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Historia 188742 — capítulo 18

Losing My Religion (Denial)/ Perdiendo Mi Religión(Negación)

--¡¿Por qué estamos tardando tanto?

Histérica, desde el interior de una ambulancia en movimiento, se vuelve loca mirándola tan mal. Con las manos en el vientre, gritando de dolor.

--¡¿Por qué tardamos tanto?!—no puede dejar de preguntar, porque cada segundo allí, se siente como un siglo.

--Estamos a un minuto del hospital, ¡cálmese!—responde el paramédico que atiende a Ginny, mientras toma sus constantes vitales—en cualquier momento.

Su amiga trata de contener sus gritos, pero no está tiendo mucho éxito. Con los ojos apretados fuertemente y las manos yendo de su cabeza a su vientre. Su pulso sube rápidamente.

Ella se siente impotente, completamente inútil ante lo que pasa frente a sus ojos.

--Ya estamos aquí—avisa el paramédico que iba al volante.

Las puertas se abren, la camilla empieza a rodar con dirección a las puertas de emergencias. Ginny se ha calmado lo suficiente para poder apretar la mano de la que la sostiene, buscando su mirada.

--Aquí estoy—le hace saber la castaña—está bien, van a ayudarte.

El pequeño tramo recorrido parece enorme. A estas alturas, cada paso lo parece. Un par de doctores los reciben en una habitación de trauma llena de luces y maquinas, de gente yendo y viniendo con guantes de látex.

--Mujer, 22 años, 30 semanas de gestación—comienza a presentar el paramédico a los doctores de trauma—Parto prematuro. Vitales constantes, desorientación, mareos y dolor de cabeza.

--La tenemos—uno de los medico toma el mando y comienza su examen de rutina.

--Hermi…Hermione—Ginny, resistiendo apenas, la busca—Hermione.

--Aquí estoy, no voy a ninguna parte—reitera.

Es ahí donde comienza. Su cuerpo se mueve incontrolablemente, rebotando en la camilla donde se encuentra, rígido y rápidamente.

--¡Ayuda! Sostén su cabeza—un par de enfermeras acuden con el equipo de médicos—Es una convulsión.

--Señorita tiene que salir del cuarto—le pide el otro de los doctores mientras sujeta a la pelirroja por los hombro.

--¡No! No la dejare sola—resiste ella—soy todo lo que tiene.

Ginny deja de moverse, el equipo posiciona su cabeza gentilmente de nuevo en la almohada. Su rostro se relaja.

--Esta sangrando—dictamina alguien revisando la parte baja de la camilla. La sangre baja por sus muslos.

--¡Llamen a ginecología, que vaya a quirófano!—grita el doctor líder.

--Es...estamos con la doctora Patil—dice Hermione, aun sin digerir lo que sucede—La doctora Patil.

--¡Llamen a la doctora Patil a quirófano 2!—recompone con su sugerencia.

La pelirroja parece intentar por todos los medios despertar. Aprieta sus parpados con fuerza y mueve la cabeza.

--…emi…emio…ne

--Ginny, ¡Ginny!

Intenta acercarse pero una de las enfermeras la detiene con fuerza.

--¡A quirófano! -ordena el medico empujando la camilla en dirección a la puerta—Llamen a neuro también.

Todo sucede muy rápido, empiezan a ir a través de uno de los corredores y Hermione se libera para poder seguirlos, nadie más se lo impide. El par de doctores, que ahora distingue mejor llevan batas azules, conversa entre ellos acerca del plan a seguir.

--Tienes que hacer una tomografía—dice uno de cabello castaño—por las convulsiones.

--No hay tiempo, está desangrándose—contradice el segundo—puede haber sufrimiento fetal.

--Puede herniarse si hay una hemorragia en el cerebro—insiste.

--Hermio…Hermi…—articula la pelirroja sin abrir los ojos.

--¡Estoy aquí!—y consigue colar una mano para tomar la suya—Ginny.

--¡Llévenla al quirófano! ¡Ahora!—grita una voz ya conocida que se aproxima con velocidad.

--Doctor necesita una tomografía—argumenta el medico primero—tuvo una convulsión y sus pupilas están dilatadas.

--Acabo de hacerle una hace 3 días, es mi paciente y ya la diagnostique. No hay tiempo—aclara Viktor Krum—así que llévenla al quirófano ¡ahora!

Ambos se miran entre sí, reaccionan un segundo después, haciendo rodar la camilla. Hermione sigue aferrada a la mano de Ginny.

--Doctor Krum—llama la castaña al joven que los sigue  de cerca trotando--¿Qué está pasando?

--El parto se adelanto.

--Pero no ha llegado a término, está en la semana 30

--Es suficiente, con 30 semanas el bebé estará bien—le asegura, jalando un poco para que lo deje marchar.

--¿Y la convulsión? ¿Qué…

--Hermione—llama desesperado él—estoy en ello.

