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Albus, Rose y Scorpius — capítulo 13

Debido a los puntos que habían conseguido Albus y Scorpius para la casa de Salazar Slytherin, habían quedado empatados contra su casa rival por excelencia, Gryffindor. Esperaron mucho tiempo, casi todo lo que restaba del ciclo escolar, para que desempataran, cosa que no hicieron. Los profesores anunciaron, a un mes y un par de semanas de acabarse el curso, que iban a desempatar con un último partido de quidditch, para ver que casa se quedaba con la Copa de las Casas.

Albus y Scorpius se emocionaron mucho por la noticia, y durante todo ese tiempo no pararon de recibir agradecimientos por los puntos extra, que les habían quitado en un principio por ellos.

Rose, al igual que McGonagall, les recomendó que se olvidaran del tema de las acromántulas. Albus y Scorpius se habían obsesionado sobre saber más acerca de lo que había ocurrido, apesar de que hubiera pasado meses atrás. De hecho, por si fuera algo nuevo, Rose y Scorpius habían tenido otra pelea sobre el tema.

Fue durante una tarde en el Jardín, al lado del lago. Los tres estaban preparandose para sus últimos examenes en el primer año. Resultó ser que, con la ayuda de los otros dos, uno era el mejor en cierta materia, y así habían terminado siendo los tres mejores de toda la clase, con Rose liderando la lista.

Estaban bajo un gran árbol, mientras leían lo que vendría en los examenes, cuando Scorpius le pidió a Rose que buscara algo relacionado con Craig Betcher en la biblioteca. No falta decir que Rose se ofendió y le recordó que McGonagall quería que olvidaran el tema. Scor le rebatió diciendo que tenía más motivos para investigar él, que ella para no. Le reprochó que se hubiera quedado desmayada cuando el ataque empezó. Rose se enojó, soltó una lagrima rabiosa, y se fue.

Hasta un par de días después, Rose se les acercó diciendo que la curiosidad la pescó, y había decidido investigar sobre el hombre que aparentemente dejó entrar a las acromántulas, que no volvieron a aparecerse nunca más.

— Por lo que ví, Betcher estudió aqui en Hogwarts, y fue seleccionado en Slytherin— les dijo Rose, una vez reunidos en la biblioteca—. Estudió principalmente Cuidado de Criaturas Mágicas. Es el único TIMO que aprobó con Extraordinario. Creo que después de terminar la escuela salió de Gran Bretaña, porque el profesor Slughorn no ha vuelto a saber de él.

— ¿Te enteraste por Slughorn?— preguntó Albus, un tanto sorprendido.

— Si, lo único que tuve que hacer fue esperar a que la clase se fuera y preguntarle— respondió ella, como si fuera lo más normal del mundo.

— ¿Y no te preguntó por qué querías saber eso?— se interesó Scorpius, que como siempre parecía olvidar haber peleado con la pelirroja.

— No, aunque creo que si le extrañó.

Albus le intentó regresar a James la Capa de Invisibilidad, y cuando su hermano mayor le preguntó por el Mapa del Merodeador, él le dijo la verdad: en la noche del ataque desapareció, sin saber que había pasado con él. Lo más probable es que Craig lo hubiera tomado, y no apareció. James le dijo que se quedara con la Capa entonces, que no le servía de nada, le resprochó haber perdido una reliquia de la familia, pero después ya no le dijo nada.

El día del partido, Albus y Scorpius estaban más que emocionados por el partido. Por ser de primero, ellos no podían participar para jugar quidditch, pero estuvieron a primera hora en el estadio, listos para presenciar el partido en primer asiento. Rose se mostró muy exceptica a toda la temporada de quidditch, pero asisitió al partido, y se sentó en las gradas de Ravenclaw.

Primero entró el equipo de Gryffindor, que fue aplaudido con excelencia. Oliver II Wood como guardián y capitan, James Sirius Potter como buscador, Fred II Weasley y Frank Longbottom como bateadores, y Kit Chase, Mike Didder y Dave McLaggen como cazadores.

