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El libro de la Tercera Generación — capítulo 69
—Rubí Boot. Terry inspiró, tembloroso al escuchar a otra de sus hijas y aliviado porque era la última. Padma sonrió a su lado. —La última Piedra Preciosa que quedaba —silbó Rolf, sabiendo que se trataba de su futura nuera. Hey, amigos del pasado, llegue para alegrarles el día. Lisa le sonrió divertida a Padma. —Igualita a ti. —Claro que no —replicó. —Por supuesto que sí —dijeron firmemente Terry y Michael. La gemela Patil frunció el ceño y se cruzó de brazos. Soy Rubí Boot, la primera de las trillizas Boot-Patil en nacer. —Espero ser la madrina —dijo Parvati. Padma elevó una ceja. —Ya han pasado tres hijos tuyos y sigo sin ser la madrina de ninguno de ellos —replicó. Su hermana tuvo la decencia de sonrojarse. —Aún queda una Thomas por leer —dijo Lavender, en un intento de ayudar a su amiga. Esta claro quienes son mis padres, aún no sé porque debemos repetir quienes somos, ¡si ya nuestros hermanos se adelantaron! Muchos rieron ante el comentario de la trilliza Boot, aunque otros pensaron que tenían razón. Con decir su apellido, ya se sabía quienes eran sus padres, aunque ese no era el caso de los Weasley. Eran tantos que los chicos tenían que especificar cual de todos los hermanos pelirrojos era su padre. —Pero es bonito escuchar que somos sus padres —dijo Daphne. —Nuestro querido hijo se burló de mi nombre —protestó Theodore. —Uno de mis gemelos hizo lo mismo —agregó Rolf. Se giró hacia Terry—. Exactamente el que sale con tu hija. —Cállate, Scamander. Y ni siquiera sé porque sigo presentándome. Digo, mis hermanas ya lo hicieron y somos iguales. ¡Es obvio que voy a tener dieciséis años y estar en sexto curso! —¿Soy yo o parece enfadada? —preguntó Ginny. —Como tu hijo le haya hecho algo a la mía... —amenazó Terry a Rolf, quien elevó las manos. —Paz y amor, chico. Paz y amor. Luna le dio un golpe en la cabeza. —Hasta ahora mi hijo parece el mejor yerno —dijo Oliver divertido. Katie frunció el ceño. —Porque no lo conocemos —se burló Lee. —Seguro que está más enamorado de su escoba que de Esmeralda —rió Padma sin maldad. —Recuerden que mi ahijado dijo que su hija pervierte al pequeño Wood —dijo Harry con una sonrisa. Terry y Katie hicieron una mueca. Eso sí, no estoy en la misma casa que alguna de ellas, soy de Hufflepuff. —No parece de Hufflepuff —dijeron de inmediato los alumnos de esa casa. —¿Es que ninguna de nuestras hijas está en Ravenclaw? —se lamentó Padma. —Bienvenida al club —dijeron Seamus y Lavender, que tenían una hija en Hufflepuff y otra en Ravenclaw. —Los míos están en Slytherin y Gryffindor —agregó Luna. —Creo que todos los padres que tienen más de un hijo tienen por lo menos uno que no vaya a su casa —dijo Kingsley, lo cual todos le dieron la razón. —Excepto nosotros —dijo Pansy con alegría—. Alexa, Nathan y Daniel están en Slytherin. —Ginger y Dakota van a la misma casa —dijo Susan—, pero a Gryffindor, no a Hufflepuff como nosotros. —Lo dije y lo vuelvo a decir —anunció Sirius—, esta generación es bastante rara. Soy Prefecta. Terry y Padma aplaudieron con fuerza, sobre todo la segunda, que había sido elegida ese año como Prefecta. Los dos estaban orgullosos de que otra hija más tuviera ese cargo. Por otro lado, los gemelos Weasley, Lee y Sirius abuchearon hasta que la señora Weasley y Remus los miraron mal. Soy cazadora desde mi tercer año del equipo de Quidditch. Terry y Michael se pusieron a aplaudir frenéticamente, al