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Harry Potter y la piedra Filosofal: El trío de ahora es un cuarateto — capítulo 5

Malfoy no podía creer lo que veían sus ojos, cuando vio que Harry y Ron todavía estaban en Hogwarts al día siguiente, con aspecto cansado pero muy alegres. Cuando yo baje junto a Hermione vigilándome como si fuera mi madre, me aparte de ella lo más rápido que pude cuando los vi a ellos dos en el gran comedor. Harry y Ron charlaban sobre un paquete relacionado con Gringotts, yo no entendía nada, pero claro, Harry me puso al corriente minutos después.  —debe ser algo muy valioso, o muy peligroso—dijo Ron —O las dos cosas—dijo Harry Hermione comenzó a negarse a hablar con Ron o Harry y a mí me dirigía la palabra. Nada más porque yo compartía habitación con ella. Sin embargo saber que no tendríamos que soportarla por ser una mandona sabionda era un premio para todos. Yo les prometí a los chicos que habría Vendetta contra Malfoy pero hacia la hora del almuerzo, Harry encontró una mejor forma de venganza una vez vio el paquete que la profesora Mcgonagall le había enviado. Su nueva Nimbus 2000. Ron abrió la boca de par en par, mientras yo felicitaba a Harry, sin embargo el momento de dicha se perdió cuando Malfoy, Crabbe y Goyle se acercaron a nosotros. —Es un escoba—dijo Malfoy desenvolviendo el paquete bruscamente, con una mezcla de celos y rencor en su paliducha cara— Esta vez lo has hecho Potter, los de primer año no tienen permiso para tener una. —No generalices, Draco, querido—dije yo colocándome de pie, sobrepasándolo en altura por al menos unos 3 centímetros— Harry es tan talentoso, que ya vez. Nadie ha dicho nada sobre impedirle tener una escoba. —Es una Nimbus 2000—dijo Ron sin poder resistirse— ¿Cuál dijiste que tenías tú en casa? ¿Una Comet 260?, las Comet parecen veloces pero no tienen nada que hacer con las Nimbus — ¿Qué sabes tú, Wesley, si no puedes comprar ni la mitad del palo? — Replico la rubia— supongo que tú y tus hermanos tenéis que ir reuniendo la escoba ramita a ramita Antes que Ron pudiera contestarle yo empuje a Crabbe y le doble el bazo a Malfoy hacia atrás. —¿Qué haces, maldita impura? —me dijo con voz forzada, al parecer le dolía —impuro tu trasero, discúlpate con Ron —¿disculparme? No me hagas reír —todo lo contrario, te hare llorar—amenace doblándole aún más el brazo, lo gracioso de todo es que ni Crabbe ni Goyle hacían algo para impedirlo. —Señorita Allen—dijo una voz a mis espaldas —Profesor—dijo Malfoy— castíguela, me está molestando —Pero se lo merece, profesor—dije yo  El profesor Flitwick me ordeno que soltara al rubio llorón y me dijo seriamente —llevamos dos semanas de clase y usted ya le ha quitado 6 puntos a su casa, señorita Allen…. —pero… —ira a ver a madame Hooch en la tarde después de clases, al parecer a ella le agrado tenerla como asistente.  —no, profesor, ella me pone a hacer todo el trabajo sucio —será su castigo por lastimar a uno de sus compañeros — ¡pero el empezó¡ —dijimos Harry, ron y to al mismo tiempo —ustedes dos callados, Wesley y Potter…por cierto, escuche buenas nuevas de la profesora Mcgonagal, felicidades pro entrar al equipo de Gryffindor —Gracias señor—dijo Harry Malfoy se retiró con orgullo del lugar seguido por el diminuto profesor mientras yo lo maldecía desde lo más profundo de mi alma. —mira el lado positivo, nos veremos en el entrenamiento—dijo Harry —la única diferencia es que yo estaré como elfo detrás de la señora Hooch mientras tú te diviertes—me queje —Deja de buscar problemas—interrumpió Hermione— conseguirás que nos quiten todos los puntos —estaba molestando a Ron—dije molesta —él