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leyendo los libros de Percy Jackson — capítulo 8
Hola de nuevo mestizos y mortales, aquí me encuentro otra ves y les traigo un nuevo capitulo como ya saben una semana exacta espero que les guste y disfruten de la lectura. Realmente les invito a comentar ya que son los comentarios los que realmente me ayudan y me levantan el animo para continuar la historia.Sean felices y "sonrían es gratis", espero que les guste.*********La diosa gruño
-enserio es necesario que yo tenga que leer los pensamientos de un chico-
-bueno, solo si queremos seguir un orden específico-dijo Anabetth
-bueno, ya que pásenme el libro-
-Llegaré a ser el señor supremo del baño-
-Percy y Anabetth se miraron de reojo-
Una vez superado el hecho de que mi profesor de latín era un caballo,
-Centauro, Percy -corrigió Quirón.
-Ya lo sé -se sonrojo Percy.
Tuvimos un viaje agradable, aunque me cuide de no andar detrás de él. Yo había hecho de patrulla recoge-caca en el desfile del Día de Acción de Gracias de Macy un par de veces, y, lo siento, yo no confiaba en la parte de atrás de Chiron de la manera en que confiaba en su frente.
-Lo siento, señor -se disculpó Percy, mientras el resto de la sala reía.
Pasamos por el hoyo de voleibol. Varios de los campistas se dieron un codazo el uno al otro. Uno señaló el cuerno de minotauro que yo llevaba. Otro dijo: "Es él".
-pues cuantos Percy' s conocen- Pregunto Thalía
-nadie es tan molesto- dijo Anabetth
-tiene una mata de pelo indomable- menciono Conor
-es irónico- dijo Silena
-
muy pesimista- dejo charlas
-
incapaz de controlar su boca- dijo Grover
-que de alguna manera siempre se escapa de los problemas- agrego Travis
-como el- termino Thalía -no hay nadie como nuestro Percy-
La mayoría de los campistas eran mayores que yo. Sus amigos sátiro eran más grandes que Grover, todos ellos trotando en camisetas naranja de CAMPAMENTO MESTIZO, con nada más para cubrir sus melenudos traseros desnudos.
Los más inmaduros rieron con eso.
Yo no era normalmente tímido,
-No me había dado cuenta -dijo Thalía, sarcásticamente.
Pero la forma en que me miraban me hacía sentir incómodo. Me sentía como que estaban esperando que yo diera un sopetón o algo así.
-Lo estábamos -reconoció Will.
- pero no soy un monstro- dijo Percy
-si pero mataste al minotauro-
Miré hacia atrás a la granja. Era mucho más grande de lo que había percibido— cuatro pisos de altura, cielo azul con adornos blancos, como un balneario.
-yo quiero ir a un balneario- dijo leo
-si yo también- menciono Travis
-¡concéntrense ustedes dos! Ya después hablamos de balnearios- el regaño Piper
Estaba mirando a la veleta del águila de bronce en la parte superior, cuando algo me llamó la atención, una sombra en la ventana más alta del ático gablete.
-El Oráculo -dijo Anabetth.
Algo había movido la cortina, sólo por un segundo, y tuve la clara impresión de que estaba siendo vigilado.
-no creen que el chico esta paranoico-dijo Zeus molesto de que no le hicieran caso
-no, no lo creo- murmuro Quirón pensando en la gran profesa pero tan bajo que nadie lo escucho aparte del nadie le hizo caso y eso hizo enojar a Zeus aún mas
"¿Qué pasa ahí?" le pregunté a Quirón. Él miró hacia donde yo estaba señalando, y su sonrisa desapareció. "Sólo el ático." "¿Alguien vive ahí?" "No", dijo con firmeza. "No es una cosa viva."
-bueno no en este momento- dijo Apolo esperanzado por si alguna vez su oráculo volvería a estar vivió
Tuve la sensación de que estaba siendo sincero. Pero también estaba seguro de que algo había movido la cortina.
-Bueno obviamente es sincero Quirón nunca miente- dijo Anabetth
-eso si ocultando información es un experto- menciono Thalía
"Vamos, Percy," dijo Chiron, su tono alegre ahora un poco forzado. "Mucho por ver." Caminamos a través de los campos de fresas, donde los campistas estaban recogiendo sacos de bayas, mientras que un sátiro interpretaba una melodía en una flauta de caña.
Chiron me dijo que el campamento cultivaba una buena cosecha para exportar a los restaurantes de Nueva York y el Monte Olimpo. "Esto paga nuestros gastos", explicó. "Y las fresas se toman casi sin esfuerzo." Dijo que el Sr. D tenía este efecto en plantas con frutos: ellas solo se volvían locos cuando él estaba cerca. Esto trabajaba mejor con las uvas de vino, pero el Sr. D se limitó al cultivo de estas, por lo que crecieron fresas en su lugar.
Dioniso suspiro. No podía creerse que sus amadas uvas hubieran sido sustituidas por un montón de fresas.
Vi al sátiro tocando su flauta. Su música fue causando que líneas de bichos dejaran el campo de fresas en todas direcciones, como los refugiados que huyen de un incendio. Me preguntaba si Grover podría trabajar ese tipo de magia con la música.
-Puede -dijo Travis.
