Albus, Rose y Scorpius — capítulo 15
Rose y Elizabeth se habían vuelto buenas amigas desde aquella noche, cosa que les funcionaba a ambas, pues iban en la misma casa. Ellas se juntaban con Alice y Kate, unas gryffindor muy amigables. Ya casi no se hablaba mucho Albus y Scorpius.
Ellos dos no tenían ni la menor idea de nada de lo que pasaba en la mente de Rose, y estaban confundidos por ello. No sabían ni del descubrimiento que la pelirroja había hecho. Sin embargo, estaban siguiendole los talones. Ya habían entablado una conversación Ernest Sean, su compañero de habitación que había sido atacado. Pero Ernest no había sido tan abierto con ellos como Elizabeth con Rose. Aun así, ya estaban armando el mismo razonamiento que Rose durante una sola noche. Y conforme se acercaban a esa verdad, empezaban a temer de verdad que Craig regresara… quien sabe, el último día de clases quiza, cuando estuvieran demasiado felices como para estar alertas.
Un día, ya de los últimos, Albus y Scorpius por fin llegaron a la conclusión que todo giraba alrededor de ellos. Y le pidieron a Rose, por medio de Alice, que se pasara por la biblioteca esa tarde.
Estaban sentados en la mesa de siempre, en la que Scorpius había encontrado sentados a Albus y Rose esperando para hacer un trabajo de posiones, que ya les parecía un recuerdo de otra vida. Esperaron, mientras hacían las últimas tareas del año (que la mayoría estaban seguros que no harían), cuando Rose se sentó enfrente de ambos chicos.
— ¿Qué hay?— los saludó, indiferente.
— Eh, hola— dijo Scorpius—. Quieríamos hablar contigo de algo… de lo de los ataques.
Rose, que no parecía muy alegre con ellos, puso un poco más de atención a lo que el chico rubio decía, mirandolo fijamente para que continuara—. Pues… hemos pensado mucho y…
— Y creemos que los ataques iban a nosotros, tu y yo Rose, desde un inicio.
Rose fruncio el ceño, para después levantar una ceja. Ambos chicos ya esperaban que la chica se mostrara muy exceptica, así que prepararon argumentos para validar su teoría. La plática que tuvieron con Ernest, el primer ataque en el bosque, el plan de Craig casi perfecto, de atacarlos estando solos, y finalmente hablaron del robo del Mapa. La última parte si que extrañó a Rose, así que les pidió que le explicaran eso.
— Pero si te robaron el Mapa después del ataque.
— Bueno, si. Pero Albus y yo creemos que ha intentado hacer otro ataque, que al final no hizo— dijo Scorpius—. Creemos que nos continuaba vigilando.
Rose tembló un poco antes de decirles, muy segura:—. Se han tardado un poco.
— ¿Qué?— preguntaron los dos al mismo tiempo.
— Yo llegue a la misma conclusión hace ya unas semanas— dijo, con simpleza.
— ¿Y por qué no nos lo has dicho?— preguntó Albus, impresionado.
— ¿Por qué creen que nos seguía vigilando?— preguntó Rose, esquivando magistralmente la pregunta de su primo.
— Pues porque… — empezó Albus, y luego recordó el acuerdo de no decirle nada a Rose, que se puso enojada al ver que no le dijo nada.
— Porque, el día del último partido, el Mapa reapareció en nuestro cuarto, con una nota de Craig diciendo que ibamos a volver a verlos.
— ¡¿Y por qué no me lo dijeron?!— gritó Rose, después de cinco segundos de silencio, espantando mucho a ambos chicos, que también soltaron gritos del susto.
— ¡¡Lo lamentamos, Rose!!— gritó Albus, protegiendo su cabeza por si su prima le arrojaba algo—. ¡¡No queríamos que te pusieras así!!
— ¡¡Ya sabía que actuaría así!!— gritó Scorpius, espantado.
De un momento a otro, los tres estuvieron fuera de la biblioteca. La bibliotecaria Pince los había oído gritar, y con un hechizo los había echado del lugar. Los tres estaban en el piso, mientras la señora Pince los amenazaba con no volverlos a dejar entrar por lo que restaba del ciclo escolar. Y luego cerró la puerta.