igual que todos los seguidores del deporte mágico. Mis mejores amigos son Drake, Deasy y Lily. Terry, Padma, Dean, Parvati, Harry y Ginny se sonrieron, mientras los demás reían al pensar que Rubí y Lily eran tan mejores amigas que habían compartido al novio. Mi pareja es Lorcan Scamander. Está loco, sí, y la mayor parte del tiempo es un idiota, pero le amo.Yo también te amo, eh. Rolf fue quien rió más fuerte. Terry se cruzó de brazos y frunció el ceño, sin agradarle que sus tres niñas tuvieran novio. —Tú estás saliendo con Padma y nadie te dice nada —atacó Lisa. Tanto él como su futura esposa se sonrojaron completamente. —Los hombres y sus tontos celos sobreprotectores —dijo Parvati. Yo fui la que inventó la idea de las Piedras Preciosas. —Ellos y sus grupos —dijo Tonks, interrumpiéndose a sí misma—. Ya ni recuerdo cuántos había. —Yo no recuerdo cuantos leímos —dijo Sirius sinceramente. Sé que se me está pasando algo, pero no recuerdo qué. La gran mayoría del Gran Comedor rió, sabiendo que se le había olvidado a Rubí. **Yo te diría, pero como soy un idiota.**¿Vuelves a estar en plan diva, Lorcan? Rolf y Luna rieron. —Esta claro que los chicos son más dramáticos que las chicas —dijo Dumbledore. Es que se junta mucho con James.Eres tan adorable, Rose. Harry y Ginny se unieron a las risas, seguidos por Draco y Astoria y Ron y Hermione. ¿Alguien me dice lo que me olvide?****Quienes son tus padrinos.Ah, sí, gracias, Rosie. —Creo que le daré la Recordadora que me regaló mi abuela —propuso Neville. —No, amigo, que tú también la necesitas —se burló Seamus. —Con todos los nombres e historias que estamos leyendo, todos necesitamos una Recordadora —dijo Arthur sinceramente. Mis padrinos son Michael Corner y mi tía Parvati Patil. Mientras el Ravenclaw agradecía a Terry, Parvati se acercó tímidamente a su hermana para abrazarla. —Te prometo que serás la madrina de mi hija menor —le dijo. —Más te vale —le espetó, pero luego le sonrió mientras le correspondía el abrazo— o te quitaré a mi hija. —Es un trato. Las dos gemelas rieron. Hasta aquí llegó. ¡Adiós a todos!***********La casa de los Scamander tenía una cocina con una mesa redonda y cuatro sillas, una sala con dos sillones y un librero con diferentes clases de libros, dos dormitorio, uno para los señores Scamander y otro para Lorcan y Lysander, y tenían un baño. Una casa de un solo piso. Rubí admiraba que vivieran en aquella pequeña casa aunque tuvieran mucho dinero. Rolf y Luna sonrieron divertidos, porque la descripción de su casa les gustó, a pesar de las miraras extrañas de los demás magos. —Debe ser por el hecho de que viajan seguido —opinó Dumbledore—. ¿Para qué tener una casa grande cuando nunca están en ella? —Tienen lo necesario para vivir, lo que está bien —coincidió la señora Weasley—. Nosotros no podemos decir lo mismo, hay unos cuantos Weasley en Hogwarts, pero muchos más fueras que vendrán seguido a casa. —Vale, tal vez sí debo agrandar la Madriguera —dijo el señor Weasley, ante la mirara que le daba su mujer. Sus hijos rieron. —Preferimos gastar nuestro dinero en viajes y no en cosas para la casa —le explicaba Luna Scamander con alegría—. —Que bien te queda —se burló Ginny. Luna se sonrojó, mientras que Rolf sonreía orgulloso. Las chicas del Gran Comedor bufaron. Que mejor manera de gastar nuestro dinero que viajando por el mundo y explorar otras costumbres y tradiciones diferentes a la nuestra. Dumbledore asintió, satisfecho por haber aceptado. El resto entendió mejor