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Harry Potter y la piedra Filosofal: El trío de ahora es un cuarateto — capítulo 10
Las cosas no pudieron haber salido peor, Filch nos llevó directamente al despacho de la profesora Mcgonagall, Hermione temblaba, excusas, disculpas y locas historias cruzaban por la mente de Harry mientras que yo simplemente me distraía recordando la cara de Malfoy siendo castigado. —Nunca lo habría creído de ninguno de ustedes….bueno de la señorita Allen tal vez, pero no de ustedes dos— dijo la profesora —Gracias—dije sarcástica —señorita Allen, usted y la palabra castigo se han vuelto muy amigas durante el trascurso de este año, no finja inocencia. Subí mis hombros y asentí con la cabeza, al menos en eso tenía razón, —ahora, el señor Filch dice que estaban en la torre de astronomía, es la una de la mañana. Exijo una explicación. —Qué mejor que esta hora para observar el universo con más calma—dije yo mientras la mirada fulminante de la profesora me advertía que una palabra más y de seguro terminaría lejos del castillo. —creo que tengo una idea de lo que sucedió, no hace falta ser un genio para descubrirlo. Se inventaron una historia sobre un dragón para que Draco Malfoy saliera de la cama y se metiera en líos, los he atrapado. Harry me miro sorprendido, supe que esa sería la excusa perfecta para librarnos de un castigo peor por lo que intervine —Eso es…completamente cierto profesora, lo lamentamos mucho—dije yo intentado contener la risa de victoria, —estoy muy disgustada, cuatro alumnos, cuatro alumnos fuera de la cama en una noche ¡nunca había visto una cosa así¡ tú, Hermione Granger, pensé que tenías más sentido común, y tu Potter….creía que Gryffindor significaba más para ti, los tres sufrirán castigos sin olvidar al señor Lomgbottom — ¿Qué pasa con Neville? —pregunto Harry —lo encontré fuera de la cama a punto de salir de la torre, los estaba buscando por un "dragón" ahora bien, les descontare cincuenta puntos a Gryffindor — ¿cincuenta? —resoplo Harry —sí, cincuenta y a cada uno…¿quiere más? Harry permaneció callado. Doscientos puntos perdidos en una sola noche, eso situaba a Gryffindor en el último lugar perdiendo toda posibilidad de que Gryffindor ganara la copa de la casa. Al principio todos los estudiantes de la casa mos miraban con desprecio, aparentemente nadie nos hablaba y seguramente tenían ganas de asesinarnos mientras dormíamos, estábamos a años luz de poder ganarle a las otras casa y con lo poco que quedaba de año escolar seriamos el hazme reír de todos cuando nos enviaran nuevamente a casa en las vacaciones…marcados para siempre como los culpables quita puntos de Gryffindor. —se olvidaran en unas semanas. Fred y George han perdido puntos muchas veces desde que están aquí y la gente los sigue apreciando—dijo Ron —pero nunca perdieron doscientos de una sola vez ¿verdad? —pregunto Harry —bueno…no—admitió Ron Fred y George intentaban subirme el ánimo robándose pasteles de la cocina y haciendo bromas tontas, pero ya no era lo mismo, quería buscar vendetta contra Filch y tenía claro que algún día lo lograría. Una semana antes de que comenzaran los exámenes. Harry se enteró de que Snape había sobornado o más bien amenazado a Quirrell de quitar su encantamiento en Fluffy para poder acceder a la piedra. El pelinegro nos contó todo lo que había escuchado con detalle y nosotros unimos todo. —entonces Snape lo hizo—dijo Ron —si Quirrell le dijo como romper su encantamiento anti fuerzas oscuras. —pero todavía queda Fluffy— dijo Hermione —tal vez Snape descubrió como pasar ante el sin preguntarle a Hagrid— dijo Ron—seguro que por aquí hay un libro que dice como burlar un perro gigante de tres cabezas ¿Qué vamos a hacer? —ir a ver a Dumbledore, eso es lo que debimos hacer hace tiempo. Si se nos ocurre algo a nosotros solos, con seguridad perderemos —que pesimista, Potter—dije yo— los mejores planes surgen en momentos inesperados seguramente terminaremos medio muertos pero eso no quiere decir que perderemos —eso no ayuda en nada Rachel—dijo Ron —No podemos ir a Dumbledore, no tenemos pruebas—dijo Harry —tal vez solo tenemos que averiguar un poco más—agrego Hermione —No…ya hemos averiguado lo suficiente—dijo Harry tomando un libro para seguir estudiando. A la mañana siguiente llegaron notas para Harry, Hermione, Neville y yo en la mesa del desayuno. Eran