-Pero no sería ningún tipo de magia. Simplemente las ahuyentaría con lo mal que toca -finalizó Connor. Grover se sonrojo, y Katie golpeó a los dos hermanos.
-Dejaros de tonterías y no molesten a Grover-
Me preguntaba si todavía estaba dentro de la casa, siendo reprendido por el Sr. D. Grover "Grover no se meterá en demasiados problemas, ¿verdad?" le pregunté a Chiron. "Quiero decir... él fue un buen protector. De verdad."
-Gracias, Percy. Pero no me lo merezco -dijo Grover. Inmediatamente, el sátiro recibió dos golpes en la cabeza.
-Como vuelvas a decir algo así, te volveré a golpear -le prometió Percy y Thalía a la vez
Chiron suspiró. Se quitó la chaqueta y la colgó de su lomo de caballo como una silla de montar.
Algunos sonrieron.
"Grover tiene grandes sueños, Percy. Tal vez más grandes que razonables. Para alcanzar su objetivo,
-oh vamos Quirón, no es tan imposible yo estoy segura que Grover lo puede lograr- dijo Anabetth
Primero tiene que demostrar una gran valentía teniendo éxito como un guardián, encontrando un nuevo campista y trayéndolo a salvo a la Colina Mestiza."
-Eso lo hizo- gritaron cuatro voces Percy, Anabetth, Thalía y Nico. Luke no dijo nada ya que aún seguía resentido por lo de Thalía
"¡Pero lo hizo!"
Los mismos chicos asistieron de acuerdo haciendo sonrojar a Grover
"Yo podría estar de acuerdo contigo," dijo Quirón. "Pero no es mi lugar juzgar. Dionisio y el Consejo de los Sabios Ungulados
Leo resopló.
-¿El Consejo de qué? -preguntó, intentando aguantarse la risa- más bien sabio Aguados-
Deben decidir. Me temo que no puedan ver esta tarea como un éxito. Después de todo, Grover te perdió en Nueva York.
-Lo siento, Grover -dijo Percy, al notar varias miradas encima suyo -pero me estabas asustando-
-No fue tu culpa -dijo Grover.
Luego está el lamentable... ah... destino de tu madre. Y el hecho de que Grover estaba inconsciente cuando lo sacaste en el lindero de propiedad. El Consejo podría preguntarse si esto muestra nada de coraje por parte de Grover. " Quise protestar. Nada de lo que pasó fue culpa de Grover. También me sentía muy, muy culpable. Si no le hubiera dado a Grover el tiquete en la estación de autobuses, él no podría haberse metido en problemas. "Él va a tener una segunda oportunidad, ¿no?"
-Ya era su segunda oportunidad -susurraron Anabetth y Luke a la vez.
Thalía se removió en su sitio Sacudió su cabeza para alejar esos pensamientos.
Quirón hizo una mueca.
"Me temo que esta fue la segunda oportunidad de Grover, Percy. El consejo no estaba ansioso de darle otra, tampoco, después de lo que sucedió la primera vez, hace cinco años. Olimpo sabe, le aconsejé esperar más tiempo antes de intentarlo de nuevo. Él es todavía muy pequeño para su edad... ". "¿Qué edad tiene?" "Oh, veintiocho años."
-Ya quiero verme igual de bien cuando tenga veintiocho años -dijo Leo.
"¡Qué! ¿Y está en sexto grado?" "Los sátiros maduran la mitad de rápido que los seres humanos,
-entonces si fuera un humano tendría catorce- menciono Hazel -en ese caso en tu primera oportunidad debiste haber tenido once años y medio-
-algo así- asintió Grover
Percy. Grover ha sido el equivalente a un estudiante de escuela media en los últimos seis años". "Eso es horrible."
-Desde luego -dijo Frank.
"Absolutamente", Quirón acordó. "En cualquier caso, Grover se maduró tardíamente, incluso para los estándares de sátiro, y aún no muy competente en la magia del bosque. ¡Ay!, estaba ansioso por cumplir su sueño. Tal vez ahora él encontrara otra carrera...". "Eso no es justo", le dije. "¿Lo que sucedió la primera vez? ¿Fue realmente tan malo?"
-¡¡no lo fue!!- grito Thalía
Chiron apartó la mirada rápidamente. "Vamos a seguir adelante, ¿de acuerdo?" Pero yo no estaba muy dispuesto a abandonar el tema. Algo se me había ocurrido cuando Quirón habló sobre el destino de mi madre, como si estuviera evitando intencionadamente la palabra muerte.
Hades abrió mucho los ojos -no, no lo harás-
-hacer que- pregunto leo pero no le hicieron caso
-no te atreverías- dijo Hades y Percy intentaba ocultar una pequeña sonrisa
-¡¡hacer que!!- volvió a preguntar leo
-¿quieres apostar?- dijo talia
-no lo lograra, y no lo permitiré- dijo Hades y después de unos segundos continuaron la lectura
Los comienzos de una idea-una pequeña esperanza de fuego-comenzaron a formarse en mi mente.
-¡¡que nadie me escucha!! Que es lo que estas planeando- grito leo desesperado
-ya lo veras- respondió Percy
"Chiron", dije. "Si los dioses y el Olimpo y todo esto es real..." "¿Sí, hijo?" "¿Significa eso que el Otro Mundo es real, también?
