior delante de todo el mundo.
-¡Eres un genio Albus! - exclamó Scorpius abriendo mucho los ojos - ¿no lo entendéis? - preguntó al ver las miradas incrédulas de los demás, salvo la de Rose quien devolvía al primogénito de los Malfoy una mirada maliciosa.
-Sí que lo es… - murmuró Rose - Fred, James ¿no recordáis que hace como tres años, mi padre y George inventaron un spray transparente? Hacía que quien vertiese ese tinte encima de la ropa, las prendas en cuestión se volvían invisibles.
-¡Es verdad! - exclamo James, claramente emocionado - es perfecto y muy humillante.
-Y lo único que tenemos que hacer es escribir a papá para que me mande un bote del spray camuflado - explicó Fred a los demás que estaban en la mesa - en tres días como muy tarde seguro que lo tenemos.
-Entonces, yo puedo distraer a Jones en la sala común de Slytherin con alguna excusa sobre las clases o sobre el Quidditch
- empezó a decir John.
-Mientras que Scorpius y yo debajo de la capa de invisibilidad le rociamos con el spray - terminó diciendo Albus con una sonrisa en la cara.
-Al, tú no tienes por qué participar - intervino James, ya que quería evitar el máximo de problemas a su hermano.
-Jamie, eres mi hermano y si Scor ayuda… yo también - contestó, chocando los cinco con James.
-Gracias, a los dos - musitó James y los dos chicos estuvieron realmente agradecidos por el gesto.
-A pesar de todo… creo que Brianna también se merece un escarmiento, tal y como sugirió Roxanne en la carta - comentó Michael de pasada.
-Si pero es muy astuta y sabe que ahora ninguno de nosotros la soportamos - apuntó Lorcan negando con la cabeza.
-¿Y si le damos de su propia medicina? - sugirió Lily, que estaba muy pensativa mientras se tocaba un mechón de su melena pelirroja
-¿Estás sugiriendo lo que creo que estoy pensando? - preguntó Rose, mordiéndose el labio inferior y girándose hacia la izquierda para hablar cara a cara.
-Creo que sí - afirmó la chica de ojos castaños mostrando una sonrisa maliciosa.
-¿Se puede saber de qué estáis hablando? - preguntó Albus claramente intrigado.
-Hablamos de darle un filtro amoroso a Jones y conseguir que Brocklehurst le pille liándose con otra - explicó Lily, con una sonrisa cómplice.
-Eso es… - Alice iba a decir algo pero James la cortó.
-Brillante - concluyó James cuyos ojos brillaban de la emoción.
-Bastante cruel, diría yo - alegó Alice, tocándose la melena nerviosamente - y si nos pillan, podríamos meternos en un buen lío.
-Ali, esa chica es una mala bruja - dijo Rose con un tono sentencioso - ha jugado con James a saber durante cuánto tiempo. Seguramente cuando se lo explique volverán a estar juntos, simplemente generaremos un poco de malestar - hizo una pausa para coger aire - y además nos amenazó a mí y a Scorpius, inventando cosas sobre nosotros.
-Cosas que la mayoría de los cabezas huecas de este colegio se han creído, por cierto - corroboró Scorpius, y tratando de disculpar a su mejor amiga.
-Creo que nunca me voy a enamorar - dijeron Louis y Hugo al mismo tiempo, haciendo que el resto de los presentes se riesen.
-No os riais - se quejó Louis, ya que era bien sabido que muchas chicas le perseguían por el castillo.
-Es verdad, miedo me da lo que pueda llegar a hacerme una chica… seguramente sea ella quien me parta el corazón y no al contrario - comentó Hugo haciendo una mueca.
-Huguito, no te preocupes, de esa nos encargaremos Rosie y yo - le prometió Lily, al mismo tiempo que Rose asentía energéticamente.
