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Historia 187550 — capítulo 55

Unas horas después, los Lupin se reían ante la mirada de Sirius.

−Sirius tenías greñas, aunque aun las tienes.

Remus les había enseñado la foto y a sus padres les había gustado tanto que la pondrían en un marco para ponerla encima del mueble.

−Por suerte aquí no sale el traidor.  −Les dijo Sirius.

Remus fijándose bien, vio que su amigo tenía razón.

−Mejor, así no tendremos que quemar esa parte. −Les dijo el castaño y levantándose la puso con muchas otras que tenian.

−Me alegro que Rosmerta se la diera a Harry. −Le dijo Hope sonriéndoles.

−Parece ser que, cuando entro en el tres escobas lo reconoció así que le enseño la foto, y Harry se la pidió prestada varios días.

−Mejor.

−Sí, ahora a cenar. −Le dijo Sirius.

−Sí que ya se está haciendo tarde. −Y sentándose en la mesa se pusieron a cenar.

Unos meses después, antes de que fuera navidad, Harry estaba de vuelta en su torre, cuando vio a los gemelos Weasley que estaban hablando a hurtadillas.

El chico acercándose les saludo.

−Buenas.

Los gemelos lo miraron. −Buenas pequeño Potter.

−¿Qué hacéis?

−Secreto.

Ante eso, como buen Potter que era tuvo mucha ganas de saber de lo que hablaban.

−Anda contarme, yo no se lo diré a nadie.

Los pelirrojos lo miraron bien. −¿Sabes guardar un secreto?

−Sip, me ha enseñado el mejor, mi padrino.

−Está bien, pero si el castillo lo sabe, sabremos que has sido tú.

−Prometo que no diré nada.

−Ok. −Y le enseñaron un mapa. −Este es nuestro secreto mejor guardado.

−El mapa del merodeador. −Dijo Harry cogiéndolo con las dos manos. -Creí que nunca lo vería con mis propios ojos.

Ante eso los gemelos se lo quedaron mirando. −¿Cómo sabes tú de él?

El joven Potter lo miro. −No me digáis que no sabéis quien lo hizo.

−No, lo encontramos un día en el cajón de los objetos requisados de Filch.

−Hoy ya es muy tarde, pero mañana tengo una sorpresa para vosotros, pero a cambio quiero el mapa.

Los gemelos se miraron entre si y luego lo miraron. −Te lo podrás quedar si la sorpresa es buena.

−Huy sí que es buena, ahora tengo que enviar una carta súper urgente. −Y devolviéndoles el mapa les dijo. −Mañana vuestra vida cambiara. −Y sonriéndoles se fue corriendo.

Al día siguiente, hacía un frio pelón, así que muchos alumnos estaban en el gran comedor, tomando un té caliente, cuando entraron Sirius y Remus y se acercaron donde estaba su sobrino.

−Harry. −Le saludo Sirius. −¿Qué es eso tan importante que no, nos podrías decir la semana que viene en casa?

El chico los miro. −Sorpresa. −Y miro a los gemelos que no se encontraban muy lejos. −Enseñarles lo que tenéis.

−Harry era un secreto. −Se quejo George. -Prometiste que no se lo dirías a nadie.

−Vosotros hacerme caso.

−Ohhh está bien, pero si nos lo quitan de nuevo, será tu culpa.

−No os quejáis tanto y hacerme caso.

Los gemelos suspirando cogieron su secreto y se lo enseñaron a los adultos.

Sirius y Remus al verlo, no supieron que cara poner y los gemelos tampoco al ver que ellos hacían aparecer el castillo que ocultaba.

−¿Cómo? −Pregunto Fred.

−Gemelos, os presento a Lunático y a Canuto, dos de los merodeadores dueños del mapa. −Y se rio ante la cara que pusieron. −Ellos con mi padre Cornamenta hicieron el mapa en sus años escolares.

Los gemelos levantándose de la mesa, se acercaron a los merodeadores y les empezaron a hacer un montón de preguntas.

−Un momento. −Dijo Sirius riéndose.  −Si nos hacéis tantas preguntas de golpe, no os las podemos responder.

−Es que tenemos muchas preguntas que haceros.

−Y os las responderé siempre que me dejéis hablar. −Les dijo Sirius.

Remus cogiendo el mapa y su barita hizo desaparecer el nombre del traidor, ese nombre no tenía que estar allí.

−¿Tío que has hecho? −Le pregunto Harry mirándolo.

Remus lo miro. −Algo que tuvimos que hacer hace mucho tiempo Harry, borrar el nombre del traidor del mapa. −Y miro a los gemelos que se habían perdido. −Peter Petigrew es Colagusano.

Los gemelos no supieron que decir, no sabían que ese hombre era un merodeador.

