Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 187550 · de

Historia 187550 — capítulo 54

En el gran comedor, después de la selección donde Astoria quedo en slytherin, el profesor Dumbledore se puso en pie.

−Bienvenidos un año más, este año el profesor de defensa contra las artes oscuras será William Weasley, espero que le den una buena bienvenida. −Y les sonrío. −Ahora a cenar.

Los alumnos mirando un momento a su profesor nuevo, se pusieron a cenar.

Durante la cena, Ron se puso a hablar de que había ido a Egipto ese año, Harry ignorándolo hablo con sus amigos de lo que ellos habían hecho.

Un par de días más tarde, Harry estaba bastante cansado, solo escuchaba de Ron las mismas cosas.

−¡Basta ya! −Le paro Harry mirándolo. −Estoy hasta las narices de escucharte hablar de lo mismo una y otra vez, como si tú fueras el único que ha ido a Egipto, yo también he ido y no por ello hablo todo el tiempo de ello, así que cierra la boca y úsala para lo único que sabes hacer que es comer. −Y ante eso Ron se puso rojo como su cabello y enmudeció.

−Gracias Harry. −Le dijeron sus amigos. −Que cansino que estaba.

−Y que lo jures, que pesado. −Y les sonrío. −Ahora podremos desayunar sin molestias.

Unas horas más tarde, después de clase de defensa, los chicos se iban riendo mientras miraban a Ron.

−Ni siquiera con tu hermano, sabes hacer un buen hechizo. −Le dijo Harry. −¿Qué creías? ¿Qué por ser tu hermano ya te lo darían todo mascado? Que equivocado ibas.

−¡Cállate! −Le dijo Ron apuntándole con la varita.

Harry lo miro. −¿Y si no que? Vas a ir a tu hermano a decírselo, madura de una vez que ya tenemos 13 años, piérdete. −Y dándole un empujón se fue con sus amigos.

El primer sábado en que salían a Hogsmeade, Harry lleno su monedero de dinero y cogiendo su permiso, bajo a la entrada, donde vio que la profesora McGonagall estaba revisándolos.

−Profesora tenga. −Le dijo Harry y le dio su permiso.

La profesora mirándolo asintió. −Señor Potter póngase con los demás, ya no tardaremos mucho en salir.

−Si profesora. −Y se fue con sus amigos.

Al llegar vio que Hermione estaba preocupada.

−¿Herms qué pasa?

La niña lo miro. −Es Crookhanks, no sé qué le pasa pero no deja de perseguir al ratón de Weasley.

−Tu gato tiene muy mal gusto, ese ratón es asqueroso.

−Lo sé, y aunque le he dicho que deje de seguirlo, solo maúlla y a las pocas horas lo vuelve a seguir.

−Hermione tranquila. −Le dijo Draco. −Mientras no le haga nada, puede perseguirlo todas las veces que quiera. −Y se rio. −Además así nosotros nos reímos un rato.

La chica mirándolo asintió. −Espero que pronto se le pase esa obsesión.

−Seguramente hace siglos que no ve un ratón, nos dijiste que la dueña de la tienda te dijo que había pasado muchos años allí, así que ahora quiere correr y hacer cosas que no pudo hacer durante todos los años en que estuvo encerrado.

−Lo más seguro. −Y le sonrío. −Gracias.

−De nada.

−Ya nos podemos ir, ya estamos todos. −Les dijo la profesora McGonagall.

Y así se fueron al pueblo mágico, al llegar les dijo que podían ir a cualquier lado y que los esperaba antes de que anocheciera.

−¿Dónde vamos? −Les pregunto Hemrione.

−Caramelos. −Le dijo Harry.

−Pues a por caramelos, luego me quiero pasar por la librería, quiero ver como es.

−Eso lo haremos luego. −Le dijo Draco. −Yo también quiero ver como es.

Y así se fueron a Honeydukes, donde Harry se puso a mirar lo que se compraria.

−¿Harry cuanto tienes? −Le pregunto Seamus.

−5 galeones, ayer mi padrino me envió el dinero, en su carta me dijo que cada vez que saliera me enviaría dinero así que esto es para hoy. −Y le sonrío. −¿Cuánto tienes tu?

−5 galeones también, eso es lo bueno de ser hijo único que todo es para mí.

−Sí. −Le dijo Harry riéndose. −Me guardare dos galeones para el tres escobas mi padrino me ha dicho que la comida de allí está muy buena, y el galeón que me sobra, ya veré que hago con él.

−¿Te vas a comprar algún libro?

−De momento no, aun tengo los que me traje de casa, y prefiero comprarme caramelos para así tenerlos.

−¿Harry ya tienes los caramelos? −Le pregunto Draco.

−Sí. −Y le enseño lo que había cogido. S−olo tengo que pagarlo.

−Entonces págalo, queremos pasarnos por la librería y luego ir a dar un paseo, me he traído mi cámara. −Y le enseño su bolsa.

−Ya me preguntaba para que querías la mochila.

−Ya lo sabes, ahora ves a pagar.