- Entonces… ¿filtro de amor? - preguntó John y la gente asintió - me gusta… es muy de Slytherin. Ahora solo tenemos que ver quien se lo vierte en la bebida a Jones.
-Lo haré yo - Lyssander se ofreció voluntario para ello - me siento cerca de él a veces en la mesa para hablar con Terence sobre Quidditch, así que en un descuido solo tengo que verter el contenido.
-Fantástico, le escribiré al tío George para que me envíe el filtro camuflado en forma de perfume - dijo Lucy con dulzura.
-Y yo la terminaré de preparar - concluyó Rose.
-Al y yo te ayudamos - contestó Malfoy rápidamente - cogeremos el pelo de alguna chica de nuestra casa.
-El de Gigi Parkinson o el de Amber Gilligan mejor - sugirió Alice para sorpresa de todos - ¿qué?
-¿No decías que no estabas de acuerdo? - le preguntó Albus en un tono divertido.
-Y no lo estoy… pero esas dos chicas son muy malas - una pequeña sonrisa se asomó en la cara de Ali.
-Por cosas como estas es por las que te quiero Ali - comentó Albus, notando con el resto de los presentes se miraban entre ellos divertidos y haciendo que los dos adolescentes se sonrojasen.
-¡Qué bonito Albus! - exclamó Fred, pestañeando rápidamente - Al tío Ron esto le va a encantar.
-Psss, Freddie - Rose llamó su atención y su primo se acercó hasta ella - deja de meterte con Albus o le cuento a los demás las cosas que le dices en la intimidad a Lianna - le amenazó en voz baja sonriendo de forma maliciosa y haciendo palidecer a su primo.
-Creo que podemos obviar lo de Albus y Alice - dijo el chico pelirrojo, tragando con dificultad y haciendo que Scorpius quien se encontraba cerca de ellos, soltase una carcajada.
El resto de la comida pasó entre risas y lo cierto es que gracias a sus amigos y familiares, James consiguió superar el engaño de Brianna con rapidez.
Las pruebas de Quidditch se celebraron la cuarta semana del mes: en la casa de Ravenclaw, las amigas de Rose, Lianna y Julianne pasaron a formar parte del equipo, Lianna como cazadora y Julianne como buscadora, ya que la chica era sumamente rápida y ágil con la escoba. En el equipo de Gryffindor, a pesar de estar todos los puestos ocupados, se hicieron las pruebas para suplentes y Hugo entró al equipo como guardián suplente mientras Louis entró como suplente de Fred en el puesto de bateador. El capitán del equipo de Slytherin, Terence Higgs destituyó a Patrick Jones, como guardián del equipo debido al escándalo que se había generado con Brianna y James, por lo que Lyssander se quedó con ese puesto y en el equipo de Hufflepuff para sorpresa de mucha gente e incluyendo sus padres, Alice pasó a ser suplente como cazadora de su casa.
Los alumnos estaban cada vez más cargados con una cantidad desmesurada de tareas, sobre todos los alumnos de tercero en adelante, pero a pesar de todo, el trío de plata y Alice lo llevaba relativamente bien, aunque la que más problemas tenía Rose ya que entre los ensayos del coro y las clases particulares con Teddy, perdía mucho tiempo en ello pero merecía la pena con creces el quedarse hasta altas horas de la madrugada trabajando.
Hablando de las clases particulares, la evolución de Rose era lenta pero Teddy estaba muy satisfecho con los resultados, ya que en ese mes, y dando clase tres días por semanas, habían conseguido que Rose se concentrase en sus sentimientos y emociones de tal forma que prácticamente la chica ya no perdía el control cuando hablaban mal de su familia, amigos o de Scorpius, pero todavía no era capaz de proyectarlo hacia el exterior de forma consciente por lo que casi siempre acababa agotada.
