Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 188301 · de

Historia 188301 — capítulo 2

Cap 2: En el expreso de hogwarts

La mañana del primero de septiembre llegó, muy lento para algunos y muy pronto para otros. Ese día las nubes cubrían todo el cielo, anunciando la llegada del otoño. El cuarto de Lily se encontraba en perfecto orden, sus libros en el estante junto a la puerta, su repisa con adornos, su mesita de noche con una fotografía de sus amigas y un pequeño florero azul con tres violetas dentro. Lily ya estaba ansiosa, había tenido tiempo de acomodar todo en su lugar y apenas era las diez, debía estar en la estación a las once pero a las siete ya estaba en pie eligiendo su atuendo. Se dio una rápida mirada antes de seguir ordenando sus cosas, la ropa que había elegido no era precisamente la típica que usaría para ir a la escuela, pero al menos por ser el último año ameritaba un cambio.

Estaba terminado de amarrar su baúl cuando su puerta se abrió. Sus padres y su hermana Petunia se encontraban dentro del cuarto.

-Me gustaría llevarte a la estación, hija-Le dijo su padre acariciándole el cabello-como cuando eras más pequeña-

-No te preocupes, papá, soy perfectamente capaz de tomar un taxi- Lily le restó importancia encogiéndose de hombros y luego abrazó a su mamá. Miró a Petunia que se encontraba apoyada en el marco de la puerta mirando sin decir nada - Adiós, Tuney-.

Petunia no dijo una palabra y continuó en la misma posición con los brazos cruzados, le lanzó a Lily solo una fugaz mirada.

-dile algo a tu hermana, Petunia - Dijo su madre dándole una mirada de advertencia - No la verás en un largo tiempo-.

-¿Qué quieres que le diga?- Preguntó Petunia y después miro a Lily directamente -Que no quiero nada suyo, ni siquiera sus palabras. Que estaré mucho mejor sin ella, en realidad creo que todos estaremos mucho mejor cuando te largues y nos libres de toda esa aberración que tu eres-

-¡Petunia!-le grito su madre enfadada - ¿Cómo puedes decir esas atrocidades? Discúlpate con tu hermana ahora - 

-Lo siento - Se disculpó Petunia en tono sarcástico con una sonrisa -Monstruo-

Petunia se dio la vuelta y salió de la habitación en dirección a la suya, dando un gran portazo. Lily bajó la vista y suspiró profundamente, estaba acostumbrada a que la relación entre su hermana y ella estuviera rota desde que recibió su primera carta de Hogwarts, no había forma en que Petunia pudiera perdonarla, no había forma de hacerla entender, por mucho que trató de enseñarle y de compartir su mundo, Petunia no quería saber nada mas con ella. De todas formas no dejaba de ser doloroso. La madre de Lily la abrazó y su padre iba a salir tras ella pero Lily lo detuvo del brazo.

-No importa, papá- Lo tranquilizó negando con la cabeza - Es lo que piensa, no podemos obligarla a nada… estoy acostumbrada -.

-Pero no puede tratarte así, es tu hermana mayor -.

-De verdad, no quiero irme pensando en problemas -. 

Se despidió de sus padres y tomó un taxi en dirección a la estación King`s Cross. Se sentía extraña y medio nerviosa de que todo el mundo fuera a notar cómo iba vestida, así como Potter lo había hecho notar hace unos días. Porque Lily era una chica que siempre pasaba desapercibida, pues ella así lo quería, no le gustaba arreglarse demasiado y nunca le importó la opinión de nadie que no fueran sus amigas. Tan solo era una chica más en una enorme escuela. Si, era la prefecta de Gryffindor, y si, podría considerarse entre los mejores estudiantes pero todo había venido por cuenta propia, nada de lo que deseara jactarse.  Como le gustaría que para Potter también fuera solo una chica que pasa desapercibida. No entendía realmente porque persistía tanto en molestarla cuando eran tan diferentes. Seguro que ya se había vuelto un reto para él.

