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Historia 187550 — capítulo 19
Al llegar a su casa, Remus y Harry se sentaron en el sofá y abrieron la bolsa que le habían regalado al niño.
Dentro, había una bolsa de caramelos. −Esto para mañana. −Le dijo Remus mirándolo. −Hoy ya has comido mucho.
−Si tito.
−Haber que hay más. −Y saco una caja. −¿Qué es esto?
Harry lo miro. −No se tito.
−¿Miramos?
−Sip.
Remus sonriéndole abrió la caja, y vio unos animales de plástico, había una oveja, un conejo, un perro y una vaca. −¿Qué son?
−Sellitos. −Y cogiendo el de la oveja lo abrió y se lo enseño. -Son sellitos.
Remus cogiendo una libreta le pidió que lo estampara, tras hacerlo vieron que era una bonita oveja.
−Qué bonito.
−Sip. −Harry contento estampo de nuevo.
Remus sonriéndole, le pidió que parara sino llenaría la casa de ovejas y fueron probando los otros, los animales eran los sellos que habían, y cada uno era de un color diferente.
−¿Te gusta?
−Mucho tito.
−Creo que hay algo más. −Y sacando lo último vio que era una pequeña libreta. −Creo que ya tienes donde poner tus sellitos.
−Si tito.
−Pero ya será más tarde, ahora tienes que hacer los deberes.
El niño asintiendo, cogió su mochila y sacando el libro se puso con ellos.
Remus estaba feliz por Harry la fiesta había ido estupendamente y él se lo había pasado genial, dejando todo dentro de la bolsa, se fue con el niño para ayudarle con los deberes.
Un rato después, el castaño les explicaba a los demás, lo bien que había ido todo en la fiesta, y como le pasaba a Remus, ellos también estaban contentos.
Harry tenía muchos amigos y no estaba siendo maltratado y dado de lado como había pasado con los Dursley.
Al día siguiente, en el desayuno, Sirius les dijo a los Lupin que iría a ver a Dumbledore, quería saber porque no los dejaba en paz.
−Sirius no vayas solo. −Le dijo Remus. −No quiero que te acusen de nada.
−No iré solo, hablare con Jack, para que me acompañe.
−Mejor.
Sirius asintiendo miro a Hope. −Cuando venga la diseñadora, firmar sea el precio que sea así empiezan cuanto antes, tampoco quiero a desconocidos por aquí todo el tiempo.
−Espero que no se tarden mucho tiempo, a mí tampoco me gusta eso de tener desconocidos por aquí. −Les dijo Lyall.
−Nos dijeron unos 20 días. −Le dijo Hope.
−Mejor, ahora hay que terminar de desayunar que tenemos que ir a trabajar y Harry a la escuela. −Y así haciendo caso a Lyall terminaron de desayunar.
Después de dejar a Harry en la escuela, Sirius se fue a buscar a Jack a su despacho y sin perder tiempo se fueron a hogwarts.
Al llegar, Sirius se lo quedo mirando.
−Aquí pase los mejores años de mi vida. −Le dijo el joven Black a su abogado.
−A mí también me paso lo mismo, aunque yo quise estar en gryffindor.
Sirius lo miro. −Ravenclaw también es una buena familia.
−Ya, pero allí todos se pasaban el tiempo estudiando.
−No será para tanto, vamos que quiero terminar con esto cuanto antes.
−Yo también. −Y así entrando en el castillo al primero que se encontraron fue a Severus.
−Snape. −Sirius lo miro.
Severus al verlo no supo que cara poner, había leído en el profeta que era inocente de la muerte de Lily que el culpable era Petigrew, saliendo de su estupor le pregunto: −¿Qué haces aquí?
−He venido a ver a Dumbledore, su actitud me está molestando bastante, ahora tengo que hablar con él, pero luego tu y yo hablaremos. −Y señalo a Jack. −Es mi abogado, se ocupa de que no cometa ninguna estupidez.
−Entonces tendrá mucho trabajo.
Al escuchar eso, Sirius le sonrió y Severus se sorprendió creyó que le diría o haría alguna cosa.