-oh ya se a lo que te referías- dijo leo con una sonrisa
-Sé lo que estás pensando, y no es buena idea -dijo Hades, mirando al hijo de su hermano con preocupación.
La expresión de Chiron se oscureció. "Sí, hijo." Hizo una pausa, como si estuviera eligiendo cuidadosamente sus palabras. "Hay un lugar donde los espíritus van después de la muerte. Pero, por ahora... hasta que sepamos más... Insto a que lo saques de tu mente". "¿Qué quieres decir," hasta que sepamos más"? "
-Eso, ¿Qué quieres decir? -preguntó Teseo.
"Vamos, Percy. Vamos a ver el bosque".
-¿Tenéis bosque? -preguntó Reyna, sorprendida.
-Claro -respondió Clarisse, encogiéndose de hombros.
Conforme nos acercamos, me di cuenta de lo grande que era el bosque. Ocupaba al menos una cuarta parte del valle, con árboles tan altos y gruesos, podrías imaginar que nadie había estado allí desde los nativos americanos. Chiron, dijo, "Los bosques están llenos, si es que quieres probar suerte, pero ve armado."
-¿Llenos de qué? -preguntó Frank-
"¿Llenos de qué?", Le pregunté. "¿Armado con qué?"
Todos se rieron por la similitud
"Ya lo verás. Captura la bandera es este viernes por la noche. ¿Tienes tu propia espada y escudo?"
-¿Cómo va a tener armas? -preguntó Hazel.
-Algunos campistas llegan armados, como yo, que llegué con mi cuchillo -respondió Anabetth.
"¿Mi propia?" "No," dijo Chiron. "No creo que lo tengas. Creo que un tamaño cinco lo harán. Voy a visitar el arsenal más tarde." Quería preguntar qué tipo de campamento de verano tenía un arsenal,
-Uno de semidioses -respondió Perseo.
Pero había muchas otras cosas en qué pensar, por lo que el recorrido continuó.
Vimos el campo de tiro con arco, el lago de canoas, los establos el campo de tiro de jabalina, el anfiteatro de canto y el escenario donde Chiron dijo que tenían combates de espada y lanza. "¿Combates de espada y lanza?", le pregunté.
-Suerte que nosotros no tenemos eso -murmuro Hazel. Frank asintió.
-eso suena muy interesante- dijo Reyna haciendo que los romanos empezaran a preocuparse
"Los retos de la cabaña y todo eso", explicó. "No es letal. Usualmente. Oh, sí, y hay un comedor del cuartel". Chiron señaló un pabellón al aire libre enmarcado en columnas griegas blancas sobre una colina con vista al mar. Había una docena de mesas de picnic de piedra. Sin techo. Sin paredes. "¿Qué hacen cuando llueve?", le pregunté. Chiron me miró como si fuera un poco raro.
-Es que lo eres -dijo Clarisse.
"Todavía tenemos que comer, ¿no?" Decidí cambiar de tema. Por último, me mostró las cabañas. Había doce de ellas,
-¿Doce? -preguntó Leo-. Pero si hay….
Piper y Jasón hicieron que se callara
Ubicadas en el bosque junto al lago. Estaban dispuestas en U, con dos en la base y cinco en una fila a cada lado. Y eran, sin duda, la colección más extraña de edificios que había visto.
-¡Eh! -dijeron los dioses, menos Hades y Hestia que no tenían cabañas.
Excepto por el hecho de que cada una tenía un número grande de bronce por encima de la puerta (impares en el lado izquierdo, pares a la derecha), no se veían para nada iguales. La número nueve
Hefestos, Charles y Leo sonrieron ante la mención de su cabaña.
Tenía chimeneas, como una fábrica diminuta. La número cuatro
Deméter y Katie sonrieron está vez.
Tenía enredaderas de tomate en las paredes y un techo de césped real. La siete
Ahora fue el turno de Apolo y Will para sonreír.
Parecía estar hecha de oro macizo,
-Está hecha con oro macizo -aclaró Will.
Que brillaba tanto a la luz del sol que era casi imposible de ver. Todas ellas
-¿Qué pasa con la mía? -se quejaron los dioses con cabañas.
Se enfrentaban en un área común del tamaño de un campo de fútbol, salpicada de estatuas griegas, fuentes y flores. En el centro del campo había una gran piedra revestida con una hoguera. A pesar de que se trataba de una tarde calurosa, el corazón ardía. Una niña de unos nueve años de edad estaba cuidando el fuego, atizando los brasas con un palo.
-¿Me viste? -preguntó Hestia, sorprendida.
-Sí -respondió Percy-. Lamento no haberla saludado antes.
-No importa -dijo Hestia.
El par de cabañas en la cabecera del campo, las número uno y dos,
Zeus y Hera sonrieron. Jasón y Thalía también sonrieron ante la mención de la cabaña de su padre, aunque Thalía en menor medida, al fin y al cabo, ahora era una cazadora.
Lucían como los mausoleos de él y ella, grandes palcos de mármol blanco con gruesas columnas en el frente. La cabaña uno era la más grande y más voluminosa de las doce.
