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Historia 187550 — capítulo 43

Unas horas más tarde, el tren llegaba a King cross, los chicos bajando del tren se fueron a buscar a sus familias.

−Padrino, tío. −Harry se acerco corriendo y los abrazo.

−Harry. −Sirius le sonrió. −¿Qué tal?

−Muy bien, y mis notas están mucho mejor.

−Eso está bien.

−Si padrino. −Y miro a su Remus. −Tío ya hemos terminado el juego, esta genial nos ha gustado a todos.

El hombre le sonrió. −Eso está muy bien, Harry, ¿para casa?

−Si tío estoy cansado.

−Es normal, voy a buscar tus cosas.

−Gracias.

Y mientras Remus iba a buscar el baúl y las cosas de Harry, el niño se quedaba con su padrino.

−Así que el último rumor del profesor Quirrell es que se ha enamorado de una sirena y se ha ido con ella.

Ante eso, Sirius parpadeo, estos chicos tenían una imaginación increíble.

−No creo que tu profesor se haya enamorado de una sirena, no es como el cuento de Disney, hermosas, al contrario son muy feas.

−¿En serio padrino?

−En serio, ¿no tienes un libro de criaturas?

−Casi no lo he leído, después de navidad, Seamus se trajo su pelota de futbol, así que hemos pasado casi todo el tiempo jugando.

Sirius le sonrió. −Eso está muy bien, los amigos son para estar con ellos.

−Si padrino.

−Buenas tardes Sirius. −Le saludaron.

El hombre girándose vio a los Weasley.

−Buenas tardes Molly. −Y miro al hombre. −Buenas tardes Arthur.

−Buenas tardes. −Y miraron al niño. −¿Tú debes de ser Harry?

−Si señora.

−Harry. −Sirius lo miro. −Los señores Weasley, estuvieron en la orden del fénix como tus padres y Remus y yo.

El chico asintiendo los volvió a mirar, igual aunque su padrino le hubiera dicho, no sabía de lo que hablar con ellos, sobre todo porque el mono descerebrado estaba allí y le caía fatal por suerte Lucius y Draco se acercaron. −Tío Lucius.

El hombre lo miro. −¿Harry que tal las notas?

−Muy bien tío, sobre todo pociones, he pasado de un aceptable a supera las expectativas.

−Eso está muy bien.

−Lo está.

Lucius dejando de mirar a su sobrino, miro a los Weasley e ignorándolos miro a Sirius. −¿Nos vamos?

−Sí, un momento que Remus está recogiendo todo. ¿Has visto a los Granger?

−Si ya se han ido, Hermione estaba bastante cansada, me han dicho que te llamaran mañana, para concretar sobre las vacaciones y sobre el cumpleaños de Harry.

−Estupendo. −Y justo en ese momento llego Remus con las cosas de Harry. −Ya estoy nos podemos ir.

−Entonces nos vamos. −Y miro a los Weasley. −Ha estado bien volver a veros pero nos tenemos que ir, tenemos un largo camino hasta casa. −Y miro a su sobrino. −Vamos, que tus abuelos te están esperando y sabes que si tardamos se preocuparan.

−Si padrino. −Y así despidiéndose de los Weasley se fueron.

En el coche, Harry suspiraba y sus tíos lo miraban.

−¿Harry que ha sido ese suspiro? −Le pregunto Remus mirandolo.

−Tío es que no me gusta nada Ronald, no solo tiene unos modales horribles a la hora de comer, sino que a la hora de hacer los deberes prefiere copiarlos a hacerlos.

−Bueno Harry cada uno es como es, si no te gusta mantente alejado.

−Es lo que hago tío.

−Y haces bien.

−Sí. −Y sonriéndole se puso a mirar por la ventana.

Un rato más tarde, dejaban a Draco y a Lucius en su casa.

−Harry mañana por la tarde te iré a buscar y nos vamos a la piscina.

El niño asintió. −Me parece bien, nos vemos por la tarde.

−Sí. −Y despidiéndose se metió en su casa.

Diez minutos después, los demás llegaban a su casa, donde Harry abrazo a sus abuelos.

−¿Qué tal todo por hogwarts? −Le pregunto Lyall.

−Abuelo, el profesor Quirrell se ha fugado con una sirena.

Ante eso, el hombre parpadeo un momento y luego le sonrió. −¿Crees que tendríamos que ponerlo en mi revista?

Harry asintió. −Si abuelo, hombre raro se enamora de una sirena. −Y se rio. −Seguro que vendría mucha gente a ver si es verdad.

−Sí. −Y riéndose miro a su mujer. −Podríamos poner un buen negocio.

−No gracias, dejaremos a la pareja en paz. −Y sonriéndole miro a Harry. −parte de eso, ¿el resto todo bien?

−Si abuela, mis notas han subido bastante.

