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El libro de la Tercera Generación — capítulo 9

—Molly Weasley. Daphne hizo una mueca. Podía ser que no sea una purista por completo, pero igualmente la idea de leer algo de la familia más traidora de sangre que existía no le agradaba. Draco, Blaise, Theo y Pansy fruncieron el ceño con disgusto, a diferencia de Astoria, que sonrió por poder escuchar sobre una pariente de su buena amiga Ginny. Mientras tanto, la señora Weasley tenía los ojos llorosos y había llevado una mano a la boca por la sorpresa y emoción. Uno de sus hijos le había puesto su nombre a su hija. Miró a los Weasley barones, ¿quién había semejante acción? Sus hijos se preguntaban lo mismo, todos querían a su madre por igual y eso dificultaba saber quién lo había hecho, así que pensaron que era mejor averiguarlo escuchando la lectura. Estoy con Victoire, esto es una estupidez. —No es mi hija —dijeron Fred y George. —¡Callad, los dos! —exclamó la señora Weasley. —Pero mamá, esa chica... —Basta ya.Pero es lo que tengo que hacer por pertenecer a esta familia: acá la idiotez es lo que más se encuentra, sobre todo en los menores a mi.****¡Seremos idiotas, pero somos divertidos! —Ese es nuestra lema, Gred. —Lo sé, Feorge. Lo sé.Aunque por un lado estoy contenta de hacer esto, así podré hacer que mi padre se de cuenta de su error.****Mi padre es Percy WeasleySe hizo silencio en el Gran Comedor. Percy, que desde el principio se encontraba al lado del Ministro, miró a su familia con emoción como también dolor. Con todo lo que había escuchado, no podía seguir creyendo que Lord Voldemort no había regresado. Y desde ayer que la idea de disculparse con su familia era más grande, pero tenía miedo de su rechazo. Aunque quizá debería seguir el dicho muggle que su padre tanto utiliza: "El que no arriesga, no gana". Tal vez si iba, tal vez lo aceptarían de vuelta. Molly se hallaba entre sorprendida y feliz, ¡su familia estaría junta nuevamente en el futuro! Y su tercer hijo nombraría a su hija como ella. Arthur estaba serio, pero por dentro estaba contento, había esperado tanto para este momento. Pero sin duda a los que le estaban costando más todo aquello, eran los hermanos Weasley, que no sabían que decir o hacer. Bill y Charlie se miraron, ellos que siempre tenían la respuesta para todo, no sabían que decir. Fred, George y Ron estaban de brazos cruzados y con el ceño fruncido, pero aunque la verdad era que querían a su familia junta de nuevo. Y Ginny fue la primera en levantarse y abrir los brazos para que su hermano venga. Percy, llorando en silencio, abrazó a su hermanita menor, bajo la atenta mirara de todos. Los señores Weasley se pararon y se juntaron a ellos, seguidos de cerca por Bill y Charlie. Los gemelos y Ron se miraron un momento, luego se encogieron de hombros y fueron has ellos para abrazarse. —Lo siento, papá. Lo siento. He sido un idiota. No puedo creer que haya sido tan estúpido para elegir al Ministro sobre mi familia... Y lo que te dije... Oh, papá, no tengo palabras para disculparme por lo que dije. —Yo también te dije palabras hirientes, hijo. Estoy muy orgulloso de quién eres. —Te pido disculpas, mamá —dijo Percy, abrazando a la mujer—. Te he lastimado verbalmente, también con devolverte el jersey Weasley. —No pasa nada, Percy, ya estamos bien. —Creo que no he sido un buen hermano mayor mientras ustedes no estaban —le dijo Percy a Bill y Charlie. —De los errores se aprende. —Fred, George, creo que... —No te gastes —lo cortaron—. Te disculparemos dándote las mejores bromas que tengamos. —Cuida tu mano, Perce —dijo Fred, guiñándole un ojo. —También tu oreja. —Al igual que tu ojo. —Sobre todo los pies —Percy tragó saliva y se giró hacia Ron. —La carta que te envíe... —Esta en el olvido —completó su hermano, con una sonrisa—. Aunque respecto a eso, le debes una disculpa a alguien. —Tienes razón. Harry, yo... —No interesa, Percy —dijo él, restándole importancia al asunto. Percy reveló una pequeña sonrisa en su rostro. —Ginn, he sido un tonto contigo. —Te perdono si me consigues un chocolate —respondió. Todos rieron y Percy hizo aparecer y se lo tendió, sonriendo. La familia Weasley se abrazó y volvieron a sentarse, esta vez juntos, permitiendo que la Slytherin continuaran leyendo.Si, él es mi padre y espero que haya recapacitado y hecho lo correcto. —Ya lo creo.Mi madre es Audrey Olsen. No la conocen, después de todo, ella es una muggle.