-Como tiene que ser -dijo Zeus, sonriendo con arrogancia. Mientras Hera rodaba los ojos
Sus puertas de bronce pulido brillaban como un holograma, para que desde diferentes ángulos de relampaguearan rayos dando la apariencia de que las atravesaban. La cabaña dos era más agraciada de alguna forma, con columnas más delgadas con guirnaldas de flores y granadas. Las paredes estaban talladas con imágenes de pavos reales. "¿Zeus y Hera?" supuse. "Correcto", dijo Chiron. "Sus cabañas parecen vacías".
-como debe de ser- dijo Hera sonriente de que no hubiera más niños de Zeus
"Varias de las cabañas lo están. Eso es verdad. Nadie se queda en una o dos". Muy bien. Así que en cada cabaña había un dios diferente, como una mascota.
-Nunca lo había visto de esta forma -reconoció Anabetth.
Doce cabañas para los doce olímpicos. Pero ¿por qué alguna estaría vacía?
-Por qué no todos los olímpicos tenemos hijos -respondió Hermes.
-Sería genial si todas las cabañas estuvieran llenas -dijo Apolo.
-Sí, -corroboró Ares-. Así mis hijos tendrían más contrincantes y guerreros para las batallas
-¡Y habrían más historias de amor! -chilló Afrodita, poniéndose de pie
-y más personas que ayudaran en las tareas domesticas- dijeron algunos campistas cansados de tener que lavar los platos-
Me detuve en frente de la primera cabaña a la izquierda, la cabaña tres.
Poseidón, Teseo y Percy sonrieron.
No era alta y poderosa como la cabina uno, pero era larga y baja y sólida. Los muros exteriores eran de áspera piedra gris salpicada de trozos de conchas y corales, como si las placas hubieran sido talladas directamente del fondo del océano. Me asomé por el interior de la puerta abierta y Chiron, dijo, "¡Oh, yo no haría eso!"
La sonrisa de Poseidón se opaco
Antes de que pudiera tirar de mí hacia atrás, capte la fragancia salada del interior, como el viento en la playa. Las paredes interiores brillaban como una oreja marina. "Vamos, Percy." La mayoría de las otras cabañas estaban llenas de campistas. La número cinco
Ares y Clarisse sonrieron.
Era de color rojo brillante, un verdadero trabajo de pintura desastroso, como si el color hubiera sido salpicado encima con cubos y puños.
-Es que fue pintada así -dijo Apolo
-y que tiene de malo gruñeron todos los hijos de Ares-
-Nada-respondió apolo Asustado con voz chillona
El techo estaba forrado con alambre de púas. Una cabeza de jabalí rellena colgaba sobre la puerta, y sus ojos parecían seguirme. En el interior pude ver un montón de niños con miradas torvas, ambos niñas y niños, jugaban a las vencidas y discutían entre ellos mientras sonaba la música rock. El más fuerte era una niña de unos trece o catorce años. Llevaba una camiseta tamaño XXXL del CAMPAMENTO MESTIZO debajo de una chaqueta de camuflaje.
Clarisse se dio cuenta de que era ella.
Ella se concentró en mí y me dio una malvada sonrisa de desprecio. Me recordó a Nancy Bobofit, aunque la niña campista era mucho más grande y lucia más ruda, y su pelo era largo y lacio, y marrón en lugar de rojo.
-Clarisse, eres tú -dijo Connor. Toda la sala miró a la chica.
Seguí caminando, tratando de mantenerme alejado de los cascos de Chiron.
Todos rieron
"No hemos visto a ningún otro centauro" observe. "No", dijo tristemente Chiron. "Mis parientes son gente salvaje y bárbara, me temo. Podrías encontrártelos en el desierto, o en eventos deportivos más importantes. Pero no verás a ninguno aquí." "Dijiste que tu nombre era Chiron. ¿De verdad eres..." Él me sonrió. "¿El Chiron de las historias? ¿El entrenador de Hércules y todo eso?
Hércules sonrió con suficiencia ante su mención
Sí, Percy, lo soy." "Pero, ¿no deberías estar muerto?"
Anabetth le golpeo en la cabeza.
-Sé más amable, sesos de algas -le dijo.
Chiron hizo una pausa, como si la pregunta le intrigara.
-Lo hizo -reconoció el centauro- a decir verdad no me lo habían preguntado-
-siempre tuve curiosidad pero no mi había atrevido a preguntar- dijo Chris
-bueno pues con Percy no hay problema solo lo preguntas así porque si- dijo Conor
"Honestamente no sé si debería estarlo. La verdad es que no puedo estar muerto. Verás, hace miles de años los dioses concedieron mi deseo. Podría continuar con el trabajo que amaba. Podría ser un maestro de héroes por el tiempo que la humanidad me necesitara. Gané mucho de ese deseo... y he entregado mucho. Pero todavía estoy aquí, así que sólo puedo suponer que soy necesario todavía. "
-Ni lo dudes -dijeron todos los semidioses. Quirón les sonrió.
Pensé en ser un maestro durante tres mil años. Eso no habría hecho parte de mi lista del TOP diez de Cosas que deseo. "¿No te aburre alguna vez?" "No, no", dijo. "Terriblemente deprimente, a veces, pero nunca aburrido." "¿Por qué deprimente?" Chiron parecía volver a escuchar difícilmente de nuevo. "Oh, mira," dijo. "Anabetth está esperando por nosotros."
-Ni una palabra, Thalía -dijo Anabetth, al ver que su amiga abría la boca para hablar-
-No iba a decir nada -dijo Thalía
La chica rubia
-Ya te han dicho mi nombre, ¿por qué me sigues llamando "la chica rubia"? -preguntó Anabetth.
