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Historia 187550 — capítulo 53
En la librería, Mary se quedo parada. −Vaya pasada, es enorme.
−Fue un regalo de James. −Le dijo Remus.
−¿Un regalo de James?
−Sí, el me la dejo como herencia, gracias a ella Harry puede vivir con nosotros y tener una vida normal.
−Seguro que con Sirius, su vida es del todo menos normal. −Le dijo la mujer.
Ante eso Remus se rio. −Yo pensé lo mismo, cuando vino a vivir con nosotros, pero la verdad es que se controla bastante, el único dinero que nos gastamos así de mas, son en las vacaciones que cogemos 20 días, el resto hacemos vida normal, como ves vivimos en una zona comercial y no queríamos que nadie pensara lo que no era, incluso tiene un coche normal.
−Ya vi el coche ayer, está bastante bien.
−Sí que lo está, también tenemos otro coche, pero ese es de mi madre, se lo regalamos en navidades, es un mini Cooper de color rojo.
−He visto esos coches, están muy bien.
−Sí que lo están. −Y sonriéndole le dijo: −Ven que te enseño la tienda. −Y así durante las siguientes horas, Mary estuvo distraída en la librería.
Remus no se alejaba mucho, al principio su amiga estaba muy nerviosa, y cada vez que sonaba la campana de la puerta saltaba, pero poco a poco se fue relajando y al final sonrió a la gente que atendía.
A la hora de la comida cerraron la tienda y subieron a su casa, y entraron en la cocina.
−¿Qué tal vais cocineros?
−Muy bien tío. −Le dijo Harry y le enseño lo que estaba haciendo. −¿Qué te parece?
Remus acercándose vio que era una tarta de frutas. −Tiene muy buena pinta.
−Y estará muy buena. −Le dijo Harry. −Le hemos puesto un poco de crema y el resto son frutas.
Remus le sonrió. −Está muy bien. −Y por las puertas que daban al salón vio a Mary mirando unas fotos, acercándose le pregunto: −¿Qué te parece?
−Tenéis muchas fotos. −Le dijo la mujer.
−Sí que tenemos, aparte de las mías y las de Sirius, tenemos las que ellos tenían, todas las fotos están aquí, en el valle de godric no queda nada, incluso Sirius hizo demoler la casa, no queríamos que donde ellos murieron se convirtiera en una atracción turística, tuvimos muchos problemas a nadie le gusto, pero al final lo conseguimos, nadie nos apoyo.
Ante eso, la mujer dejando la foto de nuevo en el armario lo miro. −Esa gente no sabe lo que es perder a tus amigas una tras otra y quedarte sola sin saber dónde ir ni donde esconderte por miedo a que te maten.
−No, no lo saben, pero yo sí que lo sé, y Sirius también, y por eso estamos trabajando duro para que esto termine cuanto antes, ya ha durado demasiado.
De pronto la puerta se abrió y apareció Sirius.
−Buenas.
−Sirius. −Remus lo miro. −¿Qué tal tu mañana?
−Cansada y aburrida, esta tarde paso de ir a trabajar. −Y vio que Harry salía de la cocina. −Harry esta tarde, nos iremos a la piscina a bañarnos, ¿Qué te parece?
−Si padrino. −Y miro a Mary. −¿Quieres venir?
−Yo…
−Mary se quedara aquí. −Le dijo Sirius mirándolo. −Ella aun no está del todo bien, necesita mucho descanso y comer bien, para que pronto pueda salir y disfrutar de nuestras actividades.
−Si padrino. −Y le sonrió. −¿Puedo llamar a Draco?
−Claro que si, ves a llamarle y antes de comer, prepara tu bolsa así cuando terminemos de comer nos vamos, solo quedan cuatro días de vacaciones y hay que aprovecharlos.
−Si padrino. −Y se fue escaleras arriba.
−Sirius gracias. −Le dijo Mary, cuando se quedaron a solas.
El hombre le sonrió. −No pasa nada, voy a cambiarme de ropa y a preparar mi bolsa. −se fue a su habitación.
−Se ha vuelto muy responsable. −Le dijo Mary a Remus.
El castaño la miro. −No sé si lo sabes, pero le acusaron de la muerte de James y Lily y que era un mortifago.
Ante eso la mujer lo miro. −No, no lo sabía, pero si él nunca les hubiera hecho nada.
−Nadie pensó eso, incluso yo estuve un tiempo muy enfadado y me sentía traicionado, por suerte me di cuenta de mi error y le pedí a mi abogado que lo sacara de Azkaban, desde entonces aunque hace muchas bromas y sigue siendo el mismo Sirius, también ha madurado mucho, aunque creo que todos hemos madurado.