—¡Si! —celebró Arthur emocionado. ¡Ahora aprendería cuál es la función del patito de hule! —Padre Weasley, madre muggle; pobre niña —dijeron las serpientes.Papá la conoció gracias a tía Hermione.Mi nombre es Molly Lucretia Weasley, en honor a la tía de abuela.*La señora Weasley le sonrió a su hijo.Mis padrinos son tío Ron y tía Ginny. —Gracias, Percy —dijeron ambos. —Por nada.Y la historia de amor de ellos... No se la contaré, es demasiada vergonzosa para papá.Todos rieron, mientras Percy se sonrojaba.Tengo 20 años y soy la última Weasley responsable que hay, ya que los demás..... Esa palabra no le llega a los talones. —Ay, Merlín —dijo la señora Weasley, con temor.¡¿Y yo qué?!**Oh, por favor, tu estas doce horas siendo madura, y otras doce jugando el Bosque Prohibido.No se puede tener todo, Molls.**Fred y George rieron, quien quiera que sea se había ganado su corazón. Algo con lo que su madre no coincidía, ¿y si les pasaba algo en aquel Bosque?Trabajo en el Decreto para la Razonable Restricción de la Brujería en los Menores de Edad en el Ministerio de Magia.—Fantástico —dijo Percy, aplaudiendo. —Eso significa que nuestro niños podrán hacer lo que sea con la magia y ella no dirá nada —dijo Charlie, sonriendo. —¡Si! —apoyaron los gemelos. —No se acercaran a mi niña —anunció Percy.Y Victoire es mi mejor amiga. Bill, Fleur y Percy se sonrieron.Mi hermoso papi, hay algo debo decirte..... Tengo novio. —Ah, bueno, yo creí que... ¡¿Cómo?! ¡Mi niña no puede tener novio, es una niña! —Pero tiene 20 —protestaron las mujeres. —Da igual, es una niña.Tranquilo, papá. Él me ama y me respeta, tenlo por seguro. Y en el futuro lo adoras.—Ya veremos.Soy la primera Weasley en no seguir la tradición familiar: no quede en Gryffindor. —Pero... Pe... Esto... ¿Cómo?... —Una Weasley que no quedo en Gryffindor —dijo Sirius, sonriendo encantado—. La amo. Yo fui el único en mi familia en no quedar en Slythetin. —Pero la tradición... —dijo Ron, escandalizado. —¡¿Qué tradición?! —exclamó la señora Weasley—. Si Molly no esta en Gryffindor, lo aceptaran. —Si, mamá.Estoy en Ravenclaw. —Menos mal —suspiró Percy. Le daría un ataque si escuchará que su hija esta en Slytherin.Fui Prefecta y Premio Anual. —¡Pero es hija de Percy! —dijo George, fingiendo sorpresa. —¡No lo veía venir! —le siguió Fred. —¡Fred, George, dejen de molestar a su hermano!**Y no juego Quidditch, creo que es un deporte de barbados.**Hermione, y otras personas, asintieron enérgicamente.No tengo nada más que decir, así que me despido.*************Había ido con Louis al pueblo a comprar las cosas que su abuela le había pedido. Molly abrió la puerta y de inmediato su primo se fue al jardín, en la sala estaba su padre conversando con tío Bill y tía FlurLos tres se sonrieron.Mientras tío George y tía Hermione estaban riendo sobre un chiste que dijo el primero Ron frunció el ceño, preguntándose internamente el porqué ella estaba con su hermano, si sólo hablaba con George y Fred cuando ella estaba con él. Los gemelos parecieron notar su malestar y esperaron la oportunidad perfecta para jugarle una broma.**Y su abuelo estaba sentado en el sofá, medio dormido, sosteniendo El Profeta entre sus manos.El señor Weasley se sonrojó.—Querida —dijo tía Hermione, relajándose, al contrario de tío George, que hasta tenía lagrimas en sus ojos por tanto reír—, tu abuela ha hecho galletas de chocolate, están sobre la mesa de la cocina; busca una rápido, antes que se agoten.