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Historia 188526 — capítulo 3

Capítulo 3

Nuevos amigos

—¿Estás segura de que quieres ir?—preguntó mamá observándome desde la cama en la que se encontraba sentada—¿Hayley no te está obligando?

—Hayley sólo dio su opinión, estaré bien, no te preocupes—intenté sonar convincente pero ni yo me lo creía—Así conozco nuevos amigos en este verano, ¿Cierto?—me dejé caer en mi cama encogiéndome de hombros.

—Si es lo que quieres hacer, lo aceptaré—sonrió un poco acomodando su almohada—Buenas noches, cariño.

—Buenas noches, mamá.

Por la tarde del día siguiente, dos amigas de Hayley pasaron a recogernos, Miranda se veía muy simpática y positiva, antes de pasar por nosotras, se había encontrado con Lilian, era la más alta de las tres. Podía ser intimidante cuando se lo proponía, no me hacía sentir cómoda. Mientras por el camino iban charlando de asuntos que desconocía, el tiempo pareció pasar volando cuando veía por la ventana.

—Rick debe estar esperándonos con Michael—opinó Lilian en voz alta al bajar del auto.

Miré a mi prima esperando que me explicara quienes eran pero en vez de hacerlo sólo me sonrió manteniéndose a mi lado.

El cine se encontraba en el último piso del centro comercial, las personas caminaban hablando entre sí, otras comían un helado, reprochaban a los niños revoltosos, entraban en tiendas, etc. Todo normal. Al llegar al cine, dos chicos y una chica nos esperaban. Nunca dijeron que aparte de Rick y Michael vendría alguien más.

—¡Finalmente! Creí que me saldrían raíces si seguía esperando por ustedes—se quejó uno de ellos. Ambos chicos eran morenos, ojos oscuros y cabello igual, me hizo recordar al del mercado. Eddie.

—No sean llorones, tenía que pasar a recoger a las chicas—contestó Miranda—Tenemos una visita este verano.

—Chicos, esta es mi prima, Crystal Evans—presentó Hayley antes de que pudiera decir algo. Para mi sorpresa, aquellos tres chicos tuvieron la misma reacción de Eddie, parecían sorprendidos y asombrados de algo, quizás tenía algo en mi rostro que no encajaba. Aquello me hizo sentir incómoda.

—¿Tu nombre es Crystal?—se atrevió a preguntar la chica al ver que sus dos amigos no pretendían hablar. Las amigas de Hayley no parecían extrañadas de la actitud. Su piel era menos morena que los demás, no era tan alta, su contextura era delgada, tenía cabello largo hasta la cintura de un castaño oscuro muy bonito. Las formas onduladas caían en perfecta forma por sus brazos.

—Sí. Gusto conocerte—sonreí con algo de nerviosismos. Sus ojos de color café parecían brillar pero no por la emoción, sino por las lágrimas.

—Soy Michael Uley—se presentó otro de los chicos. Su sonrisa parecía sincera, aquello me hizo sentir menos incómoda—Ese tarado que ves ahí es Rick Ateara, ignóralo, siempre es idiota.

—¡Oye!—se quejó el pobre haciéndome reír un poco.

La chica no me dirigió palabra alguna cuando todos fueron a por las entradas. Notaba las miradas constantes de los tres a mis espaldas, fingía no prestarle atención pero era imposible. En la sala del cine, Mirada estaba de primera en la fila, a su lado se encontraba Lilian, luego Hayley, yo, Michael, Rick y la chica que desconocía su nombre aún.

—¿Hice algo malo?—susurré a Michael en un tono muy bajo pero al parecer el chico escuchaba perfectamente. Me miró confuso unos segundos antes de entender.

—Oh, no, no te preocupes—sonrió cálidamente.

—¿Enserio? Creo que a ella no le caí muy bien—su sonrisa desapareció poco a poco. Sentí que había algo que no estaba diciéndome—¿Cómo se llama?

—Alina Lahote Black—contestó mirándome—Es muy buena y simpática pero hace tres años que su prima falleció, no ha sido la misma desde ese accidente.

—¿Eran muy unidas?

La mirada de Michael se hacía más intensa como si intentara leer mis pensamientos o como si estuviera evaluándome. El chico cambiaba rápidamente de posiciones, hace instante era amable conmigo y ahora parecía más bien algo calculador.

—Mucho más de lo que puedas pensar—asintió tomando un puñado de palomitas. Llevó algunas a su boca, al tragar volvió a hablar—Tienes mucho parecido a ella, quizás por eso reaccionó así.

Pensé en Eddie, también había dicho algo parecido en el mercado. Casualidad, quizás.

—Lo siento mucho.

—No te preocupes, no tenías idea sobre ello—sonrió de lado mirando a la pantalla. La película comenzaba.

De regreso a casa, las chicas charlaban sobre la fogata de mañana. Hayley parecía entusiasmada de que su prima conociera más chicos.

—¿Y qué tal te parecieron?—preguntó en cuanto entramos a casa dejando nuestras chaquetas en el perchero de la entrada.

—Bien—sonreí un poco—¿Sabías algo sobre esa chica? Alina.

—No mucho, es algo distante con los demás—se encogió de hombros.

—Michael dijo que hace años su prima falleció, al parecer eran muy unidas y eso la ha afectado…

—Las personas que prefieren estar solas tienen sus motivos, Crys—me interrumpió restándole importancia—Si ella se siente mejor así no podemos hacer nada.

Aquello no me convenció. Quizás mañana en la fogata podría hablar con ella, sí, eso haré.