todas iguales Su castigo tendrá lugar a las once de la noche El señor Filch los esperara en el vestíbulo de entrada Prof. M. Mcgonagall. A mí personalmente no se me ocurría qué clase de castigo pudiera llevarse a cabo a las once de la noche, por lo que mi mente comenzó a imaginar toda clase de ridiculeces que solo eran típicas de mí. A las once de aquella noche nos despedimos de Ron en la sala común y bajamos al vestíbulo de la entrada con Neville. Filch ya estaba allí y también Malfoy. Sentí un inmenso desprecio al verlo pero no había nada que hacer al respecto. —Síganme—dijo el hombre encendiendo un farol, conduciéndonos hacia fuera— seguro que lo pensaran dos veces antes de volver a faltar a una regla de la escuela ¿verdad? — dijo mirándonos con aire burlón —no, en realidad no— dije yo mientras el cambiaba su expresión a irritado— para eso están hechas…para romperlas—me burle —entonces aprenderás niñita que el trabajo duro y el dolor son los mejores maestros, si quieres mi opinión, es una lástima que hayan abandonado los viejos castigos….colgarlos de las muñecas del techo unos pocos días. Yo todavía tengo las cadenas en mi oficina, las mantengo engrasadas por so alguna vez se necesitan…bien, allá vamos, y no piensen en escapar por que sea peor si lo hacen. Me acaricia las muñecas de solo imaginarlo y camine en silencio detrás de todos. Marchamos cruzando los oscuros terrenos del colegio. Neville comenzó a respirar con dificultad y Harry pregunto a Hermione cual sería el castigo que nos esperaba. Debía haber algo verdaderamente horrible o Ficlh no estaría tan contento. Hagrid nos estaba esperando y cuando lo vi tanto Harry como yo nos relajamos, ¿que castigo podríamos enfrentar si estábamos con Hagrid?sin embargo Filch volvió a hablar —creen que van a divertirse con este papanatas…pues pienselo mejor por que es al bosque a donde iran y mucho me habre equivocado si vuelven todos enteros. Neville dejo escapar un gemido de terror y Malfoy se detuvo de golpe. El bosque nunca me había asustado, todo lo contrario, me causaba fascinación y tener la oportunidad de explorarlo era simplemente excitante. — ¿el bosque? hay toda clase de cosas allí…dicen que hay hombres lobo — ¿Qué pasa Draco? —Pregunte— ¿tienes miedo? —oh, cállate—me dijo molesto cruzándose de brazos —no iré a ese bosque—dijo Malfoy y todos notamos el miedo en su voz. — Lo harás si quieres quedarte en Hogwarts —dijo Hagrid con severidad—hiciste algo mal y ahora vas a pagarlo. —pero eso es para los empleados, no para los alumnos. Yo pensé que nos harían escribir unas líneas o algo así. Si mi padre supiera que hao esto el… —te diría que es así como se hace en Hogwarts—gruño Hagrid —escribir unas líneas ¿y a quien le serviría eso? Harás algo que sea útil o si no te iras del castillo, si crees que tu padre prefiere que te expulsen entonces vuelve al castillo en empaca tus cosas. —uhhhh a mí que me escupa un pollo—susurre mientras Harry trataba de controlar la risa. Malfoy no se movió, miro con ira a Hagrid y luego bajo la mirada —Bien, entonces—dijo Hagrid— escuchen con cuidado, porque lo que vamos a hacer esta noche es peligroso y no quiero que ninguno de ustedes se arriesgue, síganme por aquí, un momento. Nos condujo hasta el límite del bosque, levanto u farol y señor hacia un estrecho sendero de tierra que desaparecía entre los espesos arboles negros. Una suave brisa nos levantó el cabello mientras observábamos el bosque. —Miren allí—dijo Hagrid— ¿ven eso que brilla en la tierra? ¿Eso plateado? Es sangre de unicornio. Hay por aquí un unicornio que ha sido malherido por alguien, es la segunda vez en una semana. Encontré uno muerto el último miércoles. Vamos a tratar de encontrar a ese pobrecito herido. Tal vez tengamos que evitar que siga sufriendo — ¿y qué sucede si el que hirió al unicornio nos encuentra a nosotros primero? — dijo Malfoy —Enfrentar la muerte con dignidad—dije yo para asustarlo y el me observo aterrado mientras yo sonreía —no hay ningún ser en el bosque que los pueda herir si están conmigo o con Fang—dijo Hagrid—sigan el sendero. Ahora vamos a dividirnos en dos equipos y seguiremos la huella en distintas dirección. Hay sangre por todo el lugar, debieron herirlo ayer en la noche. —yo quiero ir con Fang—dijo rápidamente Malfoy mirando los lagos colmillos del perro — Entonces Harry, Hermione y yo iremos por