Llegó a la estación junto con su gran baúl. Caminó hasta el estrecho que había entre los andenes 9 y 10, lentamente y como que no quiere la cosa se acercó y lo atravesó. Frente a ella se materializó el andén 9 ¾. Dentro de él vio el expreso de Hogwarts. Un gran tren color escarlata que echaba bocanadas de humo. Estaba lleno de estudiantes con sus padres. Lily miró su reloj, faltaban diez minutos para las once. Se subió al tren y en uno de los últimos vagones encontró un compartimiento vacío. Dejó allí sus cosas y se quedó esperando a que alguien viniera para poder ir al vagón de los prefectos. Sacó de su baúl un libro titulado "Teoría de Encantamientos Avanzados". Se puso a leer para hacer más corto el tiempo para esperar a Megan y Lauren. 

Ellas habían sido amigas desde primer curso cuando se conocieron en el tren y las tres habían quedado en Gryffindor. Lily era la única de familia Muggle, pero las tres eran inseparables. 

-Hola Lily ¿Qué tal tu verano? - La interrumpió la voz de Lauren entrando al compartimiento - Te extrañé-.

Lauren Allen sonreía en la puerta del compartimiento. Tenía el cabello color caoba, unos centímetros por debajo de los hombros, formando suaves ondas, Sus ojos  color cielo, brillaban siempre con una mirada tremendamente dulce, un par de pecas se asomaban bajo sus largas pestañas. Era casi de la misma estatura que Lily pero su piel era algo más pálida, tenía un aspecto risueño, su pequeño cuerpo se veía frágil cuando arrastraba su baúl.

-¡Lauren!- Exclamó Lily poniéndose de pie y abrazando a su amiga - Te extrañe mucho… pero ¿Qué tal fue tu verano? Seguro mejor que el mío -.

-Fuimos con mi padre a Francia - Le contó Lauren acomodando su baúl en el compartimiento con la ayuda de Lily -París es impresionante tenemos que ir algún día-

-¿A dónde tenemos que ir?- Preguntó la voz de Megan entrando en el compartimiento.- Yo me apunto-.

-A  París- Respondió Lily abrazándola a ella también - Como te extrañé-. 

-Yo voy donde sea mientras no tenga que seguir arrastrando esto -  Dijo Megan cuando soltó a su amiga y arrastrando su baúl al interior del compartimiento con fuerza - Y donde no tenga que encontrarme cada dos minutos con Black… aun no llegamos a Hogwarts y ya tuve su agradable presencia frente a mi- 

Megan Woods, la otra mejor amiga de Lily, era las más alta de las tres, esbelta,  llevaba su cabello como un manto dorado que caía hasta su cintura, suelto y revuelto por la carrera que había supuesto llegar al tren a tiempo. Se sentó con ambos pies sobre el asiento y se quitó los lentes de sol dejando al descubierto unos ojos felinos, enormes y castaños.

 -En serio no podemos tener ni un minuto en paz - Dijo Lily fastidiada - En serio ese Black, Potter y Pettigrew me colman la paciencia y no tengo tan poca-

-Remus también es uno de ellos - Puntualizó Megan.

-Si, pero él diferente - Lily se sentó junto a Lauren - No se cree el dueño del mundo… aunque no podemos negar que es parte de todas las tonterías que sus amigos se pasan haciendo… no hace mucho por detenerlos-.

-Oye, no es que no crea que es un excelente cambio pero… - Megan miraba a Lily evaluándola - ¿tu pretendes que Potter se aproveche de ti antes de que lleguemos a Hogwarts?

-Claro que no - Respondió Lily algo sonrojada y alisando el dobladillo de su falda - Solo… solo es parte el séptimo año ¿No?-

Después de que las tres estuvieron cómodamente sentadas en su compartimiento Lily les compartió a sus amigas algo de su verano y de cómo se le había ocurrido, ese último tiempo, que si Potter no la dejaba en paz de una vez, ella iba a hacer que se le acabaran las ganas de seguir molestándola. Iba a hacer que en serio se sintiera rechazado.

-No creo que sea una buena idea - Concluyó Lauren - Solo sigue diciéndole que no y ya, después de este año no tendrás que volver a verlo. Porque realmente no creo que debamos ser tan desagradables con las personas-

-Con las personas no - Concordó Megan - Pero con los Merodeadores si-.