A Scorpius le preocupaba cada vez más Rose, ya que en los pocos ratos que se veían y a decir verdad, casi siempre sus encuentros eran en la biblioteca, la chica se concentraba tanto en toda la tarea acumulada que tenía por lo que tenía muy pocas oportunidades de hablar con ella, aunque eso no le impedía mirarla durante largos ratos sumido en sus propios pensamientos o rozar su mano izquierda de forma disimulada mientras escribían en los pergaminos.
La última semana del mes de septiembre, llevaron a cabo los planes de 'venganza' consiguiendo los objetivos marcados: el martes y con gran éxito, Albus y Scorpius pudieron rociar el spray sobre el uniforme de Patrick haciendo que en mitad del Gran Comedor el chico se quedase únicamente en calzoncillos, por lo que fue enviado de nuevo al despacho de la directora McGonagall. Por otro lado, ya que Lucy había recibido el filtro de amor durante el fin de semana, Rose terminó las pociones el viernes así que el sábado por la mañana, Lyssander vertió parte de la poción en el zumo de naranja de Jones (contenía esencia de Gigi) y para liar más las cosas, gracias a una sugerencia de Lorcan, Alice vertió en la copa de Amber la poción que contenía esencia de Jones, para que así discutiesen entre los cuatro.
Ni que decir tiene que el caos que se generó ese día, el cual sería recordado durante el resto del año, primero porque Brianna pilló a Jones besándose con Gigi (quien parecía no importarle lo más mínimo que el chico saliese con la chica de los ojos violeta) y después Amber persiguió a Patrick por todo el castillo hasta conseguir liarse con él. Al final del día, los cuatro estaban peleados para deleite del clan Weasley-Potter y amigos.
El mes de octubre pasó sin demasiados incidentes y los alumnos disfrutaban de su estancia en el castillo, pero todos estaban expectantes con el primer partido de Quidditch de la temporada: Gryffindor vs. Hufflepuff, que se celebró el primer sábado de noviembre. Debido a la lesión de uno de los cazadores del equipo de los tejones, Alice debutó en su primer partido y a pesar de que terminaron perdiendo frente a los feroces leones, atrapando James con gran habilidad la snitch dorada, la chica consiguió anotar cuarenta de los cien puntos que consiguió marcar el equipo de Hufflepuff.
Asimismo, el segundo sábado de noviembre tendría lugar la primera salida al pueblo de Hogsmade y Scorpius había preparado un plan con la ayuda de su amigo Albus, para poder quedarse con Rose unas horas a solas y poder confesarle lo que sentía por ella. Pero sus planes se fueron al traste el primer domingo de noviembre.
En una de las mesas más alejadas de la biblioteca y próxima a la Sección Prohibida, justo detrás de las estanterías de lectura muggle, se encontraban Albus sentado al lado de Rose y Scorpius sentado al lado de Alice, mientras que los cuatro estaban demasiado concentrados en realizar la tarea de Pociones y Defensa Contra las Artes Oscuras que tenían que entregar al día siguiente.
-Estoy agotado de verdad - se quejó Scorpius, soltando un pequeño bufido - llevamos tres horas aquí sentados.
-Ya - coincidió con él, Albus - pero entre el partido de Quidditch y la fiesta de Gryffindor… ayer no hicimos nada.
-No os quejéis, que aquí la que más cosas tiene que hacer soy yo - murmuró Rose, estirándose ligeramente ya que la dolía la espalda - además de terminar Pociones y Defensa, me quedan por resolver dos problemas de Aritmancia, y terminar una traducción de Runas Antiguas.
-No tienes Aritmancia hasta el martes, Rose
- comentó Scorpius levantando la cabeza del pergamino y mirando a la chica a los ojos - deberías descansar.
-No puedo - contestó masajeándose los ojos con los dedos de la mano izquierda - mañana tengo clase con Teddy y después tengo que repasar una de las partituras para el ensayo del coro del martes, más las tareas que nos manden mañana.
-Rosie, ¿de verdad que no quieres ayuda? - preguntó Alice algo preocupada - creo que no vas a poder abarcarlo todo.
