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Albus, Rose y Scorpius — capítulo 9

— Se los dije— Rose dijo la típica frase, al día siguiente—. Les dije que era mala idea dejar de lado lo de las acromántulas.

— Ya lo sabemos— dijo Scorpius, cansino—. Ya sabemos que fue un error subestimar a una criatura carnívora.

— ¿Pero cómo entraron?— se preguntó Albus. Ya se había dado cuenta del error cometido, pero en la noche casi no pudo dormir pensando en como una araña gigante entró a Hogwarts, el colegio más seguro del mundo.

— Están dentro de Hogwarts— dijo Rose, segura—. Solo se escabulleron en la noche, cuando todos dormían.

— ¿Creen que Filch lo haya visto?— preguntó Albus.

— No. Si lo vió la vez del primer ataque, habría avisado— aseguró Scorpius, sin muchos ánimos. Con lo mucho que odiaba equivocarse…

— Puede que no lo haya visto— pensó Rose—. Puede que ni siquiera sepan que los atacó.

— Si nosotros lo sabemos, que no lo sepan ellos. Por favor Rose— se quejó Scorpius.

— Lo sabemos porque ya pensabamos que podrían atacar. Puede que una mordida de acromántula sea lo último que se te venga a la cabeza.

Siguieron caminando, Rose entró a la clase que le tocaba, con Alice. Albus y Scor continuaron su camino a otra clase, la de hechizos. Estaban practicando el hechizo Pretificus Totalus, por lo que todos estaban lo suficientemente ocupados para poner atención a la platica que Albus y Scor estaban teniendo.

— ¿Y si vuelve a haber otro ataque?— preguntó Albus a su amigo, preocupado.

— Si esas cosas son listas, no creo que lo vuelvan a hacer. Se arriesgarían a que toda la escuela los vieran— respondió Scor.

— ¿Por qué habrán atacado?

—  A mi me preocupa más en qué situaciones estaban ellos cuando los atacaron— opinó Scor, que era mucho más maduro sin Rose cerca.

— ¿Por qué?

— Para que nadie se diera cuenta, los ataques debieron de haber sido durante la noche. ¿Qué se supone que estaban haciendo los chicos a mitad de la noche fuera de las salas comunes?

Al tenía que admitir que era un buen punto, y se preocupó un poco más por esos chicos. Muy pocas piezas de ese rompecabezas encajaban verdaderamente. Si hubieran escuchado a Rose, nadie hubiera salido herido. La culpa lo carcomía por completo, era la culpa de ellos que sus compañeros no estuvieran tomando la clase con ellos.

— Tal vez… tal vez no estaban afuera— habló el azabache.

— Pues eso sería más preocupante. ¿Cómo un par de acromántulas pudieron haber entrado a dos salas comunes diferentes?

— Suponiendo que solo fuera una en cada ataque.

— Creo que si hubieran sido más, esos chicos estuvieran muertos.

Esa afirmación no ayudó mucho al subconsiente de Al.

Al salir de clases, se juntaron con Rose en la biblioteca. Los tres habían pensado mucho durante el día sobre lo que habían oído en la enfermería. Cada uno sabía que en sus manos estuvo la oportunidad de que nada les hubiera pasado.

— ¿No saben qué pasó el día que los atacaron?— preguntó Rose, apenas se sentaron.

— Nadie lo sabe— afirmó Scor, pues habían estado preguntando a sus compañeros de habitación—. Él fue el único que se quedó en Navidad.

— Pues ella no estaba sola cuando la atacaron— explicó Rose—. Su hermana mayor estaba con ella. Hablé con la chica entre clases. Pero no vió que la atacó, dijo que alguien le había dado un fuerte golpe en la cabeza. Quedó aturdido lo suficiente para que la acromántula la atacara.

— ¿Dónde estaban?— preguntó Albus, empezando a hacer su tarea.

— En el cuarto donde duermo— un escalofrío recorrió el cuerpo de la pelirroja, y perdió un poco de color.

— Osea que no solo entró en la Torre, sino que también alcanzó una habitación— Scor no parecía muy tranquilo con el descubrimiento.

— La hermana me dijo que estaban de espaldas, por lo que no vieron quien entró. Pero que está segura que primero la atacaron a ella, antes que a Elizabeth.

— ¿Quién?— preguntó Scor, frunció el ceño.

— La que vieron ayer en la enfermería— explicó Rose.

Scor formó una "O" con sus labios, y se quedó callado.

— Eso significa que alguien está detrás de los ataques— concluyó Albus.

— Eso significa— aseguró Rose, asintiendo con la cabeza—. Y eso solo aumenta mi nerviosismo.