Lily y Megan rieron instantáneamente y Lauren, aunque trataba de aguantarlo, también terminó riendo con sus amigas. Lily se fue al vagón de los prefectos, este año había sido nombrada Premio Anual, se sentía orgullosa y quería llegar a tiempo  para su reunión, a pesar de que sabía que se encontraría ahí con James Potter, el premio Anual masculino de Gryffindor, en serio ¿En qué pensaba Dumbledore? James Potter ni siquiera seguía las reglas, no tenía idea como iba a hacer que otros las respetaran.  Al salir fue a hacer su ronda rápidamente para volver con sus amigas. Casi al principio del tren, se encontró de frente con Remus Lupin que venía en dirección contraria. Sonrieron al encontrarse en la misma tarea, los prefectos de séptimo de Gryffindor. Remus la acompañó durante una parte del trayecto, charlando de trivialidades, revisando los compartimientos de los alumnos de cursos más pequeños que montaban algún alboroto sin importancia, casi terminaban su ronda cuando un chico se acercó a ellos por detrás llamando el nombre de Remus. Tanto Lily como Remus voltearon y se encontraron con James Potter.

-Lunático, hasta que te encuentro… - La mirada del muchacho se fijo en Lily y se acercó lentamente a ella.- Pero mira nada más que suerte la mia… estás muy bella el día de hoy, Evans. ¿Te arreglas para mí? No es necesario porque ya me pareces tan atractiva.  Nuestros hijos serían muy guapos-.

Remus miró alternadamente a uno y otro en silencio. No entendía porque James siempre tenía que hacer ese tipo de comentarios tan fuera de lugar, debería haber aprendido en tantos años que así no iba a acercarse a Lily. En serio no deseaba estar ahí.

Lily posó sus ojos en James algunos segundos y se acercó a él un par de pasos.

 -Puede que tengas razón, Potter… pero es una lástima - Lily bajó su voz un par de tonos y era casi un susurro. Estaba casi pegada a James y pasó sus brazos sobre los hombros del chico.

-¿Qué es una lástima?- Preguntó James mirándola a los ojos, no se movió ni un centímetro pero había una nota de emoción en su voz.

Remus seguía sin decir palabra, frunció el entrecejo, había algo que no terminaba de encajar en la actitud que estaba tomando Lily frente a su amigo ¿Qué tramaba? 

-Es una lástima que… - Lily sonrió un poco y luego sus ojos esmeralda se volvieron duros y su boca se convirtió en apenas una línea - No vayas a tener descendencia-. 

Remus apenas alcanzó a ver el movimiento de la pierna de la muchacha, todo pasó en menos de un segundo cuando James estaba en el piso doblándose de dolor y abrazándose la parte baja de su abdomen. Lily lo miró un momento, sus ojos estaban abiertos de sorpresa, como si no creyera lo que acababa de hacer, miró hacia ambos lados y luego miró a Remus, susurró algo como que lo sentía y se marchó pasando por sobre James sin mirar atrás. Remus también miró alrededor, afortunadamente nadie había visto a la prefecta de Gryffindor golpear a otro estudiante. Tampoco podía creer lo que Lily acababa de hacerle a su amigo, toda esa agresividad de aquella chica que siempre parecía tan agradable.

-Re…Remus… ¿Quieres dejar de hacer el idiota y ayudarme?- Le pidió James muy afligido desde el suelo. Remus rápidamente reaccionó y lo ayudo a levantarse y caminar un poco hasta el compartimiento que compartían con Sirius y Peter.

-¿Qué pasó, Cornamenta?-Le preguntó Sirius a James al verlo entrado abrazado de Remus y caminando de una forma muy extraña.

-Fue Lily-le explicó Remus tomando asiento frente a él -Un pequeño problemita afuera, ya sabes… él haciendo eso que siempre hace y ella… ay ya te lo imaginas Canuto, no me hagas decírtelo-.

-No entiendo cómo te llevas tan bien con esa chica -  Comentó Peter desde su lugar - Tampoco entiendo porque James está tan enganchado de ella, no para de rechazarlo y ni siquiera es de las más guapas del colegio-.

-Tú no entiendes, Colagusano - Le dijo Sirius - Nuestro Cornamenta la tiene tatuada en la cabeza - .

Peter se encogió de hombros, Sirius miraba a James que seguía serio, aun parecía incómodo por el golpe recibido por la muchacha.

-¿Te sientes mejor?- Le preguntó Remus a su mejor amigo.