un lado y Draco, Neville, Rachel y Fang por el otro. Si alguno se encuentra al unicornio debe enviar chispas verdes y si están en peligro que sean rojas, así que tengan cuidado en marcha —lo siento Rachel—me dijo y luego siguió su camino junto con Hermione y Harry, yo me cruce de brazos y me di la vuelta— bien…andando—dije molesta mientras Neville me seguía de cerca. Anduvimos en silencio con la vista calvada en el suelo, de vez en cuando un rayo de luna a través de las ramas iluminaba una mañana de sangre azul plateada entre las hojas caídas — ¿Qué podría matar un unicornio? —pregunto Neville —un hombre lobo, seguramente ya hay uno siguiéndonos—dijo Malfoy paranoico —cállate…o te juro que te golpeo, la gracia es ser optimistas — ¡estamos en el maldito bosque prohibido! ¿Cómo esperas que sea optimista? — grito Malfoy —Cállate….que escandaloso—dije golpeándolo en un brazo Con el pasar de los minutos, Malfoy comenzó a molestar nuevamente, se escondido de Neville y o asusto, el pobre casi envía chispas rojas al cielo de no ser porque le quito la varita —ya madura, Malfoy —mira quien lo dice —si lo digo yo ¿algún problema? —Algún día seré más alto que tú y entonces sufrirás las consecuencias—me advirtió Me sentía orgullosa de ser casi una cabeza más alta que Malfoy pero aun así sabía que el crecería y aún más rápido que yo — ¿Qué harás? Vas a golpearme….que cobarde—dije acercándome a él, el me miro son ira y su rostro se puso rojo, luego me empujo con violencia y caí de trasero al piso —¡¡idiota!! —dije molesta El sonrió y siguió caminado. Después de casi media hora lidiando con Malfoy nos encontramos con el otro grupo en la unión de senderos, juntos seguimos caminando y finalmente divisamos al unicornio y estaba muerto —¿pero qué demonios es esa cosa? —dije yo señalando una figura encapuchada que se encontraba sobre el unicornio y al parecer estaba succionando la sangre del animal Malfoy dejó escapar un terrible grito y huyo, lo mismo que Fang. La figura encapuchada levanto la cabeza miro a Harry, se puso de pue y se acercó a él. Harry estaba paralizado. Nadie podía moverse, estábamos en shock hasta que un centauro apareció de la nada y con sus patas ahuyento a la figura encapuchada. Todos suspiramos profundamente u sentimos un gran alivio. El centauro le hablo a Harry ninguno de nosotros escucho hasta que el pelinegro regreso —debemos volver al castillo…hay algo que deben saber—dijo Hagrid asintió y todos terminamos regresando. Ron se había quedado dormido en la oscuridad de la sala común, esperando a que volvieran. Cuando Harry lo sacudió para despertarlo, gritó algo sobre una falta en Quidditch. Sin embargo, en unos segundos estaba con los ojos muy abiertos, mientras Harry nos contaba lo que había sucedido en el bosque. Harry no podía sentarse. Se paseaba de un lado al otro, ante la chimenea. Todavía temblaba. —Snape quiere la piedra para Voldemort... y Voldemort está esperando en el bosque... ¡Y todo el tiempo pensaban os que Snape sólo quería ser rico! —¡Deja de decir el nombre! —dijo Ron, en un aterrorizado susurro, como si pensara que Voldemort pudiera oírlos. Harry no lo escuchó. —Firenze me salvó, pero no debía haberlo hecho... Bane estaba furioso... Hablaba de interferir en lo que los planetas dicen que sucederá... Deben decir Que Voldemort ha vuelto... Bane piensa que Firenze debió dejar que Voldemort Me matara. Supongo que eso también está escrito en las estrellas. — ¿y esos quiénes son? —pregunte — ¡los centauros, Rachel! —dijo Harry un poco enojado, yo cerré mi boca. —Así que lo único que tengo que hacer es esperar que Snape robe la Piedra —continuó febrilmente Harry—.. Entonces Voldemort podrá venir y Terminar conmigo... Bueno, supongo que Bane estará contento. Hermione parecía muy asustada, pero tuvo una palabra de consuelo. —Harry, todos dicen que Dumbledore es al único al que Quien-tú-sabes siempre ha temido. Con Dumbledore por aquí, Quien-tú-sabes no te tocará. De todos modos, ¿quién puede decir que los centauros tienen razón? A mí me parecen adivinos y la profesora McGonagall dice que ésa es una rama de la magia muy inexacta. El cielo ya estaba claro cuando terminamos de hablar así que fuimos a la cama agotados, con las gargantas secas. Pero las sorpresas de aquella noche no habían terminado. Cuando Harry abrió la cama encontró su capa invisible, cuidadosamente doblada.