-Honestamente, no lo sé -respondió Percy.
-perfecto- grito Leo-desde ahora tu nuevo apodo será la chica rubia, les dije que todos obtendrían nuevos apodos-
Que había conocido en la Casa Grande estaba leyendo un libro delante de la última cabaña a la izquierda, la número once. Cuando llegamos a ella, ella me miró críticamente, como si ella todavía estuviera pensando en lo mucho que yo babeaba.
Toda la sala comenzó a reírse.
-no estaba pensando en eso- Grito Anabetth
-entonces en que- Pregunto Thalía
-pues yo… me preguntaba quién sería su padre divino- mintió rapidamente
Traté de ver lo que estaba leyendo, pero no pude distinguir el título. Pensé que mi dislexia estaba actuando. Entonces me di cuenta de que el título no era siquiera Inglés. Las letras parecían griegas para mí.
-No parecían griegas, eran griegas -dijo Silena
Quiero decir, literalmente griego. Había fotos de templos y estatuas y diferentes tipos de columnas, como los de un libro de arquitectura.
-Era un libro de arquitectura -murmuró Anabetth.
"Anabetth", Chiron dijo: "Tengo clase de tiro con arco a mediodía. ¿Tomarías a Percy desde aquí?" "Sí, señor." "Cabaña once" Chiron me dijo, señalando hacia la puerta. "Siéntete como en casa".
-Ya lo hago -dijo Percy, y todos los griegos sonrieron.
De todas las cabañas, la once parecía más como una regular cabaña vieja de un campamento de verano, con énfasis en vieja. El umbral estaba desgastado, la pintura marrón descascarada. Sobre la puerta estaba uno de esos símbolos del doctor, un poste alado con dos serpientes envueltas a su alrededor. ¿Qué le llamaban ellos...?
-Diez dracmas a que no lo sabe -le susurró Travis a Conor
-Hecho.
Un caduceo.
-paga- dijo Conor con la mano estirada
En el interior, estaba repleto de gente,
Los dioses bajaron la cabeza avergonzados. Sabían que la razón de que hubiera tantos niños era porque no los reclamaban.
Tanto niños y niñas, más que el número de literas. Sacos de dormir estaban repartidos por todo el suelo. Me quedé en la puerta, mirando a los niños. No se inclinaban más. Ellos me miraban, evaluándome.
-Lo sentimos -dijeron Chris, Travis y Connor.
-No importa.
Conocía esta rutina. Yo la había experimentado en bastantes escuelas. ¿Y bien? Anabetth solicito. "Adelante." Así que, naturalmente, me tropecé entrando por la puerta e hice el ridículo total por mí mismo.
Todos se rieron.
Hubo algunas risitas de los campistas, pero ninguno de ellos dijo nada. Anabetth anunció, "Percy Jackson, conoce a la cabaña once." "¿Regular o indeterminado?", preguntó alguien.
-Yo -dijo Chris.
Yo no sabía qué decir, pero Anabetth dijo, "indeterminado". Todo el mundo se quejó. Un tipo que era un poco mayor que el resto se dio a conocer. "Ahora, ahora, campistas. Esto es para lo que estamos aquí. Bienvenido, Percy. Puedes tener ese lugar en el suelo, justo allí".
-bueno creo que ya de debo presentarme correctamente - se levantó de su asiento - Mi nombre es Luke Castellán de la cabaña once y soy hijo de Hermes-
El tipo era de unos diecinueve años, y se veía muy bien. Era alto y musculoso, con pelo rubio corto y una sonrisa amistosa. Lo único inquietante acerca de su apariencia era una gruesa cicatriz blanca que iba justo desde debajo de su ojo derecho hasta la mandíbula, como un viejo corte de cuchillo.
Luke se tocó su cicatriz pensando en las ves en la que se la hizo
"Se trata de Luke", Anabetth dijo, y su voz sonó diferente de alguna manera. Miré por encima y podría haber jurado que se ruborizaba.
-¡No lo hice! -chilló Anabetth
-¡Si lo hiciste! -rebatieron Percy, Travis, Connor y Chris.
Luke la miro asombrado
Ella me vio mirando, y su expresión se endureció de nuevo. "Él es tu consejero, por ahora." "¿Por ahora?", le pregunté. "Estás indeterminado", explicó Luke pacientemente. "Ellos no saben en qué cabaña ponerte, por lo que estás aquí. A la cabaña once llevan a todos los recién llegados, a todos los visitantes. Naturalmente, lo haríamos. Hermes, nuestro patrón, es el dios de los viajeros".
Miré a la pequeña sección del piso que me habían dado. No tenía nada que poner ahí para marcarlo como mío, sin equipaje, sin ropa, sin saco de dormir.
-Seguro que Luke te conseguirá algo -dijo Chris - con migo lo hizo-
-a mí también me ayudo- mencionaron Travis y Conor
-y a mí- menciono otro chico
-Luke fue el mejor consejero del mundo- dijeron muchos
Y Luke sonrió se puso a pensar, de verdad quería traicionar a sus hermanos luego recordó dijeron la palabra fue ¿Qué había pasado? de que tiempo venían los chicos el ya no era consejero y seguramente ya estaba con cronos no entendía como sus compañeros seguían apoyándolo a pesar de la traición
Sólo el cuerno del Minotauro. Pensé acerca de ponerlo abajo,
-Yo de ti no lo haría -dijo Piper.