−No pongáis esa cara, no es vuestra culpa. −Les dijo Sirius y cogiendo el mapa de las manos de su amigo, se lo entrego a su ahijado. −Harry el mapa es tuyo por herencia, no solo porque James es tu padre sino porque nosotros queremos que lo tengas tu, si alguna vez tenemos hijos entonces ya lo veríamos, mientras es tuyo, no hagas un mal uso de él.

−No padrino, lo cuidare bien. −Y miro a los gemelos. −Hicimos un trato, y yo lo he cumplido.

Los gemelos asintiendo enérgicamente miraron a sus héroes. −¿Nos diréis alguno de vuestros secretos?

−Lo haremos, pero no ahora, ya falta poco para navidad y tenemos muchas cosas que hacer. −Le dijo Remus y miro a su sobrino. −Harry ahora que tienes el mapa hay muchas cosas que hacer, pero por favor no hagas ninguna locura.

−Ninguna padrino, yo tengo la vena de mama.

−Mejor. -Y sonriéndole le dio una bolsa de dinero. −Eso es lo que me has pedido, me dijiste que querías dinero para los regalos de navidad.

−Si tío, prefiero comprar los regalos ahora, así luego no voy corriendo, igual comprare algo cuando llegue.

−En casa tendrás más dinero para comprar lo que te falte, ahora nos vamos que he dejado la librería con Mary y la abuela.

−Sip, nos vemos en dos semanas.

−Nos vemos. −Y despidiéndose se fueron.

Cuando los chicos se quedaron a solas, los gemelos miraron a Harry. −Eres nuestro héroe.

Harry riéndose les dijo que no era nada y volvió a su te, cuando lo termino se fue con su primo y Hermione, si antes ya estaban juntos ahora era peor, solo faltaba que le dijeran que ya eran novios.

−Hey parejita. −Les saludo Harry y sentándose enfrente les dijo: −Tengo algo que enseñaros.

Draco dejando de lado sus deberes lo miro. −¿El qué?

−Esto. −Y enseñándoles el mapa hizo aparecer el castillo. −El mapa de los merodeadores, lo he conseguido.

El slytherin que sabía todo de él, lo miro. −Ya me lo prestaras.

−Claro que sí. −Y cogiéndoles unas galletas que tenían allí se levanto y les dijo: −Ya me voy, tengo que terminar mis deberes, nos vemos pronto parejita. −Y sonriéndoles se fue, le encantaba llamarles así, Hermione se ponía colorada y Draco lo miraba y no decía nada, era muy divertido.

La semana siguiente, el sábado Harry se abrigaba bien y con su dinero se iba a Hogsmeade.

−Tengo que comprar muchos regalos. −Les dijo el chico a sus amigos. −No sé ni por dónde empezar.

−Seguro que se te ocurre algo.

−Eso espero, porque sino este año, tendrán caramelos y chocolates.

−Harry. −Draco lo llamo. −Yo quiero algo muggle.

−Como quieras. −Y sonriéndole se fue a buscar los regalos.

Unas horas más tarde, su monedero estaba vacío pero estaba contento, había comprado todo lo que necesitaba y muchísimo más.

Dos días más tarde, volvían a Londres, al llegar a la estación Harry saludaba a su tíos.

−¿Harry que tal estos últimos días?

−Muy bien padrino, aunque ha hecho mucho frio. −Se quejo Harry.

−Es normal, Escocia está muy al norte y en invierno es cuando más se nota. −Le dijo Remus. −¿A casa?

−Sí, que estoy cansado.

−Llegaremos pronto. −Y cogiendo las cosas del chico se iban a ir cuando vieron a los Weasley.

Sirius saludándolos miro a los gemelos. −Esperad mi lechuza para navidad, tengo un regalo especial para vosotros.

−¿Qué es? −Le pregunto Fred.

−Si os lo digo no sería una sorpresa, ahora nos tenemos que ir, que se está haciendo tarde y nos esperan. −Y pasando un brazo por los hombros de Harry le sonrió. −Vamos que los abuelos y Mary nos esperan.

−Si padrino. −Y despidiéndose de los Weasley se fueron.

Una vez llegaron a casa y después de muchos abrazos y besos, y antes de que Harry se metiera a bañar y ponerse el pijama, abrió su baúl y fue sacando todos los regalos que había comprado.

−Harry veo que ya tienes todos los regalos. −Le dijo Hope.

El chico le sonrió. −Abuelita, mañana igual iremos a comprar otras cosas, me gusta mucho ir a comprar contigo.

Ante eso Hope le sonrió. −Y a mí también me gusta ir a comprar contigo.

−Sí. −Y acercándose le dio un abrazo.

−Ahora ves a bañarte.

−Si abuela. −Y dándole un beso en la mejilla se fue a su cuarto de baño.