—Si, en cualquier momento llegan Ron y Charlie y no van a sobrar ni las migajas —se burló tío George.Ron y Charlie se cruzaron de brazos y miraron de mala forma al gemelo, quien reía.—Y como te decía, Herms —¿Y desde cuándo hay tanta confianza entre ustedes dos? —exigió saber Ron, enojado. George le guiñó un ojo a Fred. —¿Es que no te enteraste? ¡Hermione y yo estamos de novios! Fred tuvo que apretar sus labios para no reír a mandíbula abierta de la cara de Ron, que pasó a ser por completo roja. Hermione abrió los ojos como platos y miró a George buscando una explicación. La señora Weasley y Ginny, que se habían dado cuenta de que era sólo un juego de los gemelos, se miraron temerosas, pensando en la reacción del pelirrojo. —¡¿Qué?! —Fred y George se miraron y tragaron saliva, quizá no debieron hacer eso. Pero se arrepintieron por completo cuando Ron salió del Gran Comedor hecho una furia. —¡¿Pero qué hicieron?! —les espetaron los Weasley y Hermione. Los gemelos bajaron la cabeza, avergonzados. Una notita cayó del techo y paró en las manos de Seamus. *"Bien hecho, par de inútiles. A ver cómo arreglan esto, ya que tío Ron es demasiado terco para disculparlo así nomas.¿A qué esperan? ¡Vayan a arreglarlo!" Los dos se levantaron de inmediato y siguieron los pasos de su hermano menor. Dumbledore suspiró y le indicó a Daphne que continué.Mi mujer —Eso afirma que George y Hermione no están juntos —dijo Ginny. Hermione hizo una mueca tan solo pensar en que se casaría con uno de los gemelos. —Si Ron hubiese escuchado... —se lamentó Molly.**Dice que me estoy comportando como un idiota, ¿crees que sea cierto?—Por supuesto, George —dijo Hermione, riendo—. Eres la única persona que conozco que tiene celos de su hijo.****—¡Pero Fred no me la comparte!Todos estallaron en carcajadas, aunque Arthur debe admitir que cuando sus hijos eran niños y reclamaban la atención de su mujer, se ponía celoso.Molly rió y se encaminó hacia la cocina. Se llevó una mano a la boca al ver lo que se desarrollaba frente sus ojos, la cosa más cruel y dolorosa que haya visto —¿Qué? —preguntaron muchos, asustados.James apuñalaba —Ay, Merlín. Ay, Merlín.Las galletas de la abuela con un tenedor. —Y yo que pensaba que estaban haciendo algo malo —dijo Lavender. Pero los hermanos Weasley la vieron como si estuviera loca. —¡¿Y eso no es algo malo?! ¡Las galletas...! ¡Eso es un crimen! Muchos rieron de la exageración de ellos y Daphne siguió leyendo.Molly lo apartó bruscamente de la mesa, ¡¿por qué hizo aquel delito?!Los Weasley asintieron, mientras los demás rodaban los ojos.—¡James...! ¡Si estas enojado, apuñala a alguien, pero no a las galletas! —Por favor —dijo Blaise—, esas galletas no pueden ser tan buenas. Un humo negro envolvió a todo el Gran Comedor y cuando desapareció, se dieron cuenta que ahora había muchos platos con galletas de chocolate. Bill, Charlie, Percy y Ginny reconocieron de inmediato que eran las galletas de su madre y se abalanzaron hacia ellas. Harry y Hermione, que habían comido en más de una ocasión esas famosas galletas, tomaron dos cara uno. Los demás, de poco a poco, fueron tomando una y en su rostro apareció una mueca de placer al saborearlas. Inclusive los de Slytherin tuvieron que aceptar que eran las galletas más sabrosas que habían probado.—¿Qué pasó? —preguntó Molly, cuando consiguió tranquilizar a James.James suspiró.—Discutí con Rose. A Remus le saltó la misma idea que a Hermione. Él se inclinó hacia Sirius y ella hacía a Harry. —¿Apostamos? El hombre y el chico escucharon lo que ellos respectivamente les dijeron y como pensaron que seguramente se confundían, aceptaron la puesta.—¿Y ahora porqué? —preguntó con voz cansina.—¡Por el idiota de su novio!Zacharias frunció el ceño, pero no dijo nada.—¿Por?