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Lily regresa de la muerte — capítulo 14
Lily recibió el alta al día siguiente y regresó a su casa. Mary le había contado que su hermana había preguntado por ella a menudo y que incluso se había ofrecido a pagar un abogado si era necesario para ayudar a que la liberaran. Petunia también había invitado amablemente a Harry a pasar Navidad con ellos, pero el chico decidió quedarse en el colegio. De todas maneras, Lily se sintió agradecida con su hermana. De modo que la invitó a conversar un rato y tomar un té.
-Está preciosa esta niña. -Dijo Petunia mirando a Sarah. -Se parece mucho a ti.
-Yo la veo parecida a James. -Opinó Lily.
-Tiene el color de ojos y de cabello de James, pero los rasgos son tuyos.
Mientras conversaban, Lily regresó Llama, su lechuza. La había enviado a Hogwarts con dos cartas: una para Harry, naturalmente y otra para Dumbledore. Las dos cartas decían más o menos lo mismo: es demasiado complicado para explicarlo por carta. El director del colegio la invitaba al castillo a conversar. Lily siguió charlando con su hermana y luego de un rato, le propuso.
-¿Te molestaría quedarte un rato con Sarah? Tengo que ir a Hogwarts a hablar con alguien. -Le explicó.
-Ve tranquila. -Respondió Petunia.
Lily tomó un puñado de polvos flu y se dirigió a Hogwarts. Dumbledore le contó lo sucedido y ella escuchaba asombrada. Sirius había escapado de Azkaban al ver la fotografía de la familia Weasley, en Egipto y en ella a Colagusano. Lily se indignó consigo misma al enterarse de que la rata de Ron era Peter. La había tenido varias veces frente a sus narices y jamás lo había descubierto. Era cierto que solo había visto dos veces a Peter convertirse en animago, de modo que tampoco tenía la capacidad de reconocerlo que tenía Canuto. Pero de todas maneras, si se hubiera dado cuenta ella, tal vez Sirius hubiera sido considerado inocente. Sabía que Colagusano estaba en Hogwarts, entonces se había ido hacia allí. Cuando se enteró que Lily estaba detenida hasta que lo recapturaran, Sirius pensó en entregarse. Pero antes tenía que atrapar a Peter, porque si se entregaba no tendría forma de advertirle a su amiga. Lo encontró cuando los chicos regresaban de la cabaña de Hagrid y arrastró a Ron hacia la Casa de los Gritos. Harry y Hermione fueron tras él. Después, Lupin y Sirius habían estado a punto de matar a Colagusano, pero Harry los detuvo y propuso que lo entreguen a los dementores. Cuando salían, Remus se transformó y allí perdieron de vista Colagusano. Luego Dumbledore solicitó la liberación de Lily por falta de pruebas ya que Sirius se había escapado nuevamente del Ministerio mientras ella estaba prisionera.
Lily bajó del despacho de Dumbledore y fue a buscar a su hijo. Lo encontró bajo un árbol, en una de las orillas del lago, conversando con Ron y Hermione. Los saludó y Harry se puso de pie de un salto y se fundieron en un abrazo. Los amigos de su hijo se fueron y los dejaron solos.
-¿Estás bien? -Preguntó Harry cuando se separaron del abrazo.
-Perfectamente, ¿y tú?
-También. - Contestó el chico.
Conversaron de lo sucedido. Harry estaba desanimado al creer que el hecho de que él le hubiera salvado la vida a Colagusano pudiera ser la causa de un posible retorno de Voldemort, pero su madre lo tranquilizó.
-Estoy absolutamente segura de que tienes razón. Papá no habría querido que ni Sirius ni Remus se convirtieran en asesinos culpa de Peter. Él también hubiese impedido que lo mataran. Lo mismo que yo, Harry. Y si Voldemort regresa o no, difícilmente dependa solamente de Colagusano. Puede que él lo ayude, no digo que no, pero si no lo hiciera y Voldemort está decidido a regresar, encontrará la manera tarde o temprano. Me alegra que hayas conocido y que hayas podido ayudar a tu padrino. Es una excelente persona.
Cuando llegó esa tarde a su casa, Lily sonrió al encontrar una carta con una caligrafía que reconocía bastante bien.
Lily
Lamento infinitamente los problemas que te ha ocasionado mi huida. Te juro que pensé en entregarme de inmediato apenas vi que sospechaban de ti y te habían encerrado allí, pero debía encontrar a Colagusano, porque si no, no tendría manera de advertirte y entenderás que no podía dejarlo tan cerca de Harry. Finalmente, las cosas no salieron como lo planeado… Lo siento muchísimo. Espero de veras que estés bien.
He comenzado mi viaje hacia el sur del país. Harry es realmente un chico maravilloso, me ha impresionado un poco lo parecido a James que es. Ha sido un placer verlo.
Nos mantendremos en contacto por este medio.
Un abrazo.
Sirius.
Lily sonrió. No había nada que disculparle a Sirius. Al contrario, ella estaba infinitamente agradecida con él. Incluso estando prisionero en Azkaban, había conseguido lo imposible por alejar a Peter de su hijo. Desde aquella horrible prisión, había hecho más que ella desde su casa por protegerlo. Recordó el día que James había propuesto a Sirius como padrino de Harry.
-Oye, amor, estaba pensando en algo… -Murmuró su marido aquella tarde de primavera. Lily estaba regando las plantas del jardín de la casita del Valle de Godric. Una incipiente barriga demostraba el embarazo de la pelirroja.
-Te escucho. -Dijo ella sacando yuyos de entre los rosales.
-¿Qué opinas de que le digamos a Sirius que sea el padrino del bebé? -Propuso sonriendo.
Lily dejó los yuyos y los rosales y se puso de pie y observó a su marido. Sirius le caía de maravillas, pero no podía imaginarlo como un buen ejemplo para su niño. Suspiró.
-¿Te parece? ¡Le enseñará a escaparse del colegio, montar en motos voladoras y vaya uno a saber qué otras cosas! -Exclamó preocupada.
-Bueno, sí, puede que le enseñe eso y varias cosas más… Pero lo querrá como nadie y jamás permitirá que le pase nada. Será todo un perro guardián. -Añadió entre risas.
-¿Y qué dices de que el pequeño tenga un lobo guardián en vez de un perro? Haría lo mismo, sin los malos ejemplos… -Opinó ella.
-Sí, pero Sirius es como mi hermano. Y es nuestro padrino de bodas. Lunático será el padrino del segundo hijo que tengamos.
Lily sonrió, observó la fotografía de James que reposaba sobre la chimenea. Tenía razón. Sirius se había convertido en mucho más que un perro guardián con su ahijado. Y ella jamás hubiera imaginado que fuera a lamentar que Canuto no pudiera enseñarle a su ahijado a montar motos voladoras o escaparse del colegio.
Buenas noches.
Acá dejo un nuevo capítulo, espero que lo hayan disfrutado. Lily está poniéndose al día con lo sucedido en el año que estuvo presa, y especialmente con lo pasado la noche que Peter escapó. Como adelanto, en el próximo capítulo hablará de ese tema con Snape.
Espero sus comentarios.
Eve