-En serio no sé como dejaste que te humillara frente a todos - Le dijo Sirius sonriendo maliciosamente.

-¿Podemos hablar de otra cosa?- James estaba irritado y miró por la ventana  - En este momento no quiero hablar sobre Evans-.

Sirius silbó cruzándose de brazos. Remus y Peter intercambiaron una mirada y el compartimiento guardó silencio un par de minutos.


Lily había llegado algo agitada al compartimiento y les relató toda la situación vivida con Potter, a sus amigas. Megan no paraba de reír imaginándose a James Potter en el suelo, aunque a Lauren no le parecía tan divertido, su amiga se podría haber metido en muchos problemas.

-Sin contar que ahora puedes estar segura que James Potter no lo va a dejar pasar así como así - Le advirtió Lauren con expresión seria.

-Lily no le tiene miedo a Potter - Le respondió Megan poniendo los pies sobre el asiento - Aunque no es una buena forma de pasar desapercibida para él-.

-Lo sé… mala decisión, pero es que me saca de mis casillas - Se excusó Lily encogiéndose de hombros - Remus estaba ahí pero no sé si me acusará o algo así… después de todo es prefecto y es amigo de Potter-.

-Bueno, quizás entendió la situación… si fuera por eso ya habría dicho algo o te lo habría advertido - Lauren pensó en Remus por unos segundos, en su expresión cuando se encontraban a veces por los pasillos - No creo que sea de ese tipo de chicos que hacen todo por la espalda-.

-Sí, supongo que tienes razón - Admitió Lily.

De repente la puerta de su compartimiento se abrió y las tres chicas interrumpieron su conversación para mirar al grupo de chicas que estaban en el umbral de la puerta.

Amanda Morgan, la que estaba en frente, era sin duda la líder de todas ellas. La más guapa, la más popular, la más influyente y la mejor relacionada. Tenía un rostro de muñeca, largos cabellos ondulados de color rubio, pómulos altos y rosados, ojos azules como el mar y largas pestañas hasta el cielo. El efecto hechizante que causaba su belleza y aquella actitud falsamente dulce con que se acercaba a los chicos cubrían perfectamente su verdadera personalidad egoísta y malintencionada. Ahí estaba luciendo esa sonrisa radiante que encandilaba a cualquiera que no la conociera, chicos y chicas, casi a cualquiera, entre ellas las tres chicas que se encontraban en el compartimiento.

Detrás de ella estaban sus inseparables amigas; Jesica MacLaggen, Michelle Smith, Madison Greengrass y Rhonda Carson. Todas se paraban con altivez.

-¿Qué quieres, Morgan?- Preguntó Lily suspirando por dentro.

-Evans… me encanta que sepas que no te hablaría por gusto - Amanda junto sus palmas sonriendo con fingida emoción - Quiero sentarme en este compartimiento… así que sería tan lindo de tu parte moverte a otro, ahora-.

-No sé quién te crees que eres pero… -Empezó Megan pero Lauren la miró con advertencia y la hizo callar.

-¿Cuál es el punto de esto, Amanda? - Le preguntó Lauren con calma

  • Llevamos horas de viaje, tienes que tener un compartimiento-

-Te diré algo - Dijo Amanda fingiendo amabilidad - Este compartimiento es nuestro favorito en el tren. Este año nos sentamos más cerca de los chicos, ya saben los Merodeadores, por petición de ellos pero no me siento cómoda en el otro así que quiero volver aquí… ahora es mejor que se muevan, Allen-

-Pues que mala suerte tienes, Morgan - Megan apretaba los puños en sus rodillas pero sonreía usando el mismo tono de falsa amabilidad que estaba usando Amanda - Si querías este compartimiento debiste llegar antes y tomarlo del principio, ahora te puedes ir, queridita-.

-Claro que no - Amanda se cruzó de brazos, sus ojos se habían vuelto de hielo, de pronto su expresión de muñeca se volvió aterradora - queremos este, así que o se largan o me veré obligada a llamar James-

-Oh, por Dios, estoy tan asustada, Jamsie-Pooh me va a sacar de aquí-  Se burló Lily en tono melodramático que hizo reír a sus amigas. Se puso ambas manos en la cintura y levantó las cejas -por favor Morgan, no me asustas con eso, si quieres llamar a tu Potter adelante, hazlo, a ver si se puede parar después de lo que pasó-

-Te vas a arrepentir Evans - Les advirtió Madison parándose junto a Amanda, a diferencia de su amiga, no eran tan alta, era morena pero casi igual de guapa - Las tres se van a arrepentir-.