porque los Scamander elegían vivir en una casa así, a ellos les gustaba viajar. —Tú también viajarás —le prometió Harry a Sirius, quien parecía melancólico. —Él tiene razón —dijo Remus—. Se aclarará todo este asunto y serás libre. —Seremos una familia —suspiró Sirius. Se dirigían al jardín trasero donde almorzarían, porque en sí la cocina ya era bastante chica para los cuatro integrantes de la familia como para agregar a alguien más. Todo el mundo rió ante eso. Rubí lo agradecía, los pocos muebles que había tenían polvo que la hacían estornudar; el señor Scamander se disculpó por la suciedad, argumentando que habían vuelto aquel mismo día a la madrugada después de haber estado fuera del país por tres meses. —Deben estar en las vacaciones de invierno —dedujo McGonagall—. Dos meses antes. —Lysander tenía razón en decir que vivían viajando —rió Harry. —Y será mejor que nos lleven a algunas de sus aventuras —dijo Ron. —Bienvenido sea el que quiera venir con nosotros —dijo Rolf, abriendo los brazos, lo que hizo reír a todos.—No tenemos tantas cosas en casa —le dijo Lorcan, envolviendo su mano en torno a la suya— porque nunca estamos acá. Terry bufó. —Que tiene dieciséis años, Boot —Padma rodó los ojos. —Sigue siendo una niña —replicó. —A veces exageras, amigo —se rió Michael. —Lo dices porque tú dos hijas son todavía niñas para relacionarse con chicos —protestó Terry—. Me hubiera encantado ver qué pasaría si hubieras escuchado que Zara o Star tienen novio. Michael gruñó. —No comiences tú —le espetó Lisa. El jardín tampoco poseía nada más que diferentes tipos de plantas mágicas como muggles. Neville y la profesora Sprout suspiraron soñadoramente. No había mesas o sillas y Rubí se preguntó dónde comerían. La respuesta vino cuando Lysander trajo un mantel y almohadones de adentro de la casa. —A la intemperie —dijo Astoria—. Me agrada. —Deben estar acostumbrados —supuso Hermione—. No habrán comido mucho en mesas con todos los viajes que hacían. —Si Lysander dijo que solemos dormir en bolsas de acampar —dijo Luna—, no me cabe duda de que es así.—¿No te importa comer así, verdad? —le preguntó Lorcan mientras veía a su hermano organizar todo—. Normalmente comemos así, no nos gustan estar adentro, se siente como si estuviéramos...**—Encerrados. Lo sé —dijo Rubí. —Lysander no mentía al decir que les gustaba estar al aire libre —comentó Hagrid. —Por la forma en la que han sido criados, era de esperar —respondió Dumbledore. Rolf y Luna sonrieron. Lorcan le sonrió—. No, no me importa. Al contrario, me gusta que me incluyas en sus hábitos. Terry volvió a bufar y Padma le dio un golpe en la cabeza. —Me pregunto si Roxanne se acostumbró a los hábitos de Lysander y su familia —se dijo George. —Ya llevan casi dos años, debe haberlo hecho —supuso Angelina. Fred rió al recordar el capítulo de Lysander, si no protestaba porque su sobrina estaba con un chico era porque éste chico era demasiado inocente. Rubí sabía como era la situación de Lorcan. No le gustaba estar dentro de cuatro paredes, el estar dentro de un salón en horas de clases ya era suficiente tortura para él. Los padres del gemelos Scamander suspiraron con tristeza. Una vez le preguntó por qué él y Lysander seguían estudiando, por qué seguían en Hogwarts cuando no les gustaba estar ahí. Muchos se inclinaron en sus asientos, queriendo escuchar la respuesta. Se hacían las mismas preguntas desde el capítulo de Lysander. Lorcan se había tomado su tiempo para contestar, tanto que Rubí pensó que no lo haría.