Luego entró el equipo de Slytherin, a quienes Al y Scor apoyaron con muchas ganas. El capitan y buscador era Christian Bole, los cazadores Andre Mactosh, Jina Glisher y Conan Robs; los bateadores Josh Mitchell y Jason Flint. El guardián era Michael Garner.

El profesor Wood, quien los había enseñado a volar, el padre del guardián de Gryffindor y el arbitro, hizo sonar su silbato después de que su hijo y Bole se dieron la mano. Todos los jugadores montaron en sus escobas y tomaron su posición. James, como su padre le había enseñado a él y Albus, se mantuvo por encima del resto de los jugadores, esperando ver la snitch antes que Bole, que iba ya en su último año. Albus observó a su hermano menor partirse la cabeza buscando la pelotita dorada con alas en medio del caos que se estaba llevando acabo unos metros más abajo.

Michael Garner había evitado que Dave McLaggen, que iba en el mismo año que James y Fred, metiera la quaffle por un aro. McLaggen hizo un pequeño berrinche antes de volver a intentarlo, y volver a fallar. Slytherin, en cambio, había logrado meterle dos tantos al hijo del profesor Wood. Luego de esos dos tantos, empezó a ponerse las pila.

Caleb Jordan, el comentarista del juego, estaba en Gryffindor, y se notaba que era increiblemente adulador del equipo. Neville tuvo que mandar a callar al chico más de una vez.

— Bueno, chicos. ¿Han visto eso? Didder le ha metido un tanto a Michael Garner, el guardián de Slytherin. ¡Cincuenta puntos para Gryffindor! El mejor equipo.

Muchos de Slytherin abuchearon el último comentario de Jordan, y el profesor Longbottom lo regañó.

Luego Fred lanzó una bludger que pasó casi rozando a Jina Glisher, que aun así soltó la quaffle y cayó en manos de Kit Chase. Fred y Frank chocaron los cinco. Kit, que iba en cuarto con Dominique, logró engañar a Garner, y meter la quaffle por el aro, cosa que fue aclamada por todo Gryffindor.

El partido continuó avanzando, cada que un equipo metía unos tantos, el otro se recuperaba de sobremanera. Los golpeadores de ambos equipos, Fred y Frank, y Josh y Jason,  empezaron a dedicar su tiempo en evitar que los cazadores del equipo contrario llegara a acercarse a los guardianes. Mientras que James y Christian, los buscadores, continuaban esperando ver la snitch dorada aparecer.

Así transcurrió una hora, sin que la snitch hiciera acto de presencia. Caleb Jordan seguía animando a la afición haciendo comentarios bastante chistosos. Con el tiempo, los profesores dejaron de hacerle bulla, porque realmente eran divertidos, al contrario de lo que estaba pasando en el aire, pues ya hasta los jugadores se habían cansado de volar sin nada que hacer.

Ambos equipos, tanto Slytherin como Gryffindor, hicieron un pacto silencioso de ya no hacer nada, solo volaban de aquí allá, sin intentar meter la quaffle por el aro contrario. Fred incluso le gritó a James que se apurara en encontrar la snitch, y Oliver le mandó a callar, diciendole que lo iba a poner más nervioso, pues ese era el primer año que el hijo de Harry Potter jugaba.

De repente, cuando ya hasta Albus y Scorpius habían perdido el interés por el partido (ni se diga Rose), Caleb Jordan anunció, bastante contento:—. ¡James Potter atrapó la snitch!

Todos volvieron a poner su atención en el partido. James sostenía entre sus dedos a la snitch dorada, justo a un lado de Michael Garner. Todos los Gryffindor empezaron a ahuyar de alegría. ¡Habían ganado la Copa!

