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Historia 187550 — capítulo 51
Una vez en el coche, Harry se relajo y miro por la ventana.
−¿Harry aun tienes problemas con Ronald? −Le pregunto Remus.
−No hay ningún problema, lo ignoro completamente como me aconsejaste.
−Y haces bien.
−Si tío, es que cuando lo veo me entran ganas de darle un puñetazo en la nariz.
Ante eso Sirius se rio. −A James le pasaba lo mismo con Snape.
−Y no solo a él. −Le dijo Remus mirándolo. −Muchas veces te tuve que sujetar para que no fueras detrás de él.
−Lo mío era diferente, yo solo ayudaba a James, pero el vaya, cada vez que veía a Lily con Snape perdía todo de vista y se iba tras él como si de un toro se tratara.
Al escuchar eso, los niños se rieron.
Draco miro a Harry con el ceño fruncido. −Espero que no te guste la niña Weasley.
−No. −Y le entro un escalofrió. −¿Te imaginas tener a Ronald que no tiene modales de cuñado? Que miedo. −Y volvieron a reírse.
−Y dime Harry, ¿hay alguna niña que te guste? −Le pregunto Sirius.
−No realmente solo tengo 12 años pero sí que me cae bien Daphne.
−Daphne es una niña muy bonita. −Le dijo Remus sonriendo a su sobrino. −Además tiene cara de inteligente.
−Si tío. −Le dijo Draco. −Es la chica más lista de slytherin de nuestro año.
Y así hablando de chicas y de todo un poco llegaron a casa de los Malfoy y despidiéndose de ellos hasta el día siguiente, los demás llegaron a su casa.
Al llegar se encontraron con los Lupin y con Dora.
−Harry. −La chica levantándose se acerco y lo abrazo fuerte. −¿Qué tal tu año?
−Genial. −Y le sonrió, Dora le caía realmente bien, era súper divertida y encima siempre le trataba como un adulto no como a un niño de 12 años.
Tras saludar a su prima, se acerco a sus abuelos y los abrazo.
−¿Harry todo bien? −Le pregunto Lyall.
−Si abuelo. −Y le sonrió. −Además tengo una nueva amiga.
−¿Una nueva amiga?
−Sí, se llama Luna Lovegood, la he conocido esta mañana, pero ya me cae muy bien.
Los Lupin al escuchar que su nieto tenía una nueva amiga asintieron.
−Harry te tienes que bañar, que la cena ya está preparada.
−Ya voy abuela, tengo mucho sueño solo quiero dormir. −Y diciéndoles que no tardaría mucho se fue a su cuarto.
Después de cenar, Sirius acompaño a Harry a su cuarto.
−Padrino. −Le llamo el niño cuando ya estuvo acostado en su cama.
−Harry. −Le dijo Sirius sentándose a su lado. −¿Todo bien?
−¿Qué hace Dora aquí? No es que me queje, pero es que la he notado rara.
Ante eso, Sirius se rio y lo miro. −Harry, Dora ya se ha hecho mujer y se ha fijado en tu tío.
Al escuchar eso, Harry abrió mucho los ojos, ni en mil años hubiera pensado que fuera eso.
−¿Y se va a quedar aquí?
−No, ahora regresara a su casa, pero mañana si que estará aquí, trabajara a media jornada en la librería, dice que quiere estar más cerca de Remus.
−¿Y qué pasa conmigo? −Le pregunto Harry. −Yo soy quien le ayuda en la tienda.
Sirius le sonrió. −Harry tu siempre podrás ayudarle en la librería, ella vendrá por la tarde y tu iras por la mañana, nadie te quitara tu sitio.
−¿Me lo prometes?
−Te lo prometo. −Le dijo Sirius. −Harry tú eres lo más importante en nuestra vida, nunca te olvides de eso, ¿pero no crees que Remus tiene derecho a estar con una mujer?
Harry lo miro. −Padrino yo quiero que todos os caséis y tengáis muchos hijos, pero solo os tengo a vosotros.
−Lo sé Harry. −Y le puso una mano en la mejilla. −Pase lo que pase, tu siempre estarás con nosotros, hasta que te fijes en una chica y entonces seas tú quien quieras vivir aparte.
−Bueno aun quedan muchos años. −Le dijo Harry que estaba más animado después de las cosas que Sirius le había dicho. −Y si que quiero que mi tío se fije en una chica, aunque Dora esta medio loca. −Y se rio. −Seguro que le va a dar muchos problemas.
Sirius riéndose asintió. −Muchos problemas, esa chica no se da por vencida.
−Yo la animare mucho.
−Hazlo, seguro que se pondrá feliz al saber que estas con ella, ahora a dormir que ya se está haciendo tarde y tu estas cansado.
−Si padrino. −Y quitándose las gafas se acostó bien y tapándose lo miro. −Padrino tú también puedes casarte.
Sirius riéndose, le dijo: −Gracias por darme permiso.
Harry le sonrió. −De nada, buenas noches.
−Buenas noches. −Y dándole un beso en la cabeza, salió de la habitación, vaya con los mocosos crecían antes de que se dieran cuenta.
Al día siguiente, después de una mañana trabajando en la librería, Remus y Harry subieron a su casa y vieron a Dora ayudando a Hope en la cocina.
−¿Qué tal la mañana? −Les pregunto Hope.
−Muy bien, abuela hemos vendido muchos libros. −Le dijo Harry.