−La verdad es que si, pero que te puedo decir le pago lo suficiente para que me pueda aguantar un tiempo. −Y miro a Jack. −¿Vamos?
−Sí. −Y miro a Severus. −Creo que él tendría que venir con nosotros.
−¿Por qué?
−Porque James, sabía de los sentimientos que el tenia hacia Lily, y que solo la quería proteger.
Sirius miro un momento a Severus y luego a su abogado. −Como quieras. −Y así los tres pusieron rumbo al despacho del director.
Al llegar, Severus dijo la contraseña y subiendo, vieron que Dumbledore estaba allí.
−Sirius. −El director lo miro. −¿Qué te trae por aquí?
−Profesor lo sabe bien. −Sirius sentándose lo miro. −Quiero saber porque, esta tan obsesionado de enviar a Harry con los Durlsey.
−Porque son su familia, son sus tíos.
−No me haga reír. −El joven Black lo miro muy seriamente. −Yo también soy su familia, soy su tío y no solo eso, James dejo las cosas claras en su testamento, ahora dígame la verdad.
Dumbledore lo miro. −Cuando Lily murió protegiendo a Harry, esta le dejo una protección mágica, una que solo un familiar de Lily puede usar.
Sirius asintiendo le pregunto: −Lo entiendo, pero ahora yo le pregunto, ¿Prefiere su seguridad o su protección? Aunque creo que ya lo sé, prefiere su protección aunque no le den de comer, le dejen en la calle en el frio invierno y que nadie lo proteja. −Y levantándose lo miro. −Ahora las cosas han cambiado, yo Sirius Black te obligo a apartarte de la vida de mi ahijado y sobrino Harry Potter, te tengo que decir que si no cumples mi orden, las cosas no te irán muy bien, según Remus el juez le ha puesto una orden de protección y eso también quiere decir que no puedes pasarte por ningún lado a preguntar por él.
Como digo si no cumples no te irán bien las cosas, mi madre fue una mala madre, pero ni te imaginas las cosas que me enseño, y las usare para proteger a mi ahijado de todo mal, sin contar que ahora tengo a mi lado a Lucius Malfoy que tampoco se queda atrás, no te lo diré mas, olvídate de Harry y sobre la protección mágica de Lils, yo me ocupare de ella. −Y miro a Jack que se había mantenido a un lado callado. −Jack, has visto que le he avisado de que no moleste mas a Harry, si no cumpliera mi orden, denúncialo.
−Será así. −Y miro al director. −Profesor Dumbledore, como abogado del señor Black, de la familia Lupin, y del joven Potter, le advierto que si no cumple la orden, pasara un tiempo en Azkaban, en su expediente ya cuenta una orden de secuestro hacia mi cliente Harry, cuando Lily y James murieron usted lo aparto de los tutores legales, nunca hemos llevado a cabo esa denuncia pero en caso de que ande molestando la usare. −Y de su maletín saco un documento. −Este es el documento que le digo, solo tiene que ser firmado por mi o por alguno de mis clientes para que las cosas le vayan muy mal.
−Creo que con esto ya hemos terminado.− Y miro a Severus. −Ahora es tu turno. −Y se lo llevo al jardín. −Ya sé que Lucius es un mortifago, el mismo me lo dijo. −Y lo miro. −¿Lo eres tú?
−¿Y si lo fuera qué? ¿Me vas a denunciar?
−No Snape. −Sirius lo miro muy seriamente. −Se que nunca nos llevaremos bien, yo no te aguanto y tu a mi tampoco, pero tenemos algo en común, los dos queríamos a Lily, puede que de forma diferente pero las dos la queríamos, y tenemos que proteger a Harry, sabes que él no tiene la culpa de que ella este muerta.
−Es mi culpa.
Al escuchar eso, el chico lo miro sorprendido. −¿Qué quiere decir eso?
−Yo le dije a Voldemort de la premonición que decía de que lo mataría alguien nacido en julio, si hubiera sabía de que se trataba del hijo de Lily, nunca lo hubiera hecho.
