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El libro de la Tercera Generación — capítulo 64
—Lysander Scamander. Rolf inhaló exageradamente e hizo un gesto con la mano pidiendo un momento, con fingida conmoción. Luna rodó los ojos y le dio un empujón para que dejará de actuar, pero su amigo siempre había sido muy dramático. Las personas se echaron a reír. Lisa le sonrió a su amiga y a su futuro esposo y comenzó a leer el capítulo del gemelo Scamander.Buenos días a todos, espero que hayan desayunado sin ser molestado por los nargles, aunque no creo que nadie haya llevado muérdagos para invocarles. Luna fue la única que no adoptó una expresión extraña. —Ya entiendo a qué se refería Lorcan a decir que era muy diferente a su hermano —murmuró Ron. —Es claro que Lorcan salió a Scamander y Lysander a Lovegood —dijo Parvati. —Pero eso no le saca el hecho de que, al ser el gemelo de Lorcan, debe ser tan guapo como él —dijo Lavender. Dean y Seamus las miraron mal.Mi nombre es Lysander Rolf Scamander. Nuestros padres fueron malos en ponerte ese segundo nombre. Rolf se sonrojó verdaderamente por la vergüenza mientras los demás se burlaban. Theodore lo comprendía, su hijo Draco también se había burlado de su nombre. ¿Qué habían hecho mal? ¿Y por qué sus padres los habían maldecido al llamarlos así? —Adoro a Lorcan —dijo Fred alegremente—. Si George ama a Dominique y Hugo, yo adoro a Rose y Lorcan. —Algo me dice que intentan robarnos a nuestros chicos —aventuró Hermione. —Te recuerdo, Fred, que Rose es mi ahijada —Harry lo apuntó con el dedo. —Y mi amigo es el padrino de Lorcan —le recordó Rolf, con las mejillas ligeramente enrojecidas. Fred se cruzó de brazos, haciendo puchero. —Yo tengo suerte, Dominique es mi ahijada —celebró George. —Ahora entiendo por qué Rolf estaba tan enojado mientras leía —dijo Lisa, con un tono impaciente. Mis padrinos son Harry Potter y Hermione Granger. A la vez que los dos mencionados se levantaban para agradecer a Luna y Rolf, Ron y Neville se quejaban de que no eran los padrinos de ninguno de sus hijos. Rolf prometió que iban a tener un hijo más para que tuviera a los dos como padrinos. Sorprendentemente, Luna se sonrojó. Claramente tengo diecisiete años, curso mi último año de Hogwarts y pertenezco a Gryffindor. La Casa de los Valientes aplaudió fuertemente, como sus padres y los amigos de éstos. —No es justo, ninguno va a Ravenclaw —protestó Luna. —No te quejes, al menos van a tu colegio. En serio debemos tener otro niño y a éste lo enviaré a Ilvermorny —afirmó Rolf. —Es curioso que sean gemelos y vayan a distintas casas —dijo divertida Padma. —Sobre todo si éstas Casas son Gryffindor y Slytherin —agregó Parvati riendo. —Nuestras niñas van a diferentes casas —recordó Terry—. Y ninguna es de Ravenclaw —agregó, frunciendo el ceño. —Jonathan sí fue a Ravenclaw y Jackson a Slytherin —dijo Katie. —Nathan y Alexa son los únicos gemelos que van a la misma Casa —dijo encantado Colton. —Ellos parecen ser los únicos hermanos que se parecen en realidad —opinó Astoria. Lisa, por otro lado, se dijo que no volverá a leer de nuevo. Considero a los primos Weasley-Potter como amigos, pero Lorcan es mi mejor amigo y mis mejores amigas son Evelyn, Lily y Dominique. Blaise se dio un golpe en la frente, porque su ahijada era amigo del hijo de Lovegood. Zacharias también parecía perplejo y ahora recordaba que Evelyn había mencionado ser mejor amiga de un tal Lysander y en ese momento nadie sabía a quién se refería. Hubiera preferido no saberlo. Mientras, Harry y Ginny y Bill y Fleur le sonreían a Luna y Rolf. Tengo novia, Luna frunció el ceño, lo que hizo a Seamus festejar en su asiento. Si la excéntrica Luna podía sentir celos, en algún punto de la historia, Hermione debía demostrar lo mismo. Se trata de Roxanne Weasley. —¿No me matarás, verdad? —dijo Rolf, fingiendo un escalofrío—. Porque aún no estoy seguro de que Boot no quiera hacerlo. Tal vez deberías sacar turno. —Nah, Lysander me cae bien —dijo George, restándole importancia con la mano—. Parece ser decente. —No puedo creerlo —afirmó Angelina, mirándolo