Amanda dirigió la última mirada asesina a las tres chicas y todas salieron del compartimiento. Lauren, Lily y Megan compartieron miradas, Lily bufó, Lauren negó con la cabeza y Megan soltó una risa que no pudo contener.

  • Lauren, me hubieras dejado hacerle un pequeño encantamiento a esa Amanda - Sé quejó Megan - Hace años que estoy guardándole mis verdades a esa, era la oportunidad perfecta-.

-No es correcto estarse peleando en medio del tren, Megan - Le dijo Lauren y miró a Lily de reojo -  ya habrá otras formas más inteligentes de darle su merecido-

-tu encuéntralas y avísame porque para mí es suficiente con un hechizo o en su defecto una cachetada en toda su carita bonita -Le dijo Megan - ¿Es aun la novia de Potter? Digo, sé que es Potter, pero que bajo ha caído-.

-No lo sé, pero no creo que la pobre mente de Potter soportara tener una novia con más neuronas - Lily se encogió de hombros - Terminará casándose con esa Amanda Morgan. Y Black con esa Madison Greengrass que le sigue los pasos como sombra de que estábamos en primero-.

-Escuché que Remus está saliendo con Michelle Smith -  Comentó Megan - Eso sí es poco habitual-.

-Deben ser las compañías que tiene - Dijo Lily cruzándose de brazos - Se la pasan para todos lados con ese grupo de amigas, después de todo la influencia de Black y Potter tiene que tener algún efecto-.

Lauren se quedó en silencio, mirando un momento como el paisaje se movía velozmente a medida que el tren avanzaba. Pensó en Remus con Michelle, no le encajaban para nada en la cabeza. Remus parecía ser tan agradable y maduro, y esa chica Michelle… era guapa claro está pero, jamás habría imaginado que tuviera alguna conexión con Remus. Aunque ella que podía saber realmente de lo que Remus pudiera tener en su cabeza.

-Ahora tendremos que cuidarnos de la venganza de Amanda Morgan y sus clones - Se burló Megan escondiéndose tras sus manos y simulando terror - Ocúltame, Lily-.

Ni siquiera había terminado con su imitación de una situación horrorosa cuando las cinco chicas volvieron a abrir la puerta de su compartimiento, pero esta vez venían acompañadas de cuatro muchachos.

Encabezando el grupo estaba James Potter, con su cuerpo atlético, ganado gracias a años de jugar quidditch, se apoyó de lado en la puerta mirando hacia adentró sin mucho ánimo, su  pelo negro azabache estaba muy desordenado, ocultaba sus ojos avellana bajo sus anteojos.

Sirius Black, a su lado, estaba cruzado de brazos. Era tremendamente atractivo, su mirada gris pasaba de una a otra chica dentro del vagón, su cabello negro con mechones caía sobre su cara con elegancia y naturalidad. Detrás de ellos estaba Remus Lupin apoyado en la puerta y dispuesto a observar la escena, posó sus ojos color miel en los ojos de Lauren y los quitó rápidamente, se pasó la mano por el cabello castaño claro, ordenándolo y luego apretó el puente de su nariz. Cerrando el grupo estaba Peter Pettigrew. Era un chico más bajito, menudo, con cabello castaño claro y nariz puntiaguda. 

Megan bufó apenas verlos en la entrada.

-Miren nada más -  Dijo fingiendo una sonrisa - Si son los 4 fantásticos- 

-No tenemos tiempo para tus bromitas, Woods - Le dijo Sirius - Debimos imaginarnos que estabas metida en esto, siempre metiéndote conmigo-.

-Nadie se está metiendo contigo, Black - Megan frunció el ceño sentándose más erguida en el asiento dándole la cara  - No es nuestro problema que sus amiguitas no sepan defenderse solas y crean que ustedes nos intimidan-

-Así que no las intimidamos ¿eh?- Preguntó Sirius avanzando un paso.