−Sí, los días de la escuela terminaron de mala manera.
−Sí, nos hicimos adultos cuando aun éramos críos. −Y cogiendo aire lo soltó despacio. −Pero ya no tenemos que pensar en ello, vamos a comer.
−Sí. −Y entrando en la cocina, cogieron las cosas y fueron a poner la mesa de la terraza.
−Que maravilloso lugar. −Dijo Mary un rato después cuando comían. −Se está muy bien aquí.
−Sí que se está muy bien aquí. −Le dijo Hope sonriéndole. −En verano es una maravilla y como los edificios de al lado son iguales no tenemos problemas.
−Harry termina de comer que nos iremos a la piscina. −Le dijo Sirius.
−Si padrino. −Y siguió comiendo.
Cuando terminaron de comer, cogieron sus cosas y se fueron.
El día 31 de agosto, por la noche antes de que Harry se fuera a la cama, les dio su autorización para Hogsmeade.
−Me lo tenéis que firmar, es mi autorización.
Sirius cogiendo el papel se puso a escribir. −Yo el sexy Sirius Black, permito a mi ahijado Harry Potter el mejor, que vaya a Hogsmade. −Cuando término se lo dio.
Harry que se estaba riendo se puso a leerlo, al ver que no había escrito lo que había dicho lo miro. −Padrino tendrías que haber puesto lo que has dicho, seguro que la profesora McGonagall se pondría colorada.
−Harry no vayamos a darle un ataque a la profesora. −Le dijo Remus riéndose. −Ya tuvo suficiente cuando nosotros estuvimos en la escuela.
−Ya, pero me gustaría ver como se pondría al ver esa autorización.
−Tendremos que seguir esperando. −Le dijo Sirius sonriéndole. −Ahora a dormir, que mañana tenemos que despertarnos temprano.
−Si padrino. −Y dándole un beso a cada uno se fue a su cama.
El día siguiente amaneció soleado, después de desayunar cogieron sus cosas y se fueron a la estación.
Al llegar se encontraron con los Weasley.
Harry fastidiado puso su mejor cara de póquer, nada más llegar y se los encontraba, era como si desde allí arriba se estuvieran riendo de él.
−Buenos días. −Les saludo Remus.
Arthur le sonrió. −Buenos días Remus, ¿Qué tal vuestro verano?
−Muy bien.
−Buenos días. −Les saludaron.
−Buenos días Daphne. −Le sonrió Harry. −¿Qué tal tu verano?
−Muy bien.
−Daphne espérame. −Dijo una niña morena acercándose. −No me dejes atrás.
La chica la miro. −Astoria es que tienes las patitas cortas. −Y le sonrió. −Pero no te dejo atrás. −Y miro a Harry. −Ella es mi hermana Astoria, este año empieza en hogwarts.
El niño le sonrió. −Hola Astoria.
−Hola. −Y le sonrió.
−Chicos ya tenéis que ir al tren. −Le dijo Remus. −Sino os dejaran aquí.
−Ahora vamos tío. −Le dijo Harry y despidiéndose les dijo: −Nos vemos pronto.
−Si, pórtate bien. −Le dijo Remus.
−Si tío. −Y diciéndoles adiós, se fue con Daphne y su hermana.
Una vez en el tren, se fueron a buscar un compartimento y no tardaron mucho en encontrar uno donde estaban Draco y Hermione.
−Ya me podríais haber esperado. −Les dijo Harry sentándose enfrente de su primo.
−Paso. −Le dijo el slytherin. −Cada vez que estamos en la estación los comadrejas te van a saludar.
−¿Los comadrejas? −Les pregunto Astoria.
Draco la miro. −¿Y tú eres?
−Ella es mi hermana. −Le dijo Daphne sonriéndole. −Astoria.
Draco le sonrió. −Hola Astoria.
−Hola, ¿Quiénes son los comadrejas?
−Los Weasley, viven en una madriguera.
Ante eso la niña puso cara de asco. −¿Quién vive en una madriguera?
−Las comadrejas. −Dijeron Draco y Harry y se rieron.
Hermione mirando a sus amigos suspiro y miro a Astoria. −Y dime Astoria, ¿en qué casa quieres estar?
−Me gustaría estar en slytherin o en ravenclaw.
−Dos buenas casas. −Le dijo la leona.
−Sí que lo son, además Tory es muy inteligente. −Les dijo Daphne sonriendo a su hermana. −Así que este donde este, será la mejor.
La niña asintiendo sonrió. −Lo seré.
Y así hablando pasaron las horas hasta que anocheció y llegaron a hogwarts.