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El libro de la Tercera Generación — capítulo 8
Los últimos en aparecer en el Gran Comedor fue el famoso Trío de Oro. Harry, Ron y Hermione se tomaron su tiempo para recorrer todos los pasillos de Hogwarts, quizá para ayudar a su mente, que hasta ahora estaba centrada en el libro que vino del futuro. Y de tanto caminar, se juntaron con las demás personas cerca de la diez de la mañana, haciendo que muchos le reclamen por no aparecer antes, porque al parecer el libro no se dejaba abrir hasta que ellos llegarán. Se dieron cuenta, luego de disculparse varias veces, que tanto las mesas como las sillas habían desaparecido, dejando en su lugar poof, sillones, alfombras... Perfecto para pasar un día de lectura. Los tres amigos se sentaron en un sofá sólo para ellos, mientras recibían su desayuno, que había aparecido de la nada, y que era, para su sorpresa, su plato favorito. Y mientras ellos disgustaban aquellos manjares, Charlie se levantó y caminó hasta el atril en forma de águila donde descansaba el grueso libro. Lo tomó y se sentó nuevamente con Fred y George. —Evelyn Smith. —Mi pésame a su mujer —dijeron varias personas, más específicamente el E.D., que sabían cómo era el Hufflepuff, que ahora se encontraba pálido, aunque luego de escuchar los comentarios ofensivos hacia él, su cara pasó a rojo por la furia. —Por favor, señor Weasley, comience a leer —pidió Dumbledore. Si hago esto, es sólo por mi hermano, porque sinceramente, detesto estar en la casa se los Weasley. —¡Entonces marchate, perra! —gritó Ginny, enfadada. ¿Quién se creía que era esa chica para insultar la Madriguera? ¡Marchate entonces, perra! —Tu hija, de seguro —dijeron los hermano Weasley a Ginny, que se ruborizó. Zacharias, desde la mesa de Hufflepuff, apretó los puños. Nadie iba a tratar a sus descendencias.Ya, por favor. Continua, Smith.Uff, bien mi nombre es Evelyn Olivia Smith. Obviamete mi padre es Zacharias Smith y mi madre es Abigail White.**Muchos arrugaron la nariz, pensando quién sería esa (desgraciada) mujer, pues nadie conocía a una chica llamada así. Zacharias se encontraba igual, hasta que en la mesa de Slytherin, Blaise se levantó de un salto. —¡Abigail White es mi prima segunda! ¡Yo te mato, Smith! —Theo y Draco tuvieron que sostener los brazos de su amigo, que parecía querer cumplir su promesa. Tras salir de su asombro, Zacharias gritó y se escondió detrás de Ernie y Justin, quienes rieron de su comportamiento. —Si es como su primo —dijo Susan—, mejor ni te acerques a esa chica. —No tienes que decírmelo dos veces —replicó Zacharias, mirando con temor al chico de color, que aún seguía forcejeando con Draco y Theo.Si, seguramente no la conoces, después de todo ella estudia en Durmstrang y no fue una de los seleccionados para ir a Hogwarts para el Torneo de los Tres Magos. Aunque la conoces luego de la Segunda Guerra Mágica, cuando va a visitar a su primo, quien ayuda a arreglar el castillo.****Tomatelo bien, pero su primo, que también es mi padrino, es Blaise Zabini.—¿Bien? ¡¿Bien?! ¡¿Cómo me lo voy a tomar bien?! —se escandalizó el Hufflepuff. —Al menos agradecerle por ser el padrino de su hija —le dijo Daphne a Blaise, que ya se había calmado. Él volteó a verla como si se hubiera vuelto loca. —¡Ni lo sueñes! ¡Se acostó con mi prima! —Técnicamente eso todavía no ocurrió —agregó Astoria. —Si, ¡pero va a ocurrir! —No te preocupes, hermano, te ayudamos a matarlo —le aseguraron Draco y Theodore, como si fuera la cosa más normal del mundo. Las hermanas Greengrass rodaron los ojos ante eso.**Y no tengo madrina.Tengo 17 años, cursó mi último año en Hogwarts, soy orgullosamente de Slytherin—¡Su padre es de Hufflepuff! —se quejaron las serpientes. —Pero también como es él —le dijo Ron a Harry y a Hermione en voz baja. —Cierto, y parece que esa chica es igual a él. —Seguro que esa tal White también —opinó Harry—. Una gran familia de amargados. Los tres amigos rieron.Y jugaba como cazadora en el equipo—Perfecto —dijo Zacharias, sonando orgulloso por primera vez desde que se enteró que tenía una hija.**Pero abandone luego de que...Te expulsaron, querrás decir.¿Quién diablos te ha llamado, Weasley?¡No le hables así a Rose! —Rose es mi sobrina preferida —afirmó Fred, asintiendo repetitivas veces. —Yo me quedo con Dominique —dijo George.Si, bien, me expulsaron luego de que Boot haga la pruebas.