puede defenderse solo— respondió ella para luego caminar rápidamente dejándonos a todos atrás. Asistimos a las clases del día, y en la tarde me dirigí con Harry al campo de entrenamiento. Oliver Wood el capitán del equipo de Gryffindor lo estaba esperando, y más allá, cerca de la entrada del campo estaba la señora Hooch de brazos cruzados y una sonrisa en su rostro….eso no me agradaba pero nada —Suerte—me dijo Harry con un abrazo —Que no te rompa la cabeza una Bludger—le dije en broma aunque su expresión fue de terror—es broma, suerte a ti también. La señora Hooch me tenía preparado toda una serie de trabajos para el día de hoy, limpiar las gradas, recoger la basura, meterla en bolsas llevarlas al castillo y organizar las escobas de su despacho…y no eran pocas. Por suerte parecía que ese día tendría algo de ayuda. Una vez llegue a su despacho encontré a dos pelirrojos jugando con las escobas como si fuesen espadas —no me tocaste, mentiroso—se quejaba uno —claro que no, te di en toda la frente—decía el otro riendo Los observe durante unos minutos hasta que la melodiosa voz de la señora Hooch interrumpió mis pensamientos —¿Qué están haciendo par de vagos? —se quejó —les traje ayuda, tienen dos horas para dejar este lugar impecable o nos veremos mañana a la misma hora —dos horas, tiempo suficiente—dijeron los pelirrojos fingiendo estar sumamente llenos de energía y ánimo para organizar el despacho y vaya sorpresa eran gemelos. Los gemelos que había visto tantas veces hablar con Ron, aunque yo nunca estaba cerca para saludarlos. La señora Hooch abandono el lugar y yo me quede mirándolos en busca de diferencias en sus rostros. — ¡hey! Tu eres la amiguita de Ron—dijo uno—nosotros somos sus hermanos mayores — ¿No eres la que siempre se mete en problemas con Malfoy?—dijo el otro —yo soy Fred y él es George—dijo Fred —aunque también somos Gred y Feorge—dijo George….o eso creía —Soy Rachel—dije encantada—un gusto conocerlos —Así que, Rachel—dijo el que creía era Fred rodeándome los hombros con uno de sus brazos— ¿Qué tan problemática eres? —lo suficiente como para hacerte llorar—le dije  —Uhhh—dijo George colocando so brazo sobre el brazo de su hermano ahora éramos un sándwich— una chica ruda sin miedo a nada —no diría, que a nada, le temo a las arañas y a la señora Hooch—sonreí —Todos le tememos a la señora Hooch—me dijo uno de ellos, y ya me había confundido, creo que era Fred. —Cierto—asentí — ¿Por qué estás aquí? —pregunto otro gemelo —le doble el brazo a Draco Malfoy —Esta chica me agrada—dijo el otro—una niña de 11 años que le hace la vida imposible al bribón de primer año…interesante —12…tengo 12 —¡¡¡¿12?!!! —dijeron ambos —sí, estuve enferma, y me practicaron una cirugía en un hospital muggle, es una historia un tanto larga, el punto es que no pude asistir el año pasado pero aquí estoy nuevamente. —pues nosotros tenemos 13, así que…parece que tienes la edad y las agallas para hacer bromas. — ¿lo dices enserio? — Dije yo— bromas es mi segundo nombre Los gemelos se miraron entre si y nuevamente me rodearon con sus brazos para susurrarme un montón de cosas, pasadas las dos horas aun no habíamos terminado y al parecer tendríamos que vernos nuevamente al día siguiente. Comenzaba a hacer amigos por todo el castillo y esos dos ya tenían un historial de castigos aún más grande que el mío, lo que significaba que me divertiría sin duda alguna. La mañana de Halloween el colegio amanecido oliendo a pastel de calabaza, el aroma era dulce y agradable por lo que todos parecían de buen humor. Tuvimos encantamientos esa mañana donde aprendimos el encantamiento " Wingardium leviosa" Ron y Hermione comenzaron