— Tenemos que decirselo a McGonagall— habló Scor otra vez, más pálido de lo normal. Albus y Rose lo miraron. Había miedo en su mirada. ¿En qué asusnto se habían metido?

— Pues ahora creo que no— debatió Rose, con firmeza pero a la vez insegura—. Quien haya dejado a las acromántulas entrar, tiene que estar dentro de Hogwarts. Y si ese alguien se enterara de que fuimos nosotros quien se lo dijo a la directora… bueno, no quiero terminar como esos dos.

— Tiene sentido— admitió Scor, pasados varios segundos.

— Pero tenemos que decirselo a Hagrid. Ya no se debe fiar de esas arañas— finalizó Rose.

— Esta empezando anochecer. No podemos salir— se quejó Scor, viendo a una ventana que estaba cerca.

Algo en el cerebro de Albus hizo clic. Él ya conocía la manera de salir sin que nadie se diera cuenta. Pero tendría que pedirsela a su hermano—. ¡Ya sé como!

— ¿Cómo?— preguntaron Scor y Rose al mismo tiempo.

— Vengan, vamos al Gran Comedor.

— Al, esto es en serio. Podemos comer luego— Rose se enojó por lo dicho por su primo.

— Además, la cena debe de estar acabando— dijo Scor.

— No, no es por eso. Vamos, sé que podemos hacer— y jaló de sus amigos para salir de la biblioteca. En efecto, la cena iba terminando. Para la suerte de ellos, los chicos de Gryffindor de segundo año iban saliendo, entre ellos estaban James y Fred—. ¡Eh, James!

— Hola, Al. ¿Qué tal vas?— saludó James, con una sonrisa. Le hizo una seña a Fred de que continura su camino sin él—. ¿Por qué no han bajado a cenar?

— Necesitamos la Capa— Albus fue al grano—, y si se puede también el Mapa.

— ¿Para qué los quieres?— James frunció sus cejas, confundido. Rose se dió un golpe en la frente, ¿cómo no se le ocurrió?

— Saldremos a ver a Hagrid. Será una visita rápida, lo prometo. Te los regresaré mañana.

James pasó la mirada por los tres niños. No estaba del todo seguro que esa visita fuera a ser segura. Y, si llegaran a confiscarle los objetos, no los tendría en su poder en mucho tiempo. Esos objetos eran muy valiosos para llevar acabo sus bromas.

— Supongo que sí. Está bien— finalmente accedió—. Vengan, iremos por ellas a mi sala común.

— ¿Está bien?— preguntó Rose, pues no creía que alumnos podrían entrar a las salas comunes de otras casas.

— Si, mientras no vuelvan a aparecerse por ahí— dijo únicamente, y dieron marcha.

Llegaron frente a un cuadro, el de la Dama Gorda. La mujer los veía eseptica.

— ¿Y estos qué hacen aquí?— preguntó con una voz sumamente chillona.

— Vienen conmigo— aseguró James—. «Fantasma»

— Espero no volver a verlos por aquí— dijo la Dama Gorda, mientras el cuadro se quitaba, enseñando la entrada a la sala común de Gryffindor. Era una sala circular, parecía mucho más comoda que la de Slytherin y Ravenclaw. El fuego de la chimenea crispaba. En el tablón de anuncios había un gran poster que anunciaba la tienda de Sortilegios Weasley en Hogsmeade.

— Quedense aquí, enseguida vuelvo— dijo James, y subió rumbo a las habitaciones.

— Esperemos que no llegue nadie más— susurró Rose, y en ese momento entraron Frank y Alice, que llegaban de cenar.

— ¡Chicos! ¿Qué hacen aquí?— Alice se mostraba alegre de verlos, mientras que Frank no tanto.

— Me los llevo enseguida— James bajó rápidamente, escondiendo algo detrás de él. Los sacó de la sala común de Gryffindor, y sacó de su espalda una capa y un viejo pedazo de papel—. Tengan mucho cuidado. Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.

Y el viejo pedazo empezó a poblarse de tinta, que revelaba el paradero de cada persona en Hogwarts—. Sabes usarlo, ¿verdad Al?

— Travesura realizada— Albus apuntó con su varita al Mapa del Merodeador, y la tinta desapareció. Scorpius ahogó un grito de asombro. ¿Y eso como había pasado?

— Espero que no los atrapen. Tengan una linda charla con Hagrid.

Entró por el cuadro. Tenían que irse ahora. Les echó la capa sobre él, Scor y Rose. Y, a vista de otros, habrían desaparecido.

Ya llegamos a las mil lecturas y a los 49 favoritos!!! Muchas gracias, de verdad. Espero que les guste la historia y que comenten que les pareció el capitulo!!