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Historia 187550 — capítulo 52
Sirius que había ido a comprar la comida de Hedwig al ver el gato que llevaba Hermione en brazos se acerco y le hizo unos mimos.
−Hola bonito.
El gato ronroneando se tiro en brazos de Sirius y se enrosco allí.
−Black veo que no solo las mujeres se te tiran encima. −Escucharon. −Ahora también los gatos te adoran.
La familia girándose vio a una mujer muy hermosa sonriéndoles.
Sirius devolviéndole el gato a Hermione se acerco y la abrazo. −Mary, creí que estabas muerta.
−Sirius. −La mujer se refugió en sus brazos. −Cuando Lily y James murieron hui, tenía mucho miedo.
−¿Tío quién es? −Le pregunto Harry mirando a Remus.
El hombre le sonrió. −Es Mary Macdonald, la mejor amiga de tu madre, ellas siempre iban juntas a todos lados.
−Mary, mi casa es tu casa, puedes venir. −Le dijo Sirius y miro a Remus. −¿Verdad?
−Claro que sí. −Y acercándose sonrió a su amiga de la escuela. −Mary nos has hecho mucha falta.
−Remus. −La mujer soltando a Sirius abrazo a su amigo castaño. −Vosotros también me habéis hecho falta.
El hombre le sonrió. −Como dice Sirius mi casa es tu casa.
−Gracias, aun tengo mucho miedo.
−Es normal, pero en mi casa no tienes nada que temer, ahora estamos terminando de comprar. −Le dijo Sirius y pasándole un brazo por los hombros la acerco a los demás. −Familia ella es Mary Macdonald la mejor amiga de Lily. −Y los fue presentando, cuando llego el turno de Harry, Sirius le sonrió. −El es Harry.
La mujer al ver el parecido que tenia con James, trago. −Es igual que James.
−Lo es. −Le dijo Remus y sonrió a su sobrino. −Mary, Lily y algunas chicas más eran las únicas que siempre nos reñían.
−Bien que os lo merecíais. −Le dijo Mary y miro al hijo de sus amigos. −Harry es un placer conocerte, seguro que Lily estaría orgullosa de ver que te has convertido en un joven fuerte y sano.
El chico le agradeció las palabras. −Gracias.
−De nada.
−Vamos, que tenemos que seguir comprando. −Les dijo Sirius y cogiendo a Mary de la mano siguieron comprando las cosas que necesitaban.
Unas horas más tarde, ya volvían a su casa, cuando los Lupin vieron a Mary le dieron la misma bienvenida que los demás.
−Acompáñame. −Le dijo Sirius a Mary. −Te llevare a tu habitación.
−Gracias.
−De nada. −Y la llevo escaleras arriba hasta el único cuarto que sobraba, abriéndole la puerta la dejo pasar. −Puedes quedarte todo el tiempo que quieras.
Ante eso, la mujer se puso a llorar, Sirius la abrazo. −Mary aquí estas a salvo.
−Soy la única que sigue viva, Dorcas, Lily y Marlene están muertas y Alice sufre algo peor, está en san mungo.
−Lo sé, Mary hemos sobrevivido para ver como nuestros seres queridos mueren sin que nosotros podemos hacer nada.
Mary sin dejar de llorar lo abrazo fuerte. −No me abandones tú también.
−No lo hare, aquí estarás a salvo, hay una barrera protectora que protege todo el edificio además los aurores se pasan de tanto en tanto, estamos más protegidos que el mismo ministro.
La mujer lo miro con la cara llena de lágrimas. −¿Me prometes que aquí estaré a salvo?
−Sí, Mary. −Y le dio un beso en la frente. −Aquí nadie te volverá a lastimar.
−Es lo único que quiero.
−Lo sé. −Le dijo sin dejar de abrazarla.
Media hora más tarde, Sirius bajaba y se sentaba en la mesa para comer.
−¿Y Mary? −Le pregunto Remus.
−Durmiendo, lleva mucho tiempo huyendo, por lo que me ha contado nunca se ha quedado mucho tiempo en un sitio por si los mortifagos la buscaban.
−¿Padrino porque la buscan? −Le pregunto Harry.
Sirius lo miro. −Ella es una mestiza gryffindor, y Mulciber un slytherin que un día se convertiría en mortifago no dejaba de atormentarla.
−Que miedo.
−Mucho, pero aquí estará a salvo, Mary siempre fue una chica muy fuerte, solo necesita sentirse protegida para que esa fortaleza vuelva.
−Aquí nadie le hará daño. −Les dijo Lyall.
−Ya se lo he asegurado, que aquí estará protegida, pero tiene tanto miedo que le costara volver a confiar en alguien.
−El tiempo nos dará la razón. −Le dijo Hope y miro a Harry. −Tienes que comer.
−Si abuela. −Y mientras escuchaba a los adultos hablar, siguió comiendo.
Unas horas más tarde, Sirius se iba a meter en su cama cuando escucho gritos de la habitación de Mary, saliendo vio que Harry se había despertado.
−Harry vuelve a dormir.
El niño lo miro. −¿Padrino está bien?
−Mary ha pasado muchas cosas, necesita tiempo para sanar, ahora a dormir que ya se está haciendo tarde.