-Lo sé… - admitió la chica del cabello pelirrojo - últimamente estoy durmiendo como cinco horas.
-Necesitas descansar - dijo su primo claramente preocupado - me da igual lo que digas. Si hace falta te ayudamos con las comunes.
-Yo te termino terminó la traducción - sugirió Scorpius mirándola con intensidad - y no te puedes negar. Sabes más de lo que estamos dando en las clases y yo la tengo terminada gracias a lo que me has enseñado estos años pasados.
-Gracias a todos - aceptó Rose, con una media sonrisa - no me gusta no poder terminarlo pero…
-Pero no te da tiempo - terminó diciendo Albus por ella - sabemos que tú lo harías por nosotros - Rose tendió una mano para apretar la de su primo quien correspondió con fuerza - ya sabes que haríamos lo que sea por ti.
-Lo sé - musitó la chica.
Tras este momento de genuina amistad, los cuatro amigos siguieron trabajando duramente durante casi otra hora cuando un chico de ojos azul celeste y cabello rubio despeinado se acercó hasta ellos.
-Hola chicos - saludó Lorcan con un movimiento de mano - ¿qué tal andáis?
-Ey, Lorcan - saludó Scorpius que era quien estaba más cerca de él, junto con Rose - pues mira, aquí estamos terminando la tarea para mañana.
-Ya veo… - atinó a decir el chico observando la gran cantidad de libros y pergaminos que cubrían la mesa - esto, Rose - la chica levantó la mirada del pergamino para mirarlo con intensidad - ¿Podrías venir un momento?
-Ehh, claro - aceptó la chica algo contrariada, levantándose - ahora vuelvo chicos - se despidió de ellos con la mano y prefirió obviar la mirada metalizada de Scorpius.
En la mesa, Albus pudo comprobar cómo se había descompuesto la expresión de su mejor amigo, así que le llamó la atención.
-Scor - Scorpius seguía mirando como avanzaban por el pasillo hacia la salida de la biblioteca, Lorcan y Rose - ¡Malfoy! - eso hizo que el chico se girase de nuevo hacia la mesa pero tenía la mandíbula apretada - ¿estás bien?
-Claro que sí - respondió con voz fría y Albus distinguió que sus ojos grises parecía de acero - por qué iba a estar mal.
-Tal vez porque estás celoso - musitó Alice, pero los dos chicos escucharon perfectamente a la chica.
-Yo no estoy celoso - contestó el chico, haciendo chirriar sus dientes perfectos.
-Amigo, te has puesto muy tenso - Albus lo miraba con cautela - seguro que quiere algo de las clases no te preocupes.
-Va a un curso superior - apuntó Scorpius de forma inexpresiva.
-Mejor no seguimos hablando del tema - sugirió Alice y los dos chicos asintieron.
Al mismo tiempo que eso pasaba en la mesa, Rose seguía a Lorcan por el pasillo y cuando giraron hacia la izquierda se encontraron con Lily que estaba apoyada sobre la pared retorciéndose con nerviosismo las manos.
-¡Rose! - exclamó a modo de saludo y rápidamente la dio un abrazo - qué bien.
-¿Qué está pasando aquí? - preguntó Rose, quien tenía claro qué Lorcan la había tendido una encerrona.
-No pasa nada, Rose - se apresuró a decir Lily.
-Lily… - dijo Lorcan, mirando a la chica con algo de severidad.
-Queríamos pedirte un pequeño favor - pidió la chica con tono inocente.
-¿Pequeño? Viniendo de ti, primita, no puede ser pequeño - sentenció Rose mirando a los chicos con el ceño fruncido.
-Lo primero que tienes que saber es que no ha sido idea mía - apuntó Lorcan levantando las manos.
-Verás Rose, como sabes Lorcan y yo - empezó a decir Lily.
-Si, sois novios o lo que quiera que seáis
- contestó Rose, asintiendo con la cabeza.