****—Porque —dijo lentamente— nuestros padres y el mundo nos enseñaron muchas cosas, pero no lo que un colegio puede enseñar. Hay cosas que solo puedo saber estando acá. No me gusta estar dentro de un lugar donde no puedo salir, pero me agrada Hogwarts. Le debo el conocerte, ¿no? —Tal vez no sea tan malo —dijo Terry resignado, cuando todo el mundo lo miró fijamente. —¿Tal vez no es tan malo? —dijo Rolf—. Es el mejor yerno que puedas tener. Theodore y Oliver protestaron. Rubí se lamentaba el que estuvieran juntos en ese momento. Gustaba de él desde que Esmeralda se lo presentó, Se escucharon risas de parte de las chicas. Pero no había tenido el valor de decírselo. Y ahora salían durante el último año de Lorcan, unos cuantos meses más y se iría. —Oh, pero podrán seguir viéndose durante las visitas de Hogsmeade —dijo Narcissa. —Y estarán las cartas —agregó McGonagall. —También cuando Lorcan se meta sin que lo vean en Hogwarts —dijo Sirius. Ante las miraras confusa de todos, Sirius se encogió de hombros y añadió—: Si sale a escondidas para ir a fiesta, ¿qué dice que no entre a escondidas para ver a su novia? McGonagall y Snape bufaron. Se había resistido a salir con ella al principio, le había dicho que la quería, pero que no era bueno estar juntos.****—¿Por Lily? —había preguntado, porque no se le ocurría otra cosa. —Si dice que sí, te golpeare —avisó Terry a Rolf. —¿Y por qué a mí? Golpea al chico. Luna lo golpeó. —No, claro que no. No es por ella —Lorcan negó con la cabeza—. Es mi último año, Rubí. Me graduaré. Y me iré. Me iré con Lysander a otro lugar, otro país, para seguir descubriendo, para seguir conociendo el mundo en el que vivo. No sé cuándo regrese. De niño venía pocas veces a Inglaterra, siempre estábamos fuera. No quiero ilusionarse, no voy a quedarme aquí para siempre. La gran mayoría del Gran Comedor se entristecieron. Le habían tomado cariño a la pareja de Lorcan Scamander y Rubí Boot. —Al memos es sincero —dijo Padma con tristeza. —Esto ocurre porque Terry lo aceptó —dijo Lisa muy segura. —¿Es mi culpa? Lisa asintió enérgicamente, lo que hizo reír a Michael y Padma. —Puedo esperarte —le dijo, tomando sus manos. Un suspiró de angustia recorrió el Gran Comedor. Lorcan hizo una mueca.****—Me gustaría decirte que lo hagas, pero sería egoístas de mi parte hacerlo. —Entraron a mi lista de los cinco mejores shipps de la Tercera Generación —anunció Hagrid. —¿Y quienes son las otras cuatro? —preguntó Harry divertido. —Hugo y Alexa en primer lugar —informó, contando con los dedos—. Fred y Annabeth en segundo lugar —Tanto Blaise como Angelina resoplaron—. Scorpius y Lily en tercero, tienen un estilo a lo Romeo y Julieta que me encanta —Mientras Draco se preguntaba quienes eran los chicos que Hagrid mencionó, Harry se arrepentía de haberle preguntado quienes eran sus parejas favoritas—. Louis y Drake en cuarto puesto... —¡Drakuis! —exclamó Ginny—. ¿Quién no ama a esa pareja? Varios le dieron la razón. —Y por último, claro, Lorcan y Rubí —finalizó Hagrid. Tonks tuvo que esperar que los padres de los chicos de otras parejas se quejarán porque Hagrid no los había incluido en su lista para continuar. Pero luego Rubí lo había besado y la discusión había terminado. Era consiente que dentro de unos meses Lorcan se iría a quién sabe dónde y que no tenía fecha de regreso, pero no le importaba. Ella lo amaba y había esperado mucho para estar con él como para que el futuro le importará. Rubí en todo caso podría terminar sus estudios