−Está bien padrino, buenas noches.
−Buenas noches. −Y viendo como se iba a su cuarto, entro en el cuarto de Mary y la vio llorando, el hombre sin decir nada se sentó a su lado y la abrazo.
Unos minutos más tarde, la mujer se había tranquilizado, así que Sirius le dijo: −Tienes que dormir algo. −Y se iba a ir, cuando la mujer le cogió de la mano.
−No te vayas.
Sirius se la quedo mirando, su amiga tenía la cara demacrada y se notaba que estaba muy asustada. −Está bien. −Y acostándose en la cama, Mary se abrazo a él. −Ahora duerme.
−No sé si podre.
Ante eso, Sirius sonrió. −Sigues tan tozuda como siempre, en la escuela si te decía algo tu ibas a la contraria y siempre estábamos igual.
−La escuela. −Y se apoyo en el. −Ojala nos hubiéramos quedado allí para toda vida.
−No eres la única que piensa eso, yo pienso igual. −Y puso su mano en la cabeza. −Ahora duerme.
−Sí. −Y suspirando cerró los ojos. −Buenas noches.
−Buenas noches. −Sirius cerró los ojos y no mucho tiempo después estaba durmiendo.
Unas horas más tarde, Sirius se despertaba con los rayos del sol dándole en la cara, jurando miro a su alrededor y vio que Mary seguía dormida abrazándolo.
Levantándose con cuidado para no despertarla, se acerco a la ventana y cerrando las cortinas dejo la habitación a oscuras.
−Sirius. −Se escucho.
−Estoy aquí Mary, no quería despertarte, sigue durmiendo.
La mujer sentándose en la cama lo miro. −Tengo hambre.
Ante eso Sirius le sonrió. −Eso es una buena noticia, báñate y te preparare un rico desayuno.
−¿Tu cocinas? −Le pregunto la mujer sorprendida.
Sirius asintió. −Claro que cocino, tengo que cuidar de mi ahijado y aunque casi no cocino porque a Hope le gusta cocinar, yo también lo hago, ahora báñate y baja a la cocina, no tiene perdida.
−Lo hare, gracias.
−No me las tienes que dar. −Y le sonrió. −Ahora ves.
−Sí. −Y haciendo caso al hombre se metió en el cuarto de baño.
Mientras Mary se bañaba, Sirius se fue a su cuarto donde se dio una ducha rápida, una vez listo bajo a la cocina donde los vio a todos levantados.
−¿Padrino está bien?
Sirius le sonrió. −Si Harry, ya está mucho mejor, nada que unas horas de sueño no puedan arreglar, ahora le preparare el desayuno.
−Te quiero ayudar.
−Lo prepararemos juntos. −Y así los dos se acercaron a la nevera y fueron sacando cosas.
−Haber como me dejáis la cocina. −Les dijo Hope mirándolos. −No quiero ningún tipo de guerra.
−No abuela. −Le dijo Harry sonriéndole y se puso a ayudar a su padrino.
No mucho tiempo después, Mary entraba en la cocina.
−Buenos días. −Le sonrió Remus. −Sirius ya no tardara mucho en prepararte el desayuno, tienes que sentirte afortunada, solo cocina para la familia, aunque le he dicho que lo haga más a menudo.
−Paso de cocinar para desconocidos. −Le dijo el hombre acercándose con un plato y lo puso delante de Mary, Harry también le puso el suyo. −Tienes tortitas con chocolate y nata, que están realmente buenas y luego huevos revueltos, tostadas y jamón cocido.
Ante tanta comida, Mary lo miro. −No sé si voy a poder comerme todo.
−No te preocupes, tu come lo que puedas. −Le dijo Remus sonriéndole. −¿Quieres ayudarme luego?
−¿Dónde? −Aun no se sentía preparada para salir al mundo, allí se sentía protegida con sus dos amigos de la escuela.
−En la librería. −Le dijo Remus. −Tenemos una librería aquí abajo, solo tienes que salir y la veras a un lado.
−Ayúdale. −Le dijo Sirius que le estaba sirviendo una taza de café. −Es un lugar muy tranquilo y nadie te molestara sin contar que cuenta con una protección muy poderosa, los que entran no pueden usar magia, así que como ves lo tenemos todo controlado.
La mujer mirándolos asintió. −Está bien, le ayudare.
−Estupendo. −Le dijo Hope y miro a Harry. −Que te parece si tu y yo, nos vamos al mercado y preparáramos cochinillo.
Harry asintió feliz. −Si abuela, quiero un buen trozo de cochinillo y también patatas con queso.
−Lo haremos. −Y sonrió a Remus. −Cuando terminemos de desayunar iremos al mercado y aprovecharemos para comprar muchas cosas.
−Hacerlo. −Y sonrió a Mary. −Harry acostumbra a ayudarme por la mañana en la librería, es muy buen ayudante.
−Claro que si tío. −Le dijo Harry que se estaba comiendo sus cereales.
−Eres el mejor. −Le dijo Remus.
−Sip. −Y sonriéndole siguió desayunando.
Cuando terminaron de desayunar, Harry y Hope cogieron el carro de la compra y se fueron al mercado.