−Sí. −Y acercándose al mostrador pago las cosas que había cogido.

Cuando termino de pagar, se fueron a la librería donde Hermione compro un libro y luego se fueron a pasear, después de algunas horas paseando y haciéndose fotos, se cansaron y se fueron al tres escobas.

Al llegar se sentaron en una mesa y esperaron a que les atendieran.

La camarera no tardo mucho en llegar y al ver a Harry se quedo parada.

−Vaya, vaya pero mira quien tenemos aquí, al hijo de James Potter.

El chico la miro. −¿Conoció a mi padre?

−Sí, él y sus amigos siempre estaban haciendo bromas a mis otros clientes. −Y le sonrío. −También conocí a tu madre, un momento. −Y se fue un momento y no tardo mucho en volver con una foto. −Aquí los tiene.

Los chicos acercándose a Harry miraron la foto.

−Harry no me habías dicho que tu padre era igual que tu. −Le dijo Daphne asombrada por el parecido.

El chico le sonrío. −Sí que nos parecemos mucho. −Y miro a la camarera. −¿Me la puedo quedar unos días? Me gustaría hacerle una copia, esta foto no la tengo.

La camarera le sonrío. −Te la puedes quedar unos días, la próxima vez que vengas me la devuelves y ya.

−Se la devolveré, ahora queremos cervezas de mantequilla y algo para comer.

−¿Un pastel de carne para todos?

−Si por favor. −Le dijo Draco y miro a sus amigos. −Así lo repartimos entre todos.

−Sí que tengo hambre. −Le dijo Blaise a la camarera. −El pastel de carne y las cervezas de mantequilla, por favor.

−Ahora mismo. −Y sonriéndoles se fue a preparar el pedido para sus jóvenes clientes.

−¿Harry te dará tiempo a copiar la foto? −Le pregunto Hermione.

El chico que aun seguía mirando la foto de sus padres asintió. −Sí que lo hará, en cuanto volvamos a la escuela, se la enviare a mi tío Jack y él en un par de días me la devolverá.

−¿Harry estas seguro de que esa foto no la tienes? −Le pregunto Draco. −Tienes muchísimas fotos.

−Si Draco, esta no la tengo. −Y le sonrío. −Pero pronto la tendré.

No mucho tiempo después, Rosmerta traía una bandeja cargada.

Colocando las cervezas de mantequilla, cogió el pastel de hojaldre con carne y cortándolo en trozos iguales les sonrío. −Que aproveche.

−Gracias. −Y se pusieron a comer.

Un rato más tarde, los chicos pagaban y salían a la calle, para seguir paseando.

De vuelta a hogwarts, Harry se fue a la lechuceria a enviar la foto a su tío.

Un par de días después en Londres, Jack entraba en la librería y saludaba a Remus y a Mary que le ayudaba.

−Buenos días Jack. −Le saludo Remus.

−Buenos días Remus, ¿Qué tal todo por aquí?

−Muy bien. ¿Qué te trae por aquí?

−Hace un par de días, Harry me envió una foto, me pidió que la pasara y que hiciera varias copias para que todos la tuvierais.

−¿Qué foto?

−Esta.− Y le dio un sobre.

Remus cogiendo el sobre, lo abrió y al ver que foto era sonrío.

−Vaya greñas tenías. −Le dijo Mary que se había acercado y se estaba riendo.

−No sé qué dices tú, mírate. −Y señalo donde estaba ella.

Esa foto era una donde estaban los merodeadores con Rosmerta y las chicas de gryffindor.

−Oye que yo estoy muy bien. −Se defendió la mujer.

−Mucho. −Y miro a Jack. −Gracias por traerla, ¿esta es para nosotros?

−Sí, hay otra copia dentro y Harry tiene ya una.

−Gracias, ¿Cómo va lo demás?

−Me está costando, hay muchos misterios que resolver pero poco a poco va saliendo.

−Estupendo, en cuanto sepas algo no dudes en venir.

−Lo hare, ahora me tengo que ir, tengo muchas cosas de las que ocuparme.

−Nos vemos pronto.

−Sí. −Y despidiéndose se fue.

Cuando se quedaron a solas, Mary miro a Remus. −¿En qué trabaja?

El hombre mirándola le dijo: −Está trabajando para saber porque Voldemort no muere, pero es bastante difícil.

−¿Crees que encontrara las respuestas?

−Sí que las encontrara, es muy bueno en su trabajo, pero no te preocupes. −Le dijo Remus y la miro, su amiga había recuperado el buen color, ya no tenía ojeras en los ojos y estaba ganando peso, poco a poco se encontraba mejor. −Sabes que aquí no te tienes que preocupar, como has podido comprobar en el mes que llevas aquí todo es muy tranquilo incluso aburrido.

−No me importa que sea aburrido, prefiero eso que estar huyendo todo el tiempo.

−La verdad es que si.

Y no pudieron seguir hablando por que la campana se escucho y apareció un cliente.

Remus guardando la foto debajo del mostrador y volvió a su trabajo.