−Eso está muy bien, ahora ves a bañarte, ya hemos preparado la cena, una ensalada de verano de arroz y pescado al horno.

−Buenísimo abuela, no tardo. −Y abrazándola un momento se fue a su habitación.

Cuando los adultos se quedaron a solas, los Lupin miraron a los jóvenes. −¿Todo bien en hogwarts?

−Sí, sobre Quirrell solo corren rumores, Snape no nos ha dicho nada mas, parece ser que Dumbledore sospecho los primeros días que podía haber sido Harry, no se lo dijo directamente pero no dejaba de mirarlo, pero como vio que no ocurría nada al final lo dejo estar.

−Mejor, no quiero que nos venga a molestar. −Les dijo Lyall.

−Y no pasara, Harry solo es un niño que no tiene nada que ver con lo que nosotros hacemos.

−Bien. −Hope les sonrió. −¿Cuándo le vais a decir dónde vamos de vacaciones?

−Durante la cena, seguro que no se lo espera.

−Os tengo que decir que yo prefiero el viaje de ahora, que el del año pasado. −Les dijo Lyall.

−Lo sé papa. −Le dijo Remus. −Pero tampoco estuvo tan mal, en vez de hacer turismo, fuimos a parques de atracciones y cosas así, y los niños disfrutaron.

−Y Harry disfrutara con este, lo sé.

−Lo hará, es un lugar mágico lleno de historia. −Les dijo Hope. −Pero ahora tenemos que poner la mesa para cenar.

−Sí, vamos. −Y levantándose los cuatro se fueron a poner la mesa, no mucho tiempo después Harry bajaba con su pijama de verano y sentándose se pusieron a cenar.

Mientras cenaban, Sirius miro a su ahijado, se estaba comiendo muy a gusto la ensalada mientras hablaba con Lyall.

−Harry.

−Padrino. −El niño lo miro.

−¿Quieres saber dónde vamos de vacaciones?

Harry asintió. −Si padrino, ¿Dónde vamos?

Sirius le sonrió. −Nos vamos a Tokio y a Kioto.

Al escuchar eso, el niño soltó el tenedor y levantándose se puso a bailar. −Nos vamos a Tokio, nos vamos a Kioto.

Los adultos al ver esa reacción, se rieron.

−Harry deja tu baile y ponte a cenar. −Le dijo Remus sonriéndole.

−Si tío, perdona es que me he emocionado. −Y sentándose cogió de nuevo su tenedor y llenándolo de comida se lo llevo a la boca. −¿Vendrá Hermione?

−Sí que vendrá, y también Snape, Jack y su padre.

−Guay, me cae bien el señor Carter.

−A todos. −Le dijo Hope.

−¿Y que veremos?

−Estaremos 10 días en Tokio y 10 días en Kioto y veremos muchas cosas, también iremos a disneyland que está en Tokio, ¿quieres ver algo en particular?

Harry lo miro con ojos brillantes. −Lo quiero ver todo, el palacio del emperador, la torre de Tokio, los templos y comprar muchas cosas, Yuna me ha dicho que aunque hay grandes rascacielos, hay templos por todos lados.

−Veremos eso y muchas cosas.

−Guay. −Y feliz siguió cenando, hacía tiempo que quería ir a Tokio y a Kioto y ahora iría.

Después de cenar, Remus le daba la revista de la agencia a Harry.

−Para que nos digas si quieres ver algo en especial, hemos hecho un itinerario para no olvidarnos de nada.

−¿Iremos en grupo?

−No Harry, esos grupos ven lo que el guía quiere o lo que la mayoría quiere ver, nosotros iremos solos, además ya hemos hablado con el señor Jun y como ellos estarán allí, nos acompañaran y veremos sitios donde casi no van los turistas.

−Genial tío, me voy a dormir. −Y cogiendo la revista les dio las buenas noches y se fue a su cuarto.

−Hemos acertado. −Le dijo Hope feliz de ver a Harry tan contento.

−La verdad es que si. −Les dijo Remus y miro a su padre. −Se que tu también estas feliz.

−Sí, que lo estoy, ahora nos falta China.

−Aunque aún falta un año, ya hemos pensado en ir a Grecia el año que viene, y Turquía, diez días en cada sitio. −Le dijo su hijo.

−Grecia y Turquía también me gustan, son dos países con miles de años de sitios que visitar. −Le dijo el hombre feliz. −Y se que a Harry también le gustara.

−Seguro. −Y siguieron hablando hasta que ya se hizo un poco tarde y se fueron a sus habitaciones.

Sirius antes de irse a su habitación, se fue a la de Harry y abriendo la puerta, vio que la luz de la lámpara estaba encendida y él se había quedado dormido encima de la revista, acercándose cogió la revista y dejándola a un lado, coloco bien a su ahijado y apagando la luz, dejo que siguiera durmiendo.