con ojos desorbitados. El resto de las mujeres lo miraron de la misma manera. —Deberían aprender de George y de mí —se burló Seamus, pues él era otro padre que no había hecho un escándalo porque su hija salía con alguien. —Somos los mejores —sonrió George. No juego al Quidditch, ni en el equipo, ni por diversión. Me dan miedo las alturas. —Creo que lo heredó de mí —se disculpó Rolf, con una sonrisa apenada. Luna rió suavemente y le dio un beso en la mejilla, haciendo que las adolescentes bufaran indignadas. Y antes de retirarme, me dieron el honor de revelar algunas cositas. Mis padres son biólogos mágicos, por su trabajo, constantemente nos mudamos a diferentes partes del mundo. Nos establecimos formalmente cuando Lorc y yo tuvimos que comenzar Hogwarts, aunque a veces ustedes se van de viaje mientras no estamos y en verano también la pasamos viajando. —Deben ser biólogos excelentes —los alagó Dumbledore. —Se ve que pude seguir los pasos de mi abuelo —dijo Rolf encantado. En fin, mamá ha encontrado y clasificado muchas nuevas criaturas mágicas. Si dijera cada una de ellas, nos quedaríamos acá hasta la noche, así que solo diré dos espécimen que mamá encontró: los nargles y los Torposoplos. En el Gran Comedor se hizo un terrible silencio, incluso se era capaz de escucharlo el pestañeo confuso de las personas. Nadie, ni siquiera los mejores amigos de Luna o el mismo Rolf pudieron mantenerse tranquilos, todos ellos estaban totalmente sorprendidos. Incluso Lisa Turpin se adelantó unos pocos párrafos para buscar algo así como "Jajaja, cayeron, claro que esas cosas no existen. Ilusos", pero no había nada así. —¿Los nargles...? —empezó Hermione con la voz seca—. ¿Los nargles existen? —Por supuesto —dijo Luna con la misma voz pasiva y soñadora—. He intentado decírselo en todo este tiempo, yo no comprendía cómo no podían verlos. —¿Ella no está loca? —dijo Pansy con la perplejidad desbordándose de la boca. —Se ve que no —murmuró Draco, quien parecía que en cualquier momento se le saldría los ojos. —¿Quieres decir que todos sus criaturas existen? —cuestionó Ernie. Sin embargo, madre, vas a tener que aceptar que el Snorkack de cuerno arrugado fue un invento del abuelo Xeno. Luna suspiró con tristeza, mientras los demás la miraban de hito en hito.¡Que tengan un buen día!***********Nadie conocía mejor la frase "El hogar está donde esté la familia" que Lysander y Lorcan. Luna y Rolf sonrieron. Nunca habían tenido un hogar típico, con techo y paredes, varias veces habían dormido en bolsas en la tierra, contemplando las estrellas del cielo. —Acamparan a menudo —dijo Harry. —Que envidia —dijo Ginny—, la última vez que fuimos a acampar fue antes de que Ron entrará a Hogwarts. —Antes íbamos todo el tiempo a acampar —suspiró el mencionado. Frunció el ceño—. Aunque no sé si puede llamarse acampar el ir al bosque que está en el terreno de casa. —A medianoche, Fred y George volvían a casa a buscar comida a la heladera —se burló Charlie. —Y Percy encontraba muy anti-higiénico usar la naturaleza como baño, así que también regresaba a casa —se rió Bill. —Ustedes querían que hiciera del dos detrás de unos arbustos, estaban locos —bufó Percy. Habían viajado mucho, tanto que cuando su madre dio luz, no habían estado en Inglaterra, los dos habían nacido en Israel, donde sus padres habían seguido las huellas de una criatura que se hacía pasar por los dioses de los musulmanes. —Sus hijos no son ingreses, son israelitas —se impresionó Hermione. —¿Qué criatura estaríamos siguiendo? —preguntó Luna con curiosidad. —No sé, nena, pero de seguro será divertido —respondió Rolf, con una chispa de emoción en los ojos. Incluso ahora, Lysander era incapaz de ver a su casa como hogar. Su hogar era el mundo, como su madre decía, donde podía ser libre, no una casa de cuatro paredes que lo mantenía encerrado. Luna asintió repetidas veces. Tenía una casa en el pueblo de Ottery St. Catchpole, pero la gran mayoría del tiempo lo pasaba con su padre buscando las criaturas en las que nadie más creía. Le alegraba saber que sus hijos disfrutaban del mundo como ella