a discutir nuevamente y el termino haciendo llorar a Hermione al llamarla "pesadilla". La chica no apareció en las clases siguientes A la hora de la cena avise a los chicos que iría en busca de Hermione, Parvati Patil la había visto de camino al baño de niñas del primer piso así que me apresure al lugar. — ¿Hermione? —pregunte entrando en el lugar, solo un cubículo estaba cerrado— ya sé que estas allí—dije acercándome con cuidado —déjame en paz, Rachel… Ron, Harry y tú me odian, así que no te molestes en ser amable conmigo —No te odiamos Hermione—dije sintiéndome algo culpable por lo que anteriormente había pensado de ella—nada más eres un poco molesta por que eres un poquito mandona.  —eso no me ayuda—dijo con voz entrecortada —lo sé—dije apoyando mi frente sobre la puerta del cubículo en el que ella estaba encerrada—vamos Hermione, sal de ahí, sé que Ron se pasó con su comentario, solo deberías no ser tan mandona y veras como harás amigos. Yo puedo ser tu amiga —tu también piensas que soy una molestia —Si—dije sincera— pero es que no te he conocido lo suficiente, podríamos estudiar juntas y bueno hablar cosas de chicas, ya sabes, con Harry y Ron no puedo hablar de chicos lindos, no me entenderían. Escuche una leve risita y supe que estaba en el camino correcto —vamos, la cena ya comenzó, te perderás de los pasteles de calabaza—dije y entonces me di la vuelta por un extraño sonido. Como pasos demasiado pesados para ser una persona normal— oh Fuck—susurre — ¿Rachel? ¿Pasa algo? —Hay….hay…..un trol—susurre aterrada —no te entiendo ¿hay un qué? —dijo abriendo la puerta de su cubículo, en ese mismo instante, las dos gritamos.  Corrimos como almas que se lleva el diablo hacia una esquina del baño, entre los lavabos y la pared, agazapadas y pálidas vimos como el deforme Trol avanzaba hacia nosotros chocando contra los lavabos —no era tan malo dejar un testamento, lo sabia — ¡no es el momento Rachel! —me dijo pellizcándome la mano Me queje del dolor cuando oímos un grito en la puerta del baño — ¡Distráelo! —dijo Harry apareciendo sorpresivamente, Ron le tiro un grifo que sabrá dios como arranco del lavabo y le dio en toda la cabeza. La bestia se detuvo a pocos pasos de nosotras, se balanceo, parpadeando con aire estúpido, para ver quien había hecho lo anterior. Sus ojos detectaron a Harry. Vacilo y luego se abalanzo sobre él, levantando su bastón. —¡eh cerebro de guisante! —llamo Ron desde el otro extremo, la cosa esa se dio la vuelta hacia ron dándole tiempo a Harry de correr. —¡CORRAN! —nos gritó Harry y tome a Hermione de la mano para jalarla pues estaba tan asustada que sus piernas eran incapaces de moverse por si solas. Ron ahora estaba acorralado y parecía estar a punto de mojar sus pantalones, Harry corrió valientemente o tal vez estúpidamente hacia el trol y se subió de un salto en la espalda de esa cosa, y aun me pregunto cómo demonios lo hizo, pero lo hizo. El trol se sacudía violentamente de un lado a otro mientras Hermione y yo nos acercábamos a la salida tal cual ninjas con pasos indetectables. —dios, por favor…he sido una chica buena, no puedo morir ahora, tengo mucho que vivir, no he tenido un novio y mucho menos he dado mi primer beso, no he golpeado a Malfoy lo suficiente como para hacerlo sufrir desde el fondo de su alma, así que por favor, permíteme vivir—susurraba mientras seguía dando pasos lentos y sigilosos — ¿enserio Rachel? —me dijo Hermione con una expresión de miedo absoluto —si Hermione…enserio—le dije yo tratando de parecer graciosa, pero ella me golpeo en la cabeza y me obligo a seguir caminando con la boca cerrada. De un momento a otro el Trol chillo y vimos