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Follow Me. — capítulo 3
Heather se despierta dando un bostezo, se fija en los chicos que tienen el uniforme de Slytherin puesto. Ella se sobresalta, no se dio cuenta que durmió tanto, busca sus prendas en su maleta y se dirige al baño donde se encuentra que está ocupado por Scorpius que está terminando de cambiarse.
-¡Sal de una vez!-le espeta irritada la rubia que golpea la puerta impaciente.
-Espera.-le grita el chico de quince años desde el otro lado.-Ya salgo.
Heather refunfuña por lo bajo apoyándose en la puerta dando otro bostezo, mira sus uñas pintadas de violeta y hace una mueca de disgusto está pensando en cambiarse de color en cuanto lleguen a Hogwarts, ya lleva mucho tiempo con el mismo color. No soporta vestirse del mismo modo todos los días ni mucho menos estar maquillada de la misma manera, es detallista en las cosas y eso la hace perfeccionista. Su primo abre la puerta haciendo que la chica se caiga contra él, este se la quita de encima empujándola.
-¿Qué haces allí parada?-le inquiere el rubio platinado, ella gruñe sacándolo del baño y metiéndose dentro.-¡Bah!
La chica comienza a desvestirse, se quita sus pantalones nevados y su remera de Kings Tree, una banda femenina mágica que toca metal rock. Se sacó sus botas de caña alta, se puso el uniforme haciendo equilibrio con el paso del tren que traquetea levemente. Tras terminar de vestirse recoge su muda de ropa saliendo del baño dándole lugar nuevamente a Scorpius, se dirige a su valija guardando sus cosas en ella, intenta cerrarla como puede sin dejar que nada se escape de ella. Los chicos están comiendo unas ranas de chocolate, ella busca su libro de Transformaciones en su mochila de viaje poniéndose a leer por donde se había quedado la última vez, están a unos pocos minutos de llegar al andén de Hogsmeade. Su gato salta a su falda acurrucándose en ella, ronroneado de tranquilidad, Heather acaricia su cabeza sin apartar la vista del libro.
Continua el recorrido en el Expreso de Hogwarts hasta sentir que va deteniéndose de a poco hasta frenar completamente, los estudiantes empiezan a recoger sus cosas. Scorpius sale del baño finalmente, está aseado y con su cabello perfectamente peinado hacia atrás al igual que su padre. Los Slytherin del compartimiento toman sus cosas saliendo al pasillo donde los demás comienzan a moverse lentamente hacia la salida arrastrando su baúles y sus jaulas con sus mascotas, Alak maúlla irritado en su canasta de viaje su ama muestra el mismo sentimiento de impaciencia al ver a todos los alumnos moverse con lentitud. Baja del tren con algo de dificultad empieza a caminar hacia la salida de la estación rodeada de otros jóvenes magos que se dirigen hacia su mismo destino, baja unos peldaños adelantándose rápidamente para conseguir un coche antes que los demás, encuentra uno libre subiéndose a él. Detrás de ella, sube Albus Potter y Scorpius junto a Rosebud Weasley, la pelirroja le mira desconfiada sentándose junto a su novio que le pasa el brazo por el hombro rodeándola en un afectivo abrazo.
-¿Qué pasa?-le pregunta el rubio a su novia al notar la tensión entre su prima y ella.
-No es nada.-le contesta la pelirroja sacando importancia al asunto.-Nada que valga la pena sacar el tema.
-Entonces, si paso algo.-corresponde el muchacho de ojos grises.
-Ella empezó a meterse con James.-le confiesa a Scorpius.
-¡Eres una resentida!-le suelta con frialdad a la chica que esta frente a ella.- ¿Acaso tu primito no puede defenderse por sí mismo?
-Te sorprendería lo que puede hacer.-le contesta mordazmente a la rubia.
-Ya lo creo.-le dice con arrogancia.
Scorpius evita que las chicas comiencen una pelea en el carro que empieza a tomar carrera para despegar del suelo y volar hacia el castillo. Heather desvía la mirada hacia las copas de los árboles que empiezan a ser visibles para todos, el carruaje esta en vuelo.
-Tranquilas. No quiero que empiecen a pelearse, en cualquier momento van a ser familia y no quiero que odies a mi novia, Heather.-le dice el rubio arrellanándose en su asiento.
La rubia no le contesta fija su atención en el pequeño trayecto a Hogwarts acompañada de una Gryfflindor y dos Slytherin, se pone a pensar su investigación acerca de su padre, uno de sus deseos para cumplir y se llenara de planes para lograr conocerlo a pesar que su madre no quiera darle respuesta, en ese caso sería mucho más fáciles. Las Greengass son difíciles de conquistar, son orgullosas y caprichosas, si quieren algo luchan hasta obtenerlo. Heather tiene que conseguir cómplices para llevar a cabo su indagación, ellas son las gemelas Parker, siempre están unidas y se defienden entre ellas. Aunque a veces las hermanas se ponen pesadas, terminando en una pelea pero más tarde se reconcilian.
Al llegar al castillo ingresan por la gran puerta principal dejando sus equipajes allí donde mágicamente se transportan a sus salas comunes de sus casas correspondientes, entran al Gran Comedor acomodándose en las cuatro mesas; Hufflepuff, Gryfflindor, Ravenclaw y Slytherin. En esta última, Heather se encuentra con las gemelas sentándose en medio de ellas volviéndolas a abrazar con fuerza expresándole el cariño que les tiene. Ellas se liberan del agarra fácilmente, poniéndose a conversar animadamente durante unos minutos, esperando que todos los estudiantes mágicos se integren a sus respectivas mesas. Heather no quiere decirles aun sobre su averiguación de su padre desconocido, ya que no tiene herramientas para proceder con ello seguramente mañana tendrá su mente más abierta a las posibilidades de investigación.
-¿Es verdad que te peleaste con James Potter?-le pregunta Evie acomodándose sus anteojos ovalados.-Escuche a unos chicos comentar eso en el carruaje.
-¡Ah, sí! Es que estaba estorbando en el pasillo y se hacia el chistoso como siempre.-le comenta la rubia sorprendida de como los chismes vuelan tan rápido.- Asique me enfrente a él, pero no fue la gran cosa. Solamente me saco de mis casillas.
Las gemelas Parker se intercambian una mirada, riéndose por lo bajo. Heather arquea una ceja confundida, al darse cuenta que sus amigas están suponiendo que hay química entre ellos, esta sacude la cabeza con una mueca de horror. Reconoce que James Potter es guapo pero jamás podría salir con él.
-Todos los que se odian terminan amándose, recuérdalo.-le dijo Evie con una sonrisa divertida contemplando como la rubia se queda perpleja ante esa deducción.
-Olvídalo.-le dice irritada la rubia dándole un empujoncito a la pelinegra.
-Nunca digas nunca.-le suelta Elena a su derecha siguiéndole el juego a su hermana con el simple objetivo de poner de punta los pelos de Heather.
-Chicas...Dejen eso, ya.-les gruñe. Objetivo alcanzado. Ellas ríen.
-Es broma.-dicen al unisonó las Parker.