y seguirlo, sumergirse a la aventura que vivían los Scamander y estar con Lorcan. Terry negó con la cabeza varias veces. —¡Ah, no! ¡Eso nodo! —exclamó enojado—. Puedo aceptar su relación, no que se la lleve a quién sabe dónde. No lo permitiré. Padma no dijo nada, la idea tampoco le gustaba. Ahora, Rubí se acercó con su novio donde el hermano y los padres de él se encontraban. Habían puesto el mantel en el jardín y se habían sentado sobre almohadones, mientras acomodaban los sándwiches, los vasos de plástico y la jarra de jugo.****—Que pena que no invitaste a Roxanne, cielo —le dijo la señora Scamander a Lysander. —Sí, me hubiera encantado escuchar de ella de nuevo —se lamentó George. —Está ocupada. Con todo este asunto que Victoire y Ted se casaron en secreto, le están dando a ella y a sus primos sermones sobre la responsabilidad. El Gran Comedor rompió al reír, recordando que se enteraron de su casamiento durante la boda de Nadine Wood y su novia. —Las responsabilidades no van con los niños Weasley —dijo Kingsley divertido. Lo que, desgraciadamente, los señores Weasley y sus hijos debían aceptar.—Yo también quiero una boda relámpago —se animó Lorcan—. En las Vegas. No, ¡mejor aún! En la selva. Terry gimió. —Se llevaría bien con Derek —comentó Dean—, mi hijo quiere casarse sobre una montaña. —¿Se habrá casado con Joanna? —se preguntó Lavender. —¿Y Dina con Oliver? —cuestionó Parvati. Los demás se preguntaban cual había sido el Animal que perdió por casarse último. —Sería divertido —comentó el señor Scamander. Entonces se giró hacia Rubí—. Así que, Rubí, ¿no?, ¿qué tal es tu vida?**—Eh, bien —dijo, sintiéndose como tonta—. Mis notas son muy buenas, soy Prefecta... —agregó, porque a lo padres de la pareja de uno le gustaba escuchar cosas así.A los señores Scamander no. Todos rieron. —Creo que bastará con que nos diga que le gusta explorar —dijo Rolf. **—Sí, sí, cosas importantes para tu familia, supongo —dijo el señor Scamander.—A nosotros no nos importa demasiado las notas —comentó la señora Scamander—. Son solo números, no tiene valor. Lorcan y Lysander son buenos y amables, lo único que importa. La señora Weasley y la señora Malfoy sonrieron. —Aunque nos llegan cartas de la directora por los problemas en los que se mete Lorcan —agregó el padre de su novio. Lorcan sonrió con inocencia. McGonagall puso los ojos en blanco. —No tendré edad para aguantar estas cosas —se dijo. **Los señores Scamander querían escuchar la historia de su vida, desde su libro favorito hasta que era lo que le emocionaba de pequeña. Eran curiosos, notó Rubí, y parecían complacidos cuando les dijo que había pasado una temporada en la India, de donde ascendía su familia materna,**y que sabía habar hindi. Padma y Parvati sonrieron. —Deberías venir con nosotros a algún viaje —le dijo la señora Scamander.Lorcan se inclinó sobre ella para decirle algo al oído.—En el idioma de mis padres, eso quiere decir: "Bienvenida a la familia Scamander". —Oh, me encantó este capítulo —suspiró Astoria, mientras Tonks cerraba el libro. —Y a mí me encantó que se confirmará que no tendré más hijos —dijo sinceramente Terry. Padma rodó los ojos. —Quiero leer —dijo Theodore, antes de que cualquiera dijera algo más. A causa de que estaban cerca, Tonks solo tuvo que estirar se un poco como lo hizo el Slytherin para tomar el libro. Él se acomodó su corbata verde y plata, carraspeó y buscó el capítulo. —Que pomposo eres —dijo Blaise con seriedad. Theo lo miró mal. —Ginger Macmillan.