la desafortunada varita de Harry justo en uno de los orificios de la nariz llena de moco del Troll. Harry lo miro con desagrado ignorando el hecho de que esa cosa levantaba su bastón para quitarse a Harry de encima. —"Wingardium leviosa" — escuchamos y nos dimos la vuelta inmediatamente para ver a ron, que mantenía su varia en alto, evitando que el trol controlara su bastón. Subió rápidamente con el encantamiento y luego lo dejo caer justo sobre la cabeza deforme, el trol cayo de barriga contra el suelo causando un gran estruendo. Harry cayó con él, pero salió ileso. —oh, mi héroe—dije haciéndome la damisela mientras me acercaba a Harry— gracias por salvarnos a mí y a mi humilde acompañante—dije mirando a Hermione. Luego le di un abrazo al pelinegro —y nada mal Ron, tienes talento—dije guiñándole un ojo, el sonrió y luego miro tímido al sueño —Rachel tiene razón,…lo hiciste bien, Ron—Dijo Hermione. Harry se acercó al trol y le saco su varita de la nariz —Ascoooo—susurre Todos reímos y un súbito portazo nos hizo darnos la vuelta de golpe. La profesora Mcgonagall entraba apresuradamente en la habitación seguida por Snape y Quirrell, este último dirigió una mirada al monstruo, se le escapo un gemido y se dejó caer en un inodoro, apretándose el pecho —Nenita—susurre a Ron haciendo referencia a Quirrell, el rio por lo bajo. — ¿en que estaban pensado por todos los cielos? —Pregunto Mcgonagall con una furia helada—tienen suerte de que no los haya matado. —profesora Mcgonagall, me estaban buscando a mí—dijo Hermione—Rachel apareció primero, está preocupada porque yo no aparecía por ningún lugar— explico la chica —No fui al gran comedor por buscarla así que si dieron un aviso, lo ignoraba por completo—hable yo —Pero yo no—dijo Hermione— escuche cuando dijeron que había un trol y vine a buscarlo porque creí que podría vencerlo, ya sabe, había leído mucho sobre el tema. Las bocas de Harry Y Ron estaban abiertas, lucían como tontos, pero ver a Hermione mentirle a una figura de autoridad no era normal. Yo solo trataba de mantener la compostura. —si ellos no me hubiesen encontrado yo ahora estaría muerta. Harry le metio su varita en la nariz, Rachel me ayudo a evitar los ataques del trol y Ron lo hizo golpearse con su propio bastón. No tuvieron tiempo de ir a buscar ayuda. Estaba a punto de matarme cuando ellos llegaron. —Bueno… en ese caso—dijo la Profesora Mcgonagall— Hermione Granger eres una tonta ¿Cómo creías que ibas a derrotar a un trol gigante tu sola? —Ella bajo la cabeza avergonzada— estoy muy desilusionada por tu conducta. Si no te ha hecho daño mejor que vuelvas a la torre de Gryffindor, los alumnos están terminando la fiesta de Halloween en sus casas y ustedes—dijo señalándonos a Harry, Ron y  mi— tuvieron mucha suerte, no muchos de primer año podrían derrumbar a esta montaña, les otorgo cinco puntos a cada uno para Gryffindor por su valentía, informare al profesor Dumbledore sobre esto….pueden irse. Salimos rápidamente y no hablamos hasta subir dos pisos, era una alivio estar fuera del alcance del olor del trol y también de las intimidantes presencias de los profesores — ¡MIS PRIMEROS CINCO PUNTOS! —dije dando giros por el pasillo mientras mis amigos sonreían— no lo puedo creer, ves Hermione, es un poco irónico pero gracias a ti gane cinco puntos. No solo me los quitan ¿eh? Ella rio y yo la abrace— eres mi nueva mejor amiga Harry y Ron no dijeron nada, una vez en la sala común todos se dijeron Gracias los unos a los otros y subieron por sus respectivas escaleras. Desde ese momento Hermione se volvió nuestra amiga y gracias a dios, no volvió a ser molesta…no tanto como antes, por lo menos