−Vaya, eso sí que me ha sorprendido, nunca creí que hubieras sido tu, pero bueno ya no podemos cambiar el pasado, ojala se pudiera pero no se puede, así que miraremos hacia adelante. −Y lo miro. −¿Entonces estas con nosotros o contra nosotros?
−¿Quiénes sois vosotros exactamente?
−Remus y sus padres, Narcissa y Andrómeda con sus familias. −Y al decir eso se levanto. −Me tengo que ir. −Y corriendo entro en la escuela y se puso a mirar en todas las clases, hasta que llego donde estaba y sin importarle el resto la llamo. −Dora.
La niña al escuchar su nombre se giro y al ver a su tío se levanto y lo abrazo fuerte. −Tío.
−Hermosa, lo siento. −Y cogiéndola en brazos miro al profesor, entonces frunció el ceño, era la profesora McGongall. −Lo siento.
La profesora lo miro. −Black, como siempre llamando la atención, pero le entiendo, puede estar un rato con ella.
−Gracias. −Y miro a su sobrina. −¿Vamos un ratito?
−Si tío.
−Estupendo. −Y dejándola en el suelo, le cogió de la mano y se la llevo al jardín, y así durante las dos horas siguientes, se estuvieron poniendo al día. −Dora, ahora me tengo que ir, pero a partir de ahora recibirás muchos correos míos, chocolates y otras cosas, y en pascua verás la nueva casa, es enorme.
−¿Vivirás con nosotros?
−No, pero estamos muy cerca, solo a diez minutos.
Dora lo miro. −¿Me lo prometes? −La niña lo había echado mucho de menos.
−Te lo prometo. −Y la abrazo. −Te quiero y nadie nos volverá a separar nunca más.
−Yo también te quiero. −Y lo abrazo.
−Lo sé. −Y dándole un beso en la cabeza le dijo: −Ahora me tengo que ir, pero como digo en pascua nos volveremos a ver.
−Sí. −Y separándole le dijo: −Dale muchos besos a mis padres.
−Lo hare, ahora ves.
−Sí. −Y dándole un abrazo rápido se fue corriendo.
Cuando Dora se fue, Sirius levantándose miro a Severus y Jack. −Siento haberos dejado antes, pero hacía mucho tiempo que no la veía, y siempre ha sido muy importante. −Y miro a Severus. −Te he dejado pensar, ¿Qué dices, estas con nosotros?
−Estoy con vosotros, pero no esperes que nos pongamos a cantar delante del fuego.
Sirius al escuchar eso se rio. −No lo hare. −Y se puso serio. −Jack ya está trabajando en como quitar la marca tenebrosa cuando tengamos resultados te la quitaremos, ahora me tengo que ir, aun me quedan cosas por hacer. −Y despidiéndose se fue al ministerio, al llegar vio que todos se lo quedaban mirando, eso no le importaba, lo único que quería era que eso de la premonición terminara en ese momento, así que se fue a ver al ministerio.
Media hora después y tras muchos gritos por parte de Sirius, este conseguía que la premonición fuera destruida y como no confiaba en nadie, el mismo la tiro al suelo y vio como era destruida, con una cosa menos miro a Jack. −Solo quedan dos cosas.
−¿El qué?
−Se que tienes trabajo con lo de la marca, pero quiero que también intentes hacer una copia de la protección de Lily, se que será difícil, pero no me importa el dinero que gastes.
−Lo haré, ¿y qué es lo otro?
−Mover las tumbas de James y Lily, ellos no querían ser enterrados en el valle de Godric, se que James quería ser enterrado en el panteón familiar, donde están sus padres.
−Pues allí serán enterrados.
-Gracias. ¿Te puedes ocupar tu?
−Sí.
−Gracias.
−De nada, ¿Qué harás tu?
−Tengo que llevar flores a varios sitios.
−Entonces te dejo solo.
−Mejor. −Y despidiéndose se fue a comprar varios ramos de flores, al primero sitio que visito, fue la tumba de James y Lily, al ver sus tumbas se derrumbo y estuvo allí mucho tiempo, sin que las lágrimas no dejaran de caer.