—Rose no me engaña. La conozco lo suficientemente bien para saber que esta mal. Hace semanas que vive peleándose con Smith. La otra vez fue a mi casa con sus padre y sus ojos estaban rojos por llorar, no me trago eso que tuvo alergia, yo sé que es porque discutió con su novio... Entonces yo le pegue en la boca a Zeke Smith cuando lo vi. —¡Merlín! —exclamó la señora Weasley.—¡James!****—Se lo merecía, nadie hace llorar a mi Rosie —y tras decirlo, se sonrojó—. Olvidalo, Molls.**James se levantó, tomó uno de los pedazos de las galletas y salió de la cocina. Molly negó con la cabeza, y decir que de niños James y Rose no podían vivir el uno sin el otro. —¿Qué habrá ocurrido? —se preguntaron muchos.Recordaba perfectamente que la última vez que esos dos estuvieron bien fue el día anterior del que James empezó Hogwarts. Rose era muy amiga de él como de Albus, pero cuando él se fue, ella se quedó más pegada con Albus, mientras que James se volvió más cercano de lo que era con Fred, Dominique y Frank. Así que cuando él regresó en las vacaciones de Navidad, cada uno ya tenía su propio grupo y desde entonces empezaron sus continuas discusiones. —Eso es lo que pasa cuando uno se aleja del otro —comentó Cornelius, que recordaba como un antiguo amigo de su infancia empezó Hogwarts antes y se olvidó por completo se él.Molly tomó unos cuantos trozos de galletas y salió de la cocina para dirigirse hacia la antigua habitación de su padre en la Madriguera. En el camino se cruzó con Rose, que ni se percató de ella por murmurar insultos hacia James en italiano. —¿Italiano? ¿Es que acaso su madre es italiana? —se preguntó Charlie. —Quizá alguien le enseñó —propuso Harry.Rodó los ojos y se fue a la habitación de Percy. Pero cuando entró no esperaba encontrarse con una Victoire sobre la cama, abrazándose las piernas y llorando amargamente. —¿Qué le ocurrió a nuestra niña? —preguntaron Bill y Fleur, aunque nadie consiguió responder.—Molly —sollozo.—Vic, ¿qué pasó?Molly se aseguró de poner el hechizo Muffiato en la habitación**Mientras todos se preguntaba que clase de hechizo era ese, Severus se preguntaba cómo esa niña sabía el hechizo que inventó en sus años de estudiante.**Y se sentó en la cama junto a su prima, ella la abrazó fuertemente, mientras continuaba llorando en su hombro.—Victoire...—Molly —se incorporó lentamente. Ella se fijo que en los ojos de su rubia prima había tristeza, felicidad, dolor, emoción y vergüenza. Victoire metió su mano bajo la almohada y sacó algo que se lo pasó a Molly.Era una prueba de embarazo. —Oh... —susurró el Gran Comedor. Bill se había quedado blanco, luego pasó a rojo y miraba a Remus de manera asesina. ¡Su hijo había embarazado a su niña! —¿Pero por qué esta triste? —preguntó Luna, confundida. —Porque ella y Teddy están separados —contestó Hermione—, y seguro cree que él no se querrá hacer cargo del bebé. —No creo que Teddy sea así —dijo Harry, defendiendo a su ahijado.**Molly vio las dos rayas rojas con algo de alegria.—No tienes porque preocuparte, Vic. Teddy no dejará que te hagas cargo tu sola y...—Es que no sé si es de Teddy —susurró por lo bajo.—¿Qué? ¿Cómo? —¡Pero si dijo que nunca lo había engañado! —exclamaron Tonks y Hermione, indignadas. —Hay que leer para saberlo.—Pero...—Me acosté con Oliver** —¡Él había dicho que no le gustaba! —gritó Bill, furioso. Daphne leyó rápidamente para evitar que él se lanzará contra Oliver.**Cuando estábamos borrachos, luego de la fiesta de celebración de Nadine y Nicol por su compromiso.Bill se volvió a sentar, pero igualmente miraba a Oliver de forma asesina.—No sé de quién este bebé.—Victoire...**—No sé que hacer, Molls —sollozó.**Su prima lo único que hizo fue abrazarla con fuerza. ¿Ahora cómo se lo decían a su familia? —Listo —anunció la Slytherin, pero nadie pareció prestarle atención, todos estaban sumidos en sus propios pensamientos. —Pobge mi niña —dijo Fleur. —¿Será de Teddy o de Oliver? —se preguntó Parvati. —¿Desde cuándo suponía que estaba embarazada? —¿Qué hará? —Mejor leamos —dijo Dumbledore— y sabremos que ocurrirá. Daphne le pasó el libro a Draco, quien leyó: —Jace Zabini.