−Eso es estupendo.
−Lo es.
−Harry ayuda a Dora a poner la mesa en la terraza hace buen tiempo así que lo aprovecharemos. −Le pidió Hope.
−Si abuela. −Y entre los dos cogieron las cosas y se fueron a la terraza, mientras ponían la mesa, Harry miro a su prima. −Dora.
La chica de 19 años lo miro. −Harry.
−Te deseo mucha suerte con mi tío, espero que pronto se quiera casar contigo.
Ante eso, Dora soltó las cosas que tenía en la mano y acercándose lo abrazo. −Gracias Harry, mis padres piensan que me he vuelto loca que me tendría que fijar en alguien de mi edad.
Harry la miro. −Yo no sé mucho de estas cosas, solo tengo 12 años pero creo que uno no decide quien le gusta, eso viene así y se queda allí para mucho tiempo.
Dora asintió. −Tienes toda la razón.
−Lo que sí que puedes hacer, es enseñarles a mis tíos que lo de mi tío va en serio.
−Es lo que voy a hacer.
−¿Qué es lo que vas a hacer? −Le pregunto Sirius que estaba apoyado en el umbral de la puerta.
−Padrino. −Harry lo regaño. −No está bien, escuchar conversaciones a escondidas.
Ante eso Dora asintió. −Harry tiene razón.
−Pero yo quiero saber. −Se quejo Sirius. −Yo nunca me entero de nada.
−Pues esta vez tampoco lo sabrás. −Le dijo Harry y mirando a Dora se pusieron a reír.
−Pequeños mocosos. −Sirius los miro. −Entonces no os doy lo que tengo.
Harry miro a su padrino. −¿Nos estas chantajeando?
−¿Yo? Que va. −Y sonriéndoles les dio lo que había comprado.
Harry al ver lo que era sonrió. −Padrino gracias, ¿Cuándo podemos ir?
−El domingo. −Le dijo Sirius, el hombre había comprado unas entradas para el thorpe park. −Iremos en familia, ahora guardarlas para que no se estropeen y seguimos preparando la mesa.
−Si padrino. −Y guardando las entradas siguieron con la comida.
Después de comer, Harry se fue a dormir un rato la siesta, aunque ya tenía 12 años y estaba por cumplir 13 años le gustaba descansar después de comer, además ese día no había quedado con nadie.
Unas horas más tarde, cuando se despertaba vio que solo Sirius se encontraba allí.
−¿Padrino no trabajas?
El hombre que estaba mirando la televisión lo miro. −No Harry, hoy ya he terminado todo lo que tenía que era bastante y no me quería ocupar de nada más por hoy. −Y le sonrió. −¿Qué tal has dormido?
−Muy bien padrino. −Y sentándose a su lado bostezo. −Pero aun tengo sueño.
−Es normal, ¿me vas a decir que hablabas con Dora a la hora de comer?
Harry lo miro el no tenia secretos con su padrino, y no iba a empezar a tenerlos. −Dora me ha dicho que mis tíos no aceptan a tío Remus, dicen que es mayor para ella.
−Bueno Harry eso siempre pasa. −Le dijo Sirius apartándole el cabello de la frente. −Remus le supera por 13 años es normal que se preocupen.
Ante eso Harry frunció el ceño. −Los adultos complicáis todo, siempre decís que el amor es lo más hermoso del mundo y ahora lo miran mal, nunca os entenderé.
Sirius que sabía que Harry tenía razón asintió. −Tienes razón, los adultos complicamos mucho las cosas, pero es que somos complicados por naturaleza, hablando de otra cosa, este año iremos a Grecia y a Turquia de vacaciones, ¿Qué te parece?
El chico le sonrió. −Ya tengo ganas de ir.
−Iremos en agosto.
−Sip, ¿Qué hacemos ahora?
−Que te parece si nos vamos a comer una pizza solo nosotros.
−Si padrino, voy a cambiarme. −Y subiendo rápido a su habitación se cambio de ropa y bajando cerraron todo bien y se fueron a comer una pizza.
Unas semanas más tarde, la familia ya había vuelto de vacaciones y estaban en el callejón diagon comprando los útiles de la escuela.
−Harry mira. −Le llamo Draco y le enseño la nueva escoba que habían colocado en el escaparate de la tienda. −Es una saeta de fuego, mucho más rápida que la que nosotros tenemos.
−Me gusta. −Le dijo Harry mirando bien la escoba. −Pero la mía solo hace un año que la tengo, así que esperare para comprármela.
−Yo hare igual. −Draco lo miro. -Aunque mi escoba es más rápida que la tuya.
−Sí pero no me importa, me gusta. −Y le sonrió, el año anterior cuando empezaron con el quidditch habían decidido que no se iban a pelear por quien ganaba y quien no, ellos se conocían hacía muchos años y se llevaban muy bien, y lo que menos querían es que una escoba o un partido estropeara eso.
−Chicos mirad. −Hermione se acerco con una bola naranja.
−¿Qué es eso? −Pregunto Harry que nunca había visto nada igual.
−Es un gato. −Dijo Draco.
−No sabía que los gatos tuvieran esa cara.
−Harry no te metas con Crookshanks. −Le regaño Hermione. −Es un gato muy bonito.
Ante eso Harry tuvo que hacer un gran esfuerzo para no preguntarle donde ella veía tal belleza pero bueno.