Pero luego me acordé de que Hermes era también el dios de los ladrones.
-Bien hecho -dijo la chica.
Miré a mí alrededor a las caras de los campistas, algunos hoscos y desconfiados, algunos sonriendo como tontos
-Seguro que eran los Stoll -dijo Katie.
-¡Eh!
Algunos me miraban como si estuvieran esperando una oportunidad para picar mis bolsillos.
-seguramente- dijo
"¿Cuánto tiempo estaré aquí?", le pregunté. "Buena pregunta", dijo Luke. "Hasta que estés resuelto". "¿Cuánto tiempo tomará?" Todos los campistas se rieron.
Los dioses se sonrojaron.
"Vamos", Anabetth me dijo. "Voy a mostrarte la cancha de voleibol." "Ya la he visto". "Vamos." Me agarró de la muñeca y me arrastró fuera. Podía oír a los niños de la cabaña once riéndose detrás de mí.
-Eso no ha sido agradable -dijo Hestia, frunciendo el ceño a los hijos de Hermes presentes en esa sala-. El chico acababa de llegar y aún no sabía cómo iban las cosas.
Cuando estábamos a pocos metros, Anabetth dijo, "Jackson, tienes que hacerlo mejor que eso."
-Jackson, estás en problemas -dijo Leo.
"¿Qué?" Ella rodó los ojos y murmuró entre dientes: "No puedo creer que pensé que eras el elegido". "¿Cuál es tu problema?" Yo estaba enojado ahora. "Todo lo que sé es que matar a un tipo toro" "¡No hables así!" Anabetth me dijo. "¿sabes cuántos niños en este campamento les gustaría haber tenido tu oportunidad?" "¿Para matar?" "¡Para luchar contra el Minotauro! ¿Para qué crees que nos entrenamos?"
-Anabetth -dijo Atenea, sorprendida.
-bueno técnicamente necesitamos defendernos
Sacudí la cabeza. "Mira, si la cosa con la que luche era realmente el Minotauro, el mismo de las historias..." "Sí". "Entonces hay uno solo". "Sí". "Y se murió, como, hace un montón de años, ¿verdad? Teseo lo mató en el laberinto. Así que..."
-Gracias por acordarte de mí, hermanito -dijo Teseo
"Los monstruos no mueren, Percy. Pueden ser asesinados. Pero no mueren". "Oh, gracias. Eso lo explica."
-Pues a mí no -dijo Leo.
-Es sarcasmo -dijo Frank.
"Ellos no tienen alma, como tú y yo. Puedes ahuyentarlos por un tiempo, quizás hasta toda una vida si tienes suerte. Pero ellos son fuerzas primarias. Chiron los llama arquetipos. Eventualmente, ellos se rehacen-. " Pensé en la señora Dos. "Quieres decir que si mato a uno, accidentalmente, con una espada"
-Enserio matar a un monstruo accidentalmente -dijo Reyna.
"La Fue... quiero decir, tu profesora de matemáticas. Es correcto. Todavía está por ahí. Sólo la pusiste muy, muy enojada." "¿Cómo te enteraste de la Sra. Dos?" "Hablas dormido."
-¿Cómo lo sabes? -preguntó Thalía
"Casi la llamaste algo. ¿Una furia? Son los torturadores de Hades, ¿verdad?" Anabetth miró nerviosamente al suelo, como si esperara que se abriera y se la tragara.
-bueno eso puede pasar- dijo Anabetth encogiéndose los hombros
"No se les debe llamar por su nombre, incluso aquí. Llamamos los Benévolos, si tenemos que hablar de ellos en absoluto." "Mira, ¿hay algo que podemos decir sin este estruendo?" sonaba quejumbroso, incluso para mí mismo, pero en ese momento no me importaba. "¿Por qué me tengo que quedar en la cabaña once, de todos modos? ¿Por qué están todos tan apiñados? Hay un montón de literas vacíos allá".
-Eso me pregunto yo -dijo Frank-. ¿Por qué estar todos en la misma cabaña?
-Ahora lo verás -respondió Clarisse
Señalé a las primeras pocas cabañas, y Anabetth se puso pálida.
"No sólo eliges una cabaña, Percy. Depende de quiénes son tus padres. O... de tus padres."
-Ya veo -dijo Frank.
-Suerte que no es así en….- Hazel se detuvo
-en donde- Pregunto Anabetth curiosa
-nada-
Se me quedó mirando, esperando a que yo entendiera. "Mi mamá es Sally Jackson,"
-No se refiere a eso -dijo Poseidón.
Le dije. "Ella trabaja en la tienda de dulces en la estación Grand Central. Al menos, solía ". "Lamento lo de tu madre, Percy. Pero eso no es lo que quiero decir. Me refiero a tu otro progenitor. Tu papá". "Está muerto.
-No, no estamos muertos- dijo apolo
Nunca lo conocí." Anabetth suspiró. Evidentemente, ella había tenido esta conversación antes con otros niños.
-Las he tenido -dijo Anabetth -muchas, muchas veces-
"Tu padre no está muerto, Percy." "¿Cómo puedes decir eso? ¿Lo conoces?"