Scorpius se preocupó por eso, y luego recordó que solo faltaba una semana para que se acabaran las clases, y no se preocupó mucho. Algo atrajó su atención. Rose riendo. Se estaba riendo debilmente, de la situación en la que estaban. Los tres estaban tendidos en el piso, y eso a la pelirroja le cuasaba gracia, aparentemente.
Sin embargo, la risa de Rose era contagiosa. Albus se venció primero, comenzando a reír el también, y en un minuto los tres estaban riendo a carcajadas. Era ridículo, pero no todo tenía que tener sentido en la vida.
— Bueno— dijo Rose, limpiandose una lágrima de tanto reír—, supongo que los perdono por habermelo ocultado, yo también les he ocultado las cosas.
Y los tres volvieron a reír.
Era la última noche en el castillo. Y Victoire salía de Hogwarts, oficialmente. Los Weasley habían asistido al castillo, al igual que todos los parientes de los alumnos de último año, que esa noche pasaban a ser alumnos egresados. Rose y Albus se tuvieron que sentar en la mesa de Gryffindor, con sus familias. Mientras tanto, Scorpius y Theo se sentaron al otro lado del Gran Comedor, en la mesa de Slytherin.
Scorpius aprendió algo esa noche: los elfos domésticos preparaban mejor comida en las graduaciones. Theo se lo confirmó, diciendo que la única vez que había probado una comida tan rica, fue en la graduación del año pasado, durante su primer año.
— Es increíble como unos buenos amigos pueden cambiar las cosas, ¿no?— dijo de repente Theo, viendo a donde estaban todo el clan Weasley, y Teddy Lupin.
— Si, eso parece.
— ¿Parece? Primo, te ví antes y después de ser amigo de esos dos chicos. Diste un cambiazo, y supongo que yo también.
— Si, eres más… ¿merodeador?— en realidad, eso había sonado mejor en su cabeza. Theo soltó una risotada.
— Gracioso que lo digas, porque McGonagall nos llamó así durante un castigo, hace como un mes.
Scorpius rió y miro a donde estaban Albus y Rose. Su primo tenía razón, se sentía mejor cuando estaba con Albus, y tenía ganas de pelea como nunca antes hablando con Rose. Esos dos chicos tenían un buen corazón.
— Esperemos que esto continue así, el próximo año.
— Yo creo que irá más allá.
Al día siguiente, todos estaban en la estación de Hogsmeade, esperando para irse a sus casas, después de todo un año en Hogwarts.
En un vagón, estaban Albus, Rose y Scorpius. Los tres se merecían un buen descanzo de todo lo que había pasado durante ese ciclo escolar. Estaban mirando hacía la ventana, viendo como el tren empezaba a avanzar, dejando ese gran colegio atrás. Los tres no decían mucho durante el viaje. Compraron varios dulces del carrito, y se la pasaron comiendo de ahí.
Así pasaron las horas. Llegaron a un pacto en el que decían que no iban a decir nada de lo que había pasado durante el ciclo. Porque, de hecho, nadie tenía la menor idea de que había pasado con ellos tres. Había rumores, si, pero muy pocos eran los que se acercaban mínimamente a lo que en realidad había pasado, y decidieron que así estaba bien.
Albus y Scorpius acordaron intentar entrar al equipo de quidditch el próximo año, cosa que hizo que Rose rodara los ojos, y que se infrascara en un libro.
Y luego, llegó el momento de arrivar a la estación de Kings Cross. Parecía mentira que solo hubieran pasado unos meses, cuando se fueron a Hogwarts para su primer año. Scorpius divisó, desde su compartimiento, a sus padres, con sus tios Theo y Daphne. Se despidió de ambos chicos.
— Adios, Al— se dieron un abrazo él y Scor
— Adios Scor. Ten buen verano.
— Igual— se volteó hacía Rose, que lo miraba esperando que se fuera y que no le dijera adios. Pero pasó lo contrario. Si bien no fue un abrazo, se dieron un apretón de manos—. Hasta el próximo año, Weasley.
— Hasta el próximo año, Malfoy.
Y se acabó el primer año!!! OMG No me lo puedo creer, esto es… nose! No tengo palabras para decirlo. Gracias a los 70 favoritos y a todas las personas que han comentado los capitulos! No saben lo que me hacen sentir!!