lo hacía.A veces detestaba Hogwarts, porque lo veía como una cárcel, el estar tanto tiempo en el mismo lugar lo incomodaba. La sensación de saber que no se iría de ahí hasta dentro de unos cuantos meses lo molestaba. —Tal vez podríamos arreglar que se fueran una vez por mes —propuso McGonagall, en un intento de ayudarlos. —Eso sería asombroso, gracias. Pero tanto él y como su hermano se habían resignado a acostumbrarse, como se habían resignado a comer pescado porque no habían podido cazar al oso junto a su padre. Los magos miraron a Rolf y Luna con confusión, horror y sorpresa. Debían pase bastante tiempo en la selva o lugares iguales para cazar animales para comer.Y en definitiva lo que más detestaba Lysander de Hogwarts eran los exámenes. No le veía sentido. La inteligencia no se basaba en el número que se sacaba en los exámenes, lo veía como algo estúpido. —También adoro a Lysander —dijeron inmediatamente los gemelos. —¿Lo ves, madre? La nota de los exámenes son estúpidos —le dijo Ron. —Tú saca una mala nota y verás como dejo de cocinarte. Ron palideció, haciendo reír a sus amigos. Si estudiaba, lo hacía porque no quería repetir de año. Mientras más rápido terminará Hogwarts, más rápido podría volver a viajar por el mundo con sus padres. Todo el Gran Comedor sonrió, encantados por el amor que Lysander le tenía al viaje y a sus padres. —Supongo que seguirá la misma carrera que ustedes: biólogo mágico —pensó Hannah. —No es extraño que pertenezcan a Gryffindor y Slytherin si lo piensas —dijo Theodore—. Por su vida, deben ser muy valientes por todo lo que han visto y necesitan una gran determinación para buscar lo que varios creen inexistentes. —Debe ser tan lindo viajar por todo el mundo —murmuró Sirius, con voz soñadora. Harry se dijo que haría lo que fuera para que su padrino conociera diferente lugares del mundo. Y claro, él iría con él, porque la idea lo emocionaba. El lado bueno de viajar constantemente, era que su cerebro aceptaba cualquier clase de información y la retenía. Lysander y Lorcan únicamente debían leer dos o tres veces sus apuntes para acordárselo de memoria. —Afortunados —bufaron todos, excepto Hermione, Theo y los Ravenclaws. —Deben tener buenas notas —dijo Dumbledore. —Es de esperar, yo también las tengo y Luna es de Ravenclaw —contestó sencillamente Rolf, sin parecer presumido.Los dos se encontraban en la biblioteca, estudiando para los TIMOs, con los libros en una mesa que habían elegido. Habían estado en un agradable silencio cuando se vio interrumpido por el efusivo saludo de Roxanne Weasley. —¡Mi niña vuelve aparecer! —festejó George. —Tienes razón, ya no se sabía de ella —dijo Angelina. —Aún no puedo creer que te sientas cómodo con que tu hija tenga novio —Fred negó con la cabeza. —Lysander me parece un buen chico —Su hermano se encogió de hombros.—¡Hola, Lysander! —exclamó, y se sentó a su lado, inclinándose hacia él para darle un gran beso en la mejilla—. Hey, Lorcan —dijo, ya más calmada.** La mayoría se echó a reír. —Creo que ya los shippeo —anunció Hagrid—. ¿Cómo puede llamarse su pareja? —Roxander —opinó McGonagall—. Y sí, también los shippeo. —¡Por fin! Hermanos de shipps —dijo Hagrid con expresión seria y elevó su puño. Riendo, McGonagall chocó los puños con él.—Roxxie —saludó él, con una divertida sonrisa.—¿Qué hacen?—Estudiar —murmuró Lysander, sin levantar la vista de su libro de Herbología. Aquella materia le era fácil, había conocido cada planta del mundo mágico. George frunció el ceño pensativo. —No parece interesado en su novia. —Si están estudiando para los TIMOs es claro que están en quinto, ésto pasó dos años atrás —reflexionó Hermione—. No sabemos desde hace cuánto tiempo Lysander y Roxanne está juntos, puede que en ese momento ni siquiera hayan empezado a salir. George asintió, pero no se veía convencido. Esperaba que su cuñada tuviera razón, porque no le agradaría que el novio de su hija no la tratará como se lo merecía.—¿Y si estudias biología conmigo? —preguntó Roxanne, en un tono de voz algo ronco. Los nacidos de muggles y uno que otro sangre mestiza entendieron lo que quiso decir. Afortunadamente, George no comprendió. —¿Qué es biología? —preguntó. Nadie se atrevió a decírselo.