-a decir verdad si pero no se quién es-
"No, por supuesto que no."
-Lo estas confundiendo -dijo Charles.
"Entonces, ¿cómo puedes decir—" "Porque te conozco. No estarías aquí si no fuera uno de nosotros". "Tú no sabes nada de mí." "¿No?" Ella arqueó una ceja. "Apuesto que te cambiabas de escuela a escuela. Apuesto a que fuiste expulsado de muchas de ellas". "¿Cómo?-" "Diagnosticado con dislexia. Probablemente el THDA, también." Traté de tragar mi vergüenza.
-¿Qué pasa? -preguntó Hera.
-Los niños suelen burlarse de los que tienen algún problema -respondió Anabetth.
"¿Qué tiene eso que ver con nada?" "En conjunto, es casi un signo seguro. Las letras flotan fuera de la página cuando lees, ¿verdad? Eso es porque tu mente está cableada para el griego antiguo. Y el THDA— eres impulsivo, no puedes quedarte quieto en el aula. Esos son tus reflejos es el campo de batalla. En una pelea real, ellos te mantendrían vivo. En cuanto a los problemas de atención, es porque ves demasiado, Percy, no demasiado poco. Tus sentidos son mejores que los de un mortal regular. Por supuesto, los maestros te quieren medicado. La mayoría de ellos son unos monstruos. Ellos no quieren que los veas como lo que son."
-La mayoría lo hicimos -dijo Luke.
"Hablas como... ¿pasaste por lo mismo?" "La mayoría de los niños de aquí lo hicieron. Si no fueras como nosotros, no podrías haber sobrevivido al Minotauro, y mucho menos la ambrosía y néctar." "Ambrosía y néctar." "La comida y la bebida que te estábamos dando para mejorarte. Esas cosas matarían a un chico normal. Esto habría regresado tu sangre al fuego y tus huesos a la arena y tú estarías muerto. Acéptalo. Tu eres un mestizo". Mestizo. Yo estaba aturdido con tantas preguntas que no sabía por dónde empezar. Entonces, una voz ronca gritó: "¡Bueno! ¡Un novato!"
Clarisse gimió.
Hora de ver como hago el ridículopensó.
Miré por encima. La niña grande de la fea cabaña roja
-¡Eh! -exclamó Ares.
Estaba caminando hacia nosotros. Había otras tres chicas detrás de ella, todas grandes y feas
Ares miró a Percy por la manera como había descrito a sus hijas.
Y mirando amenazadoramente como ella, todas vestidas con chaquetas de camuflaje. "Clarisse", Anabetth suspiró. "¿Por qué no te vas a pulir tu lanza o algo?"
-Buena esa, Anabetth -dijo Conor chocando las manos
"Claro, señorita princesa," la niña grande, dijo. "Así que puedo traspasarte con eso la noche del viernes." "¡Erre es korakas!" dijo Anabetth
-¡Anabetth! -exclamó Atenea, sorprendida.
, lo cual de alguna manera yo entendí que era el griego para "¡Vete a los cuervos!" aunque yo tuve la sensación de que era una peor maldición de lo que sonaba. "Ustedes no tienen ninguna oportunidad". "Vamos a pulverizarte", dijo Clarisse, pero sus ojos parpadearon. Tal vez ella no estaba segura de poder seguir adelante con la amenaza. Ella se volvió hacia mí. "¿Quién es ese enano? " "Percy Jackson", Anabetth dijo, "conoce a Clarisse, hija de Ares." Parpadee. "¿Al igual que... el dios de la guerra?"
-No, al igual que el dios de las flores -dijo Apolo sarcásticamente
-esa es mi hija- se quejó Dementer
Clarisse se burló. "¿Tienes algún problema con eso?" "No", dije, recuperando el juicio. "Esto explica el mal olor." Clarisse gruñó. "Tenemos una ceremonia de iniciación para los novatos, Prisa".
-Y ahí empezaste a llamarlo así -dijo Chris. Clarisse asintió.
"Percy". "Lo que sea. Vamos, te mostraré". "Clarisse-" Anabetth trató de decir. "Mantente fuera de esto, chica sabia".
-un apodo más- grito leo
Anabetth pareció molesta, pero se quedó fuera de esto, y yo realmente no quise su ayuda. Yo era el chico nuevo. Tenía que ganarme mi propia reputación.
-Ahí tienes razón -dijo Ares.
Le entregué mi cuerno de Minotauro a Anabetth y me dispuse para pelear, pero antes de darme cuenta, Clarisse me tenía por el cuello y me arrastraba hacia un edificio de bloques de cemento que inmediatamente supe era el cuarto de baño.
-No has durado ni dos segundos -dijo Ares, sonriendo a su hija.
-definitivamente duro más de dos segundos- murmuro Clarisse tan bajo que nadie la escucho
Yo estaba dando patadas y puñetazos. Había estado en un montón de peleas antes, pero esta niña grande, Clarisse, tenía las manos como el hierro. Ella me arrastró hasta el baño de las niñas.
-Y cada vez más humillado -se deleitó Ares. Sin embargo, Clarisse no estaba feliz.
Había una fila de retretes en un lado y una línea de cabinas de ducha al otro lado. Olía como cualquier baño público, y yo estaba pensando que si este lugar pertenecía a los dioses, ellos deberían haber sido capaces de permitirse algo con más clase John.