— Eso fue muy fácil— dijo Albus, frunciendo el ceño. Él había localizado la snitch unos 10 minutos antes de que su hermano la hubiera encontrado. Pero, por obviedad, no podía gritar abiertamente donde estaba la snitch, y consideraba que Christian Bole estaba bastante ciego.

— Deberíamos apuntarnos el proximo año para ser parte del equipo— dijo Scorpius, y a Albus le pareció una excelente idea. Le pediría en el verano a su padre que lo ayudara a entrenar, tal vez podría invitar a Scorpius.

— ¿Tu en qué posición juegas?— le preguntó Al a su amigo.

— Se me da bien ser guardián— aseguró, mientras iban con dirección al colegio, junto con toda la masa de alumno de Slytherion—. El que tenemos, Garner, no sabe parar bien las quaffle.

La chica de septimo que tenían al lado, que resultó ser la novia de Michael Garner, se rió con sus amigas de que esos "dos bebés" iban a intentar quedar en el equipo. Scorpius refunfuñó durante todo el camino de regresó a las Mazmorras. Albus, que tampoco estuvo de buen humor, felicitó a su hermano James por la victoria, cosa que el otro agradeció mucho y luego continuó celebrado.

Rose también lo fue a felicitar, y se veía un poco más alegre de cuando el partido inició. Albus recordó que a Rose se le daba de maravilla también ser, o bien buscadora o guardiana, cuando jugaban en la Madriguera. Y pensó que tal vez Rose se apuntaría para ocupar cualquiera de los dos puesto en Ravenclaw.

Le pusó nervioso pensar que el próximo año, si lograba quedarse con el puesto de buscador, tendría que competir contra su prima favorita y contra su hermano. Así que decidió dejar eso para el proximo año.

Al llegar a las Mazmorras, se fueron directamente a su habitación, mientras daba la hora de la cena. Ahí, Albus se llevó una gran sorpresa.

En la encimera que había al lado de su cama, estaba el Mapa del Merodeador, intacto. Albus sintió un pequeño escalofrío, e informó a Scor que estaba pasando. Ambos se quedaron estáticos, con miedo de ver que Craig Betcher seguía en Hogwarts, y que no tardaría en haber otro ataque. Ellos, junto con Rose, ya se habían autoconvencido que Craig Betcher era quien estaba detrás de las acromántulas.

Rápidamente, Albus dijo, con varita en mano, la frase clave, y el pergamino viejo dejó de serlo para pasar a ser el Mapa del Merodeador. Pasaron cinco minutos revisando cada rincón del mapa, en busca de Craig, pero ya no estaba. Todo parecía normal. Revisaron la enfermería, por si acaso, y dieron con que la única que estaba ahí era Pomfrey.

— Deberíamos decirle a Rose— aseguró Albus, sentandose en la cama.

— No, se pondría histerica— dijo Scor, acostandose en la suya.

Luego se percató de que, justo debajo de donde había tomado el Mapa, estaba un pequeño pedazo de pergamino arrugado. Lo tomó, asegurandose que Scorpius no le prestara atención, y lo alizó. Solo había escrita una frase, se notaba que fue escrita con prisa, pues la letra era muy descuidada.

Volveremos a encontrarnos.

Le dio escalofríos. Craig había entrado en la Sala común de Slytherin, para dejar el Mapa, y de paso dejarle en claro que sabía que había pasado. Entonces, fue como si su mente todo encajara. Fue por ellos, desde un principio había sido por ellos.

El ataque de seguro no había sido accidental, ni planeado sobre la marcha. Craig ya sabía que los tres estaban cumpliendo un castigo con Filch todos los viernes y sabados por la noche. Él ya era consiente que podía atacarlos. Y eso era lo que había hecho. Pero no le había salido bien.

Una parte encajaba, otra no.

De acuerdo, se me secó el cerebro. Ya lo sé, casi una semana sin actualizar, perdón!! :( No quería dejar pasar tanto. Espero que el capítulo haya sido de su agrado, y gracias a Jannatsu por comentar el capitulo anterior.