—No enseñan biología en Hogwarts —le dijo confundido. Puso su mano sobre su frente—. ¿Te encuentras enferma? Tu voz suena rara. Los anteriores rieron a carcajadas, por la inocencia del gemelo Scamander. Su padre negaba con la cabeza con una sonrisa divertida. Por otro lado, la gran mayoría del Gran Comedor no entendían nada y los demás se vieron obligados a explicarles todo. —¡¿Mi hija le ofreció tener sexo?! —exclamó George, indignado y furioso. Ya iba a hablar seriamente con ella cuando regresará a su tiempo. —Creo que tenías razón, Georgie —dijo Fred—. Lysander es un buen chico, muy ingenuo, sí. —Completamente diferente a Lorcan —agregó Daphne. Lorcan hizo un extraño sonido, que parecía una risa reprimida. Él colocó su mano sobre su boca y continuó mirando su libro. Los magos pensaron en cómo debía sentirse él en ese momento: muy divertido por la inocencia de su hermano y pasándolo de lo lindo por la situación que se desarrollaba frente a ellos.—Yo... —Roxanne pestañó y luego volvió a sonreír, exageradamente—. ¿Sabes, Lys? Me compré nueva ropa, también ropa interior. ¿Te gustaría verla? George gimió y escondió su rostro en sus manos. Angelina movió la cabeza con desaprobación. Y Arthur se convencía que debía darle clases a los niños de la Tercera Generación sobre las relaciones sexuales.—No tengo buen gusto en la moda, lo siento —le explicó—. Pero seguro es linda. —Lysander salió a Luna —dijo Ginny finalmente, elevando la voz para que se oyera sobre el sonido de las carcajadas. —Oh, de eso no hay duda.—Yo debo... ir... por allá —dijo Lorcan, con los labios temblando. Algunos se comparecieron de Lysander, hasta su hermano le parecía gracioso su inocencia. Y ni hablar de Roxanne, que debía sentirse molesta porque Lysander no captaba ninguna de sus indirectas. Supusieron que como Esmeralda pervertía a Max, Roxanne hacía lo mismo con Lysander. Luna no estaba nada contenta con eso.Roxanne bufó, se despidió secamente de los gemelos y salió de la biblioteca. —Se enojó —se burló el Gran Comedor.Lysander se encogió de hombros y miró un rato más su libro hasta que Lorcan apareció y se lo arrebató. —Alguien más es fan del Roxander —dijo Hagrid con alegría. —Nadie es más fan de los shipps que tú, Hagrid —dijo Remus sinceramente. —Lo sé, lo sé —contestó el semi-gigante con aires de diva.—Está bien, demasiado estudio por hoy —anunció. A Lysander le pareció bien y ayudó a su hermano a juntar las cosas—. Lysander, querido hermano, es demasiado inocente.—¿A qué te refieres?—A que Roxanne estaba coqueteando contigo y tú lo arruinaste —le dijo Lorcan—. Yo te quiero, Lys, pero sí que eres lento. —Nadie puede ser más lento que Ron —dijo Charlie. Su hermano menor lo miró con molestia y se cruzó de brazos, mientras que Bill, Percy, Fred, George y Ginny reían a carcajadas. —Él tiene razón, Ron —dijo Harry, dándole una sonrisa de disculpas—. Tú tardaste cuatro año en darte cuenta que Hermione era una chica. La mencionada rodó los ojos. —Continúa, Turpin —pidió Ron, sin mirar a Harry, pero con las orejas rojas de vergüenza.—¿Me estaba coqueteando? —¡Qué ternurita! —chillaron las mujeres. —¡Eh, que sale con mi hija! —protestó Angelina.—Eres una ternurita —afirmó él—. Las mismas chicas rieron, bajo la mirara fastidiada de Luna y Angelina. Ella gusta de ti, y creo que es la única chica que lo hace —Lysander rodó los ojos—. En serio, hermano, a veces creo que eres gay. Más risas, sobre todo de Rolf y Sirius.—Oh, cállate, Lorcan. No soy gay.