-Estoy con Percy -dijo Afrodita-. Los baños necesitan una nueva imagen.
Las amigas de Clarisse estaban todas riéndose, y yo estaba tratando de encontrar la fuerza que había utilizado para luchar contra el Minotauro, pero simplemente no estaba allí.
-Entonces estabas enojado- dijo Anabetth
-y nadie puede controlarte enojado- dijo Thalía
Clarisse me empujaba hacia uno de los aseos. "Sí, claro. El Minotauro probablemente se cayó de la risa, él era tan barbitonto".
-Clarisse -dijo Chris.
-Lo siento -dijo la hija de Ares.
Sus amigas rieron. Anabetth se quedó en la esquina, observando a través de sus dedos. Clarisse me doblo sobre mis rodillas y comenzó a empujar mi cabeza hacia la taza del inodoro. Olía como tuberías oxidadas y, así, como lo que entra en los inodoros. Me esforcé por mantener mi cabeza en alto. Yo estaba mirando el agua sucia, pensando, yo no voy a entrar en eso. No lo haré.
- mira que terco ese Percy -dijo Travis
-Sí que lo es -afirmó Thalía
Entonces sucedió algo. Sentí un tirón en la boca del estómago.
-Oh, si esto se va a poner bueno- dijo Leo
Oí a la plomería retumbar, las tuberías estremeciéndose. El agarre de Clarisse sobre mi pelo se soltó.
El agua salió por el inodoro, haciendo un arco recto sobre mi cabeza, y lo siguiente que supe, yo estaba tirado sobre las baldosas del cuarto de baño con Clarisse gritando detrás de mí.
Clarisse se sonrojo, mientras la sala reía.
Me volví cuando el agua bombardeo fuera del inodoro de nuevo, golpeando a Clarisse directamente a la cara con tanta fuerza que la derribo. El agua permaneció sobre ella como el rociador de una manguera contra incendios, empujándola hacia atrás dentro de una ducha. Los otros baños explotaron también, y seis corrientes más de agua del inodoro las bombardearon de nuevo. Las duchas comenzaron a funcionar mal, también, y juntas todas las instalaciones rociaron a las chicas camufladas justo fuera del cuarto de baño, dándoles vueltas como piezas de basura siendo arrastradas por la corriente.
La sala seguía carcajeándose de la escena
Eso fue increíble- dijo Chris
-No, no lo fue ¡Chris! ¡Deja de reírte! -gritó la chica.
-Lo siento. Pero admite que hace gracia -dijo Chris con una sonrisa.
-No -dijo la chica.
-Clarisse -dijo el hijo de Hermes, acercándose a ella.
-Un poco sí que ha hecho -reconoció Clarisse.
Tan pronto como estuvieron fuera de la puerta, sentí el tirón en mi estómago disminuir, y el agua se apagó tan rápido como había empezado. El cuarto de baño entero estaba inundado. Anabetth no se había librado. Estaba empapada
-Lo siento -dijo Percy
- Ah, ya que -dijo Anabetth.
, pero ella no había sido empujada por la puerta. Estaba de pie en el mismo lugar, me miraba en estado de shock. Miré hacia abajo y me di cuenta de que estaba sentado en el único lugar seco en toda la habitación. Había un círculo de piso seco a mí alrededor. Yo no tenía una gota de agua en mi ropa. Nada.
-genial -dijo Will.
Me puse de pie, mis piernas temblorosas. Anabetth dijo, "¿Cómo...?" "No sé". Caminamos hacia la puerta. Afuera, Clarisse y sus amigas estaban tendidas en el barro, y un montón de otros campistas se habían reunido alrededor a curiosear. El pelo de Clarisse estaba aplastado en su cara. Su chaqueta de camuflaje estaba mojada y olía a aguas residuales. Ella me dio una mirada de odio absoluto. "Estás muerto, chico nuevo. Estás totalmente muerto."
-Pues yo aún lo veo con vida -dijo Frank.
Tal vez debí dejarlo pasar, pero dije, "¿Quieres hacer gárgaras con agua del inodoro de nuevo, Clarisse? Cierra la boca".
-Bien dicho -dijo Teseo
Sus amigas tuvieron que detenerla. Ellas la arrastraron hacia la cabaña cinco, mientras que los otros campistas abrían camino para evitar sus agitados pies. Anabetth se me quedó mirando. Yo no podía decir si ya sea ella estaba sólo disgustada o enojada conmigo por empaparla.
-Las dos cosas -reconoció Anabetth.
"¿Qué?" exigí. "¿Qué estás pensando?" "Estoy pensando", dijo, "que quiero que estés en mi equipo para captura la bandera".
-fin del capítulo- dijo Por fin Artemisa-a quien le toca-
-que otra persona tiene un nombre que empiece con A- dijo Anabetth en vos alta para que todo el salón la escuchara
-yo- Aquiles se levantó y tomo el libro- bueno el siguiente capitulo se llama…
*****Creo que es todo por esta semana y escribiré mas la próxima. No se me ocurre mucho que decir y la verdad es que he estado enferma esta semana aun así no me gustan los pretextos y mucho menos romper una promesaEsta es la pregunta:¿cual de todos los poderes de semidiós prefieren?