-No me das miedo, Black- Le respondió Megan poniéndose de pie y encarando a Sirius- Ni tú ni tus amiguitos -. 

-Ya basta, Megan- Le advirtió Lauren poniendo paños fríos a la situación.

-Tranquila, Megan. No hace falta que discutas, esto lo arreglo yo - Dijo Lily a su amiga y Lauren tomó del brazo a la rubia para obligarla a volver a sentarse.

-¿Cuál es el problema?- Preguntó Peter abriendo los brazos - Nadie nos termina de explicar-.

-Lo que sucede es que ellas no se quieren salir del compartimiento - Amanda utilizó una voz infantil con un dejo de tristeza y una pizca de capricho, parpadeando un par de veces en dirección a James - Y este ha sido mi compartimiento por años, en serio quiero viajar aquí en mi último año, James. Diles algo -

-Adelante, Jamsie-Pooh, dime algo  - Lo desafió Lily con una sonrisa burlona. Negaba con la cabeza. Estar metida en esta clase de líos infantiles no era digno de una prefecta como ella.

James se quedó en silencio por unos segundos. No pensó en que podía tratarse de Lily cuando aceptó a la petición de su amiga Mandy. Si esperaba lograr algo con ella, pelear de esta forma definitivamente no era un buen comienzo. Miró a Lily un par de segundos y luego a Amanda, sus amigos y a los demás. Sus miradas apremiantes esperaban una respuesta.

-Evans, ¿Por qué no evitas este problema y se lo dejas a Mandy?- Le pidió a Lily con toda la amabilidad que pudo reunir - No te cuesta nada, cambien con ellas y listo… esto está demás-.

-Los compartimientos son de todos y yo llegue aquí primero, si lo quería debió llegar antes. No tengo porque cederlo ni hacer ningún tipo de favor ni a ti ni a ella - Lily mantenía la calma perfectamente y su expresión era muy seria - Así que espero que terminemos con estas tonterías y todos vuelvan s sus compartimientos -.

-Lily tiene razón - Lauren estuvo de acuerdo asintiendo - Solo quedan un par de horas de viaje, no vale la pena hacer alboroto por esto. Ya tenemos todo acomodado aquí, sería tonto estar moviendo todo ahora-.

-Yo creo que es lo más sensato que he escuchado hasta ahora - Comentó Remus mirando a Lauren solo por un segundo y luego se volvió a sus amigos - Ya chicos, dejemos de hacer tanto lio y vámonos- 

-No estamos haciendo lio, Remus. Estamos arreglando un asunto - Le explicó Sirius y miró directamente a Lily - Mira, pelirroja porque mejor no tomas tus cosas y te cambias de compartimiento con las chicas y te evitas problemas con nosotros y todo esto-.

-Perdón, pero ¿Quiénes son ustedes?- Le preguntó Megan en tono sarcástico poniéndose nuevamente de pie y parándose delante de  Lily - Porque yo no veo más que pobre gente patética, empezando por ti, Black.-. 

-Mira, Woods, que tu no tengas la suerte de mezclarte con los Merodeadores es tu problema - Le respondió Sirius parándose delante de todo su grupo y cruzándose de brazos. Escasos centímetros lo separaban de Megan. La chica era un palmo más baja que él - Si te comportaras mejor tendrías tu oportunidad-.

Megan hirvió por dentro, sintió la sangre subir a sus orejas y mejillas, apretó los puños y dio un paso hacia adelante, casi tirándosele encima a Sirius, casi estaba sobre él cuando unos brazos delgados la rodearon y en un segundo Lauren estaba sosteniéndola y apartándola de Sirius. Remus hizo lo propio con Sirius tomándolo por los hombros.

-Es mejor que se vayan - Le dijo Lauren a Remus - Tú que eres más sensato, es mejor que te lleves a tus amigos o si se va armar un alboroto-.

-Canuto, Cornamenta, ya vámonos. En serio esto no vale la pena es solo un compartimiento

  • Les dijo Remus poniendo una mano sobre el hombro de James y tirando de Sirius. Le hizo un gesto con la cabeza a Peter que asintió con la cabeza.