-Básicamente, es un buen resumen - comentó Lorcan de forma pragmática.
-¿Y yo que tengo que ver en todo esto? - preguntó Rose, con los ojos entrecerrados.
-Habíamos pensando - Lorcan dirigió una mirada fulminante a Lily - había pensado que como el sábado es la primera salida del año a Hogsmade…
-No continúes - la cortó Rose mirándola severamente - ¿te das cuenta de que lo que me estáis pidiendo es una locura? Además podrían expulsarnos, por hacer que Lily se escape por uno de los pasadizos.
-Y ahí es donde intervienes tú - dijo Lorcan - no queremos que ayudes a Lily a salir del castillo.
-Quiero que aceptes salir el sábado con Lorcan para que yo pueda hacerme pasar por ti - explicó Lily mirando a su prima con ojos suplicantes.
-¿Qué? - preguntó Rose escéptica - ¿me estás diciendo que quieres tomar poción multijugos, para transformarte en mí y poder ir a Hogsmade? - hizo una pausa - ¡¿Os habéis vuelto locos?! - exclamó Rose entre dientes.
-Te dije que era una locura, Lil - dijo Lorcan mirando a la chica y negando con la cabeza.
-Por favor, Rose, solo será una vez - seguía insistiendo Lily, juntando las manos a modo de súplica - te prometo que nos comportaremos, es solo que me apetece pasearme con Lorcan sin que mis hermanos me miren mal, o digan que soy demasiado pequeña. Solo queremos pasar tiempo juntos, como cualquier pareja.
-¿Y de dónde piensas sacar la poción? - preguntó Rose rezando porque no supiese que ella misma tenía un alijo de la poción en su habitación.
-Bueno… escuché durante el verano, sin querer - aclaró Lily abriendo mucho los ojos y poniendo su voz de niña inocente
- como Albus te decía que ya habíais terminado el último ciclo de la poción.
-Recuérdame que nunca más vuelva a hablar con Al, en tu casa - respondió con sarcasmo, la chica de ojos azules.
-Venga Rose, solo serán un par de vasos de poción, por favooooor - suplico de nuevo Lily.
Rose después de rodar los ojos y tras morderse con nerviosismo el labio inferior miró a Lily y supo que no podía negarse. Ella era la única que conocía la relación tan especial que tenía con Lorcan y en parte, ella los había alentado a seguir adelante durante años, ayudándolos a cartearse o buscando a Hugo con alguna excusa para dejarlos solos.
-Está bien - dijo Rose tras pensarlo durante varios minutos - nada de besos, nada de cariñitos y como mucho os daréis algún abrazo que no dure más de cinco segundos - los advirtió, apuntándolos con el dedo índice derecho - y únicamente será ese sábado, nada más.
-¡Gracias! - exclamó Lily, abrazando a su prima fuertemente - gracias, gracias, gracias. Te prometo que nos comportaremos.
-Muchas gracias Rose, nunca voy a olvidar todo lo que estás haciendo por nosotros - comentó Lorcan, mirando con cariño a su amiga y poniendo una mano en su hombro.
-Ya, solo espero que no os pillen - respondió Rose y dirigiéndoles una pequeña sonrisa - me vuelvo a la biblioteca, tengo muchas cosas que hacer.
-Gracias de nuevo, Rosie - dijo Lily viendo como su prima se alejaba por el pasillo.
Antes de girar de nuevo para volver al pasillo de la biblioteca, Rose vio como Lorcan cogía la menuda cintura de Lily y levantaba a su prima mientras daban vueltas en el aire, mientras la chica soltaba una ligera risa soñadora. La hija de Ron Weasley, no pudo hacer otra cosa que sonreír ante la escena y cuando andaba de nuevo hacia la biblioteca no pudo evitar pensar en Scorpius y en cómo le iba a explicar que tenía una 'cita' el sábado con Lorcan Scamander.