—¿Boot? —dijo Michael desde la mesa de Ravwnclaw. Terry abrió los ojos como platos. —Significa que tu hijo o hija es de Slytherin —dijo Padma, sorprendida. —¡Ay, Merlín!Cuando termine mis estudios, planeo trabajar en algún Departamento del Ministerio, más específicamente el de Leyes Mágicas. No tengo novio—Y con esa actitud —dijo Fleur.Y tampoco quiero uno, por ahora sólo quiero dedicarme a mis estudios.Y acá acabo.*—Estas cometiendo un error.—Por favor, Evvy. Yo la amo.—¡Es una traidora de sangre!—¿Qué tiene que sea traidora? —dijeron los Weasley al completo, incluyendo a Percy, que estaban más que orgullosos de ser así. Mucha gente los apoyó y otras los miraron con desprecio.—A papá no le importa.—Parece que cambia en el futuro —pensó Ernie.—¡Pero a mamá, si!—Evelyn, sólo quiero que esta vez te comportes ni hagas ningún alboroto —pidió Zeke, juntando las manos—. Hace casi un año que salgo con Rose**—¿Rose? ¿Mi Rose? —dijo Fred. Luego frunció el ceño—. ¡Tu hijo no va a tocar a mi sobrina! —¿Cómo sabes que es tu sobrina y no tu hija? —le preguntó Hermione. —Lo presiento.Y hasta el momento ni tú ni mamá se han portado bien con ella. Los señores Weasley son muy buenos conmigo; quizá el señor Weasley me mira de mala forma, pero sólo es porque estoy con su hija. Evelyn, te lo suplico, se buena, ¿si?Evelyn se removió su cabello rubio. Aún no entendía que era lo que había visto su hermano en esa chica, cuando sólo era una egocéntrica, idiota, ambiciosa y paraba más con sus dos mejores amigos que con su novio.Los Weasley miraron de forma asesina a Zacharias.Como decía el dicho muggle, el amor ciega. Y su hermano estaba tan ciego que no veía la clase de chica que tenía a su lado. —Ayudaré a Zabini a matarlo —prometió Ron. Sus hermanos asintieron de acuerdo.Pero al fin y al cabo, Zeke no cambiaría de opinión; para él, Rose era una dulce, delicada, inteligente y responsable chica. Y por eso, cuando el reloj marcó las cinco de la tarde, salió de su habitación para ir al jardín de su casa donde sus padres, su hermano y esa despeciable Weasley—Niña estúpida —dijo Ginny, apretando los dientes. —A esa chica se le tienen que enseñar unos buenos modales —gruñó Ojoloco. —De seguro, los Weasley son las personas más amables que conozco —admitió Kingsley.Sentados en la mesa que había afuera. Su madre no escondía el malestar que sentía al tener a una Weasley en su casa, a pesar de que su familia sea una de la más honradas en el mundo mágico.—¿Qué? —dijeron todos atónitos. —¿Honrados? —preguntó Ron, con un brillo de emoción en sus ojos. —Ya lo son ahora —afirmó Hermione. Su amigo se giró y le sonrió, consiguiendo que se sonroje. —¿Qué hicimos para ser famosos? —pregunto Bill, a nadie en particular. —Seguramente por luchar en la Segunda Guerra Mágica —propuso Dumbledore.Aunque su padre estaba feliz por ver a su hijo tan contento, y él, a diferencia de su mujer e hija, creía que Rose Weasley era una chica estupenda y estaba muy orgulloso de que su hijo haya conseguido una chica así. —¿Qué le ocurre al futuro? —se preguntó Bill—. Lo único que falta es que diga que un Malfoy es amigo de un Weasley. Por el comentario, los Weasley se estremecieron tanto o más como los Malfoy. Una notita cayó del techo y fue a parar a las manos de Harry, que leyó fuerte y claro: "No hablen tan rápido." —¿Qué quiere decir con eso? —se asustaron Ron y Draco. Ambos se miraron de forma asesina cuando se dieron cuenta que dijeron los mismo. —Estas diciendo... que quizá... en... nuestra casa... hay un... Malfoy —trataron de adivinar los gemelos, con cara de horror. —No saben si sólo tratan de jugar con ustedes —opinó Remus. —Hay que continuar leyendo para averiguarlo —propusó Hermione.Charlie suspiró, las ganas de buscar un capítulo que tenga el apellido Malfoy se hacían muy evidentes, sólo para asegurarse que uno de ellos no se juntara con su familia, pero sorprendentemente, los siguientes capítulos no aparecían hasta que se terminaba de leer uno.—Hola..., Weasley —dijo con un tono que no demostraba sentimientos. Evelyn se sentó al lado de su madre.—Buenas tardes, Evelyn. Que gusto verte.**Ella frunció el ceño, el tono sarcástico -que obviamente su padre y hermano no notaron- no pasó desapercibido para ella y su madre. Weasley se comportaba como una niña perfecta frente a Zeke, pero en el colegio era una problemática irresponsable, y eso era algo que no podía ocultar. —¿Y si es tu hija, George? —dijo Ginny—. Parece ser una bromista. —Tal vez.—Rosie quiere trabajar en el Ministerio; en el Departamento de Leyes Mágicas —le informó Zeke a su familia.