****—Demuéstralo —lo retó—. Yo junto todo esto y tú ve a pedirle una cita. Ya es bastante vergonzoso que tengas quince años y sigas siendo virgen. —Tener quince años y ser virgen ahí debe ser tan extraño como los unicornios lo son para los muggles —supuso Tonks. —Todos los primos Weasley-Potter pueden decirte eso —se carcajeó Sirius, los chicos de esa familia lo miraron mal. Lysander rodó los ojos, pero se fue en busca de Roxanne. La chica le parecía linda y, mejor aún, era inteligente, lo que le llamaba más la atención, Las niñas de Ravenclaws sonrieron ante eso. Pero no de había puesto a pensar si le atraía de un modo romántico. En realidad, nunca había pensando en alguna chica que le atrajera de esa manera. —Demasiado ocupado siendo extraño para enamorarse —susurró Draco por debajo. —Realmente se parece a Luna —opinó Neville. Encontró a Roxanne a los pocos minutos, caminaba velozmente y hablando para sí misma. Lysander se preocupó, hablar sola eran efectos secundarios de una picadura de gusanos aquavirus. Luna asintió con seriedad, mostrando una expresión preocupada, mientras los demás aún no podían creer que todas las rarezas -o al menos la mayoría- en las que Luna Lunática Lovegood creía fueran ciertas.—¡Roxanne! —la llamó, acelerando el paso. Ella se detuvo y se giró hacia él. Antes de que pudiera hacer algo, Lysander había acercado la cara a la de ella mientras se la tomaba con las manos. Hagrid chilló emocionado.Si un gusano aquavirus la había picado, su iris debía detener puntos blanco. Tanto él como las chicas se dieron un golpe en la cabeza. —Yo no quiero ofender —dijo Justin, elevando las manos—, pero el chico ya pasa de inocencia, es algo tonto, ¿no creen? Rolf y Luna tuvieron que darle la razón a regañadientes, pero nadie pudo negar que el niño tenía su encanto.Sin embargo, ella había cerrado los ojos y fruncido extrañamente los labios—. —Pobre Roxanne —rieron Katie y Alicia.Hey, abre los ojos, tengo que fijarme si el gusano aquavirus no te picó. —¡Estos dos! —se quejaron muchos—. A este modo tardarán en ser parejas. —Si recuerdan que ya están juntos, ¿verdad? —cuestionó Rolf, con una sonrisa burlona. Los aludidos se sonrojaron.—¿Qué? —preguntó confundida. Lysander observó atentamente sus ojos, su iris era de un bonito color azul oscuro, y afortunadamente no tenía ningún punto blanco.****—Estabas hablando sola, pensé que un gusano aquavirus te había picado, pero tu iris está bien. Varios volvieron a destornillarse de la risa, el comportamiento de Lysander daba mucha gracia. Seguramente era Roxanne quien llevaba los pantalones de la familia.—Ah, sí, gracias —murmuró. Sonaba decepcionada.****—¿Estás bien? Te ves triste —apuntó. —Y sí, tonto, no te das cuenta de nada —se quejó Hannah. —Hombres —bufó Susan. Roxanne rodó los ojos.****—No me ocurre nada. Adiós. Lavender y Parvati rieron. Lysander estaba a punto de despedirla con la mano —Vale, sí, nuestro hijo es algo lento y tonto —dijo Rolf. —¿Algo? —se burlaron los demás. Cuando recordó la verdadera razón por la que había venido. La detuvo, tomándola de la mano, y sintió una especie de nervios que solo había sentido cuando él y familia habían ido a ver dragones a Rumania. Charlie le sonrió a Rolf y Luna.—Lorcan cree... Yo creo... —se corrigió— que deberíamos... bueno, tener una cita. Si tú quieres, por supuesto. —Si yo estuviera en el lugar de Roxanne —dijo Lavender—, saltaría de la emoción. Roxanne se quedó quieta un tiempo, lo que volvió a preocupar a Lysander. Algo mal ocurría con ella. George y Angelina rodaron los ojos. Pero entonces una sonrisa se formó en su rostro y sonrió emocionada.****—He estado esperando ésto desde los cinco años —le dijo y se inclinó para... besarlo. No fue un beso beso , solo presionó sus labios contra los de él, pero lo dejó mudo y sonrojado—. —Me apuesto todo mi dinero que esa era su primer beso —dijo Blaise firmemente. —Dudo que te equivoques —dijo Pansy. **Este fin de semana, ¿vale? Vamos juntos a Hogsmeade.Y se marchó, dejando escapar algunas exclamaciones de alegría. Lysander se quedó petrificado unos cuantos segundos, luego corrió a la biblioteca en busca de Lorcan para pedirle ayuda con respecto a las chicas. Lisa terminó con un suspiro de alivio, porque iba a golpear a alguien si le seguían interrumpiendo. Le pasó el libro casi sin mirar a Michael, quien empezó a protestar que no quería leer. Se salvó, porque el libro desapareció de sus mano y en su lugar, apareció una nota."El día de San Valentín fue hace una semana, pero ustedes merecen ver lo que ocurrió aquel día. ¡Disfruten del espectáculo!"