--Her… mione—es Ginny otra vez, esta vez con éxito al pronunciar su nombre.

--Esperen un segundo—ordena Viktor, se acercan y él revisa la retracción de pupilas— ¡Está hablando!—se sorprende.

--James…Lily…

--¿Qué?—pregunta la castaña confundida--¿Qué?

--Esta desvariando, seguramente—apuesta Krum revisando la máquina de vitales que llevan las enfermeras con la camilla.

Hermione se acerca lo más que puede a ella, pone su mano sobre su mejilla y toma su mano con más fuerza. Ahora la voz de Ginny es un susurro, así que pone su oído a cinco centímetros de su boca.

--James… o Lily—pronuncia con dificultad, luego, solo silabas y frases incompletas—ja… li…nom…mione…

Sus ojos empiezan a nublarse, a ver un punto muerto en el techo.

--Tengo que llevarla ya—presiona Viktor—te informare cuando salga. No puedes pasar de aquí.

Cruzan las puertas divisoras en el pasillo, puede verlos corriendo. Llevándosela lejos.

Se queda parada en el mismo lugar unos minutos, luchando por procesar los acontecimientos recientes.


--Hermione—es Neville--¿qué paso?

--Yo… bueno…--pasa sus manos por el rostro.

--Tranquila—la calma—despacio, ¿Qué sabemos hasta ahora?

--Entro en labor de parto y… no sé, se convulsiono, se la llevaron a quirófano. Estaba sangrando—suelta de prisa—No podía hablar, no… formaba nada coherente. Neville… ella no estaba mirándome.

--¡Oye!—la llama para que reaccione y se controle, poniéndose de frente a sus rostro—los médicos la tienen, ellos lo harán todo. Saldrá bien.

Neville se sienta en la silla contigua a la de la castaña, le pone un sándwich en las piernas y una cajita de jugo. 

--No nos asustemos ahora. Los médicos trabajan en ella, y Ginny es… la persona más fuerte que he visto.

Trata de aclarar sus pensamientos, de dejar de temblar. Le echa un vistazo a Neville, verlo con pantalón de vestir y camisa le hace recordar que hace apenas unas horas se graduaron.

--Te perderás la fiesta—le dice, solo por armar una conversación para aplacar el miedo.

--¿En serio crees que me interesa la fiesta ahora?—responde.

--¿Qué hay de tu abuela? No te visita muy seguido.

--Está muy ocupada con el negocio que dejaron mis padres, solo la veo una o dos veces al año—consulta el reloj del pasillo—se va a las 7 de la noche.

--Lo siento, Neville—dice triste—se supone que deberías pasar todo el día con ella.

--No te disculpes. Estoy aquí porque es donde debo estar, donde quiero estar. Tengo prioridades, ¿sabes?—hace alusión a su reciente discurso de graduación. A que ella les hablo de la importancia de la gente como prioridad.

Hermione se siente mucho mejor teniendo compañía.

--¿Qué hay de ti? ¿Dónde están tus padres?—pregunta el moreno.

--Les llame hace rato—contesta—ya están en casa.

Guardan silencio por un momento, viendo a enfermeras, médicos y personas ir y venir.

--Deberías comerlo—apunta Neville al sandwich—llevas aquí desde la mañana. Son las 2 de la tarde.

--Es que no tengo hambre---replica ella.

--Te puedo buscar algo más—ofrece—un café, otra comida.

--No, gracias Neville, no tengo…

Calla de pronto, a través de la pequeña ventanilla rectangular de las puertas de pasillo puede ver a Viktor Krum aproximarse. Se levanta de un salto, seguida de Neville. Espera a que el medico aparezca, con el corazón atravesado en la garganta.

Un par de doctores cruzan la puerta, una mujer, y Viktor. La mujer es reconocida de inmediato, se trata de la doctora Patil, quien ha dado seguimiento a Ginny desde el inicio. Visten sus batas azules, típicas de los cirujanos. Comparten una mirada antes de hablar.

--Hermione, se adelantó el parto—empieza la doctora, de notables rasgos hindúes—pero lo logramos. Tuvo que ser una cesárea y se presentaron algunas… complicaciones. Pero gracias a que preparamos los pulmones del infante con esteroides, no hubo problemas graves por lo prematuro—y luego, curva la boca en lo más parecido a una sonrisa--Es una preciosa niña de 2 kilos 200 gramos.

Neville y Hermione sonríen al escuchar la noticia, es el momento ideal para descargar algo de presión con una fuerte resoplido.

--Tenemos una niña—dice Neville con os ojos cerrados y las manos en la cabeza.

--Tenemos una niña—repite la castaña igual, con las manos en el pecho.

 Casi al instante, el momento se va. La tensión vuelve a acumulase, los pensamientos se reivindican y Hermione hace la pregunta que más ha esperado.

--¿Qué complicaciones? ¿Cómo esta Ginny? -se deshace en cuestionamiento que nadie responde--¿Está bien, esta despierta? Va a querer ver a la bebé apenas pueda… ¿Qué?

Viktor asiente a la doctora, quien se retira. La atención gira en torno a él. Hermione lo observa con más cuidado. El cansancio se ve en su rostro,  en las ojeras; se quita de un solo movimiento el gorro quirúrgico de tela que cubre su cabello en las cirugías.

--¿Por qué no nos sentamos un momento?—pregunta él.

De inmediato, las alarmas en su cabeza suenan.

--¡No! Quiero saber cómo esta ella—demanda con más energía.

Siente a Neville detrás suyo, a la expectativa con nerviosismo.

--Bien—accede él, preparándose—Ginny tuvo cirugía  mayor. Neurocirugía. Exploto un aneurisma.

--¿Un… aneurisma?—repite sin entender— ¿Ginny tiene, o… tenía un aneurisma?

--Un aneurisma es…--empieza a explicar Krum

--Una protuberancia en los vasos sanguíneos—completa Neville, atónito.

--Sí, es básicamente una zona blanda en un vaso sanguíneo que se convierte en una protuberancia llena de sangre, cuando esta protuberancia se rompe puede provocar… un derrame cerebral completo.

Hermione sacude la cabeza, intentando poner en orden todo.

--Entonces, Ginny tenía un aneurisma,  reventó y… ¿Qué? ¿Qué pasó?

El doctor Krum la mira fijamente. Ella nota por primera vez el color oscuro de sus ojos.

--Era un aneurisma enorme. Intente controlar la hemorragia, pero era un desastre. La bebé estaba sufriendo estrés y…la doctora Patil y yo tomamos una decisión, se hizo la cesárea—toma un segundo, en espera de que comprendan que la situación era una balanza y ellos debían elegir qué lado dejarían caer—Yo continúe trabajando en ella después, pero…

--¿Pero qué?—está perdiendo la paciencia a cada palabra--¿Qué pasó?

Es una un instante, una mirada a los ojos de la persona. Lo que tanto tratan de enseñarte en la escuela de medicina, y al mismo tiempo, lo que nunca te podrán enseñar.

--Hermione…lo siento, hicimos todo lo que pudimos, el cerebro se inflamo tanto que…

Neville se mueve detrás, ella quiere que las voces dejen de sonar hueco, y que los rostros no le parezcan distorsionados.

--…tiene muerte cerebral. Ella… se ha ido. Lo siento

De acuerdo con la psicología, el duelo que se vive cuando pierdes un ser querido puede ser clasificado en cinco etapas. La primera, negación.

Lo negamos todo porque la pérdida es impensable, inaceptable. Negamos el dolor, el cansancio, la desorientación, la desesperación.

Lucha un rato para lograr sacar las palabras, y cuando lo hace, su voz no parece su voz.

--Eso no es verdad.

Viktor y Neville la miran fijamente

--La señorita Weasley no tenía…--trata de explicar de nuevo.

--Eso no es verdad—repite con más convición.

Esta vez es Neville, preocupado, quien intenta tomarla de la mano.

--Hermione, ella…

--¡No! Eso no es verdad—insiste con bastante convicción—Te engaña Neville, nos está engañando.

Varias enfermeras se detienen para observar que sucede. Los otros familiares en la sala de espera también parecen extrañados.

--Señorita Hermione, deberíamos ir a otro lugar y hablar, tengo que…

--¡Que no! Usted está mintiendo ¿por qué está mintiendo?—acusa al médico deliberadamente—Ginny estaba completamente bien hoy al despertar.

Ambos la siguen de cerca, dado que se ha puesto a  deambular de un lado a otro en círculos.

--Ella estaba bien. Despertamos temprano porque era la graduación, y desayunamos un tazón de cereal y fruta. Ella… se puso ese vestido azul que le regale—comienza a divagar—Yo me puse esta falda ajustada para ir formal y…ella fue al baño unas 10 veces, olvido las llaves y tuve que regresar por ellas…

--Hermione…

Para este punto, los dos estaban muy preocupados por la desconcertante reacción.

--yo… tuve que regresar por las llaves…y ella se puso el vestido azul—repite, fuera de sí—No… tiene sentido. Ella estaba bien. Nada de esto… tiene sentido.

Se deja caer deslizando la espalda el uno de los muros. Se desinfla, lentamente, como todo en su vida ahora.

--Ella estaba bien. Ella estaba bien.

Decide que no quiere ver al doctor y a Neville compartir miradas tensas, así que baja la cabeza y se repite que Ginny no puede estar muerta.

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"Into The Fire" by Thirteen Senses

"In The Sun" by Aron Wright

Es corto, ya sé. No demoraré demasiado con el próximo. Saludos, Emma Peverel.