—Así es, quiero seguir los pasos de mi madre. Aunque, a ser sincera, también me gustaría ser jugadora profesional de Quidditch como lo era mi padre.** —¡Diablos! ¿Quién jugó como jugador profesional? —se impresionó Ron. —Ni la menor idea, pero ya sabemos porque somos tan famosos en el futuro —dijo Charlie.Pero por el momento, sólo me quiero concentrar en mis estudios; ha sido un placer para mi conseguir el puesto de Prefecta de Gryffindor, mis padres están muy orgullosos de mi. —Diría que es hija de Percy —dijo George—, pero dijo que su padre era jugador de Quidditch, así que esa idea es desechada. Percy frunció el ceño, aunque sabía que su hermano tenía razón; la única vez que subió a una escoba fue cuando empezó su primer año y hubo clases de Vuelo.—Estoy seguro que si —dijo Zacharias, sonriendo—. El próximo Viernes cumplís diez meses de estar juntos, ¿cierto?****—Si —dijo Zeke, con tono orgulloso—. Ya diez meses.****Rose le sonrió, pero cuando sus ojos se encontraron con los de Evelyn, frunció el ceño y la miró de la misma forma que ve a las cucarachas.—¡¿Ven?! ¡Mi niña no es la que comienza! —se quejó Zacharias. —Por lo menos Rosie tiene la dignidad para disimular, a diferencia de la tuya, que es una malcriada —replicó Fred. En definitiva, Rose era su favorita. —Tu mismo escuchaste como la compara con una cucaracha. —Da lo mismo, mi Rose es perfecta.Evelyn la miró de forma asesina, pero ella ni se inmutó. No recordaba cómo había empezado su discusión, porque cuando ella estaba comenzando su tercer año, Weasley apareció en la Ceremonia de Selección y fue nombrada para Gryffindor, y de inmediato se convirtió en la princesita de su casa. Evelyn no tuvo problemas con ella por dos años, es más, ni siquiera la registraba. Hasta mediados de su quinto año.**Siempre fue una chica pegada al estudio y su circulo social era muy corto. Su vida era perfecta, hasta que apareció un chico que hizo un completo desorden a su vida. —¿Y qué tiene que ver eso con Rose? —preguntó Ron. —Es obvio, Ron —dijo Hermione, rodando los ojos—. Evelyn gusta de ese chico, pero él gusta de Rose. —¡Pero no es culpa de ella si gusta de Rose! —Miralo de este lado, Ron —dijo Fred—. Tu antea idolotrabas a Viktor Krum, pero cuando él se interesó en Hermione, lo odiaste. Así es la cosa, Evelyn odia a Rose porque esta celosa, como tu. —Yo no... no... eh... —Ron se puso nervioso. —Continua, Charlie —le pidió Harry riendo al pelirrojo, que con una sonrisa divetida, lo hizo.Y el problema era que ese chico estaba enamorado de Rose. —Lo dije —dijo Hermione con una sonrisa de autosuficiencia.Aunque claro, a pesar de eso, tanto él como ella viven discutiendo. —Se copiaron de la historia de Ron y Hermione —se quejó Ginny. Los dos aludidos se sonrojaron hasta la melula, mientras los demás reían.—Creo que ya debo irme —anunció Rose, luego de que hayan cenado. El reloj marcaba las diez menos cuarto de la noche—. Mi padre me puso una hora límite y no quisiera desobedecerlo.—No, claro que no —dijo Zeke, levantándose torpemente de su silla para ayudar a Rose a pararse.—Fue un gusto verlo, señor Smith —dijo Rose, dándole un beso a la mejilla. Luego se dirigió hacia la señora Smith y su hija, mientras Zeke preparaba la red flu y su padre levantaba los platos—. Y una desgracia tener que pasar el día con ustedes —dijo, en un tono bajo sólo para que ellas escuchen y quitando la voz dulce.**—Esa Weasley no me agrada —dijo Zacharias, molestó. —Tendrá su razones; tu mujer y tu hija tampoco la tratan tan bien —dijo Ginny, tratando de justificar a la pelirroja. —Igualmente, escuchaste como les dijo: "Es una desgracia tener que pasar el día con ustedes". —Si, bueno, pero igual —dijo Fred, quizá algo decepcionado por el comportamiento de su sobrina.**Pero antes de que ellas tuvieran tiempo de decirle algo, Rose se giró y caminó hasta la sala, donde su novio la esperaba con una sonrisa tonta en la cara. Abigail Smith apretó los dientes y miró a su hija, que estaba igual de enojada que ella.****—El día que Zeke termine con ella, haré una fiesta —anunció.**Se escuchó un ¡POOF!, que informó que Rose se había marchado. —Termine —dijo Charlie. —Yo quiero leer —dijo Daphne. Se levantó rápidamente y fue hasta el pelirrojo, que no ocultó su muestra de desagrado al ver que era una Slytherin, aunque ella no le hizo caso. Regresó a su mesa con sus amigos y el libro en manos. Suspiró fuertemente y dio vuelta la pagina para leer. —Molly Weasley.