-No es solo un compartimiento - Lo contradijo Michelle apoyando las manos en la cintura - Esto ya se trata de otra cosa, Remus. Queremos que se muevan ¡ahora!-  

-¿Quieres terminar con eso, por favor? - Espetó Remus con hastío. Michelle abrió mucho los ojos fijando la mirada en el muchacho y abriendo la boca levemente - Ya basta de tonterías. Yo me largo, si quieres vienes conmigo, sino te quedas sola-.

James, Sirius y Peter se quedaron mirando en silencio como Remus se iba y desaparecía por el pasillo. Pocas veces habían visto a su amigo perder la paciencia de esa forma. Michelle tenía las mejillas sonrojadas por el enojo y una expresión caprichosa.

-¿Por qué no te vas a ver a tu amigo, Potter?- Había antipatía en la voz de Lily cuando se dirigió a James 

  • En vez de estarte haciendo el machito aquí con nosotras compórtate como un verdadero amigo. Remus es el único con un poco de sentido común-

  • Tú no sabes si yo soy un verdadero amigo o no, Evans. No tienes derecho a cuestionar eso - La voz de James se volvió dura mientras miraba a Lily directo a los ojos - Ya vámonos Canuto, no vale la pena discutir con personas tan tercas-

-Esta bien, se las dejaré pasar esta vez - Les advirtió Sirius a las tres chicas pero no le quietaba un ojo a Megan que había dejado de luchar pero lo asesinaba con la mirada - Especialmente tu, nadie se mete con Sirius Black y se va así como así-

-Mírame como tiemblo -Le contestó Megan fulminándolo con la mirada. Estaba conteniendo todas sus ganas de sacar su varita y lanzarle el primer hechizo que pasará por su cabeza.

Sirius hizo un gesto a Peter para marcharse junto a James. Amanda miró a Lily con fuego en los ojos antes de menear su melena y marcharse majestuosamente junto a sus amigas. Nadie dijo nada por un momento. Lauren cerró la puerta del compartimiento, Megan nuevamente apoyaba los pies sobre el asiento pero ahora estaba cruzada de brazos, y movía uno de sus pies furiosamente, la pequeña discusión con Sirius Black la había sacado de sus casillas, es que no podía soportarlo, no podía soportar su actitud, su personalidad, sus frases idiotas. Si, era cierto, ella misma no era de personalidad muy tranquila ni lo que se diría alguien que no se mete en problemas pero Sirius Black sacaba definitivamente lo peor de su personalidad.

Lily se sentó junto a Lauren cruzada de brazos, suspiró fastidiada con el mal momento que la habían hecho pasar. Parecía que estaba condenada a otro año más de fastidios por Potter y su pandilla.

Lauren miró a sus amigas, por cierto que el momento había sido desagradable, y la forma en que Remus perdió los estribos con su novia… al parecer lo era pero todavía no terminó de entender en que hacían conexión.

-¿Qué se cree ese Black? - Decía Megan echando chispas- Como lo odio. No tendré un día de paz mientras Black exista en mi mundo-.

-Potter y Black se la pasan paseando de aquí para allá llevándose el mundo por delante - Coincidió Lily asintiendo - Como si fueran reyes de algo, siempre llamando la atención -.

-Bueno, cálmense ya. No sacamos nada con seguir despotricando contra esos chicos - Lauren trataba de calmarlas. Su voz era tan dulce que siempre tenía ese afecto de todos modos. Se encogió de hombros - sé que es difícil para ustedes y tampoco me encanta esta situación pero ya pasó-.

-Creo que de cierta forma ganamos ¿No? - Megan parecía más optimista entrecerrando sus ojos felinos y sonriendo satisfactoriamente - Se fueron calladitos y de paso Morgan y el resto. No saben lo bien que le hace a mi alma ganarle a Black-.

Lily sopesó un momento las palabras de su amiga, se encogió de hombros y también sonrió.

-Esto pasa porque nadie en este colegio se les enfrenta - Dijo Lily  - Las chicas los adoran y los chicos los admiran. Bueno, no todos por supuesto-.

-Conozco varios que estarían felices de ponerle un freno al carro de esos dos. O de esos cuatro en realidad - Añadió Megan - Pero al final nadie lo hace-.

Se recostó en el asiento suspirando con una sonrisa. Lily y Lauren se miraron con algo de